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Descargos
presentados por José Rohm ante la Justicia argentina
Texto presentado
por el ex director del Banco Genral de Negocios de Argentina y Comercial
de Uruguay ante la jueza argentina, María Servini de Cubría.
"MANIFIESTA.
APORTA PRUEBA
Señora
Juez:
José
E. Rohm, por mi propio derecho, en la causa nro. B-5926, constituyendo
domicilio en Av. Alicia Moreau de Justo 1720, 1º "I",
con el patrocinio de los Dres. Alejandro Mitchell y Gabriel Gandolfo,
a V.S. digo:
1.
En esta causa
se ordenó mi declaración indagatoria. A tal efecto,
en diciembre del año ppdo., V.S. dispuso que la audiencia
respectiva se llevara a cabo en la Embajada Argentina en Washington,
EE.UU. Pocos días antes de la fecha señalada con ese
fin, la diligencia fue postergada ordenándose luego su cumplimiento
a partir del día 10 de febrero del corriente año.
Lamentablemente, en esa ocasión la audiencia tampoco pudo
celebrarse pues V.S. debió suspender su viaje, el cual, hasta
el momento, no se ha concretado.
Pues bien,
dado que tengo y siempre tuve el máximo interés en
colaborar con la investigación y en esclarecer todo lo concerniente
a mi intervención en los hechos motivo de la presente, y
sin perjuicio de cuanto pudiera agregar cuando mi audiencia finalmente
se celebre, he creído preciso adelantar las explicaciones
que siguen.
2.
Como es de
dominio público, el 23 de enero de 2002 partí en un
vuelo directo de Swissair con destino a Zurich, pues el 24 y 25
debía participar de las reuniones de directorio del grupo
BGN que iban a celebrarse en esa ciudad, organizadas con casi un
año de anticipación .
Hago esta aclaración
para desmentir, categóricamente, las maliciosas y falsas
informaciones periodísticas que asociaban ese viaje con una
inexistente "fuga" . Lejos de ello, llegué a Zurich,
como estaba previsto, en la madrugada del 24 de enero. Esa misma
mañana, comenzaron las reuniones en las que, salvo mi hermano
Carlos Rohm, participaron los demás miembros del directorio
del grupo presentes.
Luego de una
reunión privada con el Sr. Mühlemann -presidente del
directorio del Credit Suisse- que tuvo lugar el viernes 25 de enero
por la mañana, partí con destino a New York, donde
tenía previstas una serie de reuniones (agendadas también
con considerable anticipación), inclusive una con el presidente
del directorio del JP Morgan Chase, por quien tengo el mayor respeto.
Mi viaje a
New York tampoco tenía nada de anormal pues, durante los
últimos 30 años, como consecuencia de mis actividades
bancarias, comerciales, filantrópicas, sociales y familiares,
he pasado largas temporadas en los EEUU.
Ello sentado, pretendo que quede bien claro que mi permanencia fuera
del país no tiene en absoluto que ver con un supuesto intento
de evadir el accionar de la justicia, sino con las cuestiones comerciales
y familiares apuntadas y, particularmente en el último año,
con las incesantes gestiones para intentar brindar una solución
a los ahorristas y empleados que confiaron en el grupo BGN. En efecto,
tal como lo señalé en mi presentación del 10
de diciembre ppdo., tuve un sinnúmero de reuniones con altos
directivos de los bancos socios y/o sus abogados. Así, por
ejemplo:
(i) El jueves
7 de marzo de 2002 me reuní en el Links Club de New York
con George Weiksner -vicepresidente del Credit Suisse- y otros dos
directores - gerentes de esa institución. Concurrieron también
el Sr. Joseph Martin, director gerente del J P Morgan Chase, y los
Sres. Juan Carlos Iarezza y Fernando Polledo .
(ii) A fines
de ese mismo mes volví a reunirme con George Weiksner, en
el Brook de New York.
(iii) El 3
de abril de 2002 me reuní nuevamente con Weiksner y Martin
en las oficinas de JPMorgan Chase. Mantuve también otras
reuniones en ese banco en otras oportunidades.
(iv) El 11
de noviembre ppdo., en las oficinas del estudio jurídico
O´Melveny & Myers - 30 Rockefeller Plaza, New York - me
reuní con Weiksner, Martin y los Sres. Alvarez -consejero
legal del Credit Suisse- y José Fernández (socio de
la firma legal citada) que representan a los tres bancos.
(v) El 9 de
diciembre me reuní otra vez con los abogados de los bancos
en esas mismas oficinas.
3.
Hechas esas
aclaraciones preliminares, niego, en la forma más rotunda
y categórica posible, todas y cada una de las imputaciones
que se me han formulado.
Específicamente
niego: (i) que en el seno del grupo BGN haya operado una asociación
ilícita; (ii) que todas o algunas de las entidades del grupo
hayan sido administradas fraudulentamente, sea en perjuicio de los
accionistas, sea en perjuicio de los ahorristas; (iii) que desde
el BGN se haya instrumentado un mecanismo de "captación
marginal" de fondos y/o que se hubiera causado o contribuido
a causar la crisis financiera que sufrió la Argentina hacia
fines del año 2001 y el año 2002; (iv) que las entidades
del grupo hayan sido intencionalmente perjudicadas a través
del otorgamiento de créditos a supuestas empresas fantasmas,
vinculadas o sin capacidad de pago; (v) que se hayan desviado y/o
apropiado fondos de los clientes; (vi) que se hayan realizado operaciones
de lavado de dinero de origen ilícito; (vii) que se hayan
hecho operaciones que puedan ser consideradas constitutivas de subversión
económica.
Adicionalmente,
niego haber tenido conocimiento o participación alguna en
las operaciones que se investigan en este expediente pues, como
explicaré en esta presentación, durante décadas
fui totalmente ajeno al manejo operativo de las distintas entidades
que integraban el grupo. Todos los miembros del directorio, de la
gerencia e inclusive muchos empleados, conocían esta situación,
así como la conocían todos los accionistas y todos
sus representantes en los directorios de los bancos desde 1972 a
la fecha. Es más, existen un sin número de casos y
ejemplos a lo largo de los años, en donde algunos directores
representantes de los bancos extranjeros analizaban y profundizaban
los estados contables, carteras crediticias y proyecciones futuras
de las distintas entidades directamente con Carlos Rohm y otros
miembros del management, sin mi presencia ni participación.
De igual forma, existen una gran cantidad de presentaciones importantes
hechas por las entidades del grupo, inclusive varias ante organismos
de control en Europa y los E.E.U.U., efectuadas por representantes
de los bancos extranjeros y mi hermano, sin ninguna participación
del suscripto. Cualquiera que sostenga algo distinto, miente. También
confunde y engaña al Tribunal, dificultando su digna tarea
de encontrar la verdad.
