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Economía

El sistema financiero internacional: evolución reciente, perspectivas y principales riesgos para 2010 en la visión del FMI

Análisis económico de Pablo Rosselli, de la consultora Deloitte

(emitido a las 8.40 hs.)


JUAN ANDRES ELHORDOY (JAE):
En estos días el FMI está divulgando una serie de documentos en los cuales presenta su visión sobre la marcha de la economía mundial y analiza diversos temas de especial relevancia.

El FMI ya mejoró sus pronósticos para la mayoría de los países en un momento en que la economía sale de una severa caída, pero advirtió que la recuperación económica se enfrenta a “fuertes vientos en contra”. Seguramente en los próximos días tendremos la oportunidad de analizar estos datos.

Pero ayer el FMI publicó el Reporte de Estabilidad Financiera Global que examina en detalle el estado actual del sistema financiero internacional y evalúa las perspectivas para los próximos meses, en momentos en que parece estar llegando a su fin la crisis financiera más profunda de los últimos 60 años.

Por eso hoy nos pareció oportuno poner la mirada en este reporte del FMI. En seguida, el diálogo es con el economista Pablo Rosselli, de la consultora Deloitte.

El FMI divulga este informe que analiza el desempeño del sistema financiero internacional con una periodicidad semestral. Entonces, para comenzar, ¿qué cambios se han observado con relación al informe publicado en abril?


PABLO ROSSELLI (PR):
El informe divulgado ayer por el Fondo muestra una evolución más favorable del sistema financiero internacional. Según el organismo, en los últimos meses varios factores permitieron un mejor desempeño de las principales instituciones bancarias a nivel mundial, que presentaban una vulnerabilidad muy alta a fines de 2008 y a comienzos de 2009. En este sentido y como ya hemos comentado en otras ocasiones, los gobiernos de un importante número de economías introdujeron políticas muy agresivas tendientes a inyectar liquidez y a recomponer el flujo del crédito en los mercados financieros. Esas medidas fueron exitosas en términos de los objetivos propuestos y permitieron cierto restablecimiento de los canales de crédito. Además, contribuyeron con la recuperación sostenida de los mercados accionarios observada en los últimos meses.


JAE: ¿Y cómo se vieron reflejadas estas medidas en los resultados de los bancos? Te lo pregunto porque el informe señala que los bancos tuvieron mayores ganancias.


PR: Es cierto. Como consecuencia de estas políticas, algunas de las instituciones financieras de mayor relevancia volvieron a tener resultados positivos a comienzos de 2009, luego de varios trimestres en los que sufrieron pérdidas muy abultadas.

Eso estuvo ligado a la política monetaria agresiva y a las facilidades crediticias otorgadas por la Reserva Federal y por otros Bancos Centrales alrededor del mundo. De hecho, en los últimos meses las instituciones financieras pudieron obtener dinero a tasas prácticamente nulas y colocaron esos fondos (otorgando préstamos o comprando bonos soberanos) a tasas que no disminuyeron tanto. Esa diferencia entre el costo de fondeo y las tasas de colocación permitió mejorar los márgenes financieros.


JAE: Eso impactó positivamente sobre los resultados de los bancos. Pero las instituciones financieras también se vieron favorecidas por cambios contables introducidos este año, ¿es así?


PR: Sí. Los bancos se vieron beneficiados por una modificación contable que les permitió dejar de registrar a precios de mercado el valor de ciertos activos ilíquidos que mantengan hasta su vencimiento. Esta medida supuso fuertes mejoras en los balances, que dejaron de recoger la desvalorización que estaban sufriendo esos activos a nivel de mercado.

Por cierto, este cambio contable tiene quienes lo apoyan y tiene sus detractores, pero al margen de ese debate la mejora de los resultados de las instituciones financieras tiene cierto componente transitorio (porque el efecto contable es por única vez), con lo cual hay que seguir mirando con cautela el desempeño de estas instituciones. De hecho, el FMI advierte que las entidades bancarias de las economías desarrolladas continúan teniendo gran cantidad de “activos tóxicos” en sus carteras, que derivarán en pérdidas que todavía no han sido reconocidas en los balances.


JAE: ¿Y eso podría darse incluso a pesar del contexto de recuperación de la economía mundial que se está avizorando ahora?


PR: Sí. Si bien las economías desarrolladas habrían comenzado a recuperarse en esta segunda mitad del año, cabe esperar que en estos países los bancos continúen enfrentando dificultades para cobrar sus créditos por un tiempo relativamente prolongado. En este sentido, es probable que a lo largo de 2010 sigan observándose quiebras de numerosas empresas que no puedan reinsertarse en el mercado luego de la crisis. Eso suele suceder en cualquier episodio recesivo de la magnitud de la crisis actual.

Y por el lado de los hogares, la morosidad también seguiría siendo alta, en un marco en el que el desempleo permanecería en niveles elevados durante todo 2010 y en el que los deudores hipotecarios continuarían enfrentando dificultades para hacer frente a sus obligaciones.

Todo eso impondría restricciones muy importantes sobre las entidades bancarias en las economías desarrolladas y las obligaría a limitar el otorgamiento de crédito, al menos durante 2010.


JAE: ¿Y qué posibilidades tienen estos países de recuperarse fuertemente en un contexto de escaso dinamismo del crédito bancario? Te lo pregunto porque en el pasado el sistema financiero desempeñó un rol muy importante en el crecimiento de estas economías.


PR: A nuestro juicio, las economías desarrolladas mostrarían tasas de crecimiento relativamente bajas en 2010. Por un lado, el crédito bancario no otorgará un impulso significativo al crecimiento económico el año que viene. Además el consumo de las familias mostrará un dinamismo reducido, ya que los hogares procurarán disminuir su nivel de endeudamiento y, como comentábamos anteriormente, la tasa de desempleo seguirá siendo elevada por un tiempo relativamente prolongado.

Del lado de las empresas, cabe esperar que la inversión sea reducida el próximo año, ya que la industria y el comercio están operando con niveles de capacidad ociosa muy altos.

En este marco, el FMI advierte que el sector público deberá seguir interviniendo para impulsar el crecimiento económico y para asegurar el flujo del crédito. Pero esas intervenciones deberán ser acompañadas del diseño de una estrategia de salida. De lo contrario, las economías desarrolladas podrían tener una recaída o un “double-dip”, como se le dice en la jerga de los economistas.


JAE: ¿Podemos explicar mejor eso? ¿Te estás refiriendo al riesgo de un escenario de W, con una nueva recesión?


PR: Exactamente. Decíamos que según el FMI, los gobiernos de las economías desarrolladas deberán mantener por algún tiempo más el sesgo expansivo de la política monetaria y fiscal. Sin embargo, a mediano plazo eso podría derivar en un aumento muy importante de la deuda pública, con efectos adversos sobre las expectativas de los inversores. Un escenario como éste sería acompañado por subas de las tasas de interés de largo plazo, lo que terminaría por resentir nuevamente la actividad económica.

La clave para evitar este escenario de “double-dip” o W en las economías desarrolladas es que los gobiernos diseñen y comuniquen estrategias creíbles para el manejo del déficit fiscal y de la deuda pública a mediano plazo. Ello permitiría evitar un deterioro significativo de las expectativas de los agentes en lo que refiere al pago de la deuda. Probablemente Juan Andrés, el diseño y la implementación de esta estrategia de salida sea el tema central de debate en materia de política económica durante los próximos meses.

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