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19.09.2003




























Descargos presentados por José Rohm ante la Justicia argentina

Texto presentado por el ex director del Banco Genral de Negocios de Argentina y Comercial de Uruguay ante la jueza argentina, María Servini de Cubría.

"MANIFIESTA. APORTA PRUEBA

Señora Juez:

José E. Rohm, por mi propio derecho, en la causa nro. B-5926, constituyendo domicilio en Av. Alicia Moreau de Justo 1720, 1º "I", con el patrocinio de los Dres. Alejandro Mitchell y Gabriel Gandolfo, a V.S. digo:

1.

En esta causa se ordenó mi declaración indagatoria. A tal efecto, en diciembre del año ppdo., V.S. dispuso que la audiencia respectiva se llevara a cabo en la Embajada Argentina en Washington, EE.UU. Pocos días antes de la fecha señalada con ese fin, la diligencia fue postergada ordenándose luego su cumplimiento a partir del día 10 de febrero del corriente año. Lamentablemente, en esa ocasión la audiencia tampoco pudo celebrarse pues V.S. debió suspender su viaje, el cual, hasta el momento, no se ha concretado.

Pues bien, dado que tengo y siempre tuve el máximo interés en colaborar con la investigación y en esclarecer todo lo concerniente a mi intervención en los hechos motivo de la presente, y sin perjuicio de cuanto pudiera agregar cuando mi audiencia finalmente se celebre, he creído preciso adelantar las explicaciones que siguen.

2.

Como es de dominio público, el 23 de enero de 2002 partí en un vuelo directo de Swissair con destino a Zurich, pues el 24 y 25 debía participar de las reuniones de directorio del grupo BGN que iban a celebrarse en esa ciudad, organizadas con casi un año de anticipación .

Hago esta aclaración para desmentir, categóricamente, las maliciosas y falsas informaciones periodísticas que asociaban ese viaje con una inexistente "fuga" . Lejos de ello, llegué a Zurich, como estaba previsto, en la madrugada del 24 de enero. Esa misma mañana, comenzaron las reuniones en las que, salvo mi hermano Carlos Rohm, participaron los demás miembros del directorio del grupo presentes.

Luego de una reunión privada con el Sr. Mühlemann -presidente del directorio del Credit Suisse- que tuvo lugar el viernes 25 de enero por la mañana, partí con destino a New York, donde tenía previstas una serie de reuniones (agendadas también con considerable anticipación), inclusive una con el presidente del directorio del JP Morgan Chase, por quien tengo el mayor respeto.

Mi viaje a New York tampoco tenía nada de anormal pues, durante los últimos 30 años, como consecuencia de mis actividades bancarias, comerciales, filantrópicas, sociales y familiares, he pasado largas temporadas en los EEUU.

Ello sentado, pretendo que quede bien claro que mi permanencia fuera del país no tiene en absoluto que ver con un supuesto intento de evadir el accionar de la justicia, sino con las cuestiones comerciales y familiares apuntadas y, particularmente en el último año, con las incesantes gestiones para intentar brindar una solución a los ahorristas y empleados que confiaron en el grupo BGN. En efecto, tal como lo señalé en mi presentación del 10 de diciembre ppdo., tuve un sinnúmero de reuniones con altos directivos de los bancos socios y/o sus abogados. Así, por ejemplo:

(i) El jueves 7 de marzo de 2002 me reuní en el Links Club de New York con George Weiksner -vicepresidente del Credit Suisse- y otros dos directores - gerentes de esa institución. Concurrieron también el Sr. Joseph Martin, director gerente del J P Morgan Chase, y los Sres. Juan Carlos Iarezza y Fernando Polledo .

(ii) A fines de ese mismo mes volví a reunirme con George Weiksner, en el Brook de New York.

(iii) El 3 de abril de 2002 me reuní nuevamente con Weiksner y Martin en las oficinas de JPMorgan Chase. Mantuve también otras reuniones en ese banco en otras oportunidades.

(iv) El 11 de noviembre ppdo., en las oficinas del estudio jurídico O´Melveny & Myers - 30 Rockefeller Plaza, New York - me reuní con Weiksner, Martin y los Sres. Alvarez -consejero legal del Credit Suisse- y José Fernández (socio de la firma legal citada) que representan a los tres bancos.

(v) El 9 de diciembre me reuní otra vez con los abogados de los bancos en esas mismas oficinas.

3.

Hechas esas aclaraciones preliminares, niego, en la forma más rotunda y categórica posible, todas y cada una de las imputaciones que se me han formulado.

Específicamente niego: (i) que en el seno del grupo BGN haya operado una asociación ilícita; (ii) que todas o algunas de las entidades del grupo hayan sido administradas fraudulentamente, sea en perjuicio de los accionistas, sea en perjuicio de los ahorristas; (iii) que desde el BGN se haya instrumentado un mecanismo de "captación marginal" de fondos y/o que se hubiera causado o contribuido a causar la crisis financiera que sufrió la Argentina hacia fines del año 2001 y el año 2002; (iv) que las entidades del grupo hayan sido intencionalmente perjudicadas a través del otorgamiento de créditos a supuestas empresas fantasmas, vinculadas o sin capacidad de pago; (v) que se hayan desviado y/o apropiado fondos de los clientes; (vi) que se hayan realizado operaciones de lavado de dinero de origen ilícito; (vii) que se hayan hecho operaciones que puedan ser consideradas constitutivas de subversión económica.

Adicionalmente, niego haber tenido conocimiento o participación alguna en las operaciones que se investigan en este expediente pues, como explicaré en esta presentación, durante décadas fui totalmente ajeno al manejo operativo de las distintas entidades que integraban el grupo. Todos los miembros del directorio, de la gerencia e inclusive muchos empleados, conocían esta situación, así como la conocían todos los accionistas y todos sus representantes en los directorios de los bancos desde 1972 a la fecha. Es más, existen un sin número de casos y ejemplos a lo largo de los años, en donde algunos directores representantes de los bancos extranjeros analizaban y profundizaban los estados contables, carteras crediticias y proyecciones futuras de las distintas entidades directamente con Carlos Rohm y otros miembros del management, sin mi presencia ni participación. De igual forma, existen una gran cantidad de presentaciones importantes hechas por las entidades del grupo, inclusive varias ante organismos de control en Europa y los E.E.U.U., efectuadas por representantes de los bancos extranjeros y mi hermano, sin ninguna participación del suscripto. Cualquiera que sostenga algo distinto, miente. También confunde y engaña al Tribunal, dificultando su digna tarea de encontrar la verdad.

