Solicitar contraseña

×
Economía

¿Hay que limitar o prohibir la exportación de ganado en pie?

¿Hay que limitar o prohibir la exportación de ganado en pie?

La exportación de carne procesada y con valor agregado es una carta de presentación de Uruguay en el mundo. Pero en los últimos meses, otra de las formas posibles de comercialización de nuestro ganado ha comenzado a se cuestionada: a raíz de la suba del precio de la carne en el mercado interno y de una serie de envíos al seguro de paro de obreros de los frigoríficos, aparecieron reclamos para suspender o directamente prohibir la exportación de animales en pie. Para debatir el tema, La Tertulia Agropecuaria reunió a los ingenieros agrónomos Rodolfo “Catalán” Irigoyen y Guillermo Villa, contertulios habituales, junto a Daniel Belleratti, director ejecutivo de la Cámara de la Industria Frigorífica, y Juan Castillo, coordinador del Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT. Como es habitual, la mesa estuvo conducida por Emiliano Cotelo y coordinada por Rosanna Dellazoppa.


(emitido a las 09.00 Hs.)

EMILIANO COTELO:
La exportación de carne procesada y con valor agregado es un orgullo de nuestro país y una carta de presentación del Uruguay en el mundo.

Al mismo tiempo, la exportación de ganado en pie es otra posibilidad que tienen los productores y que se usa normalmente desde hace muchos años.

Sin embargo, en los últimos tiempos esta alternativa se ha convertido en el centro de una polémica muy fuerte. A raíz de la suba del precio de la carne en el mercado interno, y de una serie de envíos al seguro de paro de obreros de frigoríficos, aparecieron reclamos para suspender o directamente prohibir la venta de ganado al exterior. Entre otros, hicieron planteos en esta materia el PIT-CNT, los carniceros y varios dirigentes políticos, entre ellos la intendenta de Lavalleja, Adriana Peña.

Con el correr del tiempo, el debate, lejos de aplacarse, ha ido levantando temperatura y han estado opinando todos los eslabones de la cadena cárnica, desde el productor hasta el consumidor, pasando por la industria, los criadores, los intermediarios, los carniceros, los distribuidores y por otro lado el gobierno. Pero el tema no es sencillo y mucha gente entiende poco y nada.

Por eso hoy vamos a abordarlo en La Tertulia Agropecuaria, para desgranar los principales argumentos de todas las fuentes y contribuir, si es posible, a que cada uno saque sus conclusiones.

Para eso recibimos a los integrantes habituales de esta mesa, los ingenieros agrónomos Rodolfo “Catalán” Irigoyen y Guillermo Villa, y además, dos invitados…

ROSANNA DELLAZOPPA:
Daniel Belleratti, director ejecutivo de la Cámara de la Industria Frigorífica, y Juan Castillo, coordinador del Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT.

EC - Comencemos explicando lo más básico, para conocer y tratar de comprender el negocio.

Empiezo con Guillermo, y quizás también con la industria. ¿Para qué existe la exportación de ganado en pie? ¿Por qué esa alternativa? ¿Quiénes pueden realizarla? ¿Quién debe autorizarla?

GUILLERMO VILLA:
Empecemos un escalón más arriba. El negocio de la carne en Uruguay no tiene regulaciones, funciona por la libre oferta y demanda, eso es lo que regula los precios. Dentro de las posibilidades de los canales comerciales que tienen los productores, básicamente el principal, y que se refiere a ganado terminado o ganado gordo, es la faena en la industria interna del Uruguay y la posterior exportación de carne con distintos grados de procesamiento. Pero como en todos los rubros de la agropecuaria, también existe la posibilidad de exportar ganado en pie, lo que no necesariamente significa ganado terminado, la historia indica que son categorías menores, sobre todo terneros y en algún caso vientres.

EC - Es ganado que va a otro país para ser terminado allí, para que complete su desarrollo allí.

GV - La exportación puede tener varios destinos. En este caso es ganado que va a terminarse para ser faenado, pero el fuerte de la exportación en pie en Uruguay durante muchos años fueron vientres para integrar rodeos de producción en otros países. Exportación de ganado en pie es exportación de ganado vivo para seguir su ciclo en otro país.

EC - ¿Quién puede exportar ganado en pie? ¿Cualquiera?

GV - Como para todas las cosas en Uruguay, se precisa un certificado de exportación, y generalmente las exportaciones precisan una escala. En el caso de reproductores que se exportan de a poco, las mismas cabañas exportan su ganado, no tienen limitantes, si cumplen con los requisitos sanitarios de los países adonde van y los requisitos de exportación no tienen problemas, y en el caso del ganado para engorde y demás, que va en transporte y en fluviales, se precisa una escala, y generalmente hay un operador intermedio, que es un acopiador, un exportador, que compra en plaza los ganados para exportarlos.

RD - Daniel, ¿alguna complementación para entender qué es la exportación en pie?

DANIEL BELLERATTI:
Nosotros aceptamos la exportación en pie.

EC - Daniel Belleratti representa aquí a la industria frigorífica, entonces cuando dice “nosotros aceptamos”, habla por la industria.

DB - Tal vez sea demasiado pretencioso de mi parte representar a toda la industria, pero de alguna forma estoy unificando un criterio generalizado. La exportación de ganado en pie no estuvo permitida en Uruguay hasta 1992, estaba estrictamente prohibida. En el gobierno del doctor Lacalle, entre una cantidad de medidas liberalizadoras se incorporó la exportación de ganado en pie, al principio de animales para terminarse fuera, para recriar o engordar fuera, y posteriormente animales para faena.