En este sentido,
sin ánimo de ser exhaustivo y sólo a título
de ejemplo: (i) niego haber participado de cualquier operación,
haber autorizado y/o siquiera haber conocido al operador de bolsa
Ignacio Rospide y/o la empresa Kompira Investment; (ii) niego haber
participado, autorizado y/o siquiera conocido las operaciones que
tienen que ver con la empresa Meranol S.A.; (iii) niego tener relación
alguna con las empresas Acre International Corporation, Abanita
Trade Corp., Afor S.A., Bersouth S.A., Closworth Financial Tin,
Dai Chi, Dovegrey, Forsyth International Corp., International Westminster
Investment Inc., Kingman Investment Corp., Kuatt Enterprise Inc.,
Lausid International Corporation, Machine and Tools Investments
Inc., Nacre International Corporation, Ninfa International S.A.,
Occidental Paper S.A., Savemec International, Tangier Trading Society,
Tizen Development, Westheimer S.A. y, naturalmente, niego haber
participado en el otorgamiento de créditos a estas empresas,
para el caso de que los mismos hayan existido; (iv) niego haber
participado en la confección y/o siquiera conocido la existencia
de instructivos como, por ejemplo, el denominado "liqui liqui",
de cuya existencia me he enterado a raíz de este expediente.
A título
personal, señalo que, tanto yo como mis más allegados
familiares, teníamos depósitos en BGN, CGN y Banco
Comercial cuando aconteció la innecesaria catástrofe
del grupo y, naturalmente, hemos tenido las mismas consecuencias
que el resto de los ahorristas.
Lo expuesto,
obviamente, no es más que una primera aproximación
a los hechos que se me imputan. Naturalmente, volveré a referirme
exhaustivamente a todos ellos, contestando las preguntas que se
me formulen y aportando todo cuanto esté a mi alcance para
su debido esclarecimiento, cuando mi declaración ante V.S.
pueda finalmente concretarse.
4.
El origen del llamado "grupo BGN" se remonta a la década
del 60, época en la cual se constituyó la Compañía
General de Inversiones (CGI), una empresa financiera cuyos principales
accionistas eran el Credit Suisse, el Dresdner Bank y la Banca Nazionale
del Lavoro, a la que se sumó luego el Chemical Bank, en la
década del setenta. Mi hermano Carlos Rohm y yo nos incorporamos
como accionistas por invitación del Credit Suisse, el Dresdner
Bank y la Banca Nazionale del Lavoro a fines de 1971.
Superada una
comprometida situación inicial, CGI creció, obtuvo
la autorización necesaria para funcionar como banco por parte
del BCRA a principios de 1978 y pasó a denominarse Banco
General de Negocios. Comenzó así a consolidarse un
esquema en el que el JP Morgan - antes Chemical Bank-, el Dresdner
Bank y el Credit Suisse fueron aumentando sus participaciones accionarias
hasta llegar al 75% del capital social. Mi hermano y yo conservamos
la mayoría sustancial del resto del capital, quedando exclusivamente
aquél a cargo del management. Ello en base a una decisión
expresa de todos los accionistas que era absolutamente conocida
en las plazas local e internacionales, efectivamente ejercida y
unánimemente aceptada por todos los socios desde 1972. Jamás
hubo desde ese entonces discusión alguna sobre quién
hacia qué. Yo tenía mis responsabilidades y mi hermano
las suyas, ambos con el apoyo y la cooperación de los bancos
extranjeros socios.
En la década
del 80 y principios de 1990, y como consecuencia de diversas crisis
políticas, institucionales y económicas, que incluyeron
pero no se agotaron en los procesos hiperinflacionarios por todos
conocidos, la Argentina enfrentó una masiva fuga de capitales,
un marcado descenso de la inversión y una importante caída
del producto bruto interno. Naturalmente, el sistema bancario en
general y BGN en particular no fueron ajenos a las consecuencias
de ese caótico y desastroso contexto, que produjo un gran
número de quiebras empresarias y bancarias.
Los accionistas del grupo planificamos una estrategia de crecimiento
regional que permitiera expandir el negocio. Fue así que
en 1990 se adquirió el Banco Comercial de Uruguay. La proporción
accionaria directa fue muy similar a la de BGN ya que el 75 % fue
aportado por los bancos extranjeros. Volveré luego sobre
este particular.
En relativamente
poco tiempo, el Banco Comercial se transformó en una organización
innovadora, líder del sector privado en patrimonio, rentabilidad
y volumen de operaciones. En 10 años, sus depósitos
aumentaron más de 5 veces y su patrimonio creció más
del 600% (medido en dólares). Tan es así, que cada
vez que visitaba Uruguay, las opiniones que recibía de todo
el mundo sobre el desarrollo y la performance del banco eran extraordinariamente
favorables, incluyendo la de los más altos representantes
de distintos gobiernos. A mediados de la década de los años
90, el Banco Comercial se expandió a Brasil, concentrando
allí sus negocios en el segmento medio y de consumo.
La Compañía
General de Negocios S.AI.F.E. de Uruguay ("CGN"), por
su parte, era la banca off shore del grupo que, desde la década
del 80, elegían los clientes que preferían tener sus
ahorros fuera de Argentina. Hace más de dos décadas
que yo no formaba parte del directorio ni de la gerencia de CGN.
Tampoco participé en reunión alguna de esa empresa
, tal como puede acreditarse observando los libros de la sociedad.
La relación (tanto el flujo de información - verbal
y escrita - como los muchos negocios que se efectuaban) entre CGN
y los bancos socios, era llevada a cabo por Carlos Rohm y los representantes
de los bancos extranjeros.
Hacia fines
de 1998, muchos ahorristas que operaban con esa entidad comenzaron
a mostrarse inquietos por la posibilidad cierta, apoyada en varias
encuestas, de que en las elecciones uruguayas triunfara el partido
de izquierda liderado por el Dr. Tabaré Vázquez (quien
de hecho llegó a triunfar en primera vuelta). Ese posible
escenario político hacía que la plaza bancaria uruguaya,
que tradicionalmente era vista como muy segura, dejara de serlo.
Recuerdo que, en una reunión informal, Carlos Rohm informó
de esta situación y explicó que, para ofrecer a los
clientes de ese segmento una solución a sus inquietudes,
se crearía un nuevo vehículo de inversión,
en una jurisdicción ajena a ese nuevo y creciente "riesgo
uruguayo".
Mientras tanto,
se había consolidado la estrategia del grupo de conformar
un holding regional líder en el MERCOSUR, para lo cual se
había decidido la expansión de los negocios hacia
el sector de banca minorista. En ese contexto se inscribe la adquisición
del Banco de Santa Fe, que pasó a llamarse Nuevo Banco de
Santa Fe. También las gestiones que se realizaron para adquirir
otras entidades -el Banco de Córdoba, por ejemplo- operación
que finalmente (hacia fines del 2001) no pudo concretarse.
Paralelamente,
desde fines de la década del 70, Banco General de Negocios
desarrolló una importantísima actividad en el terreno
de la banca de inversión. De este aspecto del negocio me
ocupaba en forma personal con la excelente cooperación del
Dr. Juan Carlos Iarezza - por quien tengo el mayor respeto - y su
equipo de profesionales. En general, los clientes en este negocio
son gobiernos, estados provinciales y grandes empresas del sector
privado que buscan capital o deuda, vender o comprar compañías,
perfeccionar sus finanzas y discutir y/o planificar sus estrategias
de crecimiento futuro.