En este sentido, sin ánimo de ser exhaustivo y sólo a título de ejemplo: (i) niego haber participado de cualquier operación, haber autorizado y/o siquiera haber conocido al operador de bolsa Ignacio Rospide y/o la empresa Kompira Investment; (ii) niego haber participado, autorizado y/o siquiera conocido las operaciones que tienen que ver con la empresa Meranol S.A.; (iii) niego tener relación alguna con las empresas Acre International Corporation, Abanita Trade Corp., Afor S.A., Bersouth S.A., Closworth Financial Tin, Dai Chi, Dovegrey, Forsyth International Corp., International Westminster Investment Inc., Kingman Investment Corp., Kuatt Enterprise Inc., Lausid International Corporation, Machine and Tools Investments Inc., Nacre International Corporation, Ninfa International S.A., Occidental Paper S.A., Savemec International, Tangier Trading Society, Tizen Development, Westheimer S.A. y, naturalmente, niego haber participado en el otorgamiento de créditos a estas empresas, para el caso de que los mismos hayan existido; (iv) niego haber participado en la confección y/o siquiera conocido la existencia de instructivos como, por ejemplo, el denominado "liqui liqui", de cuya existencia me he enterado a raíz de este expediente.

A título personal, señalo que, tanto yo como mis más allegados familiares, teníamos depósitos en BGN, CGN y Banco Comercial cuando aconteció la innecesaria catástrofe del grupo y, naturalmente, hemos tenido las mismas consecuencias que el resto de los ahorristas.

Lo expuesto, obviamente, no es más que una primera aproximación a los hechos que se me imputan. Naturalmente, volveré a referirme exhaustivamente a todos ellos, contestando las preguntas que se me formulen y aportando todo cuanto esté a mi alcance para su debido esclarecimiento, cuando mi declaración ante V.S. pueda finalmente concretarse.

4.

El origen del llamado "grupo BGN" se remonta a la década del 60, época en la cual se constituyó la Compañía General de Inversiones (CGI), una empresa financiera cuyos principales accionistas eran el Credit Suisse, el Dresdner Bank y la Banca Nazionale del Lavoro, a la que se sumó luego el Chemical Bank, en la década del setenta. Mi hermano Carlos Rohm y yo nos incorporamos como accionistas por invitación del Credit Suisse, el Dresdner Bank y la Banca Nazionale del Lavoro a fines de 1971.

Superada una comprometida situación inicial, CGI creció, obtuvo la autorización necesaria para funcionar como banco por parte del BCRA a principios de 1978 y pasó a denominarse Banco General de Negocios. Comenzó así a consolidarse un esquema en el que el JP Morgan - antes Chemical Bank-, el Dresdner Bank y el Credit Suisse fueron aumentando sus participaciones accionarias hasta llegar al 75% del capital social. Mi hermano y yo conservamos la mayoría sustancial del resto del capital, quedando exclusivamente aquél a cargo del management. Ello en base a una decisión expresa de todos los accionistas que era absolutamente conocida en las plazas local e internacionales, efectivamente ejercida y unánimemente aceptada por todos los socios desde 1972. Jamás hubo desde ese entonces discusión alguna sobre quién hacia qué. Yo tenía mis responsabilidades y mi hermano las suyas, ambos con el apoyo y la cooperación de los bancos extranjeros socios.

En la década del 80 y principios de 1990, y como consecuencia de diversas crisis políticas, institucionales y económicas, que incluyeron pero no se agotaron en los procesos hiperinflacionarios por todos conocidos, la Argentina enfrentó una masiva fuga de capitales, un marcado descenso de la inversión y una importante caída del producto bruto interno. Naturalmente, el sistema bancario en general y BGN en particular no fueron ajenos a las consecuencias de ese caótico y desastroso contexto, que produjo un gran número de quiebras empresarias y bancarias.

Los accionistas del grupo planificamos una estrategia de crecimiento regional que permitiera expandir el negocio. Fue así que en 1990 se adquirió el Banco Comercial de Uruguay. La proporción accionaria directa fue muy similar a la de BGN ya que el 75 % fue aportado por los bancos extranjeros. Volveré luego sobre este particular.

En relativamente poco tiempo, el Banco Comercial se transformó en una organización innovadora, líder del sector privado en patrimonio, rentabilidad y volumen de operaciones. En 10 años, sus depósitos aumentaron más de 5 veces y su patrimonio creció más del 600% (medido en dólares). Tan es así, que cada vez que visitaba Uruguay, las opiniones que recibía de todo el mundo sobre el desarrollo y la performance del banco eran extraordinariamente favorables, incluyendo la de los más altos representantes de distintos gobiernos. A mediados de la década de los años 90, el Banco Comercial se expandió a Brasil, concentrando allí sus negocios en el segmento medio y de consumo.

La Compañía General de Negocios S.AI.F.E. de Uruguay ("CGN"), por su parte, era la banca off shore del grupo que, desde la década del 80, elegían los clientes que preferían tener sus ahorros fuera de Argentina. Hace más de dos décadas que yo no formaba parte del directorio ni de la gerencia de CGN. Tampoco participé en reunión alguna de esa empresa , tal como puede acreditarse observando los libros de la sociedad. La relación (tanto el flujo de información - verbal y escrita - como los muchos negocios que se efectuaban) entre CGN y los bancos socios, era llevada a cabo por Carlos Rohm y los representantes de los bancos extranjeros.

Hacia fines de 1998, muchos ahorristas que operaban con esa entidad comenzaron a mostrarse inquietos por la posibilidad cierta, apoyada en varias encuestas, de que en las elecciones uruguayas triunfara el partido de izquierda liderado por el Dr. Tabaré Vázquez (quien de hecho llegó a triunfar en primera vuelta). Ese posible escenario político hacía que la plaza bancaria uruguaya, que tradicionalmente era vista como muy segura, dejara de serlo. Recuerdo que, en una reunión informal, Carlos Rohm informó de esta situación y explicó que, para ofrecer a los clientes de ese segmento una solución a sus inquietudes, se crearía un nuevo vehículo de inversión, en una jurisdicción ajena a ese nuevo y creciente "riesgo uruguayo".

Mientras tanto, se había consolidado la estrategia del grupo de conformar un holding regional líder en el MERCOSUR, para lo cual se había decidido la expansión de los negocios hacia el sector de banca minorista. En ese contexto se inscribe la adquisición del Banco de Santa Fe, que pasó a llamarse Nuevo Banco de Santa Fe. También las gestiones que se realizaron para adquirir otras entidades -el Banco de Córdoba, por ejemplo- operación que finalmente (hacia fines del 2001) no pudo concretarse.

Paralelamente, desde fines de la década del 70, Banco General de Negocios desarrolló una importantísima actividad en el terreno de la banca de inversión. De este aspecto del negocio me ocupaba en forma personal con la excelente cooperación del Dr. Juan Carlos Iarezza - por quien tengo el mayor respeto - y su equipo de profesionales. En general, los clientes en este negocio son gobiernos, estados provinciales y grandes empresas del sector privado que buscan capital o deuda, vender o comprar compañías, perfeccionar sus finanzas y discutir y/o planificar sus estrategias de crecimiento futuro.