Inicialmente, cuando ya estábamos en la actividad gremial, cuando se nos consultó planteamos que a la industria frigorífica la exportación de ganado en pie no le hace ninguna gracia, se lleva la materia prima con la cual funcionan nuestras empresas, trabajan nuestros trabajadores y en definitiva creamos riqueza adicional en el Uruguay. Pero también había, y hay, un sentimiento de desconfianza de los productores de quedar en un embudo y que la industria frigorífica podría hacer de todo con ellos. Entonces el otro argumento que se nos dio es que era una puerta de vaivén, tanto se podía exportar como importar en pie.

Con esos tres elementos aceptamos razonablemente bien, pacíficamente, la exportación de ganado en pie. Durante muchísimos años convivimos con ella, en algunos momentos muy duramente, en el 96, el 97 y el 98 se fueron más de 300.000 cabezas de ganado, que fueron parte para la Argentina, porque estaba el plan de convertibilidad, un dólar un peso argentino, y los argentinos podían comprar todo. Y después el plan real, ese año se fueron para Brasil en el entorno de 129.000, 130.000 cabezas como consecuencia de la equivalencia un real un dólar.

La diferencia con la realidad actual es que al mismo tiempo que se exportaba ganado en pie, que el productor vendía animales para faena y para criar, nosotros vendíamos carne en esos mercados, entonces la primera obligación de la primera industria por vieja del país, que es la industria frigorífica, junto con la curtidora, es competir. Teníamos que competir con esa realidad, no nos podíamos quejar ni enfrentarnos a ese problema, porque al mismo tiempo que se vendía el ganado nosotros vendíamos carne.

Hoy es absolutamente diferente, el mundo cambió, y hay países que estratégicamente están tomando medidas de subsidio de sus sistemas internos de producción o de sus sistemas de faena o eventualmente tratando de subsidiar su mercado interno, y juegan en forma desleal con países como el nuestro que no tenemos ningún tipo de regulación.

RD - ¿Ese es el principal argumento de la industria para estar en contra, la competencia desleal?

DB - Nosotros no estamos en contra de la exportación de ganado en pie, me interesa destacarlo, porque creemos que al final es una tranquilidad para todo el mundo que exista. Pero no podemos permitir que se haga lo que de un día para el otro hizo un país como Turquía, que en mayo del año pasado decidió incorporar 2.300 millones de dólares por año a su sistema productivo para crear 34.000 puestos de trabajo y subsidia con 1.000 liras turcas por cabeza, que son 700 dólares, sin interés por dos años para faena y por siete años para engordar, facilitando la compra alrededor del mundo.

EC - Me quedó una pregunta: usted decía que cuando se introdujo la exportación de ganado en pie, durante el gobierno del doctor Lacalle, una de las razones que se argumentaron para favorecer esa medida y que a la industria la convenció fue que al mismo tiempo se podía importar ganado.

DB - Exacto, es así.

EC - Ahora ya no se puede.

DB - Nunca se prohibió. La carne tiene particularidades, hay razones sanitarias. En el 92 y el 93 el Uruguay era un país igual que todos, que Brasil, que Argentina, que Paraguay. A partir del 95 pasamos a ser un país libre de aftosa sin vacunación, por lo que dejó de haber puerta de ven, sólo de va.

EC - Ahora ya no es una puerta de vaivén la comercialización de ganado en pie.

JUAN CASTILLO:
Este es otro elemento más, que no es nuevo, las políticas aperturistas, liberadoras, excluyentes, que se aplicaron durante el gobierno de Lacalle. Porque no hay antecedentes, yo escuchaba la primera parte de la intervención de Villa, que hablaba de la historia de la venta de ganado en pie, pero la historia es muy de ahora, es muy reciente, no toda la vida el Uruguay exportó ganado en pie, más bien que siempre, como país, como Estado, los sucesivos gobiernos fueron aplicando toda aquella cuestión que hace bastante al movimiento sindical que es vender valor agregado. También el ganado se está transformando en un commodity en el país de continuar con esta apertura indiscriminada de la venta de ganado en pie.

Por lo tanto el movimiento sindical, nuestro sindicato, la Federación de Obreros y Trabajadores de la Carne, la central sindical, hemos entregado al Gobierno hace poco más de 30 días unas medidas para el debate que hablan de la necesidad de rediscutir algunas de las leyes vigentes en el país, entre otras ésta, para ver si estamos trabajando bien o si merecen algún tipo de cambio. No estamos de acuerdo actualmente con la venta de ganado en pie. Esta no es una posición cerrada ni es de toda la vida, en esta coyuntura nos parece que la venta, la exportación de ganado en pie no le está haciendo bien al Uruguay.

RD - ¿Por qué?

JC - Habida cuenta de un montón de cosas. En primer lugar, Belleratti pedía disculpas cuando decía que no creía representar a toda la industria, pero nadie diría que es un industrial. Yo soy todavía un poco más atrevido, porque me estoy metiendo en un debate, en una discusión entre técnicos, entre gente que forma parte de la industria de la producción ganadera del país cuando no tengo otra visión que defender los intereses de los trabajadores.

RD - No es menor, trabajadores y consumidores.

JC - He tenido que hacer un estudio acelerado, meterme a investigar muchas cosas. Por suerte hay muchos periódicos y muchos documentos que nos ilustran ante la realidad de lo que estamos pasando. En primer lugar es un sentimiento corporativo, orgullosamente corporativo defender los intereses de los trabajadores de este país. Ahora ha empezado a trabajar otro frigorífico y ha disminuido la cantidad de trabajadores en el seguro de paro, pero hasta hace 10 días estábamos con cerca de 1.000 trabajadores en el seguro de paro producto de que en sus frigoríficos no tenían trabajo, los enviaron al seguro de paro o directamente cerraron transitoriamente para utilizar licencias y alguna otra cuestión.

RD - ¿Usted cree que todos los envíos al seguro de paro están asociados directamente con la exportación de ganado en pie?

