Círculo Central

La sorpresa del 10

La sorpresa del 10

    El mundial late ya en las gargantas de todos quienes sentimos por el fútbol una adhesión capaz de convertirnos en una especie extraterrestre a los ojos de aquellos que no tienen afición al deporte del balompié. Escribe Guillermo Trasante.

    Unos y otros somos divididos en las categorías "normales" y "subnormales" cada uno poniendo al otro en la vereda exactamente opuesta aunque en definitiva les valga la misma clasificación. 

    Ah, clasificar, qué palabra! Un verbo que desnaturaliza todo concepto racional que pueda establecerse para con el fútbol o la competencia mundial entre naciones. Si clasificar al mundial era casi de vida o muerte en materia deportiva, clasificar a octavos en esta edición de Rusia 2018 parece ser la mayor obligación moral, humana, deportiva y todo lo que se le antoje desde la invención del campeonato. 

    Dicho de una forma más sencilla, irracional pero muy práctica, estamos más obligados a pasar la primera fase en el mundial que lo que estuvimos en clasificar a la contienda. 

    Rusia es local pero ni se le acerca a lo que en algún momento fue la URSS. Si bien su golero de 32 años, Igor Akinfeev, puede ser la figura del equipo, está años luz de ser aquella "araña negra", un arquero extraordinario que en las décadas del 60 y 70 defendió a los soviéticos con el nombre de Lev Yashin. Hace 7 partidos que no gana ni en sueños y solo la localía les permite una leve esperanza que ni los rusos abrigan. 

    Egipto jugó dos mundiales y 4 partidos en estas lides y no sabe aún lo que es ganar. En su grupo clasificatorio africano superó a Uganda, Ghana y Congo. Es cierto que posee una figura de gran calibre como Salah pero está lesionado y no llegaría a jugar con Uruguay, y si lo hace no lo hará en las mejores condiciones. 

    Y qué podríamos decir de Arabia Saudita? Jugaron 4 mundiales y apenas ganaron 2 encuentros. De los 8 partidos que de carácter amistoso que disputaron este año ganaron apenas 3: ante Moldavia, Argelia y Grecia, todos en condición de local donde incluso en su penúltimo encuentro preparatorio fue derrotado 3 a 0 por Perú. 

    En fin, el fútbol es fútbol, hay que ir paso a paso, no hay que subestimar al rival, lo que quieran, pero el favoritismo de Uruguay, no para avanzar sino para quedarse con el primer lugar del grupo y sin unidades perdidas es mayúsculo y no puede esconderse. Por historia, por capacidad, por integración, por individualidades, por equipo, por madurez, por jerarquía el verdadero mundial para Uruguay debería empezar el sábado 30 de junio. Eso desde nuestra óptica analítica, sin embargo entiendo perfectamente y comparto en absoluto la seriedad y el compromiso con el que Tabárez trabaja a sus dirigidos de cara a la serie de grupo. 

    No solamente por respeto y dar lugar a una frase repetida pero nunca demodé "los partidos hay que jugarlos", sino porque se me ocurre también esa es la forma más profesional y competitiva para estar preparados para cuando llegue la ronda del "vos o yo" y nos encuentre como esperamos y ojalá pueda acontecer definiendo la parte alta.

    Para cerrar esta nueva entrega de Círculo Central me permito desde el análisis señalar a nuestra gran figura mundial, el centrodelantero Luis Suárez como un falso 9. 

    Me da la sensación que esa será la posición que "lucho" ocupará en el certamen. Un falso 9 en este caso que lo encuentre muchas veces, y cuando digo muchas son muchas, más tirado hacia atrás como un iniciador de la jugada decisiva que incluso como goleador. 

    No obstante sus últimos tiempos de eliminatorias y hasta en la Liga española él ha dado muestras de ir perfeccionándose en esa zona del campo algo más retrasada en la que ha asumido con protagonismo distinto, claro está, en Barcelona y la selección, la tarea de conductor inicial de la jugada de gol o de hasta un exquisito asistidor. 

    En ambos casos y con las pertinentes diferencias que puedan y deban señalarse, su rol de jugador ya maduro y entrando en la recta final de su campaña a nivel de máxima jerárquía, ha resultado por demás positivo y halagüeño. 

    En Barcelona por ejemplo en las tres temporadas en las que ha participado prácticamente siempre tuvo en cantidad la mitad de asistencias a goles marcados. Porque tal vez este detalle nos permita extender en años la vigencia a gran nivel de nuestra estrella y pues porque en estos tiempos acaso este rol, si es bien acompañado y complementado con buenas acciones de sus jugadores cercanos en el campo, acabe por convertirse en un factor sorpresa que en fútbol muchas veces resulta  determinante para la concreción de objetivos. 

    Fundamentalmente cuando uno tiene a su frente un rival de jerarquía al cual podremos derrotar optimizando recursos y dando lugar a la estretegia, que desde la inteligencia y la explotación de las virtudes nos permita ir más allá de los sueños. Era algo de lo que anteriormente expresábamos cuando señalábamos la importancia del factor sorpresa o el "hombre C". 

    Ya todo el mundo sabe que Suárez y Cavani son una de las más poderosas duplas atacantes de Rusia 2018, pero no son muchos los que puedan entender a un Suárez servidor y tal vez menos los que antes de la contienda vean en nuestro 10 un hombre clave. 

    No es antojadizo que Giorgian lleve ese número en la camiseta. Se me ocurre que De Arrascaeta pueda resultar ese "hombre C" y en los cambios posicionales con Luis y con el siempre temeroso Cavani en el área puedan armar un embrollo mundial en las defensas ajenas. 

    Para muchos el partido ante Uzbekistán fue una mera despedida festiva de los muchachos con la gente en las tribunas. Dijeron que no muchas cosas se podían sacar para el futuro mundial. Yo sin embargo me fui muy ilusionado con el primer gol. 

    Expresó en el rectángulo sobre lo que nos referíamos anteriormente. La jugada la inicia Suárez en campo propio, recuperando en la marca y lanzando un pase de tres dedos para Cavani como extremo derecho, éste a velocidad escapa de la salida del arquero y va hasta línea de fondo, allí mete un centro y entre el punto penal y el borde del área estaban De Arrascaeta y el propio Suárez que venía entrando luego del pase y picar frontal al arco 50 metros. 

    Cuando la pelota supera en altitud a De Arrascaeta y le queda a Luis ya todos van hacia él, pero Luis con una sutileza fantástica suelta leve hacia adentro y un De Arrascaeta sin marca la deja picar una vez y le entra con un derechazo tremendo que va al ángulo del parante izquierdo, arriba, inatajable. 

    Cavani y Suárez seguirán siendo figuras europeas pero a Giorgian se le presenta una oportunidad inmejorable de convertirse en jugador de élite europeo. Ojalá sepa y no le pese al muchacho de Nuevo Berlín, ex Defensor Sporting hoy jugando y yendo a más en el Cruzeiro que este de Rusia es "su mundial".  Por el bien suyo y de todos, que así sea.