Salud

Barbeito: la experimentación con células madre en humanos se acelerará

El doctor Luis Barbeito, investigador en el Instituto Pasteur de Montevideo y en el Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable, dijo a En Perspectiva que con la habilitación del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, de destinar fondos públicos para la investigación con células madre extraída de embriones “va a haber una nueva inyección de dinero y se van a empezar a hacer estudios clínicos, que antes eran casi imposibles”. Además, Barbeito destacó que la empresa Geron está reclutando, en Estados Unidos, “pacientes con lesiones de médula espinal aguda” para colocarles células madres embrionarias e “intentar revertir esa situación”.

(Emitido a las 9.03 horas)


EMILIANO COTELO:
La semana pasada, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, firmó una orden ejecutiva que habilita al gobierno de su país a destinar fondos federales para apoyar la investigación con células madre extraídas de embriones.

La decisión puso fin a un veto impuesto por el ex presidente George W. Bush desde el año 2001 y sigue la línea del nuevo gobierno de revisar varias de las políticas implementadas por la administración anterior.

(Audio Barack Obama)

“The majority of Americans —from across the political spectrum, and from all backgrounds and beliefs— have come to a consensus that we should pursue this research; that the potential it offers is great, and with proper guidelines and strict oversight, the perils can be avoided. That is a conclusion with which I agree…”.

(Fin)

EC - “La mayoría de los estadounidenses —de todo el espectro político y de todos los contextos y creencias— ha llegado al consenso de que deberíamos retomar esta investigación, que tiene un gran potencial y que, con los lineamientos apropiados y un estricto control, podemos evitar los peligros. Esa es una conclusión que yo comparto”.

¿En qué están hoy las investigaciones en células madre? ¿Qué posibilidades de curaciones se han abierto? ¿Qué importancia tiene esta resolución que acaba de tomarse en Estados Unidos?

Vamos a conversarlo en los próximos minutos con el doctor Luis Barbeito.

***

EC - El doctor Luis Barbeito es médico y biólogo, es investigador en el Instituto Pasteur de Montevideo y en el Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable.

Comencemos por una definición básica: ¿qué son las células madre?

LUIS BARBEITO:
Las células madre son células que tienen la capacidad de replicarse a sí mismas, y que, enfrentadas a un ambiente celular, pueden dar lugar a prácticamente todos los tipos celulares que tiene el organismo, sea células de la piel, del hígado, sanguíneas, etcétera. Tienen una altísima capacidad, son pluripotenciales en el destino que pueden tomar de acuerdo con las señales que reciban de su entorno.

EC - ¿Dónde se encuentra ese tipo de células tan especiales, casi mágicas, porque es impresionante escuchar el potencial que tienen?

LB - Las células del embrión, cuando el embrión es una masa de pocas decenas de células, todas ellas tienen ese poder; en ese punto son células redonditas que no se parecen a nada y luego, con el correr del tiempo, a medida que el embrión se desarrolla, van a dar a lugar a todos los órganos y tejidos. Ahí estamos hablando de las células madre embrionarias.

Luego, cuando somos adultos, prácticamente en cada uno de nuestros tejidos tenemos nuestras reservas de células madre, que se llaman células madre adultas. En el transcurso del embrión al adulto estas células pierden ciertas capacidades, tienen menos gusto por seguirse replicando a sí mismas a lo largo del envejecimiento, tienen menos pluripotencialidad, menos potencial para desarrollarse en todos los tipos de células, se van quedando, por ejemplo si son células madre del adulto de piel, les va a gustar más bien desarrollarse hacia los derivados de la piel, y no, por ejemplo, hacia células sanguíneas.

Básicamente esos son los dos tipos de células, las embrionarias y las adultas.

EC - Las embrionarias son mejores que las adultas, por lo que usted acaba de señalar, pero ambas tienen este tipo de posibilidades que permiten ¿qué alternativas terapéuticas?

