Mariella Demarco (PI): “Hago un balance muy malo de la gestión frenteamplista en Montevideo”

Mariella Demarco (PI): “Hago un balance muy malo de la gestión frenteamplista en Montevideo”

    “Fueron 20 años perdidos para reformas estructurales que Montevideo necesitaba a gritos”, expresó la candidata a intendenta por el Partido Independiente, Mariella Demarco, consultada sobre su opinión con respecto a la gestión del Frente Amplio en la capital. Entrevistada por En Perspectiva, criticó algunos aspectos de la actual administración, fundamentalmente el sistema de transporte colectivo, la gestión de los residuos, la realidad de los asentamientos y la distribución del presupuesto. Demarco también presentó algunas de sus propuestas, donde se destacaron el rediseño de las líneas de ómnibus, la necesidad de prohibir la clasificación informal de la basura y la implementación de un plan de vivienda basado en la experiencia de MEVIR. “Lo que más debería chocarnos a los uruguayos es el problema social”, manifestó.


    (emitido a las 9.03 Hs.)

    EMILIANO COTELO:
    En este año 2010, por primera vez compiten tres mujeres en la carrera electoral por la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM).

    Una de ellas es, según las encuestas, la gran favorita para acceder al sillón municipal, la frenteamplista Ana Olivera, ex subsecretaria de Desarrollo Social. La segunda candidata en intención de voto es la diputada blanca Ana Lía Piñeyrúa, ex ministra de Trabajo y una de las figuras de Unidad Nacional en la capital. Y la tercera es probablemente la menos conocida para los montevideanos, pero fue la primera en ser proclamada y por eso lleva ya tres meses haciendo campaña por todo el departamento. Es la abogada Mariella Demarco, candidata del Partido Independiente (PI).

    La semana próxima la doctora Demarco presentará su programa para la capital. Por eso vamos a conversar con ella para conocer algunas de sus propuestas y saber cómo es hacer campaña en una elección tan singular como esta, compitiendo con estructuras partidarias con más recursos y militantes.

    ***

    EC - En primer lugar, vamos a ubicarla para la audiencia. Usted nació en Durazno, tiene 54 años, tres hijas…

    MARIELLA DEMARCO:
    Tres hijas y un nieto de un añito. En Durazno fui a la Escuela 2, la escuela de niñas, y al liceo Rubino, el liceo departamental, que en aquella época era el único de la ciudad. Después me vine a Montevideo a estudiar Derecho.

    EC - Se graduó en la Universidad de la República.

    MD - Exacto.

    EC - ¿En qué rama de la abogacía se ha especializado?

    MD - Yo fui funcionaria del Ministerio de Trabajo unos cuantos años, entonces por la vía de los hechos y también porque me gustaba mucho me fui especializando en materia laboral, y cuando me fui del ministerio con una de aquellas leyes que nos estimulaban a irnos, me dediqué sobre todo a laboral. Pero como en Rivera fui la tercera abogada mujer –y una de las que había no ejercía, se dedicaba a la docencia–, tuve siempre muchas clientas mujeres, y ahí fui entrando en el tema género, violencia doméstica, todo eso que también ha sido una cosa que he estudiado bastante, sobre todo cosas interdisciplinarias, aprender de otras disciplinas, porque si no, no se puede trabajar en esa materia.

    EC - Usted es una de las fundadoras del PI y es diputada suplente, pero no ha tenido mucha exposición pública. Hoy integra la Mesa Ejecutiva Nacional del PI, representa al partido en la comisión multipartidaria de seguridad ciudadana convocada por el presidente Mujica y es referente del PI en temas de género, infancia y seguridad ciudadana. ¿Por qué acepta ahora esta candidatura en asuntos municipales?

    MD - Yo estoy en la política desde el año 82, soy una persona política y por tanto he estado en todos los temas. Nunca había sido candidata a la Intendencia, tampoco en Rivera donde viví tantos años; sí había sido candidata a diputada y diputada suplente, esta es la tercera vez, aunque en el período pasado no estuve.

    Nunca había pensado en ser candidata a intendenta de Montevideo, la idea surgió de otra gente, sobre todo de compañeras mujeres, de esas que trabajan en los barrios, en las bases, con las que trabajé por primera vez en la campaña de octubre –porque antes yo hacía política en Rivera–; fueron manejando mi nombre y me pareció que no podía decir que no.

    EC - ¿Cuáles son sus credenciales en cuanto a los temas municipales de Montevideo, entre otras cosas teniendo en cuenta que usted ha vivido poco acá, porque, como recién contaba, nació en Durazno, vino a Montevideo para hacer facultad, pero una vez recibida se fue a vivir a Rivera y regresó a la capital recién a fines de 2004?

    MD - Cuando mencionaron mi nombre dije que yo sabía poco de Montevideo, que lo que podía ofrecer era mi capacidad de aprender. Y es lo que he estado haciendo desde ese día hasta ahora. Lo que tenía de antes es la mirada del que es de fuera de Montevideo, que a veces es más apta para ver una cantidad de cosas que están mal pero a las que los montevideanos están acostumbrados.

    EC - ¿Por ejemplo? ¿Qué le llama la atención desde esa mirada de fuera?

    MD - Estoy segura de que hay cosas que llaman mucho la atención a la gente que como yo un día se tuvo que venir a vivir a Montevideo o que viene y la visita. Por ejemplo que Montevideo sea una ciudad tan mal señalizada, uno puede caminar muchas cuadras sin saber por qué calle anda, va a una parada de ómnibus y con suerte hay un cartel que dice qué líneas paran ahí, y es casi seguro que en ninguna está el recorrido de ese ómnibus y en absolutamente ninguna están los horarios, salvo los del D1 y alguna de las líneas nuevas. Eso es un déficit inaceptable en comparación con cualquier ciudad de la escala de Montevideo en el mundo de hoy.

    EC - ¿Qué otras observaciones tiene una duraznense pasada por Rivera cuando recorre Montevideo?

    MD - Por ejemplo, que se haya dejado que Montevideo se vacíe en zonas enteras, que se deterioran porque ya no vive nadie, y a su vez, como la gente tiene que vivir en alguna parte, se va instalando, antiguamente en el sur de Canelones, en el eje La Paz-Las Piedras, y más modernamente en Ciudad del Plata, San José, y la Costa de Oro, que es una opción de desarrollo urbano de lo peor posible. Es una cosa que no se debió aceptar jamás y que se debió haber frenado.

    EC - En esa tendencia le falta agregar los asentamientos dentro de la propia periferia de Montevideo.

    MD - Por eso, el que puede se va a estos lugares y el que no puede se va de la ciudad formal a los asentamientos. Nada más y nada menos que el 10% de la población de Montevideo vive en los asentamientos, en números bastante optimistas, hay gente que me dice que puede ser más. Y algunos asentamientos son más formales que otros en términos de calidad de construcción, y algunos son regularizables, pero otros no lo son en absoluto porque están en zonas inundables, o porque tomaron terrenos públicos donde está trazada una calle, o por cuestiones de tipo ambiental graves. Ayer mismo escuchaba que en un asentamiento el 60% de la población tiene parásitos, eso es una cosa imposible de aceptar. Yo viví en un departamento con índices de pobreza altos como es Rivera, pero en Montevideo es más explosiva la cuestión.

    EC - Mirado más en general este período de 20 años de gobiernos frenteamplistas en la IMM, ¿qué balance hace?, ¿cómo le parece que está la ciudad, el departamento en general?

    MD - Yo hago un balance malo y muy malo, no solo por cómo está el departamento sino porque fueron 20 años perdidos para reformas estructurales que Montevideo necesitaba a gritos. Por lo tanto ahora la urgencia se multiplicó por 20.

    EC - ¿Por ejemplo, qué reformas estructurales?

    MD - Por ejemplo la del transporte público, esa me parece la más clara.

    EC - Se está trabajando en un plan de movilidad de Montevideo.

    MD - Sí, un plan que se llama Sistema de Transporte Metropolitano, con mayúsculas, pero de sistema tiene poco y nada, son algunos retoques a un sistema que hay que reformar profundamente. Me parece bien el carril exclusivo, pero así como está diseñado provoca –en algunas avenidas como 8 de Octubre, donde yo vivo, es muy evidente– congestionamiento de ómnibus, porque el sistema está diseñado de manera tal que la mayoría de las líneas de transporte va de Centro-Ciudad Vieja a su destino final, y ese sistema no se usa en ninguna parte del mundo. Ya en el 2005 proponíamos con el ingeniero Francisco Gross –y seguimos proponiendo ahora– una reforma al estilo Curitiba que consiste en grandes ejes o líneas troncales que recorran las avenidas más importantes de la ciudad o del departamento; en el caso de Montevideo hay que pensar que eso tiene que ser metropolitano. Un eje sería avenida Italia-Giannattasio, pero que una línea recorra ese eje, no como pasa ahora, que por ejemplo por 8 de Octubre pasan la 100, la 101, la 103, la 105, un montón de ómnibus que se embotellan en el carril exclusivo. Eso es una cosa completamente obsoleta.

    EC - Usted y el PI proponen una reestructura del transporte colectivo mirando la experiencia de Curitiba en Brasil, que tiene como elemento básico las líneas troncales que implican pasar a una segunda etapa, a un segundo escalón, a una distribución más afinada del flujo de pasajeros.

    MD - La reforma tiene que empezar por el rediseño de las líneas, los grandes ejes y lo que en Curitiba se llaman líneas alimentadoras, que podríamos denominar líneas barriales de distribución. A eso hay que agregarle terminales de trasbordo más chicas o más grandes según la cantidad de pasajeros, y algunas otras cosas. Por ejemplo en Curitiba el carril exclusivo está físicamente separado, el particular no puede, no tiene manera de circular por el carril exclusivo.

    EC - El auto particular no compite por ese carril.

    MD - No. Esa reforma requiere inversiones de infraestructura que se pueden hacer en una etapa dos. Lo otro es el boleto único para los trasbordos; se ha avanzado, el tema de los boletos de una y dos horas es un avance, pero hay que profundizarlo. En otros países uno tiene la opción de comprar un boleto para circular todo el día en los ómnibus, los troles o el metro. Habría que ir a un sistema de ese tipo y también de abono mensual, etcétera. Y a semáforos sincronizados.

    ¿Para qué todo esto? Porque reformar por reformar no es la cuestión, la cuestión es lograr que el transporte deje de ser una carga horaria impresionante como es hoy en la vida de las personas.

    EC - Usted ha propuesto en algún discurso que el viaje en ómnibus sea más rápido que el viaje en auto.

    MD - Es lo que pasa en cualquier país que tiene un sistema de transporte público como la gente. En cualquier ciudad, en Curitiba es así, y Curitiba es una ciudad más o menos de la escala de Montevideo. Hablo de Curitiba porque no quiero hablar de París, Londres, Madrid, Berlín, porque me parece que la gente siente que no podemos estar a la altura de esas ciudades del primer mundo. Yo creo que sí, porque además la IMM tiene un presupuesto enorme, que creció 400% en los 20 años de gobierno frenteamplista, y de ese crecimiento, de ese aumento, de esa cantidad más que los montevideanos pagamos, un 60% se fue a mejora salarial. De modo que de cada 100 pesos que pagamos hoy 15 van a inversiones y el resto va a sueldos y gastos de funcionamiento, se lo come todo el aparato burocrático. Esa relación entre lo que paga la gente en impuestos, en tributos municipales, y lo que recibe es inaceptable. Ahí hay un problema que no es solamente político, presupuestal, es un problema ético.

    EC - Cuando a la candidata del Frente Amplio (FA), Ana Olivera, le plantean este tema, la respuesta es que en ese análisis que se hace de los sueldos, de cómo se computa, cómo se considera a los sueldos de la Intendencia dentro del gasto, se olvida que esos sueldos se traducen en servicios, que no es simplemente un aparato burocrático, que no es plata que se va, que se traga la Intendencia. ¿Qué contesta usted?

    MD - Son servicios muy malos, eso es lo que la gente percibe. En el tema de la recolección de la basura, por ejemplo, basta con comparar con el sector de la ciudad donde está tercerizado el servicio y lo presta una empresa privada, el servicio es varias veces mejor que donde no está. Yo vivo en una de esas zonas donde está tercerizado y el contenedor de mi barrio nunca está lleno de basura alrededor, allí hay una empresa que lo hace bien. Pero cuando me muevo unas cuadras al norte de avenida Italia, y cuanto más al norte peor –lo cual además da cuenta de una desigualdad inaceptable en un gobierno de izquierda, porque se castiga más a los que ya están castigados–, hay zonas en las que ni siquiera hay contenedores, barrios enteros, y no le hablo de barrios rojos, de asentamientos ni de zonas marginales, le hablo por ejemplo del barrio Ituzaingó, un barrio de gente trabajadora donde hay incluso viviendas de calidad.

    ***

    EC - A propósito de la reestructura de fondo que usted propone junto con el PI para el transporte colectivo de Montevideo, y de una de las columnas vertebrales de esa reforma, el hecho de tener líneas troncales que después dan paso a estaciones de trasbordo, dice un oyente, Fer: “Con varias líneas o con una sola, hay que llevar la misma cantidad de gente con el mismo tipo de ómnibus. Yo entiendo que la solución es otra, la solución es el metro”.

    MD - Sí, pero el metro requiere obras de infraestructura de un costo impresionante, y no está claro que eso sea rentable en Montevideo. No me voy a extender en eso, pero hay problemas hasta geológicos.

    EC - ¿Podría ser una alternativa el tranvía moderno?

    MD - Sí, tiene que ser un sistema metro pero en superficie. Nosotros proponemos primero reestructurar las líneas, después viene la discusión inmediata de con qué unidades vamos a hacer eso. Cuando se hagan nuevas renovaciones de flota, que es algo que hay que hacer constantemente, hay que pensar en qué tamaño deben tener esas unidades para las troncales y qué tamaño deben tener para las alimentadoras; algunas podrán ser las que tenemos, otras podrán ser más grandes y otras podrán ser incluso más chicas. Y pensar también en un transporte ambientalmente más amigable. El transporte eléctrico en Europa funciona espectacularmente bien con tranvías eléctricos en superficie, que son como los troles que teníamos antes, sin rieles.

    EC - Troles de varios cuerpos.

    MD - Pueden ser tranvías, pueden ser troles, lo podemos analizar, pero hay que empezar por alguna parte. El FA empezó por los boletos de una y dos horas y por el carril exclusivo; yo habría empezado por el rediseño de las líneas.

    EC - Habló de la basura, ¿esa es otra área en la que usted entiende, el PI entiende que hace falta una reforma de fondo?

    MD - Sí, y es otra de las propuestas que ya estaban en 2005. Yo enfatizo esto porque indica que se perdieron cinco años en ese tema. Hace cinco años el ingeniero Gross, nuestro candidato, decía que había 4.000 o 5.000 clasificadores, y hoy se dice que hay 12.000. Eso es impresionante porque sucedió además en un período de crecimiento económico, hubo un aumento espectacular del producto bruto interno, las exportaciones uruguayas crecieron como nunca en la historia, e igual hay 12.000 personas que fueron expulsadas al trabajo informal.

    El negocio de la basura es muy rentable, la basura genera valor, como decía Gross hace cinco años. Se calcula que unos 10 millones de dólares al año es lo que rinde la basura en Montevideo, o Montevideo y área metropolitana. Alguien dirige ese negocio y lucra con él, alguien ha decidido asentar, apoyar ese negocio en el trabajo en negro de 12.000 personas, que sabemos que son más, porque son 12.000 más sus familias, todos hemos visto los niños trabajando en este tema. Alguien ha decidido que esas personas trabajen en negro, sin seguridad social, lo cual las lleva además a vivir en asentamientos en condiciones de salud impresionantemente malas para ellas y sus familias. Esa es una cosa que hay que detener ya, hay que prohibir la clasificación informal de la basura. Para eso la Intendencia tiene que hacer algunas acciones importantes; una es promover la clasificación en el hogar, y acá tampoco estamos inventando nada que no se haya ensayado en el mundo.

    EC - Acá también algo se ensayó y no funcionó.

    MD - Discrepo con eso. Se instaló la bolsita naranja, yo vivo cerca de un supermercado y por lo tanto me daban la bolsita, pero había que leer la bolsita para saber de qué se trataba. La bolsita no fue acompañada de ninguna campaña seria, y en estas cosas que tienen que ver con el cambio de conducta hay que hacer campañas profundas, serias, continuadas, usar la estructura de organización comunitaria vecinal que tiene Montevideo para involucrar a la gente. Eso no se hizo, si se dice que se hizo se miente. Un folletito al que algunos tienen acceso en algunos lugares no es una campaña, un avisito en la web de la IMM tampoco es una campaña. El tema es que la bolsita naranja iba al mismo contenedor. En los lugares donde se ha promovido la clasificación en el hogar hay contenedores o se recolecta la basura en contenedores diferentes, y ese contenedor se levanta en días distintos. Capaz que es el mismo camión, pero el día que levanta el contenedor naranja no levanta el contenedor gris. Y eso debería ir a plantas de distribución distintas donde ahí sí pueden trabajar los clasificadores, porque igualmente, clasificado en el hogar con todo este sistema, hay que hacer una clasificación final.

    Tal vez el sistema no tenga espacio para los 12.000 clasificadores que hay hoy; para los que no puedan o no quieran trabajar en esto, haremos, porque el sistema es lo bastante rentable como para hacerlo y en todo caso hay una razón de justicia social que lo exige, planes de reconversión laboral, de reinserción social. No me gusta regularizar asentamientos en general, se regularizarán los que se pueda, eso incluirá el combate a la vivienda en malas condiciones. Para eso estoy absolutamente convencida, y el PI también, de que no hay mejor sistema que el de MEVIR, que Montevideo ha ensayado poco porque se creó para la vivienda insalubre rural, pero se está usando en ciudades del interior con un éxito rotundo.

    EC - Vuelvo a las preguntas de la audiencia. Dice Néstor que el problema de la basura es otro, la gente que saca y tira hacia fuera. Quizás lo que usted comentaba es una parte del problema, pero este oyente dice que también está la conducta del propio ciudadano, del propio habitante de la capital.

    MD - Insisto: sé que pasa eso en algunos lugares, pero hay una combinación de la acción del clasificador que saca la basura y no la puede volver a meter en el contenedor y algunas zonas donde la recolección es muy ineficiente, algunas zonas que aún no tienen contenedores. Hemos llegado al desatino de poner un segundo contenedor naranja en algunos barrios privilegiados, como Malvín, cuando hay barrios de Montevideo que aún no tienen contenedores, y, reitero, no en asentamientos sino en la ciudad formal hay barrios enteros que aún no tienen el sistema. Esto es un desorden, se hace a impulsos, no hay un plan, y en estos temas hay que tener un plan, un plan a corto plazo, a mediano plazo, a largo plazo, hay que saber a dónde vamos.

    En Montevideo no sabemos a dónde vamos, se ha permitido la utilización masiva de los envases de plástico. Recuerdo que cuando Arana asumió, hace ya 15 años, habló mucho contra el envase de plástico, pero no se hizo absolutamente nada y los envases de plástico siguen ahí. Los que usamos –me incluyo– envases retornables lo hacemos por una conciencia ambiental personal, pero no se ha combatido el envase plástico en la conducta de la gente ni se ha desestimulado a las empresas a usarlos con sanciones tributarias que se pueden usar. No sabemos a dónde vamos, y esto es un problema ambiental y socialmente grave. Lo que más debería chocarnos a los uruguayos, que siempre hemos tenido sensibilidad social, es el problema social.

    ***

    EC - En la medida en que usted ponía el énfasis en que lo que le falta a Montevideo son reformas de fondo, en que se ha perdido tiempo, señalaba que se han perdido los 20 años de gobierno del FA para llevar a la práctica algunas reformas que eran evidentes hace años, ¿cuál marca, además de las que ya mencionó?

    MD - Me gustaría extenderme un poquitito más en el tema de la vivienda popular, que además es un tema que está en el gobierno nacional. Porque la cuestión del ordenamiento territorial es de resorte nacional y municipal a la vez, y la cuestión de la vivienda tiene mucho que ver con eso. Hay que desestimular esa extensión enorme que va teniendo Montevideo hacia fuera de sus límites o tomando la zona rural, porque una cuestión obvia que todos los urbanistas han señalado es que hay que tratar de que la gente se ubique donde ya están los servicios, eso es lo más barato. Hay que recuperar esos barrios que se vacían. Yo sé que hay algún plan por ejemplo para Goes, pero estuve viendo en la web de la Intendencia y en folletos que andan por ahí y son planes que retocan algunas cosas, no hay un verdadero plan de recuperación de ese barrio, incluso porque todavía el FA no ha logrado resolver la cuestión de que no hay crédito para vivienda como hubo en otras épocas. Va todo ligado a muchas cosas.

    Pero hay que recuperar esos barrios, sea por la vía de promover allí construcciones nuevas, reciclajes, etcétera, o por la vía de facilitar los arrendamientos, pero sobre todo hay que atacar la cuestión de la vivienda popular.

    Me gustaría explicar por qué soy una enamorada de MEVIR. MEVIR es un plan que logra que la gente de menores recursos tenga viviendas dignas, viviendas de calidad buena. El CIAV con sus núcleos básicos evolutivos no tiene nada que ver con esto, las viviendas son de bajísima calidad, mientras que las de MEVIR son muy buenas. La familia trabaja, porque el plan implica que la familia conceda horas de trabajo, lo cual la dignifica y le da una relación con su vivienda de mucha apropiación. Tenemos décadas de experiencia en Uruguay en ese plan, es el más exitoso que tenemos en materia de vivienda popular, deberíamos empezar a implantarlo en Montevideo. Además la vivienda se paga, se paga subsidiariamente pero se paga, eso es dignificador. Yo pararía con eso de darle vivienda a la gente, me gustaría un plan que involucrara a la gente, porque eso trae promoción y reinserción social, que es lo que está faltando en algunos sectores.

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    EC - ¿Eso implicaría liquidar algunos asentamientos, tirar abajo algunas de esas extensiones que ha tenido la ciudad por ejemplo en la periferia?

    MD - Es que hay asentamientos que no son regularizables. Los que están en terrenos donde está trazada una calle, por ejemplo, no se pueden regularizar, o los que están en zonas inundables, o los que están en terrenos con problemas ambientales graves. No puedo regularizar un asentamiento donde hay plombemia, tengo que construir viviendas en otro lugar para realojar a esa gente, y trataré de hacer eso involucrando a la gente en la solución del problema. Si una familia me dice que se quiere quedar ahí porque trabaja cerca, pero sus hijos tienen plombemia, el Estado tendrá que usar todas sus herramientas de persuasión, de liderazgo, y después el poder estatal para decirle que no puede vivir ahí.

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    Transcripción: María Lila Ltaif