JC - No directamente, estamos tratando de descubrir esto con el tema de los trabajadores. Pero gran parte sí tiene que ver con este tema, porque estamos asistiendo a que por un lado los trabajadores no tienen puestos de trabajo, y sin embargo el ganado se sigue vendiendo, sólo que en lugar de pasar por la faena se embarca directamente, pasa por el puerto. Hemos discutido con el director del Instituto Nacional de la Carne (INAC), el señor Alfredo Fratti, que me explicó que este no es un problema para el ahora, que el ganado que se está vendiendo no es el que hoy se podría estar faenando, por una razón de peso, que es un problema para el mañana. O sea que cuando advertimos el problema que tenemos hoy, que los trabajadores no saben si van a acumular la cantidad de jornales necesarios para generar seguro de desempleo en el correr del año, ya estamos avizorando que vamos a tener problemas para adelante porque el Uruguay se está quedando sin rodeo. De eso nadie está hablando, de que se están vendiendo los novillos, los ganados más jóvenes, y que la población bovina del país se está achicando.

RD - Vinimos para hablar de eso.

EC - Ese es uno de los puntos de debate, no creo que se pueda decir que nadie lo esté hablando. Me imagino que vamos a charlar bastante de eso.

RODOLFO IRIGOYEN:
Yo no voy a empezar diciendo “nosotros”, vengo en categoría de máscara suelta. Me parece importante resaltar, primero, que se plantea desde el arranque la cosa al revés, se discute la autorización. Yo discutiría ¿y por qué no?, si es una cuestión natural que en cualquier rubro se permite, por qué cuestionar. El problema no empezó en el 92, en el 92 empezó la solución, no había ningún motivo para no permitir la exportación en pie. Ha sido un elemento relevante también en el desarrollo de la cadena lechera, aquí no se mencionó, pero durante muchos años la exportación del excedente de vientres Holando fue un rubro de gran importancia en los tambos, y en la ganadería vacuna ni que hablar. Porque fue concebida inicialmente como una válvula de escape ante la posibilidad de colusión de precios por parte de los frigoríficos.

EC - De ese factor hablan muchos oyentes que mandan sus mensajes a favor de la exportación de ganado en pie.

RI - A esta altura es un argumento claramente equivocado. El país disfruta de un nivel de competencia extraordinario entre un número muy importante de plantas frigoríficas, mataderos, etcétera. No puedo decir que sea imposible, siempre es posible, pero es un riesgo muy menor, y es una salida muy importante, primero porque es una representación de libertad comercial, que es la primera necesidad para que haya inversión, y en segundo lugar, a veces, coyunturalmente, significa una salida importante también por el rubro precios o para determinadas categorías. El gran tema –no voy a defender a la industria, que se sabe defender muy bien solita, aquí está uno de sus representantes más conspicuos– es que hoy no estamos en presencia de una válvula de escape sino de una situación extremadamente particular.

RD - ¿Por qué?

EC - El caso Turquía, concretamente.

RI - El caso Turquía, porque hay razones de asimetría absoluta en las medidas de política económica de ese país para favorecer su agro. Es un negocio, les dan plata a dos años sin intereses, les permiten llevar el animal, hacer un feedlot, engordarlo, hacer plata, pagar el crédito y quedar con algo. Es un negocio que nosotros estamos financiando. Entonces hay que poner una luz amarilla. Reitero, soy defensor acérrimo de la exportación de ganado en pie, creo que es un elemento esencial para el gran dinamismo que ha adquirido el sector ganadero, pero estamos ante una situación particular, de repente mañana sale un decreto en Turquía y se termina, pero ¿quién dice que pasado mañana Rusia no quiera hacer lo mismo? ¿O traspasado mañana nuestros vecinos, tan afectos a las violaciones de algunos acuerdos arancelarios y demás o de tipo de cambio, no resuelvan recomponer sus rodeos y nos vacíen? Me preocupa la industria en el sentido amplio del término, como dicen los gringos el conjunto del sector, lo que nosotros llamamos la cadena.

EC - Cuantifiquemos el problema, el fenómeno: ¿cuánto se está exportando? ¿A qué porcentaje de la faena hemos llegado con la exportación de ganado en pie?

RD - Cuánto y qué, para relativizar lo que decía Castillo.

RI - En números grandes, en el 2010 fueron 207.000 cabezas en un total de 2.200.000, aproximadamente el 10 %.

EC - El 10 % ¿de qué?

RI - Del total de la faena, la exportación en pie sería el principal frigorífico, por decirlo de alguna forma.

EC - ¿Alguna vez pasó de ese 10 %?

RI - Que yo sepa, no.

RD - Es el pico máximo.

JC - Está pasando del 10 %.

RI - El asunto es que está creciendo, en el primer trimestre de 2011 es bastante más que en el final de 2010. Entonces, primero, defensa total de la exportación en pie, pero estamos ante una situación particular que merece un estudio también particular.

***

EC - Los oyentes están muy interesados en el tema.

GV - Rescato lo más positivo. Por supuesto, estoy a favor de la exportación en pie, creo que todo este problema ha generado algo que para mí es muy importante, por lo que vengo luchando desde hace mucho tiempo, que es poder sentarnos con la industria, con el PIT-CNT, con el sector de los trabajadores, a discutir cuál es el problema que tiene hoy la cadena cárnica. El negocio de la carne es totalmente distinto en la carne de cerdo y la carne vacuna, hoy día el problema más grave lo tenemos en el eslabón más bajo de la cadena, que es la cría, que es el sector más ineficiente por falta de inversión. Y eso por falta de estímulo, fue el sector en el que la exportación en pie actual impactó más. Logramos un precio del ternero que subió muchísimo más que el ganado gordo producto de la exportación en pie. Tuvimos un efecto positivo que van a recibir la industria y los trabajadores, que es que el ternero y las categorías iniciales de la cadena suban y eso incentive la inversión en el primer sector.

