Medio Ambiente

El riesgo climático debe ser incorporado a las políticas públicas y a los negocios de los productores

El doctor Walter Baethgen, director del Programa Regional para AL y el Caribe del Instituto Internacional de Investigación en Clima y Sociedad de la Universidad de Columbia, dijo a En Perspectiva que no se puede definir con certeza cuáles serán los efectos del cambio climático que podría afectar a los productores agropecuarios. Por eso “el tema de los riesgos climáticos tiene que ser incorporado a las políticas públicas”, señaló. Baethgen aseguró, por otra parte, que el problema del cambio climático no se solucionará en el corto plazo. “En el caso absolutamente irrealista de que hoy se cortaran todas las emisiones de gases con efecto invernadero, la inercia de los cambios que ya hay en la atmósfera haría que por lo menos por unos 40 o 50 años siguiéramos sufriendo los efectos del calentamiento global”, dijo.

El riesgo climático debe ser incorporado a las políticas públicas y a los negocios de los productores

(Emitido las 8.57 horas)


EMILIANO COTELO:
Esta sequía, de la que recién estamos saliendo, le ha pegado muy duro a nuestro país.

Las consecuencias las vivimos prácticamente todos los uruguayos: hubo riesgo de desabastecimiento de agua potable, UTE nos costó más caro porque cayó el nivel de los lagos en las centrales hidroeléctricas, hubo otra vez varios incendios forestales y, sobre todo, se generó un daño muy profundo en la actividad agropecuaria, que cargará con las consecuencias por meses y años.
    
En el agro, en particular, este golpe tan fuerte llevó a que se instalara como nunca la preocupación en torno al cambio climático, su impacto en la producción y la necesidad de prepararse para enfrentarlo.

El mes pasado nos ocupamos de ese tema en la Tertulia Agropecuaria de En Perspectiva. Lo hicimos con una mesa integrada por: un académico, el doctor Walter Baethgen, director del Programa Regional para América Latina y el Caribe del Instituto Internacional de Investigación en Clima y Sociedad; un representante del gobierno, el ingeniero agrónomo Mario García, vicepresidente del INIA, y dos empresarios del sector, el ingeniero agrónomo Pablo Carrasco, director de Conexión Ganadera, y el ingeniero agrónomo Guillermo Villa, productor y asesor de empresas agropecuarias.

La discusión fue interesantísima, movió mucho a la audiencia. Sin duda, daba para más, y tal vez por eso aquella misma mesa derivó en una jornada técnica que organizó el IICA (Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura), que tuvo lugar en Florida este martes, y a la que asistió un público amplísimo de productores, técnicos, maestros, profesores y jerarcas municipales y del gobierno nacional, incluido el viceministro de Ganadería.

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EC - Está con nosotros la ingeniera agrónoma Rosanna Dellazoppa, coordinadora de las tertulias agropecuarias.

¿Cómo fue la idea de transformar la tertulia en una jornada técnica?

ROSANNA DELLAZOPPA:
Los comentarios de la audiencia y las repercusiones directas que fueron llegando sobre lo que fue la Tertulia, viniendo de un enero tan seco, nos quedaron en la cabeza. Por otra parte, el IICA tiene una línea de trabajo muy fuerte vinculada al apoyo al desarrollo rural, y allí las intendencias departamentales tienen un rol clave, son la institucionalidad con la que trabajamos en el interior. Florida fue uno de los departamentos más castigados por la sequía, habíamos tenido oportunidad de hacer una recorrida con la Rural de Florida; todo cerraba, era el lugar indicado para hacer un trabajo en el interior, con el interior, y llevar la Tertulia a tierra.

EC - ¿Qué ambiente hubo? ¿Cómo lo describirías?

RD - Fue espectacular, empezando por el agradecimiento de un porcentaje interesante de gente del departamento que se acercó a agradecer la iniciativa una vez que culminó. De 17 a 20 horas, que fue la propuesta, no voló una mosca, era un ambiente de gente muy interesada, porque este tema trasciende el agro, el cambio climático no interesa solo al sector agropecuario, sino que en general la gente en Florida me paraba y me preguntaba; me invitaron a distintos programas y el tema se hablaba con gente de fuera del sector también. Es un tema que nos preocupa a todos, no solo el campo habló de esto, sino que el ciudadano común y corriente también lo sintió en su bolsillo y en la vida diaria.