LB - Cuando toda esta tecnología de las células madre dio a luz, en la década de los 90, inmediatamente se visualizó que podían ser células de reemplazo para curar enfermedades que están determinadas por la pérdida irreversible de un tipo celular. Vamos a poner el caso de la diabetes tipo I, que es insulinodependiente: en esa diabetes se pierden las células que producen insulina y es prácticamente irreversible. Quiere decir que el organismo pierde la capacidad –porque esas células se reemplazan mal– de reemplazarlas. Entonces vino la idea de utilizar estas células madre y llevarlas, mediante la investigación, mediante una ingeniería, a ser células beta del páncreas, que secretan insulina, y luego ponerlas, sea en el páncreas, sea en la cápsula hepática o en cualquier otro lugar, para que liberen insulina y hagan su trabajo.

Lo mismo con las neuronas, que es el campo en el que yo trabajo. Prácticamente el 90% de las neuronas no se reemplaza, una vez que se pierden es muy difícil reemplazarlas, entonces, la idea es trasplantar células madre que den origen a neuronas, y por lo tanto curar la enfermedad de Parkinson, de Alzheimer, de Charcot o esclerosis lateral amiotrófica, reparar una médula espinal seccionada por un traumatismo. Ahí aparecen las grandes esperanzas para curar enfermedades que hoy no tienen cura.

EC - ¿Cuánto de esto, que teóricamente es posible hacer con células madre, ya puede hacerse efectivamente? ¿Cuántos de estos tratamientos ya son una realidad?

LB - Esto se descubrió en la década de los 90, es muy poco tiempo para ir desde la experimentación animal, donde todo esto, más o menos, se sabe y está bien publicado, a la aplicación humana. Hoy, la aplicación humana de células madre embrionaria es cero, no hay ningún tratamiento aprobado con células madre embrionarias. El trasplante de médula ósea es el tratamiento corriente actual que más se acerca a un tratamiento con células madre.

EC - ¿Cómo se realiza?

LB - Se utilizan células madre sanguíneas, células hematopoyéticas que tienen la potencialidad de dar origen a toda la línea sanguínea, a los glóbulos rojos, a los glóbulos blancos, etcétera. Esas células pueden obtenerse del propio paciente, al que se le estimula la médula ósea para que produzca estas células hematopoyéticas o células madre sanguíneas; esas células se recuperan, se le hace el tratamiento al paciente –un tratamiento irradiante para matar un tumor, por ejemplo– y luego se le vuelve a dar sus propias células madre que van a encontrar la médula ósea, donde estaban antes, la van a repoblar y van a dar lugar a las células sanguíneas. Esto puede hacerse en forma autóloga, con las propias células madre del paciente, o con las células de un donante que dona médula ósea o al que se le estimula la producción. Ese es el tratamiento más parecido a un tratamiento de células madre, que está probado hoy y es plenamente utilizado. Luego, hay otras terapias celulares, sobre todo en trasplantes autólogos de fibroblastos, de células de las articulaciones, que también se aproximan a esto, pero en ningún caso se utilizan las células madre embrionarias. Eso es lo importante.

EC - ¿Por qué lo remarca insistentemente?

LB - Porque el debate que hemos tenido en los últimos años a nivel mundial, que es un debate ético, está centrado no en el uso de células madre en general, sino en la utilización de células madre embrionarias –que son las que más le interesan al médico, al científico, porque son las que tienen más capacidad curativa a largo plazo y mayor plasticidad en el momento de hacer el tratamiento–, lo que implica la manipulación de un embrión humano y muchas veces su destrucción. El debate ético que deriva de la oveja Dolly y de la clonación humana está muy ligado a eso, porque inevitablemente la utilización de células madre embrionarias implicaría una facilitación del clonado no reproductivo de seres humanos.

Por ejemplo, yo tengo una enfermedad muy grave y sé que me curaría con células madre embrionarias, entonces, una solución sería que me saquen células de la piel para, con ellas y un óvulo que me presten, clonarme a mí mismo, no con fines reproductivos, sino con la idea de producir con mi núcleo, con mi ADN, con mi material genético, una célula embrionaria con mi código genético y que por tanto no voy a rechazar. Con esa célula embrionaria el médico crearía –hoy no se puede hacer– una célula para brindarme el tratamiento. Esta controversia se basa en que el uso masivo de células madre embrionarias llevaría inexorablemente al clonado no reproductivo de seres humanos, lo que es inaceptable desde el punto de vista ético para muchas religiones, con el argumento de que va contra la dignidad humana, etcétera.