Lamentablemente le tengo que decir a Castillo que los problemas de falta de trabajo no son coyunturales, personalmente pienso que son estructurales. La industria en los últimos 10 años ha invertido en forma brutal, hoy tiene una capacidad de faena que supera las 60.000 reses por semana, y es imposible que Uruguay con cualquier cambio, prohibiendo exportaciones en pie o lo que sea, llegue a esa cifra en el corto plazo.

EC - Tú dices que la industria frigorífica está sobredimensionada en Uruguay.

GV - Absolutamente; no lo digo yo, lo dicen ellos. Se sobreinvirtió, se sigue invirtiendo, se vendió el frigorífico PUL, lo compró una empresa brasileña que va a invertir, se siguen vendiendo frigoríficos chicos en los que se va a invertir, sigue creciendo y no hay una capacidad de producción acorde con lo que la industria precisa para ser eficiente y competitiva. Ahí entramos en la discusión de fondo de que todas las industrias en Uruguay arrastran cuatro problemas: el costo país, el tipo de cambio, el costo de la energía y el costo de los combustibles, que les quitan competitividad.

Discrepo con Castillo en el agregado de valor, en Uruguay tenemos que hablar de agregado de industrialización. Muchas veces por los costos estructurales que tenemos el avance en la industrialización lleva a que perdamos valor en el producto. Indudablemente se acaba de dar el primer detonante, que creo que es el comienzo del cambio que tiene que tener la ganadería en Uruguay, que es que el sector de la cría empiece a tener estímulos. Para que tengan una idea, un productor que decide entorar una vaca, que es el inicio del negocio, tiene que esperar un mínimo de tres años para que ese producto llegue a un frigorífico para que lo faenen, no hay forma de acortarlo. Quiere decir que es una cadena que mira en el largo plazo, pero la pauta de precios en Uruguay desde siempre y hoy más que nunca es el corto plazo, no podemos cerrar negocios con la industria a más de 10 o 15 días, y pídanle a un productor que invierta hoy para producir dentro de 10 años sin saber cómo va a vender. Esa es la clave por la cual tenemos que defender la exportación en pie.

JC - Para corregir un dato de los que daba el señor Irigoyen hoy, o más bien para hacer una comparación. Es cierto, nosotros tenemos la misma información, la venta de ganado en pie representa el 10 % con respecto a lo faenado, sólo que si lo comparamos con los tres primeros meses que van del año, en ese tiempo ha variado sustancialmente, va el 23 % del ganado en pie, y antes del 10 % la historia dice que se vendían alrededor de 75.000, 79.000 cabezas de ganado, lo que representaba el 4 o 5 %. Viene aumentando porcentualmente la venta de ganado en pie. Esa era la preocupación.

Segundo, la exportación de ganado en pie, lo que se ha ido al exterior en los últimos años, para que vean por qué la preocupación de los trabajadores, representa hoy una planta frigorífica de gran porte, que genera entre 800 y 1.000 puestos de trabajo, que tendría empleo todo el año, más todo lo que se pueda agregar. Hoy se ha ido como venta de ganado en pie el equivalente a un gran frigorífico, uno de los frigoríficos más importantes del país. Esto es lo que se ha ido, no ha pasado por la faena. Algunos lo mirarán desde el punto de vista de las ganancias, de la rentabilidad de su negocio, yo lo miro desde el punto de vista de lo que más necesita el país, el país necesita que no se beneficie solo un sector o una porción de la población. Hemos nacido, nos hemos criado, todos vivimos en un país donde la ganadería es muy importante, el sector agropecuario, agroindustrial, es muy importante y nosotros quisiéramos aprovechar eso para desarrollarlo y no generar con nuestra riqueza temas como los que se han planteado con Turquía; coincidimos con los planteos que se han hecho.

RD - Usted dice que debería haber algún punto de equilibrio.

JC - Tiene que haber un punto de equilibrio, hoy estamos pidiendo la suspensión de la venta de ganado en pie.

EC - A cualquier mercado, no especificando el caso de Turquía, por ejemplo.

JC - Insisto, ¿cuántas cabezas de ganado tenemos en el país? Hemos tenido reuniones con varios sectores de la vida del país y nos han dicho que no llegamos al punto más crítico, que puede llegar en julio, agosto, en el invierno. Va a ser peor para los trabajadores y para la industria y para el precio de la carne.

RI - Varias cosas. Primero, suspender es la peor señal, incertidumbre para siempre, todo lo que ha habido de inversión en las últimas décadas ha sido sobre la base de confianza y certidumbre, sacamos esa pata de la mesa y se nos cae todo. Segundo, no beneficia a un sector, beneficia a todos los uruguayos.

RD - ¿Cómo?

RI - Defender la expansión, y en particular dentro de los trabajadores a los de la industria frigorífica, porque defender a través de la libertad de comercio, de la captación de mejores precios y mayores estímulos a la inversión es la mejor forma de asegurar que esa capacidad ociosa que hoy tiene la industria a mediano plazo se vaya colmando, porque genera las condiciones necesarias para la inversión, para el desarrollo tecnológico, para la mejora de la productividad y por consiguiente para la mejora de la oferta de ganado. La gran diferencia es si miramos con las luces bajas o con las luces altas, si miramos tres meses para adelante o miramos tres años para adelante.

EC - No sé si queda clara esa explicación, por qué la exportación de ganado en pie favorece incluso las inversiones, el desarrollo de la industria frigorífica.

RD - Al conjunto, no a una sola.

RI - Está claro, en mi intervención anterior hice algunas relativizaciones, pero el hecho de que exista libertad de comercio y que se pueda exportar en pie genera las condiciones ideales para la inversión. Eso genera la posibilidad, por primera vez, como decía Guillermo –si bien tengo alguna discrepancia con él en el tema de la cría–, de estímulo para el sector, que es la base de la pirámide.

EC - Para la cría. Ayuda, “subsidio” a la cría, el viejo subsidio que se reclama.

