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Discurso del arquitecto Saúl
Irureta Saralegui al asumir como ministro de Vivienda, Ordenamiento
Territorial y Medio Ambiente
"Al
asumir este cargo con que me honra el Sr. Presidente de la República,
quiero decir unas pocas palabras que den razón a la gente
de mi país, a quien me debo, de por qué lo he aceptado
y con qué propósitos.
Ya es un lugar común decir que vivimos la crisis más
profunda de la historia del Uruguay, crisis que ha afectado como
nunca a nuestra sociedad, especialmente a los sectores más
pobres. Debo confesar que en éstas circunstancias mi primera
reacción fue rechazar el ofrecimiento, al confrontar la magnitud
de los problemas, con la carencia de recursos. Creo que el país
ha perdido gran parte de los medios con que tradicionalmente atendió
los problemas de vivienda y del medio ambiente urbano. No tenemos
fondos públicos para invertir, no tenemos el BHU que canalizaba
el ahorro interno, no tenemos acceso al crédito externo al
que reiterada e inconscientemente recurrimos en el pasado, tenemos
una industria de la construcción muy disminuída. Y
encima, la misma crisis que nos priva de armas e instrumentos, acrecienta
los problemas a enfrentar, amplía el número y la extensión
de los asentamientos, multiplica los problemas ambientales y los
desafíos al pretender ordenar el territorio.
Este inventario, como único elemento de juicio, es paralizante,
pues genera la sensación de que no hay nada para hacer, de
que cualquier alternativa es inútil. Pero también
pensé de que es en esos momentos cuando debemos mirar atrás,
para cobrar conciencia de nuestras raíces, de su profundidad
y fortaleza. Yo creo en mi país y me siento parte de una
comunidad con una identidad propia y fuerte, justamente porque ese
país y esa comunidad fueron capaces de sortear situaciones
muy difíciles. Supieron rehacerse después de la Guerra
Grande, sanar las heridas provocadas por las luchas fraticidas del
900, superar las crisis de los 30' y de fines de los 50', salir
enteros del trauma institucional, económico y social de los
70'.
En cada una de esas circunstancias, emergieron de la comunidad
muchos compatriotas que sintieron el impulso de dar batalla a las
dificultades, y liderar la tarea colectiva de rehacer el país
y asegurarle un futuro. Hoy quiero hacer honor en este Ministerio
a uno de ellos, al arquitecto Juan Pablo Terra, un hombre excepcional
que en circunstancias muy difíciles, terminado el boom de
la construcción de fines de los 50', con el BHU, el INVE,
y la industria de la construcción postrados, fué capaz
de proponer e impulsar en 1968 la Ley de Vivienda que crea la UR,
el Fondo Nacional de Vivienda, las cooperativas y los fondos sociales,
un conjunto de nuevos instrumentos que devuelven a la comunidad
la capacidad de atender su problema habitacional.
Como uruguayo considero una obligación moral con quienes
nos precedieron, y una obligación patriótica con nuestro
país, nuestra gente y nuestros descendientes, brindar nuestro
mayor esfuerzo en esta encrucijada dramática en que nos encontramos,
sobre todo cuando se nos ofrecen todas las condiciones y el mayor
apoyo, como los ofreció en este caso el señor Presidente
de la República, para hacer lo que entendemos que hay que
hacer.
Por último , y antes de comenzar la tarea que asumimos,
quiero transmitir a ustedes la convicción de que solo es
realizable por todos, es una tarea colectiva. Es en primer lugar
la tarea de un equipo, y nos proponemos integrar la dirección
del Ministerio con los ciudadanos mas capaces para asumir con eficacia
y eficiencia los desafíos que tenemos por delante ; es en
segundo lugar una tarea de todo el funcionariado del ministerio
con quienes pretendemos conformar un grupo unido e integrado en
torno a un sentido renovado de la función pública
; es una tarea en que precisaremos el apoyo de todo el sistema político
para concretar acuerdos que deriven en la aprobación de orientaciones
a largo plazo, porque ningún país puede solucionar
los problemas que aborda el ministerio en el término de una
administración ; es en fin una tarea de toda la comunidad
a la que convocamos para asumir juntos las limitaciones de hoy,
porque necesitamos de todos para comenzar a construir un futuro
mejor.
Y termino. La función pública es muy riesgosa, y
no es un riesgo menor los titulares de prensa, cuando al hacerlos
priman otros criterios o propósitos que el meramente informativo.
Ayer, más de uno de ustedes, se ha de haber sorprendido de
un titular en primera página, formato catástrofe,
donde dice que pretendo reinventar al país. Quiero transmitir
tranquilidad a la población, y en primer lugar al señor
Presidente de la República. No pretendo reinventar nada,
salvo que a ése término se le dé el contenido
de retomar y revalorizar la imaginación y el coraje ante
las dificultades, la probidad administrativa, la solidaridad y el
más profundo respeto a nuestra gente, valores que nos hicieron
renacer como país de las circunstancias mas difíciles
de ayer, y que es preciso reformular hoy ante la crisis que debemos
enfrentar de una vez.
Es todo lo que quería decir".
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