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UCUDAL se opone al
proyecto de Ley de Protección de la Salud Reproductiva
Texto del comunicado de la Universidad Católica del Uruguay
"NO VA
A HACER BIEN A LA SOCIEDAD" Aborto: Ucudal
instó a
que no se vote la ley
El Consejo
Directivo de la Universidad Católica del Uruguay
(Ucudal), hizo ayer "un llamado público a la consciencia" de
los parlamentarios, "para que no voten una ley que, de ninguna
manera, va a hacer bien a nuestra sociedad". El que sigue
es el texto completo de la declaración:
"Ante la presentación a nuestras Cámaras Legislativas
del proyecto de ley sobre despenalización del aborto, el
Consejo Directivo de la Universidad Católica, atento a la
misión de ésta, que incluye cultivar las diversas
Ciencias en diálogo con la fe cristiana, considera pertinente
hacer la siguiente declaración:
1. El tema
del aborto tiene un primer componente, el Biológico,
en el que la Ciencia, inexcusablemente, ha de ser el punto de partida
de toda la discusión.
Hasta hace siglo y medio los escasos conocimientos biológicos
permitían afirmar que, tras la fecundación, en el
seno materno comenzaba habiendo solamente vida vegetativa, destinada
a alcanzar en cierto momento la vida animal y, sólo después
de las primeras veinte semanas, la vida humana. Los conocimientos
científicos actuales, de los que a continuación enumeramos
los datos más significativos, no permiten ya mantener opiniones
como éstas.
La Biología, en efecto, sabe hoy con certeza que desde
el momento de la concepción hay vida humana: cada una de
las células que se forman tras la primera división
del óvulo fecundado llevan la información genética
completa característica de un ser humano. Y, puesto que
son vida, no hay duda de que son vida humana.
La Biología tampoco permite dudar de que esa vida que comenzó a
desarrollarse en el seno de una madre es una vida que, aunque alimentada
por la madre, se desarrolla autónomamente de ella; está biológicamente
individualizada.
La Biología sabe también que el embrión,
antes de implantarse en el útero materno (lo cual sucede
en menos de quince días), puede dividirse y dar lugar a
dos individuos humanos, dos gemelos univitelinos.
La Biología sabe con certeza que, una vez implantado el
embrión en el útero, si no se muere, seguirá un
proceso que, sin ninguna discontinuidad, terminará en el
niño que nace. La continuidad del proceso por el que se
llega al niño que nace no nos permite señalar un
punto antes del cual lo que va desarrollándose no es un ’individuo
humano’ y después de eso sí lo es.
La Biología sabe también que, pocas semanas después
de la concepción, tal individuo humano tiene un corazón
palpitando, va desarrollando un cerebro e, incluso, se identifica
por huellas dactilares.
2. Un segundo
aspecto del aborto es el Psicológico. Aunque
cualquier profesional que practica un aborto evita, desde luego,
de todas las maneras posibles, que la madre vea el ’producto’ de
semejante operación, consta a la Psicología que el
aborto, en muchísimos casos, deja en la madre una huella
psicológica muy difícil de superar; no es para ésta,
de ningún modo, una común operación quirúrgica,
en la que se libró de cierta molestia.
La Psicología puede defender la opinión de que así como
la información verdadera sobre lo que es un aborto haría
sufrir aún más a la madre que decide abortar (por
eso se le oculta), en los casos en los que una mujer embarazada
sin desearlo da el niño en adopción, una información
verdadera sobre lo que es la adopción resulta consoladora
y humanizadora.
3. Una tercera
aportación importante de la Academia debe
ser la de establecer con rigor los datos Sociológicos sobre
los que tanto y tan diferente se especula: cuantificar lo mejor
posible el número de abortos que se realizan en el país,
el riesgo que las madres corren, la persecución (o no persecución)
legal de que son objeto los diversos agentes del aborto bajo la
normativa vigente [1], la disminución (o no) del número
de abortos clandestinos en los países en los que el aborto
está legalizado.
