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Sociedad

Las bases para un debate sobre la energía nuclear

En Uruguay está prohibido el uso de energía nuclear. Pero el presidente Tabaré Vázquez decidió impulsar desde el gobierno el debate sobre la conveniencia de explorar esta fuente de energía. El debate está instalado y, en cualquier caso, la construcción de una central no demoraría menos de 20 años. Gabriel Bernasconi es uruguayo y trabaja en la Agencia Internacional de Energía Atómica. Para él, es importante que se abra el debate y subrayó que uno de los principales problemas que va a tener Uruguay es encontrar el personal “sumamente capacitado” que se necesitaría para comenzar a tomar decisiones.

(Emitido a las 8.55)

EMILIANO COTELO
“Prohíbese el uso de energía de origen nuclear en el territorio nacional. Ningún agente del mercado mayorista de energía eléctrica podrá realizar contratos de abastecimiento de energía eléctrica con generadores nucleares ni con generadores extranjeros cuyas plantas contaminen el territorio nacional”.

Esta norma legal que está vigente desde 1997, ¿debe derogarse? Y en caso afirmativo, ¿hay que avanzar además en la construcción de una planta de energía atómica?

Más preguntas. ¿Si fuéramos por ese camino, no tiraríamos por la borda nuestra imagen de Uruguay natural? ¿No implicaría además riesgos de accidentes graves?

Por último, ¿no requeriría una inversión demasiado elevada para un país chico como el nuestro?

Estos y otros interrogantes quedaron planteados este mes cuando el gobierno resolvió abrir una reflexión “objetiva y sin prejuicios” sobre la incorporación de este tipo de centrales.

La oposición venía reclamándolo hace tiempo pero ahora fue el propio presidente de la República, Tabaré Vázquez, quien dio vía libre a este debate a nivel oficial. Ocurrió el 25 de febrero durante una reunión con los ministros salientes y los entrantes, cuando Vázquez le pidió al gabinete que comenzara a analizar las ventajas y los inconvenientes de producir energía nuclear en Uruguay.

Luego, ahora, el jueves pasado, el nuevo ministro de Industria, Energía y Minería, Daniel Martínez, dio un paso más. En declaraciones al semanario Búsqueda Martínez se manifestó a favor de la instalación de una planta nuclear con el objetivo de diversificar la matriz energética. Aclaró que era una posición personal pero siguió diciendo: “desde el Ministerio vamos a promover un debate sobre la energía nuclear y su posible uso en Uruguay, es un debate que en la sociedad tiene que darse y es ella la que tiene que laudar. Deseamos que laude favorablemente”.

Ustedes saben aquí en Perspectiva ya hemos tratado este asunto en varias oportunidades pero parece bueno retomarlo ahora, a la luz de este nuevo escenario.

Para eso vamos a basarnos en la sugerencia de un oyente, Eduardo, que la semana pasada desde Canadá nos escribía preocupado por la “escasa calidad de la polémica uruguaya en esta materia” y sobre todo por lo que veía como falta de información actualizada que se notaba en algunas de las opiniones.

Eduardo nos sugería entrevistar a otro uruguayo, el ingeniero Gabriel Bernasconi, inspector de la Agencia Internacional de Energía Atómica.

Y con el ingeniero Gabriel Bernasconi estamos, precisamente en este momento en diálogo telefónico, llamándolo a donde vive Toronto Canadá.

***


Gabriel, ¿desde cuándo estás viviendo en Canadá?

GABRIEL BERNASCONI
Estoy en Canadá desde julio del año 2005. Hace dos años y medio más o menos.

EC - Tú eres uruguayo y tienes 50 años, ¿verdad?

GB - Sí.

EC - Eres ingeniero industrial mecánico graduado en la Universidad de la República con un posgrado en ingeniería nuclear en la Universidad de Buenos Aires.

GB - Sí. Era un posgrado que estaba organizado por la Comisión de Energía Atómica Argentina.

EC - Y trabajas en la Agencia Internacional de Energía Atómica ¿desde qué año?

GB - Estoy trabajando desde el año 91.

EC - ¿Cuál es concretamente tu tarea? ¿Cómo podemos explicarla?

GB - Mi tarea es ser inspector de salvaguardias o sea visito centrales nucleares y controlo que el material nuclear se use solo para fines pacíficos.

EC - ¿O sea que tu tarea no se concentra solamente en Canadá?

GB - En este momento como estoy trabajando en la oficina de Canadá que es muy pequeña, se concentra mayoritariamente en Canadá. El organismo de energía atómica, aparte de la sede central en Viena, Austria, tiene solo dos oficinas regionales: una en Canadá y otra en Japón.

