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Informes Especiales

En Uruguay mueren dos personas por día por cáncer de colon

En las mujeres uruguayas el cáncer de colon ocupa el segundo lugar dentro de los cáncer y en el hombre es el tercero. Según una publicación del Ministerio de Salud Pública, dos personas mueren por día a causa de cáncer colo-rectal. Estas cifras podrían disminuir si los mecanismos de prevención se realizaran a tiempo.

Por Nicolás Aramendi

 

Los últimos 50 años fueron testigos de una disminución “extraordinaria” del cáncer de estómago. Sin embargo, “en paralelo se dio un ligero aumento del cáncer de colo-recto, vinculado a las condiciones de vida y a la dieta alimenticia”, explicó a Espectador.com el director del Programa Nacional del Cáncer (Pronacan) del Ministerio de Salud Pública (MSP), el profesor de oncología clínica Ignacio Musé.

 

Dentro de los cánceres a nivel digestivo, el colo-rectal es el más frecuente, pero tiene la ventaja que se puede diagnosticar de manera muy temprana, siempre y cuando la consulta y los mecanismos para prevenir se realicen a tiempo. “Lamentablemente muchas veces llegamos tarde porque no se enfatiza en la prevención”, afirmó Adriana Della Valle, oncóloga del Hospital Militar.

 

Aún falta concientización de la población uruguaya por consultar siempre ante cambios en el tránsito intestinal, constipación, diarrea, alternancia de esto o sangrados. Estos últimos son a nivel interno, es decir no lo ven las personas, según explicó el cirujano y profesor titular de cirugía de la facultad de Medicina, Luis Ruso. Por eso hay que consultar a un médico ante cualquier molestia, para ver si es necesario una fibrocolonoscopía.

 

Alertas. “Un cambio de hábito intestinal mayor a dos meses obliga a la consulta”, subrayó Ruso. Otro síntoma puede ser el dolor cólico (retorcijón de barriga) que, según Ruso, es “bastante típico en los tumores de colon izquierdo y a veces de derecho”.

 

La oncóloga Della Valle señaló que “generalmente” el cáncer de colon arranca siendo un pólipo, que “es una acumulación, un agrandamiento de la mucosa” y por ende “un crecimiento desordenado de las células”. La oncóloga dijo que algunos pólipos no generan ninguna alteración de las células (son benignos), pero igual hay que sacarlos.

 

Della Valle explicó que los pólipos pueden atravesar diferentes grados de displasia: leve, moderada, severa. “Cuando pasa esta última ya entramos en el tipo de alteraciones celulares que denominamos cáncer”. Indicó que el pólipo se puede agarrar en cualquiera de estas etapas. “Ahí estamos llegando temprano”, señaló y agregó que la mayoría se pueden resecar y quitar por las endoscopías. “No necesita ni quimioterapia, ni radioterapia”, afirmó.

 

Cuando el cáncer se disemina por otros órganos (metástasis), ganglios e hígado sobre todo, la oncóloga recomienda quimioterapia con tres drogas que, indicó, “son los pilares del tratamiento y se recomiendan en todo el mundo”: Oxaliplatino, 5-fluorouracilo y Bevacizumab.

 

El director del Programa de Prevención de Cáncer de Colon del Instituto Nacional del Cáncer, el gastroenterólogo y endoscopista digestivo Eduardo Fenocchi, mencionó que el proceso para que el pólipo se transforme en cáncer es de unos siete a ocho años, afirmó Fenocchi. “No es que aparece de un día para el otro, ni de un mes para otro, ni en un año”, resaltó. 

 

“El 100% de los cánceres de colon y el 80% de los pólipos sangran, porque son lesiones dentro de la luz del intestino. Entonces cuando pasa la materia lo raspa y lo lastima”, apuntó Fenocchi.    