Este segmento
del negocio fue muy exitoso, efectuando transacciones históricas
a fines del 70 y a principios de la década del 80. Así
fue que tanto el Presidente de Credit Suisse First Boston ("CSFB")
como el de Kleinwort Benson (dos grandes casas financieras en ese
momento en el negocio de banca de inversión en el mundo)
sugirieron estrechar aun más los vínculos existentes
y formalizar un arreglo definitivo para trabajar juntos en ese sector
de negocios. Así se hizo, y en el año 1993 BGN fue
calificado por evaluadores internacionales independientes como el
5º banco del mundo en materia de compra y venta de compañías
públicas y privadas, por volumen de negocios y por calidad
de ejecución.
Acorde con
ese prestigio, durante muchos años BGN fue asesor financiero
de empresas importantes del país, efectuando compras y ventas
de compañías industriales y comerciales en Argentina,
Perú, Venezuela, Uruguay y Chile. Participó además
en emisiones de deuda en los mercados del mundo para Argentina,
Uruguay, distintas provincias y muchas empresas y bancos del sector
privado. También asesoró a YPF a fin de prepararla
para que pudiera ser vendida mediante la colocación más
grande de acciones en el mercado de Nueva York (3 mil millones de
dólares en una sola transacción).
El Banco trabajó
con gran éxito en la venta de las partes de la ex -"Gas
del Estado" y en todas las operaciones de privatización
en el sector eléctrico (producción, transmisión
y distribución) como también en el hidroeléctrico
y petroquímico , atrayendo aproximadamente 150 grandes firmas
mundiales que invirtieron enormes sumas de dinero en nuestro país.
Banco General
de Negocios participó en emisiones de deuda, capital y compra-venta
de empresas en transacciones con el sector privado y con diversos
gobiernos nacionales y provinciales por cerca de 70 mil millones
de dólares.
Esta actividad, en la que participaban muchos sectores de la economía
argentina y distintos grupos de especialistas en distintos países
de Europa, E.E.U.U. y en Buenos Aires era coordinada por mí.
Ello requería continuos viajes de preparación para
la constitución de los equipos, la promoción del país
y de la industria que se estuviera tratando en cada caso, visitas
a inversores institucionales en múltiples ciudades del mundo
y a potenciales empresas del exterior para interesarlas en invertir
en la Argentina. Es obvio que por su propia naturaleza, mi trabajo
imposibilitaba ocuparme de cuestiones operativas o relativas al
manejo diario de las entidades del grupo.
Como ya se explicó en esta causa, el fin último, que
estaba en una etapa muy avanzada, era realizar una oferta pública
de acciones de una "holding" de bancos regionales que,
según cuidadosos estudios realizados por los propios socios
extranjeros presentados formalmente a todo el directorio por un
grupo de expertos de la industria bancaria, valuaba a las entidades
en su conjunto en alrededor de 1.000 millones de dólares.
Adjunto como Anexo 1 el documento de referencia, presentado en una
reunión del directorio en Nueva York a mediados del 2001
por el equipo de expertos de Credit Suisse First Boston, liderado
por el Señor George Weiksner.
Como está
ampliamente documentado, el brutal colapso argentino de fines del
año 2001 y comienzos del 2002 redundó en una desvalorización
acentuada de la posición de títulos de la deuda del
Gobierno Nacional que de 90% de su valor de cotización cayeron
a aproximadamente el 30% en pocos meses. Asimismo, durante este
periodo, millonarios créditos y obligaciones de provincias
no fueron honradas a sus vencimientos. Esta situación de
"default" o cesación de pagos generalizada se transformó
en fuertes pérdidas patrimoniales para todo el sistema financiero,
cuando los títulos públicos debieron ser liquidados
para afrontar la creciente salida de depósitos que se disparó
por ese entonces, pero que venía en aumento desde el año
1999 como consecuencia de la creciente desconfianza del público
en las instituciones económicas y financieras del país.
Pese a ello, quisiera destacar que BGN pagó y canceló
totalmente con el Banco Central los "adelantos" que había
recibido a fines del 2001 y que - bueno es recordarlo - fue de solamente
$ 54 millones con una garantía liquida de U$S 176 millones.
La feroz campaña
mediática y política desatada en contra de BGN y la
detención de mi hermano Carlos, los pedidos de detención
y extradición a Suiza y a los E.E.U.U. efectuados respecto
de mi persona que ocuparon la primera plana de todos los diarios
del país y del exterior, agravaron hasta límites críticos
la corrida, tanto en BGN como en CGN, tornando incontrolable la
situación . Pese a nuestros denodados esfuerzos, se llegó
así al cierre de BGN.
Nunca lograré
comprender cómo, pocos meses más tarde de presentada
la valuación del grupo al directorio, mis ex-socios no me
acompañaron con una cifra muchísimo menor para evitar
la catástrofe y el enorme sufrimiento humano que aconteció
por no mantener al grupo en pie. En especial, considerando mi dedicación
personal a sus negocios, los grandes éxitos logrados en conjunto
a lo largo de muchos años, y las importantes sumas de dinero
que ganaron a lo largo del tiempo. Pero, lamentablemente, ninguna
de las alternativas que les propuse durante el transcurso del año
2002 fue aceptada y prefirieron desentenderse sin asumir responsabilidad,
culpando a Carlos Rohm por todos los males.
La misma actitud
incomprensible tomaron al poco tiempo con el Gobierno del Uruguay
siendo socios del Estado en el Banco Comercial a partir de febrero
del año pasado. A pesar de mis reiterados consejos en varias
reuniones con representantes de los bancos extranjeros socios para
que apoyaran contundentemente la nueva conducción del Banco
Comercial, decidieron - tristemente - desentenderse lo más
posible. Sin duda, esta actitud de los bancos contribuyó
a que hacia fines de julio del año 2002, el Gobierno del
Uruguay decidiera suspender el Banco Comercial al haber perdido
en cinco meses, aproximadamente la mitad de todos sus depósitos.
Recuerdo, en especial, la mala disposición del Sr. Weiksner,
del Credit Suisse First Boston, uno de los principales impulsores
del extraordinario e incomprensible "acuerdo secreto"
entre los bancos y el Gobierno del Uruguay. Hoy, los bancos están
en pleno juicio con el Estado Uruguayo.
5.
Como V.S. ya
sabe, a la época de los hechos que ocupan a esta causa me
desempeñaba como presidente del directorio de BGN y del Nuevo
Banco de Santa Fe, y como director del Banco Comercial.
Creo ahora
necesario explicar lo más claramente posible cuáles
eran, más allá del cargo que ocupaba, las actividades
que estaban bajo mi responsabilidad y que eran por todos conocidas.
Analizándolas, V.S. comprenderá que estaba completamente
desvinculado del manejo diario operativo y del manejo comercial
y crediticio de las entidades del grupo. En el caso de las CGN,
San Luis y Comercial Investment (entidades en torno a las cuales
se aglutinan la mayor cantidad de hechos investigados), ni siquiera
integraba el directorio, ni ningún comité de ningún
tipo, y en mi vida firmé documento o memorando alguno . Tampoco
recibí compensación alguna por parte de estas instituciones.
En el marco
de mis actividades y responsabilidades vinculadas con el grupo BGN:
(i) Asistía
a las reuniones de directorio del grupo (BGN, Nuevo Banco de Santa
Fe y Banco Comercial) que se realizaban periódicamente en
Europa, Estados Unidos, Argentina y Uruguay. También me ocupaba
personalmente de organizar y coordinar dichas reuniones trimestrales.