Este segmento del negocio fue muy exitoso, efectuando transacciones históricas a fines del 70 y a principios de la década del 80. Así fue que tanto el Presidente de Credit Suisse First Boston ("CSFB") como el de Kleinwort Benson (dos grandes casas financieras en ese momento en el negocio de banca de inversión en el mundo) sugirieron estrechar aun más los vínculos existentes y formalizar un arreglo definitivo para trabajar juntos en ese sector de negocios. Así se hizo, y en el año 1993 BGN fue calificado por evaluadores internacionales independientes como el 5º banco del mundo en materia de compra y venta de compañías públicas y privadas, por volumen de negocios y por calidad de ejecución.

Acorde con ese prestigio, durante muchos años BGN fue asesor financiero de empresas importantes del país, efectuando compras y ventas de compañías industriales y comerciales en Argentina, Perú, Venezuela, Uruguay y Chile. Participó además en emisiones de deuda en los mercados del mundo para Argentina, Uruguay, distintas provincias y muchas empresas y bancos del sector privado. También asesoró a YPF a fin de prepararla para que pudiera ser vendida mediante la colocación más grande de acciones en el mercado de Nueva York (3 mil millones de dólares en una sola transacción).

El Banco trabajó con gran éxito en la venta de las partes de la ex -"Gas del Estado" y en todas las operaciones de privatización en el sector eléctrico (producción, transmisión y distribución) como también en el hidroeléctrico y petroquímico , atrayendo aproximadamente 150 grandes firmas mundiales que invirtieron enormes sumas de dinero en nuestro país.

Banco General de Negocios participó en emisiones de deuda, capital y compra-venta de empresas en transacciones con el sector privado y con diversos gobiernos nacionales y provinciales por cerca de 70 mil millones de dólares.

Esta actividad, en la que participaban muchos sectores de la economía argentina y distintos grupos de especialistas en distintos países de Europa, E.E.U.U. y en Buenos Aires era coordinada por mí. Ello requería continuos viajes de preparación para la constitución de los equipos, la promoción del país y de la industria que se estuviera tratando en cada caso, visitas a inversores institucionales en múltiples ciudades del mundo y a potenciales empresas del exterior para interesarlas en invertir en la Argentina. Es obvio que por su propia naturaleza, mi trabajo imposibilitaba ocuparme de cuestiones operativas o relativas al manejo diario de las entidades del grupo.

Como ya se explicó en esta causa, el fin último, que estaba en una etapa muy avanzada, era realizar una oferta pública de acciones de una "holding" de bancos regionales que, según cuidadosos estudios realizados por los propios socios extranjeros presentados formalmente a todo el directorio por un grupo de expertos de la industria bancaria, valuaba a las entidades en su conjunto en alrededor de 1.000 millones de dólares. Adjunto como Anexo 1 el documento de referencia, presentado en una reunión del directorio en Nueva York a mediados del 2001 por el equipo de expertos de Credit Suisse First Boston, liderado por el Señor George Weiksner.

Como está ampliamente documentado, el brutal colapso argentino de fines del año 2001 y comienzos del 2002 redundó en una desvalorización acentuada de la posición de títulos de la deuda del Gobierno Nacional que de 90% de su valor de cotización cayeron a aproximadamente el 30% en pocos meses. Asimismo, durante este periodo, millonarios créditos y obligaciones de provincias no fueron honradas a sus vencimientos. Esta situación de "default" o cesación de pagos generalizada se transformó en fuertes pérdidas patrimoniales para todo el sistema financiero, cuando los títulos públicos debieron ser liquidados para afrontar la creciente salida de depósitos que se disparó por ese entonces, pero que venía en aumento desde el año 1999 como consecuencia de la creciente desconfianza del público en las instituciones económicas y financieras del país. Pese a ello, quisiera destacar que BGN pagó y canceló totalmente con el Banco Central los "adelantos" que había recibido a fines del 2001 y que - bueno es recordarlo - fue de solamente $ 54 millones con una garantía liquida de U$S 176 millones.

La feroz campaña mediática y política desatada en contra de BGN y la detención de mi hermano Carlos, los pedidos de detención y extradición a Suiza y a los E.E.U.U. efectuados respecto de mi persona que ocuparon la primera plana de todos los diarios del país y del exterior, agravaron hasta límites críticos la corrida, tanto en BGN como en CGN, tornando incontrolable la situación . Pese a nuestros denodados esfuerzos, se llegó así al cierre de BGN.

Nunca lograré comprender cómo, pocos meses más tarde de presentada la valuación del grupo al directorio, mis ex-socios no me acompañaron con una cifra muchísimo menor para evitar la catástrofe y el enorme sufrimiento humano que aconteció por no mantener al grupo en pie. En especial, considerando mi dedicación personal a sus negocios, los grandes éxitos logrados en conjunto a lo largo de muchos años, y las importantes sumas de dinero que ganaron a lo largo del tiempo. Pero, lamentablemente, ninguna de las alternativas que les propuse durante el transcurso del año 2002 fue aceptada y prefirieron desentenderse sin asumir responsabilidad, culpando a Carlos Rohm por todos los males.

La misma actitud incomprensible tomaron al poco tiempo con el Gobierno del Uruguay siendo socios del Estado en el Banco Comercial a partir de febrero del año pasado. A pesar de mis reiterados consejos en varias reuniones con representantes de los bancos extranjeros socios para que apoyaran contundentemente la nueva conducción del Banco Comercial, decidieron - tristemente - desentenderse lo más posible. Sin duda, esta actitud de los bancos contribuyó a que hacia fines de julio del año 2002, el Gobierno del Uruguay decidiera suspender el Banco Comercial al haber perdido en cinco meses, aproximadamente la mitad de todos sus depósitos. Recuerdo, en especial, la mala disposición del Sr. Weiksner, del Credit Suisse First Boston, uno de los principales impulsores del extraordinario e incomprensible "acuerdo secreto" entre los bancos y el Gobierno del Uruguay. Hoy, los bancos están en pleno juicio con el Estado Uruguayo.

5.

Como V.S. ya sabe, a la época de los hechos que ocupan a esta causa me desempeñaba como presidente del directorio de BGN y del Nuevo Banco de Santa Fe, y como director del Banco Comercial.

Creo ahora necesario explicar lo más claramente posible cuáles eran, más allá del cargo que ocupaba, las actividades que estaban bajo mi responsabilidad y que eran por todos conocidas. Analizándolas, V.S. comprenderá que estaba completamente desvinculado del manejo diario operativo y del manejo comercial y crediticio de las entidades del grupo. En el caso de las CGN, San Luis y Comercial Investment (entidades en torno a las cuales se aglutinan la mayor cantidad de hechos investigados), ni siquiera integraba el directorio, ni ningún comité de ningún tipo, y en mi vida firmé documento o memorando alguno . Tampoco recibí compensación alguna por parte de estas instituciones.

En el marco de mis actividades y responsabilidades vinculadas con el grupo BGN:

(i) Asistía a las reuniones de directorio del grupo (BGN, Nuevo Banco de Santa Fe y Banco Comercial) que se realizaban periódicamente en Europa, Estados Unidos, Argentina y Uruguay. También me ocupaba personalmente de organizar y coordinar dichas reuniones trimestrales. Frecuentemente, me ocupaba también de invitar a estas reuniones de directorio a economistas de renombre mundial y a personajes de la política internacional y del cono sur de América.

