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Ser anfitriones de un mundial: ¿siempre es un buen negocio?

Ser anfitriones de un mundial: ¿siempre es un buen negocio?

En esta columna, el economista Germán Deagosto analizó distintos estudios sobre la experiencia de varios países a la hora de organizar juegos olímpicos o mundiales. ¿Mejoró su economía? ¿La perjudicó? ¿Qué podría pasar en Uruguay?

A continuación simplemente se presenta un resumen con los principales hallazgos del libro de Andrew Zimbalist,“Circus Maximus. The Economic Gamble Behind Hosting the Olympics and the World Cup”. Está estructurado en torno a los costos y los beneficios de organizar un mega evento deportivo, tanto en el corto como en el largo plazo.

Diferentes supuestos, diferentes resultados

La estimación ex ante

En general, las estimaciones que se realizan previas a los mega eventos (ya sea copas del Mundo o Juegos Olímpicos) son de naturaleza principalmente promocional, están impulsadas por el interés particular de los promotores y utilizan una metodología ex ante en base a modelos insumo-producto. En efecto, realizan predicciones y supuestos sobre varias de las variables que a priori, tendrían un impacto significativo sobre la economía sede. A modo de ejemplo, estiman la cantidad de turistas que llegarían al país, su gasto en servicios de hotelería, transporte, comercio, restaurantes, eventos culturales de otra naturaleza sus compras, etc. A esas estimaciones, que en general tienden a estar ampliamente sobreestimadas, se le agrega otra fuente de error, que a menudo queda recogido en un multiplicador sumamente elevado. Puntualmente, la idea del multiplicador es cuantificar los derrames o impactos directos e indirectos que tiene el gasto de esos turistas sobre en un sector, pero también sobre el resto de los sectores que están conectados.

Pensemos en un turista que sale a cenar a un restaurant y gasta USD 100. Para producir esa cena el restaurant tuvo que comprar insumos, que van desde los alimentos para preparar el plato hasta el mobiliario que utiliza para brindar el servicio. De esta manera, el gasto del turista no sólo beneficia al restaurante, sino que va derramando hacia atrás y se va traduciendo en mayores ingresos para otros sectores de la economía local. Lo mismo con los sueldos e ingresos de los empleados y dueños del establecimiento, que también van a volcar ese nuevo ingreso adicional en la economía doméstica. Esta es justamente la idea del multiplicador, que nos va a decir en cuanto más generan esos 100 dólares a través de esos canales adicionales que se generan. Si bien depende de cada modelo, los multiplicadores que reportan estos estudios varían de entre 1,7 a 3,5, lo que significa que esos USD 100 se transformaron en un ingreso que puede variar entre USD 170 y USD 350. 

Este tipo de estimaciones encierran una serie importante de problemas. En primer lugar, los modelos de insumo-producto generalmente se basan en relaciones intersectoriales que evolucionan a lo largo de un período de años, implican coeficientes fijos, asumen rendimientos constantes a escala y están altamente agregados. Por ejemplo, el hecho de que los restaurantes necesiten más mesas no significa que si durante un mega evento deportivo un restaurante experimenta un aumento del 10% en sus ingresos por ventas, comprará un 10% más de mesas.  Otro problema radica en el hecho de que estos modelos funcionan a niveles altamente agregados en lugar de a nivel de productos individuales, lo que hace al modelo menos preciso a la hora de proyectar el efecto de un aumento de la demanda de un producto en particular.