EC - Ese es el debate a propósito de los riesgos que podrían darse si se utilizaran las células madre embrionarias en un determinado tratamiento, para una determinada cura. Pero hay otro debate ético ya ahora en la etapa de las investigaciones, porque si se utilizan embriones para investigar posibilidades con células madre, en definitiva se está manipulando, y seguramente destruyendo, un germen de vida, ese embrión que de hecho era un germen de vida. Ahí empieza todo el debate a propósito de si allí había vida o no, si a los 15 días de existencia de ese embrión ya había una vida formándose o no.

LB - Exactamente, ese es el otro punto del debate, que es el coyuntural de hoy en el momento de la investigación y no del tratamiento. Los investigadores dicen que hay miles y miles de óvulos fecundados, de embriones, que son masas celulares de pocos días de vida, guardados en los congeladores de todas las clínicas de fertilización asistida…

EC - …Porque en esos tratamientos de fertilización asistida siempre “sobran” embriones.

LB - Obviamente, el médico ginecólogo produce un exceso que luego guarda congelado, va inyectando de a poco y siempre quedan restos. Entonces hay miles y miles, muchos de ellos que se están deteriorando, se están “muriendo” por el proceso, van pediendo potencialidad. Entonces, los investigadores dicen: “Esto es tan importante, déjenme utilizar esos embriones, con consentimiento informado de sus papás y todo eso, porque yo con esto puedo generar conocimiento para generar curas para las enfermedades que afectan al ser humano”. Ahí está el segundo punto del debate basado en qué se hace con el exceso de embriones congelados y por qué no utilizarlos en la investigación.

EC - Eso es lo que estaba detrás de la prohibición que en su momento había dictado el presidente George W. Bush en cuanto al uso de fondos federales para ese tipo de investigaciones, y de la resolución en el sentido contrario que acaba de tomar el presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

LB - Exactamente. Ahí hay dos puntos de los que me gustaría hablar. Uno es que no debe verse la decisión de Bush como la prohibición de la investigación en células madre embrionarias en Estados Unidos.

EC - La investigación con células madre embrionarias de todos modos se realizaba.

LB - El Estado de California, desde el año 2005, financió por sus propios medios, con más de 3.000 millones de dólares al año, las investigaciones y se crearon institutos enteros. Lo mismo pasó en Europa.

EC - Lo que estaba prohibido era destinar fondos federales del gobierno de Estados Unidos a apoyar este tipo de investigación.

LB - Fondos públicos federales de Estados Unidos para hacer esto, normalmente distribuidos por la agencia de salud, la NIH, el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, que es el que regula y actúa como referente de las investigaciones en salud. La propia NIH había financiado proyectos en stem cells (células madre) muy voluminosos, pero que eludían los problemas éticos que los afectaban. Entonces no hay que ver como que Estados Unidos negaba la investigación, sino que no se financiaba con fondos públicos, básicamente para evitar un debate entre los partidos. Se hizo y la Universidad de Wisconsin tiene todas las patentes en el uso de células madre embrionarias…

EC - …¿Por ejemplo, qué investigaciones desarrolló con éxito?

LB - Tuvo un pionero, que fue James Thompson, que en los años 1996, 1998, 2000 descubrió esta pluripotencialidad y sobre todo el uso terapéutico, y lo patentó. Entonces, la Universidad de Wisconsin detenta estas patentes que tienen potencialmente un enorme valor económico. Y esta Universidad ha seguido trabajando en esto, ha captado los mejores investigadores del mundo en este plano. Yo mismo fui invitado hace poco más de un año, me encontré con el equipo que trabaja en médula espinal y en esclerosis lateral amiotrófica, que es […] Svensen, di una charla presentando mis datos, si bien nosotros no trabajamos con esto, pero nos cruzamos en ciertas líneas. Ahí pude ver la enorme inversión que hay en Estados Unidos en este tema.