(ii) Me ocupaba de la exploración, selección y ejecución de los negocios estratégicos. Así, participé muy activamente de:

a) La adquisición del Banco Comercial de Uruguay (1989). Las negociaciones para esta adquisición duraron aproximadamente dos años, como consecuencia de las dificultades para unificar los criterios y coordinar los intereses particulares de cada uno de los tres bancos extranjeros y del cambio de Gobierno en la República Oriental del Uruguay. Obviamente, debí pasar mucho tiempo en el Uruguay durante ese período, en muchos casos, junto con representantes de los bancos accionistas, pues el entonces Presidente del Banco Central del Uruguay requería que la mayoría del capital accionario y el control del Banco Comercial quedara en manos de bancos internacionales de primera línea. Así se hizo. Adicionalmente, junto con ejecutivos de los bancos accionistas, cooperamos activamente - ad honorem - con el gobierno del Uruguay, para concluir satisfactoriamente la renegociación de toda su deuda externa (bajo el denominado Plan Baker y Plan Brady) que culminaba por esos tiempos. Por supuesto, esto implicó varios viajes con miembros del equipo del gobierno uruguayo a Europa (Frankfurt y Zurich) y a la ciudad de Nueva York.

b) La expansión del grupo hacia Brasil, a través de la apertura del Banco Comercial Uruguaí y varias excelentes sucursales en el Sur de Brasil.

c) La adquisición del Banco de la Provincia de Santa Fe (1998). La venta del Banco de Santa Fe se efectuó dentro del contexto de una privatización coordinada y aprobada entre esa provincia, sus asesores financieros y el Banco Mundial. Nuevamente, con un equipo bastante numeroso, lideré y coordiné las negociaciones entre los bancos extranjeros, el gobierno de la provincia, el Banco Central y el Ministerio de Economía. Al poco tiempo de finalizada, la compra del Banco de Santa Fe fue utilizada como modelo tanto por los expertos del Banco Mundial como por diversas autoridades de la República Argentina. Como ex presidente del Nuevo Banco de Santa Fe, señalo que esa institución fue uno de los mejores bancos del país. Fue altamente reconocida su actividad comercial, su eficiencia administrativa, su rol como agente financiero de la Provincia y su excelente cartera crediticia. Todos los meses, pasaba varios días en las ciudades de Santa Fe y/o Rosario.

d) Las intensas negociaciones para la compra del Banco de Córdoba (2001) con las autoridades del gobierno de la provincia, el Banco Central de la República Argentina y el Ministerio de Economía de la Nación. Las negociaciones vinculadas a esta privatización siguieron parámetros similares a los de la compra del Banco de Santa Fe. Desde la reunión de directorio de BGN efectuada en Suiza durante enero del año 2001, en donde se tomó la decisión formal de adquirir el banco, coordiné el equipo de trabajo que preparó nuestra propuesta y oferta. Esta oferta fue adjudicada, pero finalmente, como consecuencia de la complicadísima situación financiera y económica que atravesaba el país a fines del año 2001, no pudo concretarse.

(iii) Por más de treinta años , mi ocupación y preocupación principal fue la de promover los intereses del país en los centros financieros del mundo, a fin de atraer inversores. Indudablemente, este tipo de trabajo implicó que, durante más de tres décadas, permaneciera largas temporadas viajando dentro de los Estados Unidos y Europa, reuniéndome con inversores privados, banqueros, oficiales del Banco Mundial, de la Corporación Financiera Internacional (IFC), del Fondo Monetario e inversores institucionales. Adicionalmente, coordiné y participé de múltiples viajes junto con algunos representantes de los Bancos Extranjeros y miembros del gobierno nacional, desde la época en que el Dr. Alfonsín decidió la privatización de Aerolíneas Argentinas hasta fines del año 2001. A modo de ejemplo, en la transacción de Aerolíneas Argentinas y Scandinavian Air Systems (transacción que finalmente no llegó a concretarse), permanecí alrededor de dos meses durante el año 1988 en Nueva York trabajando como asesor financiero contratado por el gobierno nacional y las delegaciones argentinas del Ministerio de Economía y del Ministerio de Obras Públicas de ese momento.

A título de ejemplo, señalo a V.S. diversas transacciones en las que he participado activamente en el equipo que las lideró y ejecutó:

- La creación del Argentina Fund Inc., el primer fondo cotizado en la Bolsa de Nueva York destinado a invertir en compañías argentinas. Este fondo, con varios cientos de millones de dólares, asistió al sector privado argentino para poder acceder más fácilmente a capitales provenientes del exterior. Adicionalmente, durante muchos años fui miembro del Consejo Asesor del fondo en Nueva York, asistiendo a un sin número de reuniones en esta ciudad.
- La creación del Argentina Investment Company, el primer fondo cotizado en la Bolsa de Luxemburgo destinado a invertir en compañías argentinas. En este caso también fui invitado a participar, y participé, en el Consejo Asesor del fondo, que se reunía periódicamente en la ciudad de Ginebra, Suiza.
- Decenas de emisiones de bonos efectuadas para la República Argentina, por un monto total de varios miles de millones de dólares. Desde 1991 (año en que la República Argentina se reinsertó en los mercados voluntarios de crédito) y durante más de diez años, BGN participó activamente (junto con los bancos extranjeros socios en muchas ocasiones) en la colocación de bonos del gobierno nacional emitidos en distintas monedas, incluyendo dólares, marcos alemanes, francos suizos y euros. Como es natural, cada emisión requería presentar el programa económico y el plan financiero del gobierno en distintas ciudades a fin de informar y ofrecer estos títulos a los potenciales inversores (compradores). Por esta razón, participé en más de cien reuniones llevadas a cabo en aproximadamente veinticinco ciudades financieras del mundo.
- Compra de la más importante parte de la ex Gas del Estado en 362.000.000 de dólares por un consorcio liderado por British Gas. Esta transacción insumió casi un año de preparación y negociaciones en Londres y en Nueva York, porque, además de ser los asesores financieros de British Gas, hubo que arreglar un paquete financiero (con la asistencia de uno de los bancos socios) para que British Gas pudiera concretar la compra. Así se creó Metrogas, en cuyo directorio permanecí muchos años, viajando frecuentemente a Londres.
- Venta de SEGBA por 1.060 millones de dólares a varias compañías internacionales y argentinas de primera línea. Esta transacción implicó la creación de Edenor y Edesur. Lideré por parte de BGN un equipo de veinte especialistas en privatizaciones eléctricas provenientes de Inglaterra, Estados Unidos y la Argentina, lo cual me demandó constantes viajes de trabajo a las sedes de nuestros socios en este emprendimiento, como así también, visitas a un número significativo de compañías eléctricas internacionales interesadas en la posible adquisición.
- Asesoramiento financiero a YPF a fin de preparar la empresa para una eventual colocación de sus acciones en la Bolsa de Nueva York. Lideré el equipo de BGN que, trabajando con un numeroso grupo de especialistas provistos por dos de los bancos de inversión más importantes del mundo, asesoraron a la YPF estatal, para estar en condiciones de colocar sus acciones, de acuerdo a los más altos estándares del mundo. Luego de casi dos años de preparación, se hizo una presentación en más de quince ciudades del mundo informando sobre la situación económica de la Argentina y, de acuerdo a las estrictas reglamentaciones de la Comisión Nacional de Valores de E.E.U.U. (S.E.C.), anunciando que el Gobierno Nacional ofrecería acciones de su compañía de petróleo en los mercados internacionales. Preparé, coordiné con las autoridades nacionales y asistí a todas estas reuniones, que finalizaron en Nueva York con enorme éxito, produciéndose la colocación de acciones más grande de la historia. Con esta venta, el gobierno argentino obtuvo más de 3 mil millones de dólares.
- Venta de la ex Hidronor en seis transacciones distintas por casi 2 mil millones de dólares. Nuevamente, representando a BGN, dirigí un equipo conformado por especialistas ingleses y norteamericanos, visitando constantemente las sedes de nuestros socios en esta tarea en Londres y Nueva York y a decenas de inversores internacionales para interesarlos en participar en esta histórica transacción.
- Venta de las compañías de pintura de Bunge y Born en Brasil, Argentina y Uruguay por 390 millones de dólares a la Imperial Chemical Industries.
- Venta de Astra SA a Repsol de España por 360 millones de dólares.
- Venta de parte del Polo Petroquímico de Bahía Blanca a la Dow Chemical por casi 500 millones de dólares.
- Venta de Molinos Río de la Plata a Perez Companc por una valuación cercana a los mil millones de dólares.
- Compra de Ceval del Brasil (una de las procesadoras de soja más grandes del mundo) por 500 millones de dólares.
- La privatización y venta del Banco Hipotecario Nacional en los mercados internacionales de capital.