EC - ¿Qué dejó este intercambio entre los panelistas y un público tan amplio, tan variado como el que tú describías? ¿Qué posibilidades hay de incorporar el riesgo climático a los métodos de producción? ¿Tendremos finalmente políticas públicas que encaren de manera seria estos desafíos?

De estos temas vamos a conversar con Rosanna y con uno de los panelistas, el doctor Walter Baethgen.

***

EC - Walter, yo mencionaba tu actividad como director del Programa Regional para América Latina y el Caribe del Instituto Internacional en Clima y Sociedad de la Universidad de Columbia. Tú desarrollas buena parte de tu trabajo en Estados Unidos.

WALTER BAETHGEN:
Sí, estoy todos los meses 10 días en la oficina de Estados Unidos, y el resto del mes casi todo el tiempo acá, salvo algunos días por mes durante los cuales viajo por la región, por América Latina.

EC - Un encuentro como el del martes, cara a cara con una audiencia tan numerosa y tan variada, ¿qué te dejó? ¿Te sirvió?

WB - Sí, muchísimo. Esos encuentros para mí son fundamentales, me dan un contacto directo con la realidad. En mi trabajo tengo la suerte, la bendición de tener este tipo de reuniones en Uruguay, y hace un mes y poco tuve una reunión similar en Colombia sobre el tema salud, sobre malaria. Son fundamentales porque por nuestra actividad nos movemos mucho en el sector académico, todos entendemos de lo que estamos hablando muy fácilmente, pero olvidamos que la traducción de lo que uno hace, si de verdad quiere tener un impacto social, muchas veces queda en el debe. Entonces, tener un contacto directo, ya sea como el otro día o lo que estamos haciendo en este momento acá, para mí es fundamental.

EC - Vamos nuevamente a la definición: ¿qué es cambio climático?

WB - Cambio climático, calentamiento global, que es lo más fácil de entender, es el aumento de un efecto natural, que es el efecto invernadero; se llama efecto invernadero porque pasa lo mismo en un invernáculo en el que se plantan flores: entra el sol, parte de la radiación solar se convierte en calor, calienta el suelo dentro del invernáculo, y parte de ese calor vuelve a salir hacia fuera. Pero cuando trata de salir choca contra el vidrio del techo y una parte rebota y queda encerrada en el invernáculo. Por esa razón dentro del invernáculo hace más calor que fuera.

Hablamos de cambio climático y calentamiento global porque el vidrio del invernáculo está más grueso. Por la acción del hombre en la atmósfera ha aumentado mucho la concentración de gases con efecto invernadero –que serían el equivalente el vidrio–, fundamentalmente dióxido de carbono y vapor de agua. Imaginemos un invernáculo que antes tenía un vidrio de medio centímetro de espesor y ahora tiene dos centímetros. Eso hace que cambie la composición de la atmósfera, la dinámica del clima en todo el mundo, que se caliente la atmósfera más que lo normal, y trae aparejados cambios en el ciclo hidrológico –lluvias, tormentas, etcétera-.

EC - Se están haciendo esfuerzos y buscando acuerdos para reducir las emisiones de gases que generan el efecto invernadero. Supongamos que esas negociaciones están bien encaminadas –tienen sus problemas– y se logran acuerdos; de todos modos ya hay efectos que implican cambios en el clima ¿por cuánto tiempo?

WB - En el caso absolutamente irrealista de que hoy se cortaran todas las emisiones de gases con efecto invernadero, la inercia de los cambios que ya hay en la atmósfera haría que por lo menos por unos 40 o 50 años siguiéramos sufriendo los efectos del calentamiento global.

Las acciones del mundo con respecto al cambio climático se dividen generalmente en dos grandes grupos. Un grupo es lo que se llama mitigación, que es la reducción de emisiones, y ahí la gran pregunta es cómo va a ser el desarrollo de la India, de China, Brasil, Sudáfrica: si van a copiar el modelo de los grandes responsables de este efecto invernadero que es el mundo hoy desarrollado, o van a tener un desarrollo más limpio. La otra parte es tomar conciencia de que incluso si la mitigación funcionara de manera espectacular, hay que adaptarse, porque por lo menos por 50, 60 años o más vamos a ver estas variaciones en el clima relacionadas con el cambio.