Frecuentemente, me ocupaba también de invitar a estas reuniones
de directorio a economistas de renombre mundial y a personajes de
la política internacional y del cono sur de América.
(ii) Me ocupaba
de la exploración, selección y ejecución de
los negocios estratégicos. Así, participé muy
activamente de:
a) La adquisición
del Banco Comercial de Uruguay (1989). Las negociaciones para esta
adquisición duraron aproximadamente dos años, como
consecuencia de las dificultades para unificar los criterios y coordinar
los intereses particulares de cada uno de los tres bancos extranjeros
y del cambio de Gobierno en la República Oriental del Uruguay.
Obviamente, debí pasar mucho tiempo en el Uruguay durante
ese período, en muchos casos, junto con representantes de
los bancos accionistas, pues el entonces Presidente del Banco Central
del Uruguay requería que la mayoría del capital accionario
y el control del Banco Comercial quedara en manos de bancos internacionales
de primera línea. Así se hizo. Adicionalmente, junto
con ejecutivos de los bancos accionistas, cooperamos activamente
- ad honorem - con el gobierno del Uruguay, para concluir satisfactoriamente
la renegociación de toda su deuda externa (bajo el denominado
Plan Baker y Plan Brady) que culminaba por esos tiempos. Por supuesto,
esto implicó varios viajes con miembros del equipo del gobierno
uruguayo a Europa (Frankfurt y Zurich) y a la ciudad de Nueva York.
b) La expansión
del grupo hacia Brasil, a través de la apertura del Banco
Comercial Uruguaí y varias excelentes sucursales en el Sur
de Brasil.
c) La adquisición
del Banco de la Provincia de Santa Fe (1998). La venta del Banco
de Santa Fe se efectuó dentro del contexto de una privatización
coordinada y aprobada entre esa provincia, sus asesores financieros
y el Banco Mundial. Nuevamente, con un equipo bastante numeroso,
lideré y coordiné las negociaciones entre los bancos
extranjeros, el gobierno de la provincia, el Banco Central y el
Ministerio de Economía. Al poco tiempo de finalizada, la
compra del Banco de Santa Fe fue utilizada como modelo tanto por
los expertos del Banco Mundial como por diversas autoridades de
la República Argentina. Como ex presidente del Nuevo Banco
de Santa Fe, señalo que esa institución fue uno de
los mejores bancos del país. Fue altamente reconocida su
actividad comercial, su eficiencia administrativa, su rol como agente
financiero de la Provincia y su excelente cartera crediticia. Todos
los meses, pasaba varios días en las ciudades de Santa Fe
y/o Rosario.
d) Las intensas
negociaciones para la compra del Banco de Córdoba (2001)
con las autoridades del gobierno de la provincia, el Banco Central
de la República Argentina y el Ministerio de Economía
de la Nación. Las negociaciones vinculadas a esta privatización
siguieron parámetros similares a los de la compra del Banco
de Santa Fe. Desde la reunión de directorio de BGN efectuada
en Suiza durante enero del año 2001, en donde se tomó
la decisión formal de adquirir el banco, coordiné
el equipo de trabajo que preparó nuestra propuesta y oferta.
Esta oferta fue adjudicada, pero finalmente, como consecuencia de
la complicadísima situación financiera y económica
que atravesaba el país a fines del año 2001, no pudo
concretarse.
(iii) Por más
de treinta años , mi ocupación y preocupación
principal fue la de promover los intereses del país en los
centros financieros del mundo, a fin de atraer inversores. Indudablemente,
este tipo de trabajo implicó que, durante más de tres
décadas, permaneciera largas temporadas viajando dentro de
los Estados Unidos y Europa, reuniéndome con inversores privados,
banqueros, oficiales del Banco Mundial, de la Corporación
Financiera Internacional (IFC), del Fondo Monetario e inversores
institucionales. Adicionalmente, coordiné y participé
de múltiples viajes junto con algunos representantes de los
Bancos Extranjeros y miembros del gobierno nacional, desde la época
en que el Dr. Alfonsín decidió la privatización
de Aerolíneas Argentinas hasta fines del año 2001.
A modo de ejemplo, en la transacción de Aerolíneas
Argentinas y Scandinavian Air Systems (transacción que finalmente
no llegó a concretarse), permanecí alrededor de dos
meses durante el año 1988 en Nueva York trabajando como asesor
financiero contratado por el gobierno nacional y las delegaciones
argentinas del Ministerio de Economía y del Ministerio de
Obras Públicas de ese momento.
A título
de ejemplo, señalo a V.S. diversas transacciones en las que
he participado activamente en el equipo que las lideró y
ejecutó:
- La creación
del Argentina Fund Inc., el primer fondo cotizado en la Bolsa de
Nueva York destinado a invertir en compañías argentinas.
Este fondo, con varios cientos de millones de dólares, asistió
al sector privado argentino para poder acceder más fácilmente
a capitales provenientes del exterior. Adicionalmente, durante muchos
años fui miembro del Consejo Asesor del fondo en Nueva York,
asistiendo a un sin número de reuniones en esta ciudad.
- La creación del Argentina Investment Company, el primer
fondo cotizado en la Bolsa de Luxemburgo destinado a invertir en
compañías argentinas. En este caso también
fui invitado a participar, y participé, en el Consejo Asesor
del fondo, que se reunía periódicamente en la ciudad
de Ginebra, Suiza.
- Decenas de emisiones de bonos efectuadas para la República
Argentina, por un monto total de varios miles de millones de dólares.
Desde 1991 (año en que la República Argentina se reinsertó
en los mercados voluntarios de crédito) y durante más
de diez años, BGN participó activamente (junto con
los bancos extranjeros socios en muchas ocasiones) en la colocación
de bonos del gobierno nacional emitidos en distintas monedas, incluyendo
dólares, marcos alemanes, francos suizos y euros. Como es
natural, cada emisión requería presentar el programa
económico y el plan financiero del gobierno en distintas
ciudades a fin de informar y ofrecer estos títulos a los
potenciales inversores (compradores). Por esta razón, participé
en más de cien reuniones llevadas a cabo en aproximadamente
veinticinco ciudades financieras del mundo.
- Compra de la más importante parte de la ex Gas del Estado
en 362.000.000 de dólares por un consorcio liderado por British
Gas. Esta transacción insumió casi un año de
preparación y negociaciones en Londres y en Nueva York, porque,
además de ser los asesores financieros de British Gas, hubo
que arreglar un paquete financiero (con la asistencia de uno de
los bancos socios) para que British Gas pudiera concretar la compra.
Así se creó Metrogas, en cuyo directorio permanecí
muchos años, viajando frecuentemente a Londres.
- Venta de SEGBA por 1.060 millones de dólares a varias compañías
internacionales y argentinas de primera línea. Esta transacción
implicó la creación de Edenor y Edesur. Lideré
por parte de BGN un equipo de veinte especialistas en privatizaciones
eléctricas provenientes de Inglaterra, Estados Unidos y la
Argentina, lo cual me demandó constantes viajes de trabajo
a las sedes de nuestros socios en este emprendimiento, como así
también, visitas a un número significativo de compañías
eléctricas internacionales interesadas en la posible adquisición.