En estas y todas las otras transacciones que se fueron ejecutando, como responsable del negocio de banca de inversión en BGN, tuve un rol protagónico. Quisiera destacar que todos los mandatos de transacciones efectuadas con el sector público implicaban procesos de selección de "asesores financieros" extremadamente complicados y competitivos, supervisados por el Banco Mundial, tanto en Washington como en Buenos Aires, bajo programas específicos financiados por el Banco Mundial. Adjunto como Anexo 2 información sobre muchas de las transacciones ejecutadas bajo mi dirección.

Siguiendo con mis actividades y responsabilidades:

(iv) Asistía a reuniones periódicas en los E.E.U.U. y en muchos países de Europa con la dirección de los bancos corresponsales del grupo, acompañado por los gerentes del área correspondiente. BGN, Nuevo Banco de Santa Fe y Banco Comercial obtenían y mantenían anualmente líneas de crédito - por cerca de mil millones de dólares - para financiar a exportadores e importadores de un número significativo de bancos de primera categoría del mundo. En esta área, yo tenía la responsabilidad institucional de la relación con casi setenta bancos internacionales, que ayudaban al grupo a competir en comercio exterior. Mi rol no solamente implicaba visitar periódicamente las sedes de estos bancos corresponsales, sino además organizar y efectuar presentaciones en Europa y en E.E.U.U. (generalmente bianuales) sobre la situación económico-financiera argentina, uruguaya y brasilera, a las cuales me acompañaban, también, destacados economistas. Asimismo, recibía habitualmente en Buenos Aires a un gran número de representantes de los bancos corresponsales del exterior que visitaban nuestro país.

(v) Asistía a reuniones periódicas con los presidentes de los bancos accionistas y altos funcionarios de la gerencia de dichos bancos. Discutíamos la situación económico-financiera y política de la región, los muchos negocios que estábamos conduciendo conjuntamente y estrategias y posibilidades futuras de ampliarlos. Como muchos de ellos, a través de los años, llegaron a ser verdaderos amigos personales, los visitaba en sus bancos y en sus residencias particulares. Considero que algunos de ellos eran grandes señores y buenos amigos, y estuvieron siempre predispuestos a apoyar nuestros negocios y nuestra región. Como no podía ser de otra manera, los atendía personalmente y me ocupaba habitualmente de ayudar y organizar sus visitas a la Argentina y el Uruguay. Muchos de ellos, inclusive, han sido huéspedes habituales en mi casa.

(vi) Más allá de la relación con nuestros socios, recibía muy frecuentemente la visita de personalidades del mundo internacional de las finanzas y del ambiente político quienes, además, muchas veces se hospedaban en mi casa.

(vii) Asistía - durante los últimos 15 años - a las reuniones bi-anuales del directorio internacional del Chemical Bank, luego del Chemical Bank ya fusionado con el Manufacturers Hanover, luego del Chase (cuando el Chemical Bank se fusionó con el Chase Manhattan Bank) y, finalmente, a las del Consejo Asesor Internacional del JP Morgan Chase.

(viii) Durante los últimos 18 años, asistía - dentro de lo posible - a las tres reuniones anuales del Consejo Internacional de la Sociedad de las Américas, entidad dedicada al mejoramiento de las relaciones políticas, culturales y económico-financieras en nuestro hemisferio. En general, se efectuaban dos reuniones en Nueva York por año y un viaje anual de varios días a uno de los países de nuestro continente. En los últimos quince años, me ocupé personalmente de organizar los tres viajes de los cerca de cincuenta miembros del Consejo de las Américas que visitaron la Argentina y el Uruguay.

(ix) Asistía a las reuniones del Consejo Asesor Internacional del New York Presbyterian Hospital que se efectúan dos veces al año en Nueva York. Esta es una de las más grandes organizaciones medicas del mundo. Además, me ocupaba de recibir a sus directivos en Buenos Aires.

(x) Asistía a las reuniones del directorio internacional (Consejo Asesor) de Barrick Gold Corporation en Washington, Toronto y Nueva York. Esta compañía es una de las empresas productoras de oro más grande del mundo que, en este momento, esta contemplando una inversión de 500 millones de dólares en la República Argentina.

(xi) Asistía a las reuniones bianuales del Consejo Internacional Asesor del "Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Harvard" en Boston, Massachussets. Adicionalmente, participaba en seminarios y/o visitas especiales.

(xii) Participaba como "invitado especial" de las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo en Washington, E.E.U.U..

(xiii) Como miembro del directorio de la Compañía Sulzer (renuncié hace algunos años por falta de tiempo) visitaba en Suiza a sus directivos con frecuencia.

(xiv) Asistía, por lo menos una vez por mes, a la reunión de la Asociación de Bancos de Provincia de la República Argentina (ABAPRA) y, otra vez por mes, a las reuniones de la Asociación de Bancos de Argentina (ABA).