EC - ¿Pero te ha tocado también recorrer este tipo de centrales en otras partes del planeta?

GB - Sí, sí, en otros países también, incluyendo a Japón, Corea del Sur, Argentina, Brasil.

EC - ¿Eres el único uruguayo en la Agencia Internacional de Energía Atómica?

GB - No, creo que hay otros uruguayos también pero no somos muchos.

EC - ¿Y cuál es el panorama de Canadá concretamente en cuanto a centrales de energía atómica?

GB - Canadá es un país que usa la energía nuclear y es un país incluso pionero en el desarrollo de energía nuclear. Han tenido sus primeras centrales en los años 60. Además ellos tienen un diseño propio de centrales nucleares, el sistema Candú, que es usado también en Argentina, en Bulgaria, Corea del Sur, en China.

De momento es el único sistema que usan, otros países usan otros sistemas también.

EC - ¿Cuántas centrales tiene Canadá?

GB - Canadá tiene 22 centrales nucleares de las cuales algunas están en grupos de ocho y de cuatro

EC - Siguiendo con estas preguntas a modo de introducción, me gustaría que nos explicaras de forma breve algo básico: ¿qué es la energía nuclear?

GB - Obviamente el ser humano necesita energía para sobrevivir en este momento y la mayoría de las formas de energía que se usan vienen directamente del sol, en forma de petróleo o carbón -que fue vegetación que creció gracias a la energía solar- o el viento, el agua... La energía nuclear es distinta, es la conversión de materia en energía basada en la famosa fórmula de Einstein: “la energía es igual a la masa por el cuadrado de la velocidad de la luz”. Entonces, convirtiendo pequeñísimas cantidades de materia en energía, se pueden generar cantidades muy grandes de energía y eso es en esencia la energía nuclear.

EC - ¿Cuáles son para ti las ventajas y las desventajas de la energía nuclear?

GB - La ventaja más importante de la energía nuclear ahora es que como es totalmente independiente de los combustibles fósiles, no altera el clima de la tierra. El uso de energía nuclear, si bien genera desperdicios, no genera desperdicios que haya que emitir a la atmósfera modificando el clima, como es el caso del efecto invernadero producido por quemar combustibles fósiles como carbón y petróleo.

EC - Ya vamos a volver sobre eso. Otra pregunta así en la previa: ¿cómo observas la decisión del gobierno uruguayo de abrir un debate “amplio y sin perjuicios”, así se lo ha planteado, sobre la posibilidad de instalar centrales de energía nuclear aquí en nuestro país?

GB- Yo lo veo como una decisión muy positiva porque abre una cantidad de puertas a modernizar el Uruguay y eso es en muchos sentidos que trascienden el posible uso de la energía nuclear.

EC- ¿Llega tarde este debate?

GB- Creo que sí. No me parece que ese debate jamás tendría que haber ocurrido, yo entiendo que fue una idea motivada políticamente y poco feliz la de legislar en contra de la energía nuclear. Creo que son muy pocos los países desarrollados en el mundo que han hecho eso, quizá Austria e Italia, que yo sepa.

***

EC – Gabriel, yo proponía que fuéramos considerando los distintos argumentos que entran en juego cuando se discute el tema de la energía atómica en nuestro país, sobre todo cuando se plantean prevenciones o directamente objeciones. Empecemos por el impacto ambiental, desde este punto de vista hay dos grandes preocupaciones que esgrimen quienes se oponen a la energía nuclear. Uno, la posibilidad de un accidente. Dos, el manejo de los residuos del combustible una vez que éste se agota. Propongo que a su vez veamos cada uno de esos dos ítems por separado.

Sobre el riesgo de accidentes, tengo aquí un comunicado de la red de ONG ambientalistas que dice: “cualquier industria es pasible de sufrir accidentes y la nuclear no es una excepción, como lo demuestran no solo los casos de Three Mile Island, Chernobyl y Tokaimura sino los numerosos accidentes menores que siguen ocurriendo. El riesgo potencial de que se produzca un accidente importante es de una dimensión inaceptable para la seguridad del ambiente y la vida”. ¿Cuál es tu comentario sobre esto?

GB - Obviamente la posibilidad de accidentes no se puede descartar pero si uno tiene en cuenta que hay cerca de 400 reactores funcionando en el mundo, casi todos ellos desde hace más de 20 años, y han ocurrido solo tres accidentes y uno de ellos el de Tokaimura es en una planta de fabricación de combustible no una central nuclear, las posibilidades de accidentes son muy bajas.

