Esposa de ex intendente Ezquerra vendía combustible a la Intendencia de Tacuarembó

Esposa de ex intendente Ezquerra vendía combustible a la Intendencia de Tacuarembó

    El caso del intendente de Soriano, Agustín Bascou, tuvo como contrapartida de ejemplo “ético” al ex intendente de Tacuarembó, Wilson Ezquerra, quién “se habría negado a vender combustible” a la intendencia a su cargo. Así se plateó la información.

    Pero la realidad es muy diferente según reveló el semanario tacuaremboense “La otra voz” quién recoge declaraciones al respecto del diputado Edgardo Rodríguez (MPP).

    “Ezquerra ha estado vinculado institucionalmente a la Intendencia, por lo menos desde el año 95, secundando desde la Secretaría General a Eber Da Rosa, quien asumió el Ejecutivo Departamental. Luego de unos meses renunció a esta responsabilidad. En el 2000 vuelve a ganar Da Rosa. En Diciembre de 2001 se firma un convenio entre la Intendencia de Tacuarembó y ANCAP-DUCSA; en el mismo se estableció que la estación de servicio proveedora de combustibles a la Intendencia, sería la de Ezquerra, o más precisamente, la de su señora”, dice Rodríguez.

    “Todo legal”, afirma el legislador, “porque en el año 2001 jurídicamente Ezquerra no tenía nada que ver con la Intendencia. Por lo menos en los papeles. No obstante, es público y notorio que era alguien del entorno del entonces intendente Da Rosa y que tenía influencia e información privilegiada de lo que pasaba en la interna.

    Agrega: ”Es llamativo que habiendo otra estación del sello ANCAP en la misma ciudad de Tacuarembó, y varias en el departamento, en el año 2001 el suministro de combustible a la Intendencia lo hiciera precisamente la estación propiedad de la esposa de quien fuera, pocos meses antes, el Secretario General de la Intendencia”.

    Rodríguez afirma que “el 18 de mayo del 2004 se firma un nuevo convenio entre la Intendencia de Tacuarembó y ANCAP-DUCSA, donde se ratifica que el combustible para la Intendencia debe estar a cargo de la estación de servicio de la esposa, de quién exactamente un año después, sería el Intendente del departamento”.

    En junio de 2005, pocos días después de la asunción de Ezquerra como Intendente, Rodríguez recibió respuesta a un pedido de informes realizado a ANCAP, donde se confirmó que “siendo Intendente Ezquerra, su esposa le vendía combustible a la Intendencia”.

    Fue entonces cuando el intendente consultó al Tribunal de Cuentas. La respuesta del órgano de contralor es antológica.

    El documento dice que la estación de servicio de la esposa del entonces intendente, es “la única estación con sello ANCAP de la ciudad de Tacuarembó”. Pero en Tacuarembó todos saben que no era, ni es la única estación ANCAP de la ciudad y tampoco del departamento. Rodríguez afirma que “al asumir que era la única estación ANCAP, el Tribunal flecha la cancha, utilizando argumentos inexistentes, a fin de alcanzar conclusiones convenientes. En ese mismo informe, el Tribunal de Cuentas se refiere a que la estación de servicio de los Ezquerra, era la única con el sistema de control vehicular (SISCONVE), y que el convenio entre la Intendencia y ANCAP exigía que el combustible a comprar estuviera bajo el contralor de este sistema”.

    El diputado emepepista asegura que “el intendente contaba con información privilegiada de Ancap”. Y sostiene que “si a un estacionero cualquiera le comprometen una compra de 80.000 litros de combustible por mes, no puede tener inconvenientes en instalar el sistema CONVE, que además lo financia ANCAP”.

    El documento del TCR afirma, que la venta de combustibles a través de la estación de la esposa del ex intendente “ es “muy beneficiosa a los intereses de la Intendencia, desde el punto de vista financiero y de contralor…”, y agrega: “por lo que su rescisión podría aparejar perjuicios no deseados”. Textual”.

    “Así se despacha nuestro órgano de contralor en 2005”, exclama Rodríguez.

    Y agrega: “los integrantes del Tribunal nunca vinieron a Tacuarembó, no conocían la realidad; hicieron un informe a conveniencia. Los vehículos de la Intendencia en 2005, en su gran mayoría, no tenían el sistema CONVE instalado, por lo que el contralor era inexistente”.

    Pero el último párrafo del Informe es imperdible: “Está claro que cada vez que se disponga el gasto a realizarse en la Estación ANCAP de Tacuarembó, o el pago respectivo de los su ministros, no podrá actuar el Sr Wilson Ezquerra como Ordenador de los mismos por expreso mandato legal, debiendo en tales casos nombrar un delegado, conforme lo establecido por el artículo 30 del TOCAF”.

    “Pero el broche de oro - dice Rodríguez - lo que consagra a nuestro ex intendente como el hombre “ético” del momento, el ejemplo a seguir, es que pudiendo seguir la sugerencia del Tribunal de Cuentas, no lo hace. Dice NO. Dice que la Intendencia no le compraría más combustible a la estación propiedad de su esposa, y que tampoco aceptaría “mandar” a alguien que firrmara por él las órdenes de pago. ¿Entonces, qué hace? ¿Se libera la compra de combustible? ¿Participan todas las estaciones ANCAP de la ciudad y el departamento? ¿Se hace un llamado público y abierto? La respuesta a todas estas preguntas es NO. Ezquerra, entonces Intendente, resuelve que el combustible a la Intendencia pase a ser suministrado por una estación de servicio ANCAP que está a 140 kilómetros de la Intendencia, y que es propiedad de alguien de su entorno político”.

    “Es más, a tal punto siguió el ex intendente vinculado al suministro de combustible a la Intendencia, que en 2009, 4 años después del informe del Tribunal de Cuentas que le recomendaba no firmar los pagos de combustible y conseguir a alguien que lo hiciera por él, con 4 años al frente de la Intendencia, y ya siendo la estación de servicio de Caraguatá quién facturaba el combustible, la señora del entonces intendente a través de su empresa ADINEL SA, garantizaba (tenía hipotecado) la operativa del combustible, con un bien inmueble de su propiedad , sito en 25 de Mayo 211 de la ciudad de Tacuarembó”.