(xv) Durante los últimos treinta años me ocupaba de todo lo concerniente a las relaciones institucionales y públicas del grupo y a las relaciones pertinentes con los medios de prensa de los E.E.U.U., de Europa y de las ciudades de Buenos Aires, Santa Fe, Rosario y Córdoba.

(xvi) Asistía a las reuniones mensuales del Consejo Empresario Argentino y a un sin número de directorios de organizaciones filantrópicas y benéficas como el Museo Nacional de Bellas Artes o aquellas vinculadas al planeamiento y construcción de colegios primarios y secundarios en el país.

Como un adelanto de la prueba sobre las actividades descriptas, acompaño diversas constancias en copia como Anexo 3.

Como V.S. podrá apreciar sin dificultad, por la naturaleza y características de las actividades descriptas, pasaba muchos meses del año en el exterior, tal como también lo acredito con la copia de mi pasaporte (Anexo 4), que adjunto a la presente. Sin perjuicio de ello, solicito se requiera a la Dirección Nacional de Migraciones informe acerca de mis salidas del país durante los últimos 20 años.

Más allá de ello, la prueba más contundente de que no me ocupaba de los aspectos que están bajo investigación es que mi nombre prácticamente no aparece mencionado en las numerosas declaraciones recibidas tanto a funcionarios como a clientes del grupo (ver declaraciones de María Dolores Arrillaga de fs. 796 y ss., Miguel Bancalari de fs. 804 y ss., Martín Arrillaga de fs. 808 y ss., Salvador Arana de fs. 814 y ss., Manuel Arjomil de fs. 816 y ss., Maria Teresa Blaquier de fs. 835 y ss., Osvaldo Bessone de fs. 847 y ss., Gabriel Breuning Santorum de fs. 852 y ss., Héctor Burkhardt de fs. 894 y ss, Sergio Casas de fs. 1026 y ss., Alejandro Ciancio de fs. 1178 y ss., Seta Torossian de fs. 1338/40, Sabrina Gelmetti de fs. 1536 y ss., María Eugenia Monforte de fs. 1578 y ss., Hector Varalda de fs. 4443/5, etc.). Más aun, algunos funcionarios que expresamente fueron preguntados respecto de mi persona, confirmaron que concurría poco al banco y que mis funciones pasaban por las relaciones públicas e institucionales del banco y, fundamentalmente, como ya expliqué, por el negocio de la banca de inversión (ver declaraciones de Norberto Etchegoyen de Juan Carlos Iarezza, Mario Abalsa, José Marchetto, Rubén Duro, Héctor Puppo).

Mi nombre tampoco aparece mencionado en las escuchas telefónicas practicadas, ni en la cuantiosa documentación secuestrada de modo que pueda ser asociado a alguna supuesta conducta irregular.

6.

En función de lo explicado, resulta imposible sostener que formaba parte de una asociación ilícita presuntamente constituida en el seno del grupo BGN. Mucho menos, atribuirme el carácter de jefe u organizador de la misma.

No logro comprender, tampoco, cómo puede sostenerse semejante hipótesis cuando, según tengo entendido, para que una asociación sea considerada "ilícita" debe haber sido concebida con el propósito de cometer delitos que, entiendo, en el caso concreto no han sido acreditados. Máxime cuando, según se me informó, no se ha practicado todavía un peritaje contable, única manera de desentrañar hechos tan complejos como los que se están investigando en esta causa, a efectos de determinar su eventual delictuosidad.

Puntualmente:

a) No puedo brindar mayores explicaciones sobre cómo se instrumentaban los depósitos en los vehículos "off shore" del grupo. Sin embargo, como concepto general puedo decir que, tal como ya ha sido explicado en este expediente, seguramente se canalizaban a través de una transferencia bancaria (a través de BGN u otro banco, local o del exterior) o mediante el traslado físico del dinero, ambas situaciones permitidas bajo la legislación vigente. Además, puedo afirmar contundentemente que, cualquiera que haya sido ese mecanismo, nada tiene que ver con el colapso financiero que sufrió nuestro país hacia fines del año 2001 y principios del 2002. En lo personal, hice todo lo humanamente posible por evitarlo, cooperando activamente con la administración del Dr. De la Rúa, el sistema bancario, el Tesoro de los E.E.U.U. y las más altas autoridades del Fondo Monetario - incluido el propio Sr. Köhler - para evitar la catástrofe que aconteció.

b) Tampoco puedo dar ninguna precisión respecto de los hechos denunciados por el Banco Comercial, vinculados a ciertos bonos en custodia de BGN. Esto se debe a que no sólo desconocía tal operatoria, sino que, como ya he dicho antes, nunca estuve involucrado en el manejo operativo de los bancos, menos aun, del Banco Comercial.

Sin ánimo de deslindar responsabilidades, que desde ya asumo por haber sido director del Banco Comercial, estuve siempre inmerso en mi tarea de representación institucional y de banca de inversión que insume una tremenda focalización en cada proyecto dada su enorme complejidad y, como he explicado, requiere continuos viajes al exterior. Por lo tanto, descansaba absolutamente en Carlos Rohm y los Bancos Extranjeros para la resolución de cualquier necesidad de asistencia financiera que se pudiera requerir. Pienso, si bien admito que puedan haber opiniones distintas, que esta no era una actitud irresponsable dado que confiaba plenamente en la valuación patrimonial del grupo efectuada por los propios socios extranjeros que estimaba, hacia fines del 2001, un valor cercano a los mil millones de dólares. Obviamente, con este patrimonio el grupo BGN podría haber resuelto fácilmente cualquier problema económico-financiero sin crear perjuicio alguno a terceros.

Lo que confieso jamás imaginé, es que toda esta cuestión podría manejarse de la manera calamitosa en que se manejó; en especial, si uno considera que todos los bancos extranjeros siempre han publicitado en todo el mundo su experiencia sin igual en solucionar situaciones financieras complejas y sabiendo todos ellos que yo estaba totalmente comprometido en buscar una solución.

Quiero manifestar a V.S. mi profunda indignación por la infundada y mal intencionada acción de los bancos extranjeros socios y del nuevo directorio del Banco Comercial que, sin la menor evidencia, me involucraron en su querella. No existe el menor indicio para ello. Es de una falsedad total y me reservo los derechos que la ley me otorga para defenderme de esta difamación e infame calumnia.

Puedo agregar que, evidentemente continuando con esa política de asistencia intra-grupo, luego de que el Sr. Weiksner me pidiera que renuncie al directorio del Banco Comercial (para facilitarle a los bancos, según me dijo, el apoyo a la nueva gestión de esa institución) a fines de enero del año 2002, y luego también de las renuncias de los Dres. Braun y García Arocena -excelentes personas ambos-, la entidad asistió en entre 60 y 80 millones de dólares a Comercial Investment. Vale decir, el nuevo directorio del Banco Comercial realizó operaciones que, en líneas generales, por lo que entiendo, tienen exactamente el mismo significado económico y financiero que las que fueron denunciadas en este expediente.