Igualmente
la Sociología puede identificar las causas más
comunes de los embarazos que terminan en aborto, mostrando el influjo
de factores tales como la mentalidad dominante acerca de la sexualidad,
la falta de información, la profundización de las
diferencias socioeconómicas, el imaginario social que rodea
a la adopción, etc.
4. Desde el
punto de vista de la Ciencia Jurídica, tenemos
que recordar los pactos internacionales ratificados por nuestro
país, en especial el de San José de Costa Rica (22/11/1969),
que nos obliga a defender la vida humana desde el momento de su
concepción; la ley que se somete a la aprobación
de nuestros parlamentarios presenta a los individuos humanos en
gestación como no mereciendo la misma protección
contra el homicidio que la que se merece cualquier otro individuo
de la especie, contradiciendo así el artículo
21, párrafo primero del Código Civil, que dice: "Son
personas todos los individuos de la especie humana".
Así mismo debemos recordar que sería una contradicción
reconocer al niño desde su concepción el derecho
a heredar si nace viable (artículo 835 inciso 1, en sede
del Capítulo II del Título IV [2] ), pero no reconocerle
el derecho a nacer, y esto en un ordenamiento jurídico que
no contempla la legitimidad de la pena de muerte ni para los peores
criminales.
5. Desde la
Crítica de las Ideologías
pueden aportarse algunas consideraciones importantes:
a) En primer
lugar, vamos desarrollando una extraordinaria sensibilidad ante
los
problemas ecológicos, la defensa de las plantas
y los animales, el respeto a los procesos naturales; sin embargo,
esta sensibilidad no se muestra socialmente con la misma fuerza
ante los niños por nacer.
b) En segundo
lugar, en la afirmación tantas veces repetida
de que la mujer puede hacer lo que quiera con su propio cuerpo —prescindiendo
del error biológico ya considerado— vemos un reflejo
extremo del ’individualismo propietario’ que caracteriza
cada vez más a nuestra sociedad. Tal afirmación no
es sino la aplicación al propio cuerpo de lo que el Código
Civil permite sobre aquello de lo que se es ’propietario’: "destruir
enteramente la cosa, si le conviene o le parece" (artículo
467, párrafo cuarto). También añade un nuevo
derecho: "el de impedir a los demás que se sirvan de
ella" (párrafo
5). Y con él, de nuevo se nos recuerda el tema de tantos
padres sin hijos a los que les gustaría adoptar el niño
que, en el aborto, se mata; cambiando a activa la voz pasiva diríamos:
las madres que consideran no poder servir a su hijo y abortan,
están impidiendo a otras madres que sirvan a ese niño.
c) En tercer
lugar, en una sociedad cada vez más desprovista
de referentes valorativos, el que la ley permita una acción
provoca fácilmente la opinión de que tal acción
es moralmente buena.
d) En cuarto
lugar, algunas causales del aborto, como la eugenésica,
dicen directamente a quienes hoy llamamos ’personas con capacidades
diferentes’ que, de habernos dado cuenta a tiempo de su diferencia,
no les hubiéramos dejado nacer.
e) En quinto
lugar, no vemos cómo puede compaginarse con
la despenalización del aborto la preocupación por
el destino de los más débiles y desprotegidos en
nuestra sociedad: ¿hay alguien más débil y
desprotegido que un niño en el seno materno cuya madre no
quiere recibirlo?
6. Parte de
la estrategia propagandística de los pro-abortistas
consiste en decir que quienes nos oponemos al aborto lo hacemos
por motivos religiosos; por otra parte, invocar motivos religiosos
para oponernos al aborto puede dar la falsa impresión de
que los creyentes nos abrogamos la exclusiva en la defensa de la
vida no-nacida con lo que ofenderíamos a tantos no creyentes
que encuentran contra el aborto las mismas razones que hemos expresado
más arriba.
A pesar de
eso queremos añadir que, desde nuestra fe cristiana,
nos sentimos impelidos a profesar que todo individuo de la especie
humana está llamado por Dios a ser su hijo y a participar
de la vida divina, y que éste es el mayor valor de todo
ser humano.
En consecuencia, hacemos un llamado público a la consciencia
de nuestros parlamentarios, para que no voten una ley que, de ninguna
manera, va a hacer bien a nuestra sociedad".
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