 

El profesor Ignacio Musé, enfatizó que después de los 40 años tanto hombres como mujeres se deberían realizar el estudio que detecta si hay sangre oculta en la materia fecal, a través del programa que preside el doctor Fenocchi, que es totalmente gratuito. El director del programa explicó en qué consiste: “Se entregan unos test que detectan sangre oculta en la materia fecal y que nos dan una pista hacia la detección de este tipo de enfermedad. (El test) se lo lleva a su casa y al movilizar el intestino se toma una pequeña muestra, que se coloca dentro de un tubito que nosotros le damos, y eso nosotros lo procesamos. Aquellos pacientes que tengan un test positivo se tienen que hacer un estudio del intestino”, subrayó Fenocchi.

 

En Montevideo el programa se puede adquirir en el Casmu, en el Hospital Militar, en el Instituto Nacional de Cáncer y en todas las mutualistas públicas. En el interior está en los hospitales y mutualistas de todos los departamentos salvo en Canelones, San José, Rocha y Cerro Largo, indicó Fenocchi.

 

“Lo importante es adelantarse y hacer este estudio, así como el papanicolau en el cuello del útero de la mujer”, afirmó Musé.

El gastroenterólogo y endoscopista digestivo Eduardo Fenocchi señaló que para las personas con familiares de primer grado (madres, padres, hijos o hermanos) con este cáncer, se les entrega el test a partir de los 40 años. Ahora, “cuando hay afectación de más de dos líneas familiares, dos generaciones, ahí ya hay que buscar las alteraciones genéticas y hay que hacer colonoscopía de entrada. Hay que ir a algo mucho más seguro”, afirmó.

 

Testimonio. Pedro Urruty tiene 50 años de edad, es gerente de Anda, en Minas, Lavalleja, y casado con tres hijos (25, 20 y 10 años de edad). Se operó con éxito de cáncer de colon el 14 de enero de este año, pero quedó ostomizado, es decir, sin las funciones del intestino, por lo que usa el sistema de “bolsitas descartables”.

 

“Yo demoré muchísimo en consultar en virtud de que tenía un panorama muy fresco porque mi padre murió de la misma enfermedad (en 2003). Tenía temor a hacer consultas. Y estaba con síntomas, pero no iba a consultar. Fui al médico por un chequeo general que me hacía siempre y cuando le comento que hacía tanto tiempo que andaba con diarreas y, en formas ocasionales, algún tipo de sangrado, ya vi en la cara de él y ahí me indica una fibrocolonoscopía”, contó Pedro a Espectador.com.

 

Estos estudios más avanzados tienen fama de dolorosos y molestos y por eso mucha gente los elude, pero la experiencia personal de Pedro indica todo lo contrario: “No dejen de hacerse el estudio de control por temor a dolor, porque no se siente absolutamente nada”.

Pedro contó que ahora van a controlar a sus hijos mayores, para hacerse el control de qué tipos de posibilidades tienen de contraer la enfermedad.

 

Además, llamó a exigir el estudio: “Las mutualistas muchas veces no te lo mandan por un tema costo. Desgraciadamente hoy por hoy miran mucho más la parte económica que la parte de tratamiento. Uno es como que tiene que estar insistiendo o pidiendo los estudios, porque si no te los pasan por arriba y no te los mandan”.


La presidenta de la Sociedad de Oncología Médica y Pediátrica del Uruguay, la doctora Isabel Alonso, dijo que “lamentablemente” el cáncer colo-rectal se detecta en edades más precoses, pero el pico mayor es entre los 40 y 50 años. Resaltó que en los casos que han tenido parientes con esta enfermedad, los controles deben comenzar desde joven (20-25 años).

 

Las cifras. Según el Registro Nacional del Cáncer, en promedio, de 2002 a 2005, fallecieron 904 personas por año, lo cual daría 2,47 personas por día. El “Manual de Oncología para el primer nivel de atención”, correspondiente al Pronacan del MSP, informa que “las tasas de incidencia son de las más altas del mundo (34/100.000 en hombre y 27/100.0000 en mujeres)”, igual que la de mortalidad (18/100.000 en hombre y 13/100.000 en mujeres).