EC - Ahora que se habilita nuevamente que fondos federales apoyen investigaciones con células madre embrionarias, ¿qué es lo que cambia?, ¿qué avance puede implicar?

LB - Obviamente va a haber una nueva inyección de dinero y se van a empezar a hacer estudios clínicos, que antes eran casi imposibles hacer sin la aprobación de la Agencia Nacional de Salud. Inmediatamente surgió un protocolo de una empresa llamada Gerón, que ya está reclutando 10 pacientes con lesiones de médula espinal aguda, o sea, pacientes a los que se les secciona la médula espinal, que probablemente van a quedar parapléjicos, a los que se les van a inyectar células madre embrionarias para ver si se puede revertir eso, como ocurre en algunos animales de experimentación, en los cuales se secciona la médula espinal con carácter experimental.

Hay sectores de la población que están demandando soluciones para problemas que afectan a sus familiares o a ellos mismos en forma muy dolorosa y durante el resto de la vida, que son irreversibles. El caso de las secciones de médula espinal es notorio, porque hay lesionados de guerra, lesionados por accidentes de tránsito, por accidentes de trabajo, etcétera, y hay una demanda muy grande. La empresa Gerón había demostrado cómo hacerlo y ahora se va a probar por primera vez en 10 pacientes. Fue la primera aprobación del gobierno de Obama.

***

EC - Hay una cantidad de preguntas a propósito de posibilidades de la investigación con células madre, qué alternativas abre. Por ejemplo, Juan consulta si se puede tratar la artrosis con células madre.

LB - Estamos en un momento de transición, muy probablemente la discusión ética que citábamos –matar el embrión o no– se va a volver obsoleta, porque la ciencia está superando ese problema y encontrando nuevas fuentes de células madre obtenidas de la persona que necesita sus células, sin tener que aplicar la clonación no reproductiva.

EC - Hay un informe muy interesante en la revista Newsweek sobre esta posibilidad en particular.

LB - Muy probablemente, porque ya estamos mirando ese nuevo escenario. La investigación ha desarrollado la posibilidad de reprogramar el código genético, el ADN de nuestras células, para convertir la célula en cuestión –supongamos una célula de la piel– en una célula madre o parecida a una célula madre embrionaria. A esas células se les llama células madre pluripotenciales inducidas, y esa tecnología también fue patentada por la Universidad de Wisconsin el año pasado o el otro. La ciencia emula lo que hace el óvulo, el huevo femenino, cuando se constituye en núcleo: reprograma el ADN; porque en definitiva todas nuestras células somáticas tienen el mismo ADN, y el hecho de que una sea de piel, otra sea neurona y otra sea de sangre quiere decir que se van prendiendo y apagando genes –requiere una ingeniería de ver qué genes prendemos y qué genes apagamos– para que la célula se parezca más a una de sangre, a una de piel, a un glóbulo rojo, etcétera. En la medida que podemos reprogramar ese ADN a partir de cualquier célula, podemos indiferenciarla, llevarla de vuelta a ser una madre, para después convertirla en una célula precursora, por ejemplo, de células sinoviales. En ese caso se le puede aplicar la inyección a una articulación que está muy dañada por la artrosis y eventualmente –hay que probarlo clínicamente– curarla.

EC - Son posibilidades que se abren en un horizonte ¿de cuánto tiempo?

LB - En todos los casos, hablemos de células embrionarias o inducidas químicamente, estamos hablando de 10 años o más.

EC - Es muy importante resaltar esto, porque la ansiedad está detrás de buena parte de las consultas que recibimos.

LB - Que no se apuren, porque esto es muy complicado. Porque yo a una persona le inyecto células madre y esas células madre pueden curar, pueden ir al órgano que está enfermo y curarlo, pongamos que queremos revascularizar un corazón –eso ya se hace y funciona–, pero otras células madre pueden ir por el torrente sanguíneo, depositarse en el cerebro o en algún otro tejido y dar lugar a un tumor, porque reciben señales anómalas, no está previsto que el cerebro reciba células madre a determinada edad.