Asimismo, y dado que la mayoría de las economías están abiertas al comercio, no todos los insumos que utiliza ese restaurant tienen origen doméstico, de modo que los gastos de los visitantes tienen un menor impacto. Temas adicionales que podrían estar operando en detrimento de estas metodologías: (i) podría ser que el evento disuadiera a otro tipo de turistas a visitar el país o la ciudad, dado el grado de saturación, congestión, seguridad, y aumento de precios que se asocian a un mundial o a los juegos olímpicos. En efecto, el evento puede atraer un turista pero desincentivar a dos (el turismo cayó fuerte en Beijín en 2008 o en Londres 2012). De este modo, podría haber ingresado más por turismo de lo que efectivamente ingresó, no generando una ganancia neta para el país sede. (ii) Podría suceder también que la ganancia de los negocios no se quede en el país. Por ejemplo, un hotel de una cadena internacional que opera en Londres  cobra USD 400 USD la noche, pero durante las olimpíadas en 2012 aumenta su precio a USD 800. La cantidad de empleados no se duplicó, así como tampoco la infraestructura del hotel, o sea que hay USD 400 de ganancia adicional que no necesariamente se traducen en un incremento del empleo o de la masa salarial. De hecho, podrían irse completamente del país hacia la casa matriz de la cadena de hoteles. Sin embargo, las metodologías más utilizadas para estimar los impactos de un mega evento toman esos USD 800 dólares y le aplican el multiplicador, transformándolos en USD 1.300 y USD 2.800, que justamente es lo que terminan cuantificando como impacto del evento en la economía doméstica. (iii)

Cuando un residente del país donde se celebra el evento compra entradas, el dinero no queda en el país sino que se va con la FIFA. De no ser por el evento, ese dinero podría haberse gastado dentro de la economía. (iv) En general sucede que mucha gente que ya tenía pensado ir de visita al país cambia la fecha unas semanas para que coincida con el evento. Sin embargo, los estudios estos lo captan como un turista asociado al evento, cuando en realidad solo hay un cambio del timing o calendario de visita (no hay ganancia neta de turismo ahí). Por último, otra deficiencia que tienen estos estudios es que no abordan adecuadamente el gasto que tiene hacer un país para celebrar un mega evento deportivo.

Los estudios ex post

En contraste con los estudios anteriores, los estudios académicos, o los estudios realizados por agentes o instituciones no directamente interesados en el evento utilizan otras metodologías. Se nutren de estudios anteriores, y estiman de forma econométrica el “impacto” del evento de forma posterior al evento, controlando por muchas otras variables que potencialmente distorsionan los resultados. Respecto a esto, ¿qué dice la evidencia académica sobre los mega eventos?

I. 16 estudios (varios de los cuales no sólo estudiaron el impacto de un evento sino de un conjunto más amplio) no encontraron efectos estadísticamente significativos ni en el ingreso ni en el empleo.

II. 7 estudios encontraron efectos significativos pero muy modestos sobre el empleo y el ingreso.

III. 3 encontraron efectos negativos sobre el ingreso.

Considerando lo anterior, y teniendo en cuenta el costo en el que se incurre para albergar estos eventos, es al menos dudosa la afirmación de que siempre son beneficiosos estos mega eventos para las economías. A continuación se presentan desagregados costos y beneficios, tanto para un horizonte de corto como de largo plazo.

Impactos en el corto plazo: costos y beneficios

a) Los costos de organizar un mundial o Juegos Olímpicos

El proceso de la licitación y candidatura

Además de la realización puntual de pagos para para presentar la candidatura, hay otro conjunto importante de egresos vinculados a este primer paso. Estos últimos incluyen esfuerzos económicos de relacione púbicas, generación de publicidad, planes de factibilidad que involucran contratación de servicios, viajes para tratar con los respectivos comités organizadores, etc. A pesar de esos esfuerzos, la probabilidad de fracasar es alta dado que termina siendo uno el candidato seleccionado. Chicago gastó USD 100 millones en su cruzada de albergar los juegos olímpicos de 2012, que fracasó. Tokio gastó más de USD 150 millones para candidatearse a los juegos de verano 2016, con el mismo resultado.

Ceremonia de apertura y clausura

Un costo que a menudo es subestimado por los organizadores. Si bien no necesariamente es representativo del promedio, en China solamente la ceremonia inaugural supuso un gasto de 350 millones (dólares de 2014).

