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Carta
de la hija de Francisco "Paco" Espínola
La hija del
escritor uruguayo narra la vista del ex militar, Jorge Tróccoli,
confeso torturador durante la dictadura militar.
"Vicios
en democracia
Los hechos
La última semana de agosto fui contactada telefónicamente
por un señor para solicitarme la autorización para
publicar obras de mi padre, Francisco 'Paco' Espínola. Esa
persona me informó que era la Sra. XX(*) quien estaba al
frente del proyecto.
Quedamos en una segunda llamada en esa misma semana para coordinar
fecha y hora de una entrevista.
En esta oportunidad, ante mi propuesta de realizarla el día
viernes 29 de mañana, me dijo que la mencionada señora
no podría concurrir, pero que sí lo haría él.
Pregunté por su nombre y me contestó "Jorge".
La formalidad había sido de alguna manera saldada con el
nombre y apellido de la esposa.
Recibí a esta persona en mi casa el día viernes de
mañana. Al reiterar "nosotros" hablándome
del proyecto, le pregunté a quién se refería
con "nosotros", a lo cual me respondió: mi esposa
XX, que se encarga de tal y cual cosa, yo que me encargo de tales
otras, un equipo de técnicos en informática, etcétera.
Continué hablando con 'el esposo de la señora XX'.
El proyecto me entusiasmó. Traje el mate que tenía
preparado en la cocina. Hablamos largamente en el comedor de mi
casa tanto de la posibilidad de difusión de las obras de
mi padre como de otros autores. Conversamos de libros, de poesía,
sugerí actividades, etc., etcétera.
Le expresé que me parecía excelente la propuesta aunque,
por razones personales que le explicité, postergaría
unos días la concreción formal de la autorización.
Ya ambos de pie, antes de retirarse, me escribió en el dorso
de su tarjeta personal (aunque yo estaba tomando apuntes con papel
y lápiz mediante) la dirección de e-mail de su señora
y un sitio web. Bajé a abrirle la puerta del edificio, nos
despedimos afectuosamente, y cuando volví a mi apartamento,
sobre mi mesa estallaba su tarjeta: "Jorge Néstor Tróccoli
Fernández (Verdi 4338/201, tel 613 2802, e-mail troccoli@netgate.com.uy)".
Digo
Al capitán torturador le quedó el vicio de hablar
con gente encapuchada, con la cual él sabe de quién
se trata pero la persona no.
El capitán torturador violó mi casa, mi intimidad,
amparándose en el anonimato de ser "el-esposo-de"
y en mi confiada ingenuidad. Pero tuvo a bien hacérmelo saber
dejando su tarjeta. ¿Habrá sido él uno de los
tantos que me torturaron? ¿Cómo saberlo? (En ese entonces
no dejaba tarjetitas.) Sí lo han podido comprobar, sobre
sí mismas, entrañables amigas mías. Suficiente
para vomitar el mate compartido.
El capitán torturador no arrepentido quiere ahora difundir
la obra de mi padre, la misma que su dictadura prohibió.
Capitán: si quiere hablar con un torturado, no le ponga la
venda del nombre de su esposa, déle la libertad (¿le
suena?) que no me dio a mí de saber quién es usted;
no siga violando impunemente.
Y finalmente, capitán: en cuanto al nombre de mi padre, como
canta una vidalita de mi primo hermano desaparecido Carlos Bonavita
Espínola, "límpiate la boca cuando lo digas".
(*) He eliminado
los nombres identificatorios de la propuesta editorial, ya que no
me anima el interés de boicotear dicho proyecto, sino el
de sacar del ámbito privado y secreto una experiencia.
María
Mercedes Espínola
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Entrevista
de Emiliano Cotelo con Néstor Tróccoli
Segunda
entrevista con Néstor Tróccoli
Entrevista
con Daniel Gil, autor de un libro sobre esas notas con Tróccoli
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