RI - Y favorecer a la cría no es favorecer a los criadores del país –lo que por otro lado no estaría nada mal porque son la gran mayoría de los productores–, es favorecer la cría, la recría, la invernada, la industria, la mano de obra en la industria y demás, porque es la base sobre la cual se desarrolla todo. Esa es mi discrepancia con Castillo.

DB - Yo quiero retrotraerme a los números. En el mes de febrero la exportación de ganado en pie fue el 29,4 % de la faena, el 30 %, de cada tres animales que se faenaron uno se fue.

GV - Dentro del mes.

DB - En febrero. Y en los últimos seis meses por la aparición de Turquía se exportaron 203.600 cabezas de ganado. Si uno mira el ratio ahí, ya estamos como decía Castillo, en el 23 %.

Quisiera ir a lo que dijo Villa. Las señales para el criador, para el recriador y para el invernador son todas muy importantes, pero no podemos basarnos en señales que no son reales, y si son reales son de una realidad absolutamente diferente de la de Uruguay. Mientras nos abrazamos a la bandera del libre comercio, del libre mercado, de lo que somos muy partidarios, vemos que hay otros jugadores en la cancha que tratándose de fútbol juegan con la mano. Entonces que el criador uruguayo esté recibiendo 2,70 dólares en pie en un remate por pantalla no es una señal racional, porque, para que todos lo sepan, Turquía de junio a diciembre cambió cuatro veces los aranceles de importación de carne y ganado. Entonces que hoy los turcos paguen 2,70 no es una buena señal para el criador, porque tal vez mañana prohíban la importación de ganado para engordar, y ese día el precio baja a lo que tiene que bajar.

EC - Usted advierte una distorsión artificial de los precios.

DB - Absolutamente.

RD - Entonces desde el punto de vista de la industria, solucionado el tema de mercados distorsivos, como puede ser la aplicación de subsidios, ¿sí están a favor de la herramienta como tal?

DB - La aceptamos pacíficamente porque el productor siente la necesidad de tenerla. Te podrás imaginar que el hecho de que se te vaya la materia prima de tus trabajadores y de tu empresa no es una cosa que nadie vaya a aplaudir, pero la aceptamos pacíficamente porque el productor siente la necesidad de tenerla para sentirse libre de comercializar.

GV - Tan grave es que se vaya como que no se genere. Tenemos un problema de generación de materia prima, es lo que estamos hablando de la cría, que es donde tenemos que trabajar para crecer, porque si miramos los números del rodeo del ganado uruguayo es sorprendente lo que dejamos de producir, mucho más alarmante que lo que se va, por falta de incentivos a la cría.

RD - Incentivos a través del precio.

RI - La industria quizás sintió ese 4, 5 % que se exportaba históricamente en pie, pero se benefició de un 20 % más de oferta que hubo por las grandes inversiones y el gran desarrollo del sector.

DB - Sí, en el sector agropecuario han aparecido alternativas de altísima rentabilidad, nadie va a descubrir lo que hoy es la soja, los precios de la soja, los precios del maíz, los precios del trigo en el mercado internacional, que evidentemente han corrido campos dedicados en otra época a la ganadería, muy eficientes en el litoral, para el lado de la agricultura.

EC - ¿Por qué menciona ese fenómeno?

DB - Porque ciertamente ganados que tenían una posibilidad de engorde y crecimiento muchísimo más rápidos pasaron a campos de menor calidad en la misma medida en que los otros campos se dedican hoy a los granos.

***

EC - Quedó la interrogante, Belleratti, a propósito de lo que decía Villa, él cree –muchos creen– que la industria frigorífica está sobredimensionada y no se entiende muy bien por qué, por qué se ha continuado invirtiendo, por qué se siguen comprando y mejorando frigoríficos.

DB - Efectivamente, está sobredimensionada para una capacidad de 3.300.000 a 3.500.000 cabezas de faena, eso es lo que podemos hacer hoy, y la faena del año pasado fue de 2.200.000, así que hay más de un 40 % de capacidad ociosa en la industria. La expectativa que es tarde o temprano la agricultura y la ganadería se complementen y hagan una producción sostenible, sustentable en el tiempo. Todos sabemos que la soja es una solución muy interesante, con precios brutales, pero no va a ser una solución definitiva para el largo plazo. El futuro del Uruguay está llamado a que esas dos cosas pasen. ¿Cómo llegamos a eso? Nosotros tenemos nuestro plan, estamos con el programa Ganadería Tres Millones, pero lo importante es el puente hasta llegar a los tres millones o más de cabezas faenadas por año, porque ahí va a ser mucho más rentable.

EC - Entonces es bueno que los trabajadores de la industria frigorífica conozcan ese dato y esa situación coyuntural de dificultades que puede haber en comparación con el objetivo final, por ejemplo no necesariamente estamos hablando de puestos de trabajo estables, va a haber oscilaciones, va a haber remesones.

DB - Efectivamente, la ocupación en el sector es uno de los problemas que nos preocupan mucho. Es más, apoyamos el mes pasado, a nivel de los ministerios correspondientes, la creación de un seguro de paro especial para nuestros trabajadores, porque como bien planteaba Castillo sufrir desocupación en el principio del año cuando deberíamos estar trabajando seis días por semana es un problema social que como empresarios tenemos que solucionar. No sé si lo podemos solucionar, porque es muchísima gente, pero tratar de ayudar a solucionar. Entonces apoyamos esta ley de un seguro especial para el sector que se va a aprobar en cualquier momento.

RI - Una acotación: ese futuro que menciona Belleratti es hoy. Él decía fuera de micrófonos “cuando exista un silo de grano húmedo”; hoy recorremos el país y vemos los bolsones de silo de grano húmedo en todo el país, no en la cuenca lechera como se veían antes.

EC - Bolsones de silo de grano húmedo… Aclaremos qué es eso.