Infraestructura deportiva y no deportiva

En este caso el gasto dependerá de la dotación inicial de cada país. Una inversión modesta, a la luz de la evidencia previa, sugiere que la inversión se ubica en el entorno de 5.000 millones. Una inversión sustancial puede ubicarse en el entorno de los USD 50.000 millones. En el caso de Qatar 2022, que evidentemente no es representativo, se anunció una inversión de USD 200.000 millones. Cabe destacar que generalmente estas cifras están deprimidas porque los anfitriones las disimulan o las reportan por debajo (además de que no siempre es sencillo discriminar si es efectivamente inversión para el evento o es inversión de otro tipo).

Interrupción de los negocios

Durante el tiempo de construcción y durante el tiempo en que se desarrolla el evento  se altera la vida comercial de las ciudades (desde calles cerradas, alteración del tráfico, congestión, problemas de transporte, acceso limitado por razones de seguridad, etc), lo que en general se ha traducido en una caída de las ventas. Por ejemplo, este fue el caso de  Londres, Atenas, Sochi, Ciudad del cabo, entro otras.  

Costos de Seguridad

Una varible que crece exponencialmente desde los atentados del 11 de setiembre en EE.UU.. En Atenas, donde se realizó uno de los primeros megos eventos posteriores a los atentados, el costo de seguridad que había sido estimado en USD 400 millones pasó a ser de 1.500 millones.

Sobre precios y costos inflados

Existe un desvío consistente (se da casi siempre) y muy amplio (pude ser más de diez veces lo estimado) entre el monto de egresos que estiman los organizadores al momento de presentar la candidatura y el monto que efectivamente terminan gastando. 

¿Por qué aparecen siempre y son tan grandes estos sobre costos?

I. Engaño deliberado: grupos de interés tienen incentivos a deprimir costos para ser aceptados, y después largan la cadena. Esto es mucho más relevante en países en desarrollo.

II. Los países están en el proceso por casi una década y tienen que superar la extravagancia de sus competidores así que cada vez van elaborando planes más rebuscados y costosos para mantenerse en carrera.

III. Muchos años de inflación entre el plan y la ejecución. Además la inflación tiende a ser alta de lo que hubiese sido en ausencia del evento (esto afecta desde el sector inmobiliario hasta el sector retail).

IV. Como la norma es que las construcciones y los calendarios se atrasen, los costos se terminan multiplicando (entregas más rápidas son más caras y en general traen más problemas que las otras, dando lugar a costos adicionales de reparación y mantenimiento).

Otros costos

I. Costos operativos: campaña de RR.PP, mantención de las instalaciones, saneamientos, servicios públicos, control de tráfico, seguridad, etc.

II. Costos de sobornos y corrupción.

III. Costo de oportunidad del capital humano, que podría emplear tiempo y habilidad en proyectos de inversión con mayor impacto en la competitividad, productividad y crecimiento de un país.

IV. Costo humano: explotación de mano de obra, violación de DD.HH., muerte, degradación ambiental, anomalías arquitectónicas, desalojo y reubicación de comunidades enteras.

b) Los beneficios de corto plazo

A continuación se listan algunos de los beneficios económicos que señalan a menudos los promotores de los mega eventos deportivos, y se contrastan con la evidencia de experiencias pasadas. En general, la evaluación de beneficios sugiere que la gran mayoría no se materializan, y cuando se concretan, no necesariamente son favorables para el agregado de la población (hay ganadores y perdedores).

“Superar el bloqueo político”

Argumento: sin la presión que viene con el empuje en el escenario mundial, el sistema político local sería incapaz de apropiarse del dinero para la infraestructura necesaria. La pregunta es: ¿siempre es infraestructura que dejará un legado productivo para el país? ¿es infraestructura que se construye de forma funcional a las necesidades nacionales o es funcional a zonas específicas donde ocurren los eventos?

Precios inmobiliarios más altos

Los precios de la tierra tienden a aumentar donde se está llevando a cabo la infraestructura y la construcción de las instalaciones, y eso es algo que a menudo argumentan los promotores. Como es obvio, esto dejará resultado positivos para un conjunto de la población pero será perjudicial para el resto, que en general representa una porción más alta de la población.

