Brasil - Rusia 2018

Brasil eleva la temperatura en Sochi y los aficionados van al delirio

Brasil eleva la temperatura en Sochi y los aficionados van al delirio
EFE

    El sol se elevó a 28 grados este martes en la ciudad de Sochi, que mira al Mar Negro, y la selección de Brasil hizo de las suyas en un entrenamiento que llevó al delirio a hinchas, y al borde de un ataque de nervios a las autoridades que debieron multiplicarse para neutralizar tanta impertinencia.

    Las barreras de contención al borde del campo de prácticas fueron derribadas al menos en cuatro ocasiones, lo que obligó a los hombres de seguridad a emplearse a fondo para neutralizar la avalancha de personas que corrían en busca de Neymar y compañía en tanto que en los puentes peatonales adyacentes decenas de personas se exprimían para ver en acción a los jugadores del entrenador Tite.

    El estadio Slava Metreveli fue una fiesta popular para unas 4.500 o 5.000 personas, según las autoridades, y el teatro de los sueños para niños acompañados de sus padres.

    Los jugadores brasileños no necesitaron