EC - ¿Qué variaciones? Aterricemos con ejemplos concretos.

WB - Veamos lo que importa para nuestra región, el Mercosur. Tenemos unos trabajos con gente de Brasil, Argentina y Uruguay que muestran que en el último siglo las lluvias de primavera y verano han aumentado, que las heladas, las temperaturas mínimas, también han aumentado, por lo tanto hay períodos de heladas más cortos, que empiezan más tarde y terminan más temprano.

Cuando uno quiere ver cómo va a ser el clima dentro de 40 o 50 años, la única manera de hacerlo es utilizar modelos complicados de computadora que simulan lo que hace la atmósfera del mundo. Y ahí hay una enorme incertidumbre. El otro día lo hablábamos con esta gente en Florida, de repente uno ve un mapa o lee en el diario –acabo de verlo en Brasil–: “El área de café va a desaparecer de San Pablo para el año 2100”; es un disparate absoluto, porque la única cosa segura de los cambios, que se puede ver en los promedios, es que son inciertos; hay tendencias bastante fuertes, pero es imposible asegurar lo que va a pasar de acá a 2100.

EC - Eso es todo un problema, porque vivimos bombardeados por ese tipo de pronósticos o augurios.

WB - Exactamente. El problema es que no hay mejor método que esos modelos complicados de computadora. Por ejemplo, si yo quiero saber cómo va a ser el clima en 2100, tengo que alimentar estos modelos de simulación con datos como qué fuentes de energía se van a estar usando, cómo van a ser las tasas de deforestación, de corte de árboles. El otro día hablábamos de eso en Florida; imaginate que estás en 1970 y yo te digo: “Preciso un escenario para el año 2000 –30 o 40 años después– sobre las comunicaciones”. En 1970 no había mail, no había internet, no había celulares, por más creativo e imaginativo que seas, te aseguro que tú nunca habrías embocado…

EC - …Estás dejando a todo el mundo más preocupado que antes.

RD - Mirando las evaluaciones de la jornada y las interacciones posteriores, llevado al agro –o en general–, a cualquier empresario que planifica no le interesa tanto para adelante, le interesa el corto y el mediano plazo. Es decir, está el empresario frente a su empresa y planifica: ¿voy a sembrar en verano?, ¿voy a sembrar en invierno? ¿Qué área hago?, ¿qué no hago? Allí aparece toda esta mezcla, porque la información está mezclada, por eso la distorsión en la comprensión. Entonces digo: ¿qué son los pronósticos?, ¿cuáles son los buenos?, ¿cuáles son los malos? Yo como empresario ¿en qué me apoyo?

WB - Es verdad, se mezclan muchas cosas. Cuando uno habla de cambio climático se refiere a grandes tendencias, a cosas de muy largo plazo, cosas que van pasando a lo largo de un siglo, pero lo que les importa al agro, a la salud, a los desastres, a la gente que maneja represas hidroeléctricas es cómo el cambio climático puede ir afectando en los plazos más cercanos. Y en eso, por lógica, las emisiones y la composición de la atmósfera tienen mucho menos que ver con los cambios de un año a otro o en los próximos cinco a 10 años. De cualquier manera, lo que sí está pasando, lo que ya se está observando, en lo que la gran mayoría de los modelos coincide es en que para el plazo mediano a largo va a aumentar la variabilidad. La atmósfera se ha vuelto más inestable y es de esperar que haya eventos extremos más frecuentes y más intensos.

RD - Secas e inundaciones, por ejemplo.

WB - Ejemplo para el agro: secas e inundaciones…

EC - …Algunos oyentes describían ayer que habían visto en algunas zonas del este del país unas precipitaciones copiosísimas que habían terminado de golpe en desbordes de arroyos y cañadas, y nos preguntaban: “¿Qué es esto? No estaba previsto”. ¿Ese tipo de sucesos?