 

Luis Ruso, quien además es director de la Clínica Quirúrgica "3" del Hospital Maciel, estimó que en ese centro de salud atienden unos 100 casos de cáncer de colo-recto por año. “Es muchísimo. Porque cáncer de páncreas vemos uno por mes. Lo mismo con el cáncer de estómago”, explicó Ruso.

 

En tanto, Eduardo Fenocchi apuntó que la mortandad en Uruguay es de 20 a 25 casos por cada 100.000 habitantes.  

En la mujer el cáncer colo-rectal es el segundo en mortalidad (luego del de mama) y en el hombre es el tercero (después del de pulmón -1º- y próstata –2º-).

 

Equilibrio en la comida. El profesor Luis Ruso aclaró que no hay factores determinantes del cáncer colo-rectal, pero sí factores que favorecen la enfermedad: “dietas ricas en grasas animales, la dieta pobre en fibras, los irritantes: cigarro, por ejemplo, el alcohol”, además del sedentarismo.

 

Ruso destacó la necesidad de llevar dietas equilibradas normales: “Un día pescado, un día carne, un día pasta, alternando con verduras y comidas naturales. Ahora todos comen flanes de supermercados y nadie se come una naranja. Tenés una oferta de comida prefabricada muy importante que compite con cosas que son importantes desde el punto de vista de la salud, por ejemplo la fruta”.  

 

Por su parte, el doctor Fenocchi señaló que “es un paso importante empezar en la juventud con los cambios de dieta para lograr mayor prevención”.

 

Explicó que hay alimentos que contienen sustancias carcinógenas, que son las que generan cáncer en el contacto con la mucosa del colon. “Esa cosita negra que tiene el churrasco y la carne asada, ésos son elementos carcinógenos”. Otros alimentos que tengan mucha grasa también hacen secretar mucha bilis, que es un líquido que en mucha cantidad también lastima la mucosa del colon.


Fenocchi recomendó comer mucha verdura, porque tiene abundante fibra, “deja mucho residuo y aumenta la cantidad de materia fecal y diluye esos componentes carcinógenos”. Por eso, concluyó, “se recomienda mucha fibra y poca carne gorda y cocida a altas temperaturas”.

 

Tratamiento en Uruguay. La oncóloga Isabel Alonso dijo que no hay necesidad de que los uruguayos se operen de esta enfermedad en el exterior, ya que Uruguay está al mismo nivel que el resto del mundo en esta materia.  

 

“Tenemos acceso a las mismas drogas que las que hay en el primer mundo, contamos con los mismos esquemas terapéuticos y los oncólogos estamos todos al tanto (de los mismos) gracias al Programa Nacional del Control de Cáncer. Existen pautas a nivel internacional y todos nos estamos adhiriendo al mismo pautado”, afirmó Alonso, quien agregó que Uruguay cuenta con quimioterapia vía oral, “que ha mejorado muchísimo la calidad de vida de nuestros pacientes”.

 

Por su parte, la oncóloga del Hospital Militar, Adriana Della Valle, sostuvo que las personas que se van a operar a otros países lo hacen porque no están informadas de que “acá hay excelentes profesionales que pueden hacer los mismos procedimientos que en otros países”.

En cuanto al costo de la prevención, Alonso estableció que “todo lo que tiene que ver con prevención es caro, pero lo más caro de todo es la vida humana”.

 

Uruguay no atraviesa por un problema de escasa tecnología para tratar esta enfermedad del cáncer colo-rectal. “Falta el otro polo, el de la educación poblacional, del equipo de Salud a la gente, para que sepan que el cáncer de colon existe y se puede curar desde temprano”, estableció el director del Pronacan, Ignacio Musé. Afirmó que el MSP “está trabajando duro” para lograr este objetivo, pero “está faltando llegar más temprano a los diagnósticos, porque todavía hay gente que consulta después de mucho tiempo de tener síntomas”.

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