Ahora, los accidentes pueden ser serios y tener consecuencias muy graves también. Pero todo tipo de generación de energía en gran escala es proclive de accidentes y de producir contaminación del medio ambiente.

EC - Este comunicado habla también de multiplicidad de accidentes menores.

GB - No diría “accidentes menores”, yo creo que lo que se puede decir es que hay una multiplicidad de incidentes, como es de esperarse en una industria de avanzada, sumamente complicada y con la cantidad de centrales que están funcionando en el mundo en la complejidad de cada una de ellas. Esos incidentes son incidentes operativos que inevitablemente ocurren y muchas veces son programados.

EC - Ahora, cuando se piensa en accidentes se piensa lamentablemente en el ejemplo de Chernobyl de consecuencias francamente catastróficas. No fue un accidente cualquiera de una central de energía eléctrica como otras de otro tipo también hay en el mundo. ¿Qué dices tú sobre ese tipo de impactos?

GB- El accidente de Chernobyl es prácticamente lo peor que puede ocurrir, o sea en una central nuclear donde la potencia aumentó por una excursión de reactividad, cosa que físicamente no puede ocurrir en las centrales nucleares modernas, y entonces conllevó a la fusión del núcleo del reactor casi completa y la liberación de una cantidad de material radiactivo, lo que incluyó la contaminación de áreas importantes del territorio de Ucrania y Bielorrusia. Eso es muy improbable que vuelva a ocurrir y sería prácticamente imposible en el tipo de centrales nucleares que sería de esperarse que el Uruguay adquiriera.

EC - Sobre eso vamos a hablar enseguida. Sobre el otro capítulo el de los residuos, vuelvo al comunicado que recibimos la semana pasada de la red de ONG ambientalistas, dice: “parte de los residuos radiactivos originados en ese tipo de usinas puede permanecer activa durante decenas de miles de años pues aún no se ha podido modificar su vida media. No es posible encontrar en el territorio nacional un lugar para su disposición segura durante tan largo período de tiempo. Esto implica dejar una contaminación peligrosa para generaciones futuras”. ¿Cuál es tu comentario?

GB - Yo discrepo en parte sobre todo que en el territorio nacional no se puede encontrar un lugar. El territorio uruguayo es un territorio geológicamente muy antiguo, hay cantidad de lugares donde se podría almacenar en condiciones de seguridad los residuos nucleares.

Además, cabe agregar que como en una central nuclear se produce una cantidad muy grande de energía usando una cantidad muy pequeña de combustible comparado con las centrales convencionales. Entonces, el volumen de los residuos radiactivos es muy pequeño y son manejables en la práctica. Lo que ocurre es que como son temas a muy largo plazo, incluso los países más avanzados en uso de energía nuclear, no han puesto en práctica ninguna solución definitiva para los residuos radiactivos.

EC - ¿Pero entonces mientras tanto qué se hace?

GB - El combustible del reactor se descarga y se almacena normalmente bajo agua. Se almacena bajo agua porque es una forma práctica de blindar a los operadores de la radiación que emite ese combustible y de poder manipularlo, porque esas son herramientas que se introducen dentro del agua y por ejemplo agarran los combustibles y los mueven.

Después de un período de alrededor de 10 años en muchos lugares esos combustibles se almacenan en un ambiente seco. Se ponen en recipientes blindados y se almacena y eso es válido por varios cientos de años.

EC - ¿Pero en qué tipo de suelo se produce ese depósito?

GB - No, se almacenan sobre el suelo, en construcciones más bien parecidas a galpones. Y después entonces la idea es definitivamente almacenarlos alrededor de 500 metros bajo tierra. En el caso de Uruguay lo que a mi me parece que sería más seguro sería usar suelos graníticos que, por ejemplo, en la zona de Minas abundan.

EC- ¿Y eso no implicaría riesgos de contaminación para las actividades que se desarrollan sobre esos suelos?

GB- No porque estarían muy bajo tierra en zonas donde prácticamente no circula agua que podría eventualmente disolver esos residuos radiactivos y llevarlos a la superficie. Además en el caso de residuos radiactivos a diferencia de otros residuos industriales y sustancias tóxicas que generamos continuamente, el tiempo corre a favor de uno porque justamente porque esos radiactivos decaen y su actividad se reduce cada tantos años se reduce a la mitad.

***

EC - Lo que buscamos en esta entrevista es aportar información al debate que empieza a tomar forma en nuestro país y por eso estamos planteando preguntas muy concretas sobre algunos puntos críticos.

Hablemos ahora, ingeniero Bernasconi, del capítulo costos. ¿Una planta de energía nuclear no es demasiado cara para un país pequeño como Uruguay?