WB - Eso es un ejemplo del impacto de la variabilidad y de los extremos. La otra cosa interesante –a la que me encantaría que alguien le pusiera un poco de energía– es hasta dónde hay realidad y hasta dónde hay percepción. Lo mejor que se puede hacer es estudiar datos. Vamos a hablar de Uruguay, que es lo que nos importa hoy: en los últimos 100 años ha habido cambios en la intensidad; ha habido cambios en lo que va del siglo, la lluvia ha aumentado en primavera y verano, y además han aumentado estas grandes tormentas, tienen una frecuencia mayor, es más común que haya grandes tormentas cortitas. Pero ese aumento ha sido de un 2, 3, 5% en 100 años. En cambio, el año que viene no hay ninguna de esas tormentas y el otro año hay tres. Muchas veces uno escucha, sobre todo a gente mayor, decir: “Las cosas que estamos viendo hoy antes no se veían”. En muchos casos es verdad, los cambios de tendencia en la escala de la vida de un ser humano son infinitamente menores que los cambios que hay de un año a otro. Todo el mundo habla de cambio climático, pero ¿qué se está haciendo por el cambio climático? No en mitigación, en reducir emisiones, sino para adaptarnos a ese cambio climático.

EC - ¿Qué tengo que hacer yo productor agropecuario para sembrar, producir carne, producir leche con un mínimo de seguridad de cuál va a ser el resultado?

RD - Y sobre todo cuáles son mis fuentes de información válidas, serias, científicas.

***

EC - Supongo que la gente que asistió a la jornada técnica el martes pasado en Florida quería respuestas muy concretas.

WB - Sí, como siempre, la gente que está en producción, en toma de decisiones, no quiere que le hablen de conceptos y teorías.

EC - Decías que este fenómeno de calentamiento global implica una gran variabilidad climática.

WB - Un aumento de la variabilidad climática. Eso quiere decir que uno puede esperar que haya veranos más calientes y también más fríos, que haya sequías más frecuentes y más intensas que antes.

EC - Entonces, si un productor agropecuario tiene que tomar decisiones, ¿sobre qué base lo hace?

WB - Te digo dos cosas que causaron mucha sorpresa en la audiencia del otro día y que siempre generan mucha sorpresa. Si tú tomás el clima mensual, los datos de lluvia mensuales de Montevideo, de Florida, de los últimos 100 años, y hacés una gráfica con los promedios de las lluvias de enero, de febrero…, te queda una curva prolijita, en la que más o menos cada mes llueve entre 100 y 120 milímetros, según el lugar, llueve un poco más en primavera y otoño. Después, en vez de graficar los promedios de 100 años, graficás cada mes, ponés todos los eneros de los últimos 100 años, todos los febreros…, te queda una figura en la que en cada mes tenés puntos por todos lados. Entonces decís: está bien, hay desparramo de puntos, cada enero ha llovido distinto, pero la mayoría debe andar cerca del promedio. Pero si elegís 15 años al azar de los últimos 100 y graficás las lluvias mensuales, la sorpresa es que ni uno de esos años se comportó parecido al año promedio.

RD - El promedio en estos casos de clima no sirve.

WB - No es que sirva; la primera cosa que quiere decir eso es que un año promedio nunca existió ni va a existir.

EC - Ese es un problema de siempre, independientemente de que ahora se haya instalado la preocupación por el cambio climático.

WB - Exactamente, por eso pongo datos que empiezan en 1915 y de los 15 años elijo varios de las décadas anteriores. Esa es la primera cosa, el año promedio no existe, y todas las planificaciones que hay en Uruguay y en el mundo se hacen sobre la base de los promedios, sobre la base de una cosa que no va a pasar.

EC - ¿Qué es mejor? ¿Planificar sobre la base del peor escenario posible?

WB - Es una posibilidad, pero ahí uno se limita mucho. Ahí es donde entra la información de pronóstico. Por ejemplo, a mí como productor rural me interesa saber qué expectativas de lluvia tengo para la primavera, y estoy tres meses antes; hoy hay pronósticos climáticos disponibles que dan información sobre eso. Pero –y esto pasa en agricultura, en salud, en política– cuando uno habla de un pronóstico la gente inmediatamente interpreta: “Me vas a decir cuál va a ser la verdad dentro de tres meses”, o sea, pasa de decir “estoy planificando sobre la base de algo que tiene probabilidad cero” a “quiero que me digas lo que va a pasar con certeza”. Eso no existe, entonces cuando las organizaciones serias dan pronósticos climáticos para los próximos tres meses, con un lenguaje probabilístico –“es más probable que lo normal que la lluvia esté por debajo de la media”–, aburrido, la gente se enoja: “Decime si va a llover más o no”. No se puede decir.