Puedo agregar también que la empresa auditora KPMG, cuyo informe fue valorado especialmente con relación a estos hechos, afrontó en el pasado reciente severos cuestionamientos por parte de las autoridades norteamericanas, que le impusieron multas por más de U$S 250 millones, a raíz de su participación en auditorías y balances de sociedades de los E.E.U.U. que resultaron ser fraudulentos y que causaron a miles de inversores en las mismas enormes pérdidas. También puedo agregar que los bancos extranjeros pagaron a esa consultora U$S 5 millones por el informe agregado a este expediente.

c) Sobre los hechos denunciados por algunos depositantes que involucran a la CGN S.A., me remito a lo que ya señalé antes. En 1998 o probablemente en 1999, Carlos Rohm informó en una reunión que muchos ahorristas de CGN de Uruguay se habían mostrado inquietos con sus oficiales de cuenta por la posibilidad de que en las elecciones presidenciales de aquel país triunfara el candidato de la "izquierda". Fue así que, para evitar una posible corrida de depósitos, decidieron la creación de una sociedad en una plaza bancaria distinta de la uruguaya, en la cual los clientes pudieran refugiarse de ese potencial riesgo. Desconozco por completo cómo, cuándo y quiénes optaron por esta solución. Tampoco di instrucciones ni participé en reunión alguna relacionada con esas entidades (ver declaración de Rufino Basavilbaso de fs. 596 y su presentación de fs. 4379/80, informe del BCRA de fs. 4378), ni nunca atendí a clientes de alguna de ellas (ver declaraciones de fs. 796, 804, 808, 814, 816, 835, 847, 852, 894, 1026, 1178, 1338, etc.).

d) Sobre las imputaciones vinculadas con ciertos créditos otorgados por BGN y el Banco Comercial, deseo destacar que:

(i) En el caso de BGN, intervine en el otorgamiento de muy pocos créditos puesto que, con frecuencia, mis obligaciones y actividades me imposibilitaban asistir a las reuniones del Comité de Créditos. Sin embargo, siempre estuve informado (a través de las continuas inspecciones del Banco Central, de las altas calificaciones otorgadas a BGN por parte de las agencias calificadoras de crédito de renombre internacional y de comentarios habituales en el marco de las reuniones de directorio en donde siempre se analizaba la calidad crediticia) que la cartera de créditos del banco era de muy buena calidad. Adjunto como Anexo 5 copias de calificaciones crediticias de BGN. Pido también que se requiera a los auditores externos del banco sus informes a este respeto.

(ii) En el caso del Banco Comercial, nunca integré el "Comité Ejecutivo" ni el de Créditos ni el de Inversiones, ni jamás sugerí a miembro alguno del banco la conveniencia o no de otorgar un solo crédito durante todos mis años como director. Por lo tanto, no intervine de forma alguna en el otorgamiento de cualquiera de los créditos cuestionados (ver al respecto las declaraciones de Antonio Lago, Sergio Pensatori, Ignacio Llambías, Pedro Schearer y Francisco Estrada Maschwitz agregadas en copia al exhorto recibido de la justicia uruguaya).

Más allá de eso, señalo que todas las entidades que integran el grupo eran inspeccionadas rutinariamente por los respectivos Bancos Centrales. Adicionalmente, los créditos que se otorgaban eran revisados por auditores externos de prestigio mundial a efectos de cuantificar las previsiones correspondientes. Entiendo que nunca surgió discrepancia relevante alguna pero, para que no queden dudas, solicito se requiera a los auditores externos del Banco Comercial sus revisiones bianuales de los últimos diez años.

Sí recuerdo que, hace muchos años, en el directorio del Banco Comercial se decidió diversificar la cartera de riesgos al Brasil y a la Argentina, a fin de evitar la concentración del riesgo crediticio en el Uruguay, dado que varios deudores importantes de ese país no habían honrado sus compromisos. Es así que, con la ayuda de los directores del Credit Suisse, se elaboró una fórmula muy sofisticada con respecto a los porcentajes de riesgo crediticio y tenencia de títulos públicos de la Argentina, Brasil y Uruguay que el Banco Comercial debería mantener en su activo. Durante todas las reuniones de directorio del Banco Comercial se analizaban a fondo los créditos y las tenencias de bonos de los distintos países, comparándolos siempre con la fórmula a la cual me he referido. Jamás la dirección del banco presentó una situación que no estuviera estrictamente en línea con los parámetros delineados por el directorio.

Adicionalmente, tal como lo explicó oportunamente mi hermano, en el caso de BGN, en el marco de las gestiones orientadas a la compra del Banco de Córdoba, el BCRA analizó puntillosamente la situación de la entidad y, en especial, la calidad de su cartera crediticia. Conozco que sólo se objetó la clasificación de algunos pocos créditos (por un monto insignificante con relación al patrimonio del grupo), aunque se dejó en claro que "el exceso de capital mínimo como el margen de activos inmovilizados resultan suficientes para absorber los ajustes preliminares determinados por las inspecciones en esta etapa previa" (informe 382/1564/01). -ver fs. 2382/95-.

Volviendo a los créditos otorgados por el Banco Comercial por los que el Tribunal se ha interesado, y con la salvedad hecha en el sentido de que no participé en absoluto en su otorgamiento (porque no integraba ningún comité) deseo resaltar que, según he podido observar a partir de la declaración de mi hermano, el informe del Banco Central del Uruguay que se ha tomado como base para la imputación contiene graves errores materiales y conceptuales. Así, por ejemplo, se objeta un supuesto crédito del orden de los U$S 400 millones cuando, en realidad, del mismo informe se desprende que se trata de un crédito por U$S 400 mil (caso del Sr. Giusti). Se objetan también créditos a personas o empresas de reconocida solvencia (Los W S.A., Coviares S.A., los dos Señores Miguens Bemberg, etc.), todos suficientemente garantizados -según surge del propio informe-, algunos incluso con hipoteca sobre valiosos inmuebles. En resumen, el informe en cuestión no llega a explicar qué es lo cuestionable de los créditos que allí se tratan. Va de suyo que estos créditos tampoco han sido analizados a través de una pericia judicial.

Tampoco puedo dejar de señalar el obvio interés que el Banco Central del Uruguay posee en el resultado de la causa que se instruye en Uruguay, pues los problemas que padeció el Banco Comercial, contextualizados en una crisis que también fue generalizada, fueron políticamente conmocionantes y produjeron profundos cambios en la conducción de esa entidad e, inclusive, en el Ministerio de Economía. Es más, hoy en día existen gravísimas acusaciones de falsedades y mentiras entre los únicos tres miembros del directorio del Banco Central del Uruguay, tanto en público como en el Parlamento Uruguayo.