GB - Probablemente una planta de energía nuclear cuesta en el orden de los dos billones de dólares o sea 2.000 millones y parece ser un costo bastante alto. Prácticamente yo diría que es un costo mínimo, en la práctica podría llegar a agrandarse. Además, el gobierno uruguayo tendría que hacer una inversión muy importante en costos de infraestructura necesarios para operar una planta nuclear.

EC - ¿Qué costos de infraestructura están asociados?

GB - Desde la infraestructura necesaria para preparar el personal, la infraestructura necesaria para regular el uso de la energía nuclear. Suponiendo que la planta sea operada por ejemplo por una entidad privada, el gobierno tiene que mantener una organización que asegure que la operación se haga en forma segura para evitar la posibilidad esa pequeña pero horrorífica de un accidente. Esto es en cierto modo requerido por otras industrias pero no a tal grado.

La sociedad uruguaya no ha procedido a ese respecto en forma contínua en los últimos años. O sea, existe una Comisión de Energía Atómica, una Dirección Nacional de Tecnología Nuclear y de hecho se han venido reduciendo últimamente, en vez de ir creciendo lentamente con la mira de poder manejar una central nuclear en el futuro.

EC - Ahora, tu decías que esa inversión de dos mil millones de dólares podría ser de origen privado.

GB - Cabe esa posibilidad.

EC - ¿Qué dice la experiencia internacional? ¿Cómo se hacen estas centrales en el mundo?

GB - En Norteamérica la mayoría de las centrales nucleares son privadas. En Canadá hay dos empresas una de ellas privada y otra de ellas de carácter más bien público, que tienen la mayoría de las centrales nucleares.

EC - Y si fuéramos por el camino de una inversión privada, ¿habría interesados teniendo en cuenta la escala del país y el monto que se requiere?

GB - Ese es otro problema, una central nuclear tendría que ser compartida entre Uruguay y países vecinos como Argentina o Brasil. El problema es que las centrales nucleares disponibles en el mercado ahora son muy grandes, generan energía desde 700 megavatios las más pequeñas hasta 1.600. La red uruguaya no puede manejar esa cantidad de energía en un solo punto, eso no sería estable.

Por otro lado, el consumo de energía de Uruguay no es suficiente como para operar una planta de ese tamaño.

EC - Digamos que la gran ventaja que tendría una central de energía atómica es que le daría estabilidad a la generación, habría un mínimo de cierto porte que no dependería de contingencias como las lluvias o incluso del abastecimiento de países vecinos, si pensamos en el gas natural, o de los precios del petróleo que también inciden en algunas de las plantas que tenemos. Esa sería la gran ventaja para incorporar la matriz energética. ¿Esa es tu visión también?

GB - Exactamente. Una planta de energía nuclear puede ser relativamente independiente del abasto de combustible, en parte sobre todo por el hecho de que se puede almacenar combustible como para operar varios años o quizás incluso toda la vida útil de la central en un lugar relativamente pequeño como podría ser una especie de galpón o una construcción adosada a la central misma. Eso es imposible en el caso de usar combustible fósiles como carbón o petróleo.

EC - De todos modos tú señalabas que estos tamaños de centrales que estabas mencionando, con una mínimo de 700 megavatios, serían demasiado grandes para Uruguay solo.

GB – Sí, probablemente. Pero la red uruguaya está interconectada con la red argentina y probablemente se interconecte con la red brasileña también. Entonces uno negociaría la compra y venta de energía.

EC - Recordemos para tener una idea que la central más nueva que UTE ha incorporado, la de Punta del Tigre, anda en los 300 megavatios de potencia.

GB - Sí. Y por otro lado las centrales nucleares no tienen una capacidad importante de variar la capacidad de energía que producen. Tienen que operar, como se dice en el lenguaje de ingeniería, “en base”. O sea generar el consumo continuo del país y entonces centrales hidroeléctricas y posiblemente alguna central que opere con gas o carbón o petróleo, tienen que generar los tipos de energía. Esto es porque si se cambia la producción de energía rápidamente, se producen cambios de temperatura en el reactor nuclear que son nocivos para el combustible.

EC - Tú lo que dices que es una central de estas no se prende y se apaga, o no se sube y se baja en su capacidad de generación.

GB - Exactamente, además una central nuclear tampoco puede operar 24 horas al día durante un tiempo indefinido. Aproximadamente cada dos años, en los diseños más modernos, hay que detener la central para hacer mantenimiento y recargar combustible.

EC - ¿Con todas esas condiciones de por medio es un emprendimiento viable para un país como Uruguay?