- Asesoramiento financiero a YPF a fin de preparar la empresa para
una eventual colocación de sus acciones en la Bolsa de Nueva
York. Lideré el equipo de BGN que, trabajando con un numeroso
grupo de especialistas provistos por dos de los bancos de inversión
más importantes del mundo, asesoraron a la YPF estatal, para
estar en condiciones de colocar sus acciones, de acuerdo a los más
altos estándares del mundo. Luego de casi dos años
de preparación, se hizo una presentación en más
de quince ciudades del mundo informando sobre la situación
económica de la Argentina y, de acuerdo a las estrictas reglamentaciones
de la Comisión Nacional de Valores de E.E.U.U. (S.E.C.),
anunciando que el Gobierno Nacional ofrecería acciones de
su compañía de petróleo en los mercados internacionales.
Preparé, coordiné con las autoridades nacionales y
asistí a todas estas reuniones, que finalizaron en Nueva
York con enorme éxito, produciéndose la colocación
de acciones más grande de la historia. Con esta venta, el
gobierno argentino obtuvo más de 3 mil millones de dólares.
- Venta de la ex Hidronor en seis transacciones distintas por casi
2 mil millones de dólares. Nuevamente, representando a BGN,
dirigí un equipo conformado por especialistas ingleses y
norteamericanos, visitando constantemente las sedes de nuestros
socios en esta tarea en Londres y Nueva York y a decenas de inversores
internacionales para interesarlos en participar en esta histórica
transacción.
- Venta de las compañías de pintura de Bunge y Born
en Brasil, Argentina y Uruguay por 390 millones de dólares
a la Imperial Chemical Industries.
- Venta de Astra SA a Repsol de España por 360 millones de
dólares.
- Venta de parte del Polo Petroquímico de Bahía Blanca
a la Dow Chemical por casi 500 millones de dólares.
- Venta de Molinos Río de la Plata a Perez Companc por una
valuación cercana a los mil millones de dólares.
- Compra de Ceval del Brasil (una de las procesadoras de soja más
grandes del mundo) por 500 millones de dólares.
- La privatización y venta del Banco Hipotecario Nacional
en los mercados internacionales de capital.
En estas y todas
las otras transacciones que se fueron ejecutando, como responsable
del negocio de banca de inversión en BGN, tuve un rol protagónico.
Quisiera destacar que todos los mandatos de transacciones efectuadas
con el sector público implicaban procesos de selección
de "asesores financieros" extremadamente complicados y
competitivos, supervisados por el Banco Mundial, tanto en Washington
como en Buenos Aires, bajo programas específicos financiados
por el Banco Mundial. Adjunto como Anexo 2 información sobre
muchas de las transacciones ejecutadas bajo mi dirección.
Siguiendo con
mis actividades y responsabilidades:
(iv) Asistía
a reuniones periódicas en los E.E.U.U. y en muchos países
de Europa con la dirección de los bancos corresponsales del
grupo, acompañado por los gerentes del área correspondiente.
BGN, Nuevo Banco de Santa Fe y Banco Comercial obtenían y
mantenían anualmente líneas de crédito - por
cerca de mil millones de dólares - para financiar a exportadores
e importadores de un número significativo de bancos de primera
categoría del mundo. En esta área, yo tenía
la responsabilidad institucional de la relación con casi
setenta bancos internacionales, que ayudaban al grupo a competir
en comercio exterior. Mi rol no solamente implicaba visitar periódicamente
las sedes de estos bancos corresponsales, sino además organizar
y efectuar presentaciones en Europa y en E.E.U.U. (generalmente
bianuales) sobre la situación económico-financiera
argentina, uruguaya y brasilera, a las cuales me acompañaban,
también, destacados economistas. Asimismo, recibía
habitualmente en Buenos Aires a un gran número de representantes
de los bancos corresponsales del exterior que visitaban nuestro
país.
(v) Asistía
a reuniones periódicas con los presidentes de los bancos
accionistas y altos funcionarios de la gerencia de dichos bancos.
Discutíamos la situación económico-financiera
y política de la región, los muchos negocios que estábamos
conduciendo conjuntamente y estrategias y posibilidades futuras
de ampliarlos. Como muchos de ellos, a través de los años,
llegaron a ser verdaderos amigos personales, los visitaba en sus
bancos y en sus residencias particulares. Considero que algunos
de ellos eran grandes señores y buenos amigos, y estuvieron
siempre predispuestos a apoyar nuestros negocios y nuestra región.
Como no podía ser de otra manera, los atendía personalmente
y me ocupaba habitualmente de ayudar y organizar sus visitas a la
Argentina y el Uruguay. Muchos de ellos, inclusive, han sido huéspedes
habituales en mi casa.
(vi) Más
allá de la relación con nuestros socios, recibía
muy frecuentemente la visita de personalidades del mundo internacional
de las finanzas y del ambiente político quienes, además,
muchas veces se hospedaban en mi casa.
(vii) Asistía
- durante los últimos 15 años - a las reuniones bi-anuales
del directorio internacional del Chemical Bank, luego del Chemical
Bank ya fusionado con el Manufacturers Hanover, luego del Chase
(cuando el Chemical Bank se fusionó con el Chase Manhattan
Bank) y, finalmente, a las del Consejo Asesor Internacional del
JP Morgan Chase.
(viii) Durante
los últimos 18 años, asistía - dentro de lo
posible - a las tres reuniones anuales del Consejo Internacional
de la Sociedad de las Américas, entidad dedicada al mejoramiento
de las relaciones políticas, culturales y económico-financieras
en nuestro hemisferio. En general, se efectuaban dos reuniones en
Nueva York por año y un viaje anual de varios días
a uno de los países de nuestro continente. En los últimos
quince años, me ocupé personalmente de organizar los
tres viajes de los cerca de cincuenta miembros del Consejo de las
Américas que visitaron la Argentina y el Uruguay.
(ix) Asistía
a las reuniones del Consejo Asesor Internacional del New York Presbyterian
Hospital que se efectúan dos veces al año en Nueva
York. Esta es una de las más grandes organizaciones medicas
del mundo. Además, me ocupaba de recibir a sus directivos
en Buenos Aires.
(x) Asistía
a las reuniones del directorio internacional (Consejo Asesor) de
Barrick Gold Corporation en Washington, Toronto y Nueva York. Esta
compañía es una de las empresas productoras de oro
más grande del mundo que, en este momento, esta contemplando
una inversión de 500 millones de dólares en la República
Argentina.
(xi) Asistía
a las reuniones bianuales del Consejo Internacional Asesor del "Centro
de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Harvard"
en Boston, Massachussets. Adicionalmente, participaba en seminarios
y/o visitas especiales.
(xii) Participaba
como "invitado especial" de las reuniones anuales del
Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial y del Banco Interamericano
de Desarrollo en Washington, E.E.U.U..
(xiii) Como
miembro del directorio de la Compañía Sulzer (renuncié
hace algunos años por falta de tiempo) visitaba en Suiza
a sus directivos con frecuencia.
(xiv) Asistía,
por lo menos una vez por mes, a la reunión de la Asociación
de Bancos de Provincia de la República Argentina (ABAPRA)
y, otra vez por mes, a las reuniones de la Asociación de
Bancos de Argentina (ABA).