EC - Esos son algunos de los riesgos que presentan estas herramientas en el estado actual de la investigación.

LB - En todos los protocolos de terapia celular uno le tiene que inyectar primero a un ratón específico que se llama “ratón desnudo” esas células y ver que no produzcan tumores. Es lo mínimo que se tiene que hacer en todo protocolo de terapia celular en la actualidad. El gran peligro es qué pasa con esas células que son pluripotenciales, que pueden dar lugar a muchas cosas, si caen en un ambiente que no es el bueno dentro del propio organismo y en lugar de hacer bien, hacen mal, se vuelven un tumor…

EC - …Por eso todavía hay que esperar, hay que dejar pasar tiempo.

Eduardo, de Rivera, dice: “Tengo una niña con discapacidad y síndrome hipóxico isquémico al nacer. ¿Qué posibilidades hay de alguna recuperación?”.

LB - Clínicamente no hay nada probado, lamentablemente hay que esperar. Sería, quizá, mucho más riesgoso para la nena ir a una terapia de estas en ciego que rehabilitarse de lo que tiene, porque si es niña, todavía puede obtener bastante rehabilitación.

Imagine todos los casos desesperados que hay a lo largo del mundo que hacen presión para que estas cosas se aceleren y se encuentren soluciones. Es un tema éticamente muy sensible, la población general tiene muchas más expectativas que los científicos, porque los científicos saben todo lo bueno, pero también todo lo malo potencial que hay. Se necesita invertir en investigación, primero en animales y luego poco a poco en humanos, en los casos más desesperados y que se favorecerían mejor con esto a pesar de los riesgos.

EC - Desde la audiencia le preguntan si no pueden obtenerse células madre del cordón umbilical.

LB - Muy bien, muchas familias han apostado a guardar unas células pluripotenciales que están en el cordón umbilical, células mononucleares del cordón umbilical, que actualmente tienen como única indicación el trasplante de médula ósea autólogo –cuando estos niños sean adultos– o prestar esas células a un hermanito o a algún familiar cercano que sea compatible para el trasplante de médula ósea. Sin embargo, hay mucha investigación que está tratando de que a partir de esa células del cordón, que son muy jóvenes, que tienen todavía mucha potencia atrás y mucha capacidad de sobrevivir y de dar lugar a otras células, se puedan hacer pequeñas ingenierías para convertirlas en células madre.

Lo mismo ocurre con la liposucción. Muchas personas se hacen tratamientos de liposucción por razones estéticas o de otro tipo, y como el tejido graso tiene muchísimas células madre y hay procedimientos para capturarlas y congelarlas, las hacen congelar ante la eventualidad de que en el futuro, correctamente manipuladas, den lugar a algún tratamiento que precisen. Se han hecho muchísimos desarrollos, hay que esperar novedades que van a aparecer cada seis o siete meses.

EC - ¿En qué está Uruguay en esta materia? ¿Cómo viene la investigación en células madre aquí?

LB - La comunidad científica uruguaya tiene una muy buena comprensión de lo que va pasando, sigue con expectativa los adelantos. Es muy caro trabajar en esto. Yo mismo, desde el año 2000, he tenido la oportunidad de trabajar y estratégicamente la he declinado porque es muy caro, muy complicado; se precisan grandes infraestructuras que no tenemos. Pero hay otros grupos –en la Facultad de Medicina, en la Facultad de Ciencias, en el propio Clemente Estable– que empiezan a trabajar con esto, algunos mucho más cerca de la clínica, sobre todo en enfermedades cardiovasculares en las que hay posibilidades de aplicar trasplantes autólogos para mejorar enfermedades isquémicas del corazón. También hay un proyecto por empezar en oftalmología en la Facultad de Ciencias. Y finalmente se utilizan células embrionarias murinas, de ratón, para otro tipo de experimentos, en el Instituto Pasteur. La manipulación de células madre embrionarias se hace corrientemente en investigación, pero no son humanas ni están destinadas al tratamiento inmediato de enfermedades.

***

Transcripción: María Lila Ltaif

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