RD - Son esos chorizos blancos que ves en el campo cuando vas por la carretera.

EC - Esos bolsones son para alimentar el ganado.

DB - Para darle de comer en invierno.

RD - Agregado de valor a los procesos.

RI - Es un ciclo biológico que dura entre tres y cinco años, entonces no podemos sacar una de las patas de toda esa arquitectura de inversión que se viene desarrollando en el sector. Belleratti decía, con razón, que se perdieron para la ganadería los mejores campos; pero se potenció mucho la productividad de otros campos con menor aptitud mediante la asociación con la agricultura, entonces estamos armando un crecimiento muy importante del sector. Atención, las bases, el sector no está creciendo, estamos con luces amarillas bastante importantes, pero si a esas luces amarillas les agregamos otra fundamental como cerrar la exportación en pie, estamos atentando contra la competitividad de toda la industria cárnica uruguaya.

RD – Ricardo, de la audiencia, maneja otro de los beneficios de la exportación en pie como válvula de escape para los casos de sequía, poder sacar ganado en pie y no caer en precios de ruina de la materia prima.

Además tengo aquí un mensaje de Pablo. Creo que en la mesa hay varios puntos en común, que están de acuerdo en los beneficios de la herramienta, pero me preocupa más el del país y el del conjunto, y, como decía Castillo, el tema de los trabajadores. Para no ver que sólo la cría es beneficiada, cómo se puede beneficiar el conjunto, y leo lo que dice Pablo: “En verdad el resultado final de la exportación en pie es una producción mucho mayor de terneros de aquí a tres o cuatro años, lo cual implicaría trabajo y movimiento para el conjunto de la cadena”.

Castillo, no sé si a usted le queda claro eso, pero es parte de mirar con luces cortas o luces largas.

JC - Quiero agregar algo no sólo en el sentido de lo que dice ese oyente, sino alguna cuestión en general. Nadie puede negar lo que nos informa a diario el gobierno en invitaciones, yo voy casi siempre invitado por el Banco República a la premiación de los máximos exportadores, y la industria frigorífica es una industria de punta en el país, nunca se ha vendido tanto como ahora, se ha exportado tanto, estamos con precios históricos de venta de la carne, está llegando a los 4.000 dólares la tonelada, cuatro dólares el kilo, nunca se ha vendido tanto ganado en pie, nunca los uruguayos hemos pagado tan cara la carne, un promedio de 10 dólares el kilo una pulpa, aunque ahora ha bajado un poco.

RD - El mundo paga caro.

JC - Sí, el mundo, pero ¿por qué me ponen los precios internacionales? Yo estuve en Venezuela en algunas oportunidades y me he sacado fotos en las estaciones de servicio donde me venden un galón de combustible –un galón son 4,5 litros de nafta– a menos de un dólar. ¿Por qué es tan barata la nafta? Porque lo que más producen es petróleo y tienen combustible. Y si en Uruguay lo que más produce es la ganadería, la agricultura, lo que más tenemos son vacas, hay más vacas que gente, ¿por qué sale más cara la carne para el uruguayo?

RI - Hay que aclarar quién paga la diferencia.

JC - Hay subsidio, yo sé quién paga la diferencia. ¿Y acá no se está subsidiando la industria a partir de que hay tantos trabajadores en el seguro de paro? Cuando hay trabajadores en el seguro de paro no les paga la industria, no les paga el ganadero, paga Juan Pueblo, y el trabajador deja de aportar el IRPF, por lo tanto tampoco hay ingresos.

RI - El que manda al seguro de paro está perdiendo plata y cierra, no es porque esté ganando mucho.

JC - Siempre hay una explicación para que Juan Pueblo pague y los trabajadores estén sin trabajo. Cuando están se están dando estos récords históricos de precios se está dando esta situación. ¿Qué es lo que está pasando? Para nosotros –ya que nos habían preguntado antes de venir acá causas, efectos, consecuencias– la causa es que hay una concentración de la industria en muy pocas manos. Ahora han venido grupos económicos de otros países a invertir en la industria, se están apoderando de nuestra industria principal y han convertido a algunos de los dueños anteriores en gerentes de esos frigoríficos.

RD - ¿Está en contra de la inversión, entonces?

JC - No, pero cada vez que uno opina algo, que discrepa con alguna decisión tan libertaria de la oferta y la demanda del mercado, ¿es porque estamos en contra?

RD - Le preocupa tanta libertad.

JC - Sí, me preocupa que el 70 % de la industria nacional esté faenada en pocas manos mayoritariamente de grupos económicos externos. ¿El Estado no tiene nada que hacer? Porque a partir de ahí la industria frigorífica agrandó su capacidad, lo dice todo el mundo, hoy se pueden faenar 3 millones decíamos nosotros, 3,5 millones dice Belleratti, de cabezas de ganado, y no tenemos tanto. En 2008 y 2009 nacieron solamente entre 600.000 y 700.000 terneros. Hubo un problema de inundaciones y ese año nacieron menos de lo que se faena por año. Entonces tenemos que colocar esta luz amarilla de alerta para el debate, no porque lo vayamos a resolver en una tertulia, para mí el Estado y el conjunto de la sociedad, los trabajadores también, los industriales, el gobierno, los partidos políticos, el Parlamento, tienen que discutir como política de Estado el desarrollo de la industria frigorífica y la industria ganadera en el país, y ¿por qué no?, la necesidad de un frigorífico nacional que nosotros hemos planteado.