“Feel good effect”

Estar en el centro de la escena mundial crea entusiasmo, genera un ambiente positivo y potencia el sentimiento de comunidad y estado de ánimo, y eso es algo que sistemáticamente queda plasmado en diversas encuestas (como en todo hay algunas excepciones, como ser el caso del mundial de Brasil). Sin embargo, cuando ocurre, es un fenómeno de naturaleza efímera que se diluye rápidamente al finalizar el evento.

Inversión y Construcción

La mayoría de los estudios promocionales para mega-eventos incluyen una sección que estima las ganancias de empleo y de producción del período de construcción que conduce a los juegos.

Estos estudios generalmente no tienen en cuenta dos factores cruciales: (1) forma de financiar gasto y (2) las condiciones macroeconómicas durante la fase de construcción.

1) Con excepción de Los Ángeles (donde el gasto público era mínimo), ha habido una contribución financiera significativa del sector público. Esta contribución se financia de  tres maneras: A) recortando otros servicios públicos, B) más impuestos, C) deuda.

Los dos primeros métodos reducen ingresos, producción y empleo, y pueden llegar a compensar la ganancia derivada del gasto en construcción El tercer método tendrá un efecto positivo a corto plazo sobre la producción, pero requerirá el servicio de la deuda en el futuro y este servicio de la deuda reducciones en los servicios públicos o aumentos en los impuestos, o ambos.

2) El calendario de la  FIFA y el ciclo económico no están sincronizados. Puede pasar que  la economía esté en auge y el resultado más probable no sea producción adicional, sino una reasignación de la misma. Además de que con toda seguridad elevará marcadamente las presiones inflacionarias que podrían derivar en políticas económicas contractivas. En contraposición, puede pasar que el evento ocurra en la fase baja del ciclo económico. En este caso, las inversiones podrán potenciar el empleo y empujar el Producto, pero la cuestión es: ¿no habrá inversiones más beneficiosas para el país que pudieran generar ese mismo efecto, (distintas de un estadio) pero mucho más prolongado en el tiempo?

Turismo

La evidencia es mixta. Las comunidades olímpicas y de la Copa Mundial son grandes y eso en sí mismo garantiza un flujo de turistas al país. Pero no necesariamente el neto es positivo. De hecho, varios anfitriones han experimentado un aumento modesto en los ingresos turísticos, mientras que otros han tenido una disminución o ningún cambio apreciable.

Atlanta 1996: no hubo cambios estadísticamente significativos en las ventas minoristas, ocupación de hoteles y tráfico aeroportuario. Único indicador que aumentó fue las tarifas de los hoteles.

China 2008: 7% menos turistas que en 2007. Beijing recibió 30% menos llegadas de extranjeros en agosto de 2008 que en agosto de 2007 y el número de hoteles noches de cama en la ciudad cayeron 39 por ciento durante los juegos en comparación con un año antes. Beijing había previsto 400.000 visitantes extranjeros por noche durante los Juegos Olímpicos, pero el número real era de 235.000.

Atenas esperaba 105.000 y recibió 14.000.

Londres: en julio/agosto 2012 hubo 400.000 turistas menos que en jul/agosto 2011 (-6,1%.

Corea del Sur 2002: 40% menos de lo esperado y 13% menos que el mismo mes de 2001.

En contraste, número de visitantes aumentó en Sídney pero cayó durante los próximos tres años (cuando en Nueva Zelanda se disparó).

Brasil 2014: aumentó  el turismo pero con muy poco derrame sobre la economía.

De esta manera, no podría afirmarse de forma rotunda que los mega eventos deportivos son la panacea en términos del turismo.

Impactos en el largo plazo: beneficios y costos

a) Beneficios de largo plazo

Para justificar el enorme costo de acoger competiciones, el COI ha introducido el término "legado" para referirse a los presuntos beneficios a largo plazo.  Entre ellos destacan

Turismo

Importa el “efecto marca” que puede dejarle al país para potenciar el turismo de largo plazo. Ser sede ofrece un valor publicitario y una oportunidad única para desarrollar la marca del país. Pero la pregunta es: ¿siempre es bueno el escrutinio público? Varias experiencias no sugieren eso: México en 1968, Múnich 1972, Montreal en 1976, Moscú en 1980, Atlanta en 1996, Atenas en 2004, Pekín en 2008, Sochi en 2014 o Brasil en 2014.