EC - ¿Entonces?

WB - Son pasos, hoy están planificando sobre la base de algo que saben que no va a pasar y les decimos que la ciencia hoy permite planificar sobre la base de algo que tiene una probabilidad mayor que cero, es mucho mejor que antes. Es mucho mejor tener una idea de lo que puede pasar que no tener ninguna idea.

EC - De todos modos, parece claro que hay que cubrirse de los riesgos climáticos.

WB - Exacto; hay dos cosas clave. Una es la información, antes de venir para acá te escuchaba comentar algunas encuestas políticas; las encuestas políticas se hacen con un método científico bien definido, pero hay encuestas políticas buenas y encuestas políticas malas, hay encuestas políticas que en letra chica te dicen “la muestra es así, el método fue este, el margen de error es tal”, y hay encuestas políticas que no sabés de dónde salieron. Con los pronósticos climáticos pasa lo mismo: hay pronósticos climáticos que tienen un lenguaje muy clarito, que dicen “dentro de tres meses va a llover más que lo normal”, “dentro de tres meses va a haber una seca”. Por receta, cuando alguien habla en esos términos desconfiá, eso no se puede hacer.

RD - Esa fue una de las preguntas que te hicieron: si yo tengo que buscar información, ¿a dónde me dirijo?

WB - Es como decía, si uno va a hacer una encuesta política, ¿a quién le hace caso? Se pueden hacer dos cosas: una, la más tediosa, es ver quién la hace, qué récord tiene, qué prestigio tiene, si ha publicado, si es un tipo que trabaja en una universidad; la otra es ver cómo va decantando: si yo como encuestador le yerro lejos en dos encuestas, nadie me va a dar mucha bolilla.

EC - Ese es un primer tema, la calidad de la información que uno toma como base…

WB - …En la que uno se basa y en la cual hay mucho para hacer, pero también hay mucho hecho. En el INIA hay una cantidad de cosas y no se usan; se usaron en secas pasadas.

La otra es políticas públicas. El tema de los riesgos climáticos tiene que ser incorporado a las políticas públicas. Recién decíamos en el intervalo: yo puedo ser el conductor de automóviles más consciente, precavido y responsable que pueda haber en el mundo; por ejemplo en Alemania se maneja todo ordenadito, todo perfecto, sin embargo, no hay un conductor de automóviles que no tenga un seguro, porque las cosas pasan, uno no puede estar preparado para todo tipo de eventualidad. En el tema de los riesgos climáticos pasa lo mismo, uno puede hacer todo bien, puede tener la mejor información posible, pero los eventos climáticos extremos le van a seguir pegando. Eso tiene que entrar como política pública.

EC - ¿Por ejemplo?

WB - Por ejemplo, cómo repartimos los riesgos, quién se hace cargo de las situaciones de grandes emergencias. Normalmente lo hace el Estado; puede contratar un seguro a una reasegura de catástrofes o puede, en vez de salir a apagar incendios cada vez que tenga un problema de estos, hacer un fondo de emergencia al que acudir. El Estado se tiene que hacer cargo de una parte y el productor comercial se tiene que hacer cargo de otra parte, de una parte del riesgo, de un grado de daño por sequía o por exceso de agua. Y después hay productores muy chiquitos, productores familiares, que, como en otras cosas, requieren otro tipo de políticas –este gobierno le ha dado mucha importancia a la agricultura familiar–, políticas más sociales. El tema seguros es clave, insisto: si no estoy cubierto para esos daños muy grandes, no me voy a animar a invertir en mucha cosa.

EC - ¿Y la tecnología?

WB - La tecnología también, por supuesto; hay maneras de producir que reducen la dependencia y la vulnerabilidad al clima, y hay tecnologías mucho más frágiles. Me alegra que me hayas preguntado, porque yo digo estas cosas y parece que la conclusión es “la responsabilidad la tiene el Estado”. No, el productor tiene una responsabilidad enorme.

RD - Eso quedó muy claro en la jornada, los dos que hablaron del sector productivo plantearon en primer lugar las cosas que ya no se discuten que debe hacer el productor desde el punto de vista tecnológico para mitigar riesgo.