DB - Castillo manejaba un aspecto que me importa señalar. Habló de la fuerte concentración en la industria frigorífica, y es un concepto repetido pero no real. La industria frigorífica está mucho menos concentrada en Uruguay que en Brasil, que en Paraguay, que en Estados Unidos. Es más, hay un solo grupo que tiene cuatro plantas, que es Marfrig, después hay 32 plantas que se mueven en forma absolutamente independiente. Midiendo las rentas de carne de Uruguay desde el punto de vista de la faena, de las ventas en el mercado internacional, o en el mercado interno, aplicando la norma que se aplica en Estados Unidos, que es absolutamente trascendente para cuidar que no haya oligopolio ni poder de mercado, Estados Unidos dice que un sector está muy concentrado cuando el índice llega a 2.500 y moderadamente concentrado cuando llega a 1.500; en Uruguay hoy, marzo de 2011, el índice es 800. Estamos a la mitad de moderadamente concentrado. Estos son datos efectuados por economistas, no es un invento de la Cámara de la Industria Frigorífica, estamos dispuestos a aportárselos a todos los que quieran. Entonces, el concepto de concentración en la industria frigorífica es algo que debo señalar como un error, porque no es tal.

GV - Voy a hacer un aporte subjetivo muy discutible. Coincido con Belleratti en que el índice de concentración de la industria hoy es menor que tiempo atrás en Uruguay, pero estoy convencido de que hoy en Uruguay hay una armonía de funcionamiento en la industria que es histórica. En Brasil hay mucha más concentración, pero hay una competencia feroz entre las industrias. Hoy en Uruguay no hay una gran competencia, salvo un par de plantas que se desalinean y compiten. Basta mirar las faenas semanales en Uruguay para ver que son similares, no hay una competencia feroz por los precios. Cada vez que pasa eso se dispara. Entonces no me preocupa tanto la palabra concentración, me preocupa la falta de competencia que hoy tenemos dentro, que hace al negocio que estábamos hablando; si es un partido de fútbol, juguemos todos con los pies. Hace a la transparencia del negocio. Por eso muchos productores independientemente del resultado económico apuestan a la exportación en pie como rechazo a lo que entienden que es una política de falta de competencia en la industria.

DB - Es una acusación subjetiva.

RD - No es acusación, Belleratti, usted sabe que en cinco años de TA hemos estado permanentemente en el entorno de ese tema. No es una acusación, al menos tómelo como percepción sentida.

DB - Bueno, una percepción sentida que no está fundada en los hechos. La prueba es así. Ustedes saben lo que es Australia en materia de exportación de carne, a los mercados que accede y cuáles son las cuotas que tiene. Australia tiene 400.000 toneladas en Estados Unidos, Uruguay tiene 20.000; Australia accede con carne con hueso, sin hueso y todas sus menudencias a Japón, Corea, Estados Unidos, Europa y todos los mercados del mundo; Uruguay no puede vender carne con hueso en la mayoría de los mercados, no accede a Japón, no accede a Corea. Si alguien tiene que tener un precio mejor que el uruguayo para el ganado, por la exportación, es Australia, esto es indiscutible. Pero cuando se nos dice que estamos manejando el precio del mercado, en Australia, según datos suministrados por el INAC anteayer, el novillo en el gancho cuesta 3,50 dólares, y el mismo INAC dice que el novillo en el gancho en Uruguay cuesta 4,06.

GV - Hágame el mismo ejemplo con Paraguay.

DB - No, porque Paraguay no sé.

GV – Si que sabe cómo es Paraguay.

RD - Tengo 10 mensajes de la audiencia con los precios del novillo en la región que son mejores a los de Uruguay.

DB - Si nos comparamos con eso tal vez cometamos algún error.

RD - ¿Por qué?

GV - Tenemos que compararnos con Australia.

DB - Sí, toda la vida dijimos que queríamos ser como Australia.

GV - Yo quiero ser mejor que Australia.

RD - ¿Por qué no podemos ser como Paraguay, ya que todos se van para Paraguay?

GV - Donde crece el rodeo y aumenta la faena.

EC - Todos se van a Paraguay, decís tú, porque varios productores uruguayos están invirtiendo en Paraguay.

RD - Muchos productores uruguayos y el precio de la carne es mejor.

DB - Yo quisiera decirle tres cosas de Paraguay. En Paraguay el kilovatio para los frigoríficos vale 18 veces menos que en Uruguay, en un frigorífico que faena 1.000 reses por día al cabo del año son dos millones de dólares. En Paraguay un operario deshuesador cuesta –el salario más las cargas sociales– 600 dólares, en Uruguay cuesta 2.000 dólares. En Paraguay la leña para generar vapor –tal vez la gente no sepa, pero generar vapor y frío son dos elementos de muchísima trascendencia para la actividad, y por supuesto están entre los costos– vale 50 veces menos que en Uruguay. Cierren esos números, la mano de obra, la generación de vapor y la generación de energía…

RD - ...Me quiero parecer a Paraguay, entonces.

DB - Yo también me quiero parecer a Paraguay.

GV - Ahí va la pelota para Castillo con el Gobierno.

DB - Yo me quiero parecer a Paraguay…

EC - ...Paraguay tiene otros problemas.

DB - Pero nosotros no podemos, Uruguay no debe querer parecerse a Paraguay, Uruguay tiene que apuntar a Australia. Si hubiera esa concertación, ¿qué clase de estúpida sería la industria frigorífica que paga el ganado un 16 % más caro que en Australia?

***

EC - Vamos a ir completando esta discusión.

RI - No podemos derivar hacia la discusión histórica de productores versus industria, quedaron planteadas cosas que son centrales y que no tuvieron respuesta. Quiero referirme a eso.

El tema del consumo, Uruguay es el mayor consumidor de carnes del mundo, tiene 60, 61 kilos de carne vacuna; si sumamos las achuras, lengua, todo eso, son 65, y si sumamos pollo, cerdo, ovinos y otras cuestiones menores son 100 kilos de carne. Es una cifra extraordinaria, es un consumo de país muy desarrollado. Es el consumo de países con 40.000 dólares per cápita de producto bruto, y Uruguay tiene 12.000.

Tampoco es cierto el argumento de que comen mucho algunos y otros no. Hay estudios, creo que del propio INAC, en los que se analizan las ventas por carnicerías, y las carnicerías de las zonas marginales de Montevideo venden algo así como 10 % menos que las de las zonas de mayores ingresos. O sea que en Uruguay come una barbaridad de carne todo el mundo.

En cuanto al precio, ¿por qué en Venezuela regalan el petróleo? ¿Por qué no podemos regalar la carne? Por las razones de la economía, por las razones de la aritmética. Si regalamos esa carne alguien tiene que pagarla, alguien tiene que subsidiar, ¿la sociedad va a subsidiar el consumo de algo que es un lujo a nivel mundial y que nos damos el lujo de comer como nadie? Me parece una solución absolutamente fuera de lugar. Como consumidor, me imagino que hay muchos mensajes de amas de casa diciendo que no les da la plata para comprar la carne.

RD - Sí, y que sigue subiendo.

EC - “Todo bárbaro, pero Juan Pueblo no puede seguir pagando estos precios, y todavía se está anunciando que van a seguir subiendo”, dice Luis; es el último mensaje que llegó.

RI - Si me encuentro con Luis en el supermercado, como yo también soy amo de casa, quizás coincidamos, la plata no nos alcanza, pero una cosa es discutir de economía doméstica –en el sentido correcto del término, del hogar– y otra cosa es discutir de macroeconomía y de desarrollo sectorial. Es un lujo que se da Uruguay comer esa carne, y si estimulamos a darnos más lujo vamos por el camino absolutamente equivocado.

EC - Un minuto para cada uno de los otros tres integrantes de la mesa, y nos vamos.

JC - Discrepo con lo que afirmaba Belleratti cuando rebatía los datos que yo tengo –podemos seguir chequeándolos, él se ofreció a trasladarlos, yo también voy a dar lo poco que tengo–. Recogí de un diario de nuestro país un artículo de Juan Dubra, que le aseguro que no es del PIT-CNT y menos comunista, que dice que los seis frigoríficos más importantes del país faenan el 70 % de la faena nacional. Dicen, no directamente acá, que el 80 % de la faena es para exportación y el 20 % para el abasto. Hay datos importantísimos, capaz que hay que empezar a descubrir el tema de la renta que tiene uno y que tiene otro, porque en ese mismo artículo se dice que el margen animal ha crecido 100 dólares en los últimos dos años. Quiere decir que el industrial, el dueño del frigorífico, compra el ganado y por cada ganado saca hoy 100 dólares más de ganancia que dos años atrás, es decir le da 250 dólares de utilidad. En el medio de eso, ¿cómo uno no va a estar preocupado por la generación de puestos de trabajo, por la exportación de nuestro ganado y por el precio que está pagando por la carne? Yo estoy preocupado por eso.

DB - Muy breve la respuesta para Castillo: ese es un artículo absolutamente equivocado, cuando habla de márgenes el señor Dubra se refiere al valor agregado industrial. Haga esta cuenta, Castillo: si ganáramos 250 dólares por animal y se faenaron 2.200.000, estaríamos ganando 600 millones de dólares entre 36 empresas. Es un absurdo, una locura. Ya contestamos ese artículo directamente al autor, esos conceptos equivocados, porque tal vez sea de mala fe.

Pero para terminar con el tema para el cual me invitaron: con respecto a la exportación de ganado en pie, entendemos que tiene que ser regulada, que Uruguay tiene que tener una política por la cual antes de habilitar a cualquier país del mundo la exportación de ganado en pie tiene que tener habilitada la venta de carne con hueso, de carne sin hueso y las menudencias.

RD - ¿Está planteado al ministro esto, estos temas están oficialmente planteados?

DB - Están planteados.

GV - Yo voy a coincidir con Belleratti en una cosa para que no digan que no coincidí en toda la mañana. Yo me quiero parecer a Australia, Nueva Zelandia, no por el precio del ganado sino por el sistema productivo. Tenemos que mirar el monte y no el árbol. En este momento la exportación en pie generó el inicio –ojalá sea por mucho tiempo– de la corrección del precio del ternero, lo que va a estimular. Quiero dar tres o cuatro números gráficos: el promedio de la tasa de procreo –o sea los terneros que se logran en Uruguay por vaca entorada– de los 10 últimos años está en el entorno del 60 %, cuando países del primer mundo, como mencionaba Belleratti, están arriba del 80; la tasa de extracción de Uruguay anda en el entorno del 20, 20 y poco por ciento –la extracción son los animales que llegan a faena sobre el total del rodeo–, cuando los países del primer mundo andan en más de 30 y llegan al 40 %. El stock de vacas de cría de Uruguay de la declaración 2010 fueron cuatro millones, solamente subir un 10 % la tasa de procreo son 400.000 terneros más. Tenemos en el stock 600.000 vaquillonas de dos años que no llegan a entorarse por condiciones de crecimiento; si se pueden entorar son 200.000, 300.000, 400.000 terneros más. Hay trabajar sobre la cría, y para que la cría trabaje y crezca precisa dos cosas: tiempo y condiciones de precios para hacer inversiones a tres años. Ahí se van a solucionar los problemas de todos.

RI - Permitime un segundo: estamos bien todos los uruguayos porque la carne está cara, no es que estamos bien pero la carne está cara, sino que porque la carne está cara es que apoya todo el desarrollo sectorial e industrial.

JC - Siempre se habla de las referencias internacionales, hasta para el precio de exportación, y sin embargo no tenemos los salarios internacionales. Porque si hay que colocar arriba de la mesa, yo quisiera ganar 3.000 euros por mes, que nuestros trabajadores ganaran eso.


***

Transcripción: María Lila Ltaif



APOYARON ESTA TERTULIA AGROPECUARIA:

INDARTE, SANTA ELENA, CALCAR, ISUSA

Registro

Seleccionar Newsletters:
×