La Asociación de Turismo Europa realizó varios estudios sobre el impacto de los Juegos Olímpicos sobre el turismo. En cada caso la conclusión fue pesimista. La idea detrás de eso es que la emoción por los juegos o el mundial es pasajera y nadie va a tomar la decisión de visitar un país porque hace un año fue anfitrión de un evento. Lo que si puede pasar es que el comentario y la impresión que perdure sea la de una país/ciudad caro, congestionado o saturado.

Comercio e inversión

Si existe un valor PUBLICITARIO en ser sede, no sólo debería traducirse en más turistas sino también en más gente que quiere hacer negocios. Ese es uno de los argumentos centrales de los promotores del evento. Sin embargo, ningún estudio académico independiente da cuenta de este efecto.

Beneficios Cualitativos y Otros

Lista de argumentos es amplia, pero también falta evidencia independiente concluyente.

I. Mejores prácticas de gestión y cultura de negocios – NO HAY EVIDENCIA

II. Estado de ánimo elevado - EFIMERO

III. Reducción de la delincuencia - INCORRECTO

IV. mayores valores de bienes raíces – GANADORES Y PERDEDORES

V. Aumento del ejercicio y la participación en deportes

VI. Mejores prácticas de sostenibilidad y mejora valores.

Cuando las hay, no necesariamente significa que no las hubiera habido en ausencia de ese evento. En el caso de la criminalidad, por ejemplo, un estudio de 2012 encontró que Juegos Olímpicos están asociados con un aumento del 10% en las tasas de criminalidad. Respecto a la sostenibilidad, los resultados van de mixtos a pobres. Por ejemplo en Sudáfrica se constataron avances en el tratamiento de aguas residuales y además se obtuvo conocimiento tecnológico sobre el uso de energía más eficiente. Pero sin embargo, también existió una mayor contaminación por materiales de construcción, así como una huella de carbono masiva de los viajes aéreos internacionales hacia y desde la competencia. En Brasil se construyó un campo de golf en humedales protegidos de la reserva natural Marapendi, que degradará el ecosistema y consumirá enormes cantidades de agua. En ese sentido, la FIFA es menos ambiciosa que la Comisión Olímpica, y señala que el objetivo es "minimizar los impactos negativos"

b) Costos de largo plazo

¿Qué pasa cuando se construyen instalaciones especializadas para un evento que en el mejor de los casos dura menos de cuarenta días? Probablemente sea inevitable que al finalizar el evento queden abandonadas o subutilizadas, siendo una carga económica en términos de mantenimiento y tengan un costo de oportunidad para otros usos del terreno. Además, en general dejan un legado importante en materia de endeudamiento. De hecho, este tipo de edificios e infraestructura específica tienen un nombre: “elefantes blancos”

Nido de Pájaro en Beijing costo USD 460 millones y tenía capacidad para 90.000 personas con 140 suites de lujo. Hoy en día cuesta aproximadamente USD 10 millones al año para mantener y solo alberga eventos ocasionales. Si bien este último es uno de los elefantes blancos más emblemáticos y costosos, Atenas destaca por haber producido la mayor cantidad de ellos: 21 de 22 estadios, arenas, pabellones deportivos y piscinas construidos para los juegos están abandonados, en estado de deterioro o subutilizados. Lo mismo en Corea y Japón, Brasil o Ciudad del Cabo.

Bibliografía:

  • “Circus Maximus. The Economic Gamble Behind Hosting the Olympics and the World Cup”. Andrew Zimbalist. 2015.
  • “Economic Impacts of the FIFA World Cup in Developing Countries”.Mirele Matsuoka De Aragao. 2015.

 

 

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