Volviendo a BGN, quiero destacar que la mayoría de las empresas cuyos créditos se cuestionan no tienen, ni nunca han tenido absolutamente nada que ver conmigo. No soy ni fui nunca ni accionista, ni director, ni jamás recibí un solo peso, ni tengo, ni tuve interés alguno en 29 de Junio S.A., Arintero S.A., Caven S.A., Doña Diana S.A., Drillers S.A., El Tacazo S.A., Petrolera Konishi S.A., Urbanizadora Huelten S.A., Promoven S.A., El Mosquito Copetón S.A., El Picaflor S.A., Aluncan S.A., Cash Can S.A., Coolers S.A., Pumpcold Ingeniería S.A., Ser Au S.A., Ser Pack S.A., Tecnoprom S.A. Ninguna de estas empresas tienen la más mínima relación conmigo (en este sentido, ver informe de fs. 1993, las declaraciones de Pedro Evaristo Lopez de fs. 2753/61, Margarita Diomedi de fs. 6397/452, Santiago Lanusse de fs. 7063 y ss., Enrique Gomez Palmes y Oscar Marino). Tampoco recuerdo haber aprobado jamás ni uno de los créditos que hubieran podido recibir esas sociedades. No tengo dudas que los archivos y los legajos correspondientes probarán sobradamente mis afirmaciones.

7.

Quisiera referirme ahora a lo que el Sr. Podestá del JP Morgan Chase ha declarado en este expediente con relación a una reunión que, hacia fines de enero del año 2002, mantuve a solas con el Sr. Lukas Mühlemann, presidente del directorio y jefe ejecutivo del grupo Credit Suisse. Esta reunión se mantuvo bajo el amparo y observando la vieja tradición suiza del respeto por la confidencialidad en temas bancarios. Este tratamiento confidencial es especialmente relevante tratándose de dos socios y miembros de un mismo directorio que conversaron sobre temas particularmente delicados. En esa reunión se conversó durante mucho tiempo sobre diversas cuestiones, pero niego enfáticamente haberle manifestado al Sr. Mühlemann que Carlos Rohm hubiera cometido un fraude. Sostener que yo manifesté eso es, lisa y llanamente, mentira. Estoy seguro que el Sr. Mühlemann - que siempre me había demostrado ser un caballero - jamás pudo haber dicho eso.

Mi claro recuerdo es que, al final de esa reunión, el Sr. Mühlemann y yo estábamos, en general, de acuerdo en que todos los accionistas, incluyéndome, debíamos hacer nuestros mejores esfuerzos para tratar de sanear la situación financiera del grupo, que se vio seriamente agravada por la persecución política mencionada, el encarcelamiento de mi hermano, la catástrofe que estaba sufriendo la economía argentina y la grave crisis financiera que se cernía sobre el Uruguay. El primer y muy grave indicio de la crisis bancaria uruguaya se vio, durante Septiembre del 2001, cuando comenzó a atrasar sus pagos el mayor banco privado de ese país, el Banco Galicia Uruguay.

No conozco a ciencia cierta los motivos que impulsaron la denuncia del Señor Podestá, aunque sí tengo claro que no fueron ni nobles ni sanos y que causaron un gravísimo daño a los ahorristas, a un gran número de magníficos colegas y empleados decentes y a todos los accionistas del grupo. Sé también que fueron instrucciones impartidas por el Sr. Brian O´Neill del JP Morgan Chase desde Nueva York y que, según me informó personalmente el Señor Weiksner de Credit Suisse First Boston, los otros dos socios extranjeros (Credit Suisse First Boston y Dresdner Bank) estaban en total desacuerdo con esa instrucción y así se lo hicieron saber al JP Morgan Chase. Sin embargo, igual efectuaron esa denuncia.

He reflexionado mucho sobre la actitud de los bancos extranjeros. A mi modo de ver, esta actitud incomprensible puede haber estado influenciada por los pésimos resultados económicos que obtuvieron desde fines del año 2001 y durante todo el año 2002.

Algunos de ellos, también sufrieron serias acusaciones legales por parte del Gobierno de E.E.U.U. y debieron pagar importantes multas. En el caso de Credit Suisse First Boston, estas multas impuestas por las autoridades por irregularidades y posibles fraudes superaron los 300 millones de dólares. Uno de sus más altos ejecutivos está acusado por la Justicia norteamericana de fraude y otros cargos criminales como "obstrucción a la Justicia" e "interferencias con testigos". El JP Morgan, por su parte, pagó U$S 305 millones en concepto de penalidades y multas como consecuencia de un reciente arreglo con la justicia norteamericana, bajo la acusación de haber contribuido a engañar a miles de inversores mediante negocios irregulares y fraudulentos con la empresa ENRON.

Las acciones de los tres bancos que cotizan en las bolsas de Nueva York, Zurich y Frankfurt cayeron dramáticamente durante este periodo y tanto el grupo Dresdner, como el Credit Suisse, tuvieron las pérdidas anuales más altas de toda su historia. Sus dos presidentes - y colegas míos en el directorio de BGN - lamentablemente, fueron obligados a renunciar a sus cargos.

8.

Lo expuesto es, en líneas generales, todo cuanto puedo decir respecto de los hechos concretos que se analizan en este expediente. Mi desconocimiento, una vez más, tiene que ver con la naturaleza y alcance de las actividades que desarrollaba (banca de inversión y relaciones institucionales), muy distantes del manejo operativo de las distintas entidades que integraban el grupo y perfectamente conocidas, apoyadas y aprobadas por todos los accionistas y todos sus representantes en los directorios de los Bancos por más de 30 años.

Rechazo nuevamente todas y cada una de las imputaciones que se me formulan, especialmente aquella en virtud de la cual se me considera jefe de una asociación ilícita inexistente, y aguardo, con gran interés, la posibilidad de poder declarar ante V.S. para esclarecer definitivamente mi situación en este expediente, respondiendo todas las preguntas que puedan formulárseme.

Lo expuesto, naturalmente, no significa eludir las responsabilidades que, al igual que al resto de los socios, me caben de cara a los ahorristas, a nuestros empleados, colegas y clientes. Como ya expliqué en mi anterior presentación ante V.S., todos mis esfuerzos, desde enero del año pasado, han estado orientados a poder encontrar una solución razonable para ellos. He argumentado ante los bancos socios en decenas de oportunidades que tenemos una clara obligación moral, que no admite discusión alguna, de ofrecer a los ahorristas inocentes que tanto han sufrido, una compensación urgente. El colapso del grupo es nuestra desgracia y fracaso colectivo. A los ahorristas se les debe una respuesta. Esa es la orden ética del día y es inaceptable, en mi modesta opinión, seguir sin estar a la altura de las circunstancias. Señalo que los bancos extranjeros ni siquiera fueron capaces de resguardar el gran valor del Nuevo Banco de Santa Fe para poder venderlo bien - en un momento apropiado - y con ese dinero del grupo comenzar a satisfacer los innegables derechos de los ahorristas y de los empleados. La forma en que algunos eludieron responsabilidades y manejaron estas penosas circunstancias, no puede ni debe ser aceptada.

Finalmente, reitero mi más profunda convicción de que ninguno de los hechos investigados tienen el alcance y la connotación delictiva que se les ha pretendido otorgar.

Tenga V.S. presente lo expuesto y provea de conformidad, que

Será Justicia"

 



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