GB - Yo creo que es importante que Uruguay lo considere porque de todos modos el establecimiento de una central nuclear en Uruguay tendría un plazo mínimo de 15 a 20 años, según mis estimaciones.

EC - ¿Quince a 20 años desde que se toma la decisión?

GB - Desde que se toma la decisión del “vamos”, o desde que se tome una decisión positiva en cuanto a cambiar la legislación y a empezar seriamente a negociar e invertir en una central nuclear y en la infraestructura que necesita.

EC - ¿No hay centrales de menor porte? La información durante los últimos meses ha ido incorporando noticias sobre desarrollos de menor escala y, por supuesto, incorporando del mismo modo menores costos o por lo menos inversiones más pequeñas ¿qué pasa con eso?

GB - Los proveedores de centrales nucleares todos ofrecen centrales de menor porte y de menor costo. Incluso se han ofrecido centrales que se construyen en el país de origen y se llevan en una barca y se instalan en el país. Entonces el país no necesita prácticamente tener demasiada gente capacitada. Pero ninguno se ha realizado en la práctica hasta ahora. Entonces si vamos a considerar lo que son tecnologías probadas ahora habría que pensar en centrales más grandes o en adquirir lo que sería prácticamente un prototipo.

EC - En el caso de Canadá, ¿qué tamaño tienen las plantas?

GB - En caso de Canadá las plantas más pequeñas que están operando ahora son unidades de 500 megavatios, 560 aproximadamente y es un grupo de 8 unidades que está en Pickering, a unos 10 kilómetros de mi casa más o menos.

Los demás módulos son más grandes, hay dos centrales separadas de alrededor de 700 megavatios que son iguales a la Central de Embalse en Argentina y después hay un grupo de ocho centrales de cerca de 800 megavatios y otro de cuatro centrales de casi 900 megavatios cada una.

En este momento se está hablando en Canadá muy seriamente de construir nuevas centrales. Se está hablando de cuatro centrales nuevas, todavía no hay una decisión tomada en cuanto a qué diseño usar pero serían de 1.100 megavatios cada una.

EC - ¿En qué medida es un problema para Uruguay el hecho de que no poseemos suficientes profesionales formados en energía nuclear?

GB - Obviamente es un problema que tiene que resolverse antes de considerar seriamente la instalación de centrales nucleares en Uruguay. De todos modos, como la instalación de una central nuclear sería en un plazo relativamente largo. También se podría preparar personal en un plazo determinado reciclando profesionales uruguayos que siempre han tenido una formación básica muy buena. Quizás algunos uruguayos que estén en el exterior podrían volver a Uruguay.

EC – El ejemplo tuyo es demostrativo de que hay uruguayos formados en esta materia que están desempañándose en otros lados.

GB - Sí pero no creo que sean muchos. El primer problema que tendría Uruguay es el de obtener el personal sumamente capacitado que se precisaría para tomar las decisiones en cuanto a qué tecnología adoptar y qué inversiones hacer en forma técnica, o sea en una forma que no fuera puramente política. Si no el riesgo de tomar un camino incorrecto que cueste mucho más caro o que no dé el resultado esperado es bastante grande. Una vez tomada esa decisión creo que Uruguay estaría en condiciones de preparar al personal, dentro de lo posible, usando las universidades uruguayas y en parte también preparando personal en el exterior para que sea más rápido.

EC - De todos modos, esto también incide en los plazos porque por lo visto también se requiere formación a la hora de la toma de la decisión.

GB - Sí, se requiere contar con un grupo de personas capacitadas en el tema y con experiencia. También es muy difícil tener gente capacitada si no hay una actividad en Uruguay, o sea, si no va a tener trabajo, porque en ese caso la gente tiende a irse a otros países.

EC - Te agradezco los apuntes de esta charla esta mañana que por supuesto no van a ser los únicos en el abordaje de este tema en el que también nos va a interesar conocer otros puntos de vista. Por supuesto, para empezar, los de quienes se oponen a este camino que en Uruguay tiene una resistencia aún importante.

GB - Yo creo que es muy importante promover el diálogo. Es muy importante como en todo tema que haya oposición también, o sea que se vean los distintos colores que puede tener el cristal.

EC - Sí y va a ser bueno que organicemos debates además de entrevistas, donde cada uno de los dos “bandos”, entre comillas, después intercambie con el otro.

GB - Quería aclarar una cosa: todas las opiniones por supuesto son opiniones personales mías, no reflejan necesariamente la opinión del Organismo Internacional de Energía Atómica.

Documento relacionado:
Aspectos para el análisis de la alternativa de incorporación de generación nuclear en Uruguay (Dinaten)

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Edición: Mauricio Erramuspe


 

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