(xv) Durante
los últimos treinta años me ocupaba de todo lo concerniente
a las relaciones institucionales y públicas del grupo y a
las relaciones pertinentes con los medios de prensa de los E.E.U.U.,
de Europa y de las ciudades de Buenos Aires, Santa Fe, Rosario y
Córdoba.
(xvi) Asistía
a las reuniones mensuales del Consejo Empresario Argentino y a un
sin número de directorios de organizaciones filantrópicas
y benéficas como el Museo Nacional de Bellas Artes o aquellas
vinculadas al planeamiento y construcción de colegios primarios
y secundarios en el país.
Como un adelanto
de la prueba sobre las actividades descriptas, acompaño diversas
constancias en copia como Anexo 3.
Como V.S. podrá
apreciar sin dificultad, por la naturaleza y características
de las actividades descriptas, pasaba muchos meses del año
en el exterior, tal como también lo acredito con la copia
de mi pasaporte (Anexo 4), que adjunto a la presente. Sin perjuicio
de ello, solicito se requiera a la Dirección Nacional de
Migraciones informe acerca de mis salidas del país durante
los últimos 20 años.
Más allá
de ello, la prueba más contundente de que no me ocupaba de
los aspectos que están bajo investigación es que mi
nombre prácticamente no aparece mencionado en las numerosas
declaraciones recibidas tanto a funcionarios como a clientes del
grupo (ver declaraciones de María Dolores Arrillaga de fs.
796 y ss., Miguel Bancalari de fs. 804 y ss., Martín Arrillaga
de fs. 808 y ss., Salvador Arana de fs. 814 y ss., Manuel Arjomil
de fs. 816 y ss., Maria Teresa Blaquier de fs. 835 y ss., Osvaldo
Bessone de fs. 847 y ss., Gabriel Breuning Santorum de fs. 852 y
ss., Héctor Burkhardt de fs. 894 y ss, Sergio Casas de fs.
1026 y ss., Alejandro Ciancio de fs. 1178 y ss., Seta Torossian
de fs. 1338/40, Sabrina Gelmetti de fs. 1536 y ss., María
Eugenia Monforte de fs. 1578 y ss., Hector Varalda de fs. 4443/5,
etc.). Más aun, algunos funcionarios que expresamente fueron
preguntados respecto de mi persona, confirmaron que concurría
poco al banco y que mis funciones pasaban por las relaciones públicas
e institucionales del banco y, fundamentalmente, como ya expliqué,
por el negocio de la banca de inversión (ver declaraciones
de Norberto Etchegoyen de Juan Carlos Iarezza, Mario Abalsa, José
Marchetto, Rubén Duro, Héctor Puppo).
Mi nombre tampoco
aparece mencionado en las escuchas telefónicas practicadas,
ni en la cuantiosa documentación secuestrada de modo que
pueda ser asociado a alguna supuesta conducta irregular.
6.
En función
de lo explicado, resulta imposible sostener que formaba parte de
una asociación ilícita presuntamente constituida en
el seno del grupo BGN. Mucho menos, atribuirme el carácter
de jefe u organizador de la misma.
No logro comprender,
tampoco, cómo puede sostenerse semejante hipótesis
cuando, según tengo entendido, para que una asociación
sea considerada "ilícita" debe haber sido concebida
con el propósito de cometer delitos que, entiendo, en el
caso concreto no han sido acreditados. Máxime cuando, según
se me informó, no se ha practicado todavía un peritaje
contable, única manera de desentrañar hechos tan complejos
como los que se están investigando en esta causa, a efectos
de determinar su eventual delictuosidad.
Puntualmente:
a) No puedo
brindar mayores explicaciones sobre cómo se instrumentaban
los depósitos en los vehículos "off shore"
del grupo. Sin embargo, como concepto general puedo decir que, tal
como ya ha sido explicado en este expediente, seguramente se canalizaban
a través de una transferencia bancaria (a través de
BGN u otro banco, local o del exterior) o mediante el traslado físico
del dinero, ambas situaciones permitidas bajo la legislación
vigente. Además, puedo afirmar contundentemente que, cualquiera
que haya sido ese mecanismo, nada tiene que ver con el colapso financiero
que sufrió nuestro país hacia fines del año
2001 y principios del 2002. En lo personal, hice todo lo humanamente
posible por evitarlo, cooperando activamente con la administración
del Dr. De la Rúa, el sistema bancario, el Tesoro de los
E.E.U.U. y las más altas autoridades del Fondo Monetario
- incluido el propio Sr. Köhler - para evitar la catástrofe
que aconteció.
b) Tampoco
puedo dar ninguna precisión respecto de los hechos denunciados
por el Banco Comercial, vinculados a ciertos bonos en custodia de
BGN. Esto se debe a que no sólo desconocía tal operatoria,
sino que, como ya he dicho antes, nunca estuve involucrado en el
manejo operativo de los bancos, menos aun, del Banco Comercial.
Sin ánimo
de deslindar responsabilidades, que desde ya asumo por haber sido
director del Banco Comercial, estuve siempre inmerso en mi tarea
de representación institucional y de banca de inversión
que insume una tremenda focalización en cada proyecto dada
su enorme complejidad y, como he explicado, requiere continuos viajes
al exterior. Por lo tanto, descansaba absolutamente en Carlos Rohm
y los Bancos Extranjeros para la resolución de cualquier
necesidad de asistencia financiera que se pudiera requerir. Pienso,
si bien admito que puedan haber opiniones distintas, que esta no
era una actitud irresponsable dado que confiaba plenamente en la
valuación patrimonial del grupo efectuada por los propios
socios extranjeros que estimaba, hacia fines del 2001, un valor
cercano a los mil millones de dólares. Obviamente, con este
patrimonio el grupo BGN podría haber resuelto fácilmente
cualquier problema económico-financiero sin crear perjuicio
alguno a terceros.
Lo que confieso jamás imaginé, es que toda esta cuestión
podría manejarse de la manera calamitosa en que se manejó;
en especial, si uno considera que todos los bancos extranjeros siempre
han publicitado en todo el mundo su experiencia sin igual en solucionar
situaciones financieras complejas y sabiendo todos ellos que yo
estaba totalmente comprometido en buscar una solución.
Quiero manifestar
a V.S. mi profunda indignación por la infundada y mal intencionada
acción de los bancos extranjeros socios y del nuevo directorio
del Banco Comercial que, sin la menor evidencia, me involucraron
en su querella. No existe el menor indicio para ello. Es de una
falsedad total y me reservo los derechos que la ley me otorga para
defenderme de esta difamación e infame calumnia.
Puedo agregar que, evidentemente continuando con esa política
de asistencia intra-grupo, luego de que el Sr. Weiksner me pidiera
que renuncie al directorio del Banco Comercial (para facilitarle
a los bancos, según me dijo, el apoyo a la nueva gestión
de esa institución) a fines de enero del año 2002,
y luego también de las renuncias de los Dres. Braun y García
Arocena -excelentes personas ambos-, la entidad asistió en
entre 60 y 80 millones de dólares a Comercial Investment.
Vale decir, el nuevo directorio del Banco Comercial realizó
operaciones que, en líneas generales, por lo que entiendo,
tienen exactamente el mismo significado económico y financiero
que las que fueron denunciadas en este expediente.
Puedo agregar
también que la empresa auditora KPMG, cuyo informe fue valorado
especialmente con relación a estos hechos, afrontó
en el pasado reciente severos cuestionamientos por parte de las
autoridades norteamericanas, que le impusieron multas por más
de U$S 250 millones, a raíz de su participación en
auditorías y balances de sociedades de los E.E.U.U. que resultaron
ser fraudulentos y que causaron a miles de inversores en las mismas
enormes pérdidas. También puedo agregar que los bancos
extranjeros pagaron a esa consultora U$S 5 millones por el informe
agregado a este expediente.
c) Sobre los
hechos denunciados por algunos depositantes que involucran a la
CGN S.A., me remito a lo que ya señalé antes. En 1998
o probablemente en 1999, Carlos Rohm informó en una reunión
que muchos ahorristas de CGN de Uruguay se habían mostrado
inquietos con sus oficiales de cuenta por la posibilidad de que
en las elecciones presidenciales de aquel país triunfara
el candidato de la "izquierda". Fue así que, para
evitar una posible corrida de depósitos, decidieron la creación
de una sociedad en una plaza bancaria distinta de la uruguaya, en
la cual los clientes pudieran refugiarse de ese potencial riesgo.
Desconozco por completo cómo, cuándo y quiénes
optaron por esta solución. Tampoco di instrucciones ni participé
en reunión alguna relacionada con esas entidades (ver declaración
de Rufino Basavilbaso de fs. 596 y su presentación de fs.
4379/80, informe del BCRA de fs. 4378), ni nunca atendí a
clientes de alguna de ellas (ver declaraciones de fs. 796, 804,
808, 814, 816, 835, 847, 852, 894, 1026, 1178, 1338, etc.).
d) Sobre las
imputaciones vinculadas con ciertos créditos otorgados por
BGN y el Banco Comercial, deseo destacar que:
(i) En el caso de BGN, intervine en el otorgamiento de muy pocos
créditos puesto que, con frecuencia, mis obligaciones y actividades
me imposibilitaban asistir a las reuniones del Comité de
Créditos. Sin embargo, siempre estuve informado (a través
de las continuas inspecciones del Banco Central, de las altas calificaciones
otorgadas a BGN por parte de las agencias calificadoras de crédito
de renombre internacional y de comentarios habituales en el marco
de las reuniones de directorio en donde siempre se analizaba la
calidad crediticia) que la cartera de créditos del banco
era de muy buena calidad. Adjunto como Anexo 5 copias de calificaciones
crediticias de BGN. Pido también que se requiera a los auditores
externos del banco sus informes a este respeto.
(ii) En el caso
del Banco Comercial, nunca integré el "Comité
Ejecutivo" ni el de Créditos ni el de Inversiones, ni
jamás sugerí a miembro alguno del banco la conveniencia
o no de otorgar un solo crédito durante todos mis años
como director. Por lo tanto, no intervine de forma alguna en el
otorgamiento de cualquiera de los créditos cuestionados (ver
al respecto las declaraciones de Antonio Lago, Sergio Pensatori,
Ignacio Llambías, Pedro Schearer y Francisco Estrada Maschwitz
agregadas en copia al exhorto recibido de la justicia uruguaya).
Más allá
de eso, señalo que todas las entidades que integran el grupo
eran inspeccionadas rutinariamente por los respectivos Bancos Centrales.
Adicionalmente, los créditos que se otorgaban eran revisados
por auditores externos de prestigio mundial a efectos de cuantificar
las previsiones correspondientes. Entiendo que nunca surgió
discrepancia relevante alguna pero, para que no queden dudas, solicito
se requiera a los auditores externos del Banco Comercial sus revisiones
bianuales de los últimos diez años.
Sí recuerdo
que, hace muchos años, en el directorio del Banco Comercial
se decidió diversificar la cartera de riesgos al Brasil y
a la Argentina, a fin de evitar la concentración del riesgo
crediticio en el Uruguay, dado que varios deudores importantes de
ese país no habían honrado sus compromisos. Es así
que, con la ayuda de los directores del Credit Suisse, se elaboró
una fórmula muy sofisticada con respecto a los porcentajes
de riesgo crediticio y tenencia de títulos públicos
de la Argentina, Brasil y Uruguay que el Banco Comercial debería
mantener en su activo. Durante todas las reuniones de directorio
del Banco Comercial se analizaban a fondo los créditos y
las tenencias de bonos de los distintos países, comparándolos
siempre con la fórmula a la cual me he referido. Jamás
la dirección del banco presentó una situación
que no estuviera estrictamente en línea con los parámetros
delineados por el directorio.
Adicionalmente,
tal como lo explicó oportunamente mi hermano, en el caso
de BGN, en el marco de las gestiones orientadas a la compra del
Banco de Córdoba, el BCRA analizó puntillosamente
la situación de la entidad y, en especial, la calidad de
su cartera crediticia. Conozco que sólo se objetó
la clasificación de algunos pocos créditos (por un
monto insignificante con relación al patrimonio del grupo),
aunque se dejó en claro que "el exceso de capital mínimo
como el margen de activos inmovilizados resultan suficientes para
absorber los ajustes preliminares determinados por las inspecciones
en esta etapa previa" (informe 382/1564/01). -ver fs. 2382/95-.
Volviendo a
los créditos otorgados por el Banco Comercial por los que
el Tribunal se ha interesado, y con la salvedad hecha en el sentido
de que no participé en absoluto en su otorgamiento (porque
no integraba ningún comité) deseo resaltar que, según
he podido observar a partir de la declaración de mi hermano,
el informe del Banco Central del Uruguay que se ha tomado como base
para la imputación contiene graves errores materiales y conceptuales.
Así, por ejemplo, se objeta un supuesto crédito del
orden de los U$S 400 millones cuando, en realidad, del mismo informe
se desprende que se trata de un crédito por U$S 400 mil (caso
del Sr. Giusti). Se objetan también créditos a personas
o empresas de reconocida solvencia (Los W S.A., Coviares S.A., los
dos Señores Miguens Bemberg, etc.), todos suficientemente
garantizados -según surge del propio informe-, algunos incluso
con hipoteca sobre valiosos inmuebles. En resumen, el informe en
cuestión no llega a explicar qué es lo cuestionable
de los créditos que allí se tratan. Va de suyo que
estos créditos tampoco han sido analizados a través
de una pericia judicial.
Tampoco puedo
dejar de señalar el obvio interés que el Banco Central
del Uruguay posee en el resultado de la causa que se instruye en
Uruguay, pues los problemas que padeció el Banco Comercial,
contextualizados en una crisis que también fue generalizada,
fueron políticamente conmocionantes y produjeron profundos
cambios en la conducción de esa entidad e, inclusive, en
el Ministerio de Economía. Es más, hoy en día
existen gravísimas acusaciones de falsedades y mentiras entre
los únicos tres miembros del directorio del Banco Central
del Uruguay, tanto en público como en el Parlamento Uruguayo.
Volviendo a
BGN, quiero destacar que la mayoría de las empresas cuyos
créditos se cuestionan no tienen, ni nunca han tenido absolutamente
nada que ver conmigo. No soy ni fui nunca ni accionista, ni director,
ni jamás recibí un solo peso, ni tengo, ni tuve interés
alguno en 29 de Junio S.A., Arintero S.A., Caven S.A., Doña
Diana S.A., Drillers S.A., El Tacazo S.A., Petrolera Konishi S.A.,
Urbanizadora Huelten S.A., Promoven S.A., El Mosquito Copetón
S.A., El Picaflor S.A., Aluncan S.A., Cash Can S.A., Coolers S.A.,
Pumpcold Ingeniería S.A., Ser Au S.A., Ser Pack S.A., Tecnoprom
S.A. Ninguna de estas empresas tienen la más mínima
relación conmigo (en este sentido, ver informe de fs. 1993,
las declaraciones de Pedro Evaristo Lopez de fs. 2753/61, Margarita
Diomedi de fs. 6397/452, Santiago Lanusse de fs. 7063 y ss., Enrique
Gomez Palmes y Oscar Marino). Tampoco recuerdo haber aprobado jamás
ni uno de los créditos que hubieran podido recibir esas sociedades.
No tengo dudas que los archivos y los legajos correspondientes probarán
sobradamente mis afirmaciones.
7.
Quisiera referirme
ahora a lo que el Sr. Podestá del JP Morgan Chase ha declarado
en este expediente con relación a una reunión que,
hacia fines de enero del año 2002, mantuve a solas con el
Sr. Lukas Mühlemann, presidente del directorio y jefe ejecutivo
del grupo Credit Suisse. Esta reunión se mantuvo bajo el
amparo y observando la vieja tradición suiza del respeto
por la confidencialidad en temas bancarios. Este tratamiento confidencial
es especialmente relevante tratándose de dos socios y miembros
de un mismo directorio que conversaron sobre temas particularmente
delicados. En esa reunión se conversó durante mucho
tiempo sobre diversas cuestiones, pero niego enfáticamente
haberle manifestado al Sr. Mühlemann que Carlos Rohm hubiera
cometido un fraude. Sostener que yo manifesté eso es, lisa
y llanamente, mentira. Estoy seguro que el Sr. Mühlemann -
que siempre me había demostrado ser un caballero - jamás
pudo haber dicho eso.
Mi claro recuerdo
es que, al final de esa reunión, el Sr. Mühlemann y
yo estábamos, en general, de acuerdo en que todos los accionistas,
incluyéndome, debíamos hacer nuestros mejores esfuerzos
para tratar de sanear la situación financiera del grupo,
que se vio seriamente agravada por la persecución política
mencionada, el encarcelamiento de mi hermano, la catástrofe
que estaba sufriendo la economía argentina y la grave crisis
financiera que se cernía sobre el Uruguay. El primer y muy
grave indicio de la crisis bancaria uruguaya se vio, durante Septiembre
del 2001, cuando comenzó a atrasar sus pagos el mayor banco
privado de ese país, el Banco Galicia Uruguay.
No conozco
a ciencia cierta los motivos que impulsaron la denuncia del Señor
Podestá, aunque sí tengo claro que no fueron ni nobles
ni sanos y que causaron un gravísimo daño a los ahorristas,
a un gran número de magníficos colegas y empleados
decentes y a todos los accionistas del grupo. Sé también
que fueron instrucciones impartidas por el Sr. Brian O´Neill
del JP Morgan Chase desde Nueva York y que, según me informó
personalmente el Señor Weiksner de Credit Suisse First Boston,
los otros dos socios extranjeros (Credit Suisse First Boston y Dresdner
Bank) estaban en total desacuerdo con esa instrucción y así
se lo hicieron saber al JP Morgan Chase. Sin embargo, igual efectuaron
esa denuncia.
He reflexionado
mucho sobre la actitud de los bancos extranjeros. A mi modo de ver,
esta actitud incomprensible puede haber estado influenciada por
los pésimos resultados económicos que obtuvieron desde
fines del año 2001 y durante todo el año 2002.
Algunos de ellos,
también sufrieron serias acusaciones legales por parte del
Gobierno de E.E.U.U. y debieron pagar importantes multas. En el
caso de Credit Suisse First Boston, estas multas impuestas por las
autoridades por irregularidades y posibles fraudes superaron los
300 millones de dólares. Uno de sus más altos ejecutivos
está acusado por la Justicia norteamericana de fraude y otros
cargos criminales como "obstrucción a la Justicia"
e "interferencias con testigos". El JP Morgan, por su
parte, pagó U$S 305 millones en concepto de penalidades y
multas como consecuencia de un reciente arreglo con la justicia
norteamericana, bajo la acusación de haber contribuido a
engañar a miles de inversores mediante negocios irregulares
y fraudulentos con la empresa ENRON.
Las acciones
de los tres bancos que cotizan en las bolsas de Nueva York, Zurich
y Frankfurt cayeron dramáticamente durante este periodo y
tanto el grupo Dresdner, como el Credit Suisse, tuvieron las pérdidas
anuales más altas de toda su historia. Sus dos presidentes
- y colegas míos en el directorio de BGN - lamentablemente,
fueron obligados a renunciar a sus cargos.
8.
Lo expuesto
es, en líneas generales, todo cuanto puedo decir respecto
de los hechos concretos que se analizan en este expediente. Mi desconocimiento,
una vez más, tiene que ver con la naturaleza y alcance de
las actividades que desarrollaba (banca de inversión y relaciones
institucionales), muy distantes del manejo operativo de las distintas
entidades que integraban el grupo y perfectamente conocidas, apoyadas
y aprobadas por todos los accionistas y todos sus representantes
en los directorios de los Bancos por más de 30 años.
Rechazo nuevamente
todas y cada una de las imputaciones que se me formulan, especialmente
aquella en virtud de la cual se me considera jefe de una asociación
ilícita inexistente, y aguardo, con gran interés,
la posibilidad de poder declarar ante V.S. para esclarecer definitivamente
mi situación en este expediente, respondiendo todas las preguntas
que puedan formulárseme.
Lo expuesto,
naturalmente, no significa eludir las responsabilidades que, al
igual que al resto de los socios, me caben de cara a los ahorristas,
a nuestros empleados, colegas y clientes. Como ya expliqué
en mi anterior presentación ante V.S., todos mis esfuerzos,
desde enero del año pasado, han estado orientados a poder
encontrar una solución razonable para ellos. He argumentado
ante los bancos socios en decenas de oportunidades que tenemos una
clara obligación moral, que no admite discusión alguna,
de ofrecer a los ahorristas inocentes que tanto han sufrido, una
compensación urgente. El colapso del grupo es nuestra desgracia
y fracaso colectivo. A los ahorristas se les debe una respuesta.
Esa es la orden ética del día y es inaceptable, en
mi modesta opinión, seguir sin estar a la altura de las circunstancias.
Señalo que los bancos extranjeros ni siquiera fueron capaces
de resguardar el gran valor del Nuevo Banco de Santa Fe para poder
venderlo bien - en un momento apropiado - y con ese dinero del grupo
comenzar a satisfacer los innegables derechos de los ahorristas
y de los empleados. La forma en que algunos eludieron responsabilidades
y manejaron estas penosas circunstancias, no puede ni debe ser aceptada.
Finalmente,
reitero mi más profunda convicción de que ninguno
de los hechos investigados tienen el alcance y la connotación
delictiva que se les ha pretendido otorgar.
Tenga V.S. presente
lo expuesto y provea de conformidad, que
Será
Justicia"
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