WB - Para la audiencia que, en su mayoría, no es agronómica, es como si yo dijera: “Hay una cantidad de cosas que uno puede hacer para combatir enfermedades, pero no dejen de vacunar a sus hijos; si ustedes no vacunan a sus hijos, después no se enojen con el clima, con los mosquitos”. Hay cosas que tienen que ver con el productor.

EC - En algunos de los trabajos que has escrito decías que hay que ir a la diversificación de cultivos, al aumento de la capacidad de almacenamiento de agua en el suelo, a la mejora en la eficiencia del uso del agua, al uso de reservas de forrajes y granos, a la introducción del riego, cuando es viable.

RD - Esos aspectos fueron tratados claramente en la jornada de Florida por los dos empresarios: ya no se discute, es decir, hoy, en el agronegocio hay aspectos tecnológicos ya validados a nivel experimental, a nivel de campo. Después, si pasás por la ruta y ves que el ternero se está muriendo y la madre no puede sostenerlo, eso ya es responsabilidad del otro lado.

Es año electoral, no podemos dejarlo de lado, porque nos gusta que tanto las tertulias como las jornadas del IICA sean propositivas. Analizando ayer con Emiliano veíamos que hubo tres secas prácticamente cada 10 años: 88, 98, 2008, con gobiernos diferentes, con ministros diferentes. ¿Cómo está Uruguay respecto de la región, y qué habría que hacer para que la población en su conjunto no sienta que siempre se sale con la manguera a apagar el incendio? Parece que 10 años no es nada, siempre estamos empezando de cero.

WB - La primera parte de la respuesta: lamentablemente, Uruguay no está diferente del resto de América Latina. Algunos países son más rápidos que otros para reaccionar, pero el tema de prevenir y mejorar la capacidad de respuesta es un problema mundial. La comparación entre las tres sequías es un trabajo que vale la pena hacer, espero conseguir algún estudiante de posgrado de Columbia que lo haga en Uruguay porque es un caso interesantísimo. Hubo una sequía que fue una experiencia muy buena, la del 99-2000, cuando el INIA recién empezaba a producir esta información que yo comentaba, trabajando con nosotros: se monitoreaba la situación de las pasturas, de los campos, cada 10 días, con imágenes satelitales, se hacían balances de agua en el suelo: qué cantidad de agua hay en el suelo hoy, qué se sabe de estos pronósticos probabilísticos… En ese momento las autoridades del Sistema Nacional de Emergencia, del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) usaron esa información para dos cosas: para distribuir ayuda priorizando con criterios técnicos objetivos, y para responder más rápido, es decir, tenían información rápido y la usaban, no dependían tanto de esperar para ver si se cortaba en tres o cuatro días. Esa sequía y esta última me hicieron aprender mucha cosa: simplemente usando la información que hay disponible se puede hacer un trabajo mejor en cuanto a prevención y a rapidez de respuesta.

EC - Rosanna ubicaba el tema en el contexto de un año de campaña electoral, de competencia entre partidos, de presentación de propuestas. ¿Cómo lo ves en ese sentido?

WB - No me he interiorizado mucho en las propuestas a esta altura de las campañas…

EC - …Rosanna dice que no las conoce.

RD - No las conozco.

WB - Vamos por la positiva: ojalá que esta crisis que acabamos de pasar en un año electoral sirva para abrir los ojos, para ver que es un tema del país, que trasciende partidos políticos, que requiere políticas públicas y que requiere ser considerado. A mí me encantaría que los diferentes partidos que están hoy en la vuelta consideren esto; de repente no tanto el cambio climático, sino los riesgos climáticos.

EC - Es buena la precisión, porque lo de cambio climático suena, quizá, demasiado difuso…

RD - …Medio volado, muy lejano…

EC - …Cómo producir en un contexto de riesgo climático.

RD - El tema que más nos pidió la gente en la evaluación para tratar en el futuro fue ver los aprendizajes del conjunto de la sociedad de la última seca vivida. Es una idea buena para tomar en conjunto, no solo por el MGAP, porque hay un conjunto de actores que pueden tener que ver en esa propuesta de inclusión del riesgo en los sistemas productivos.

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Transcripción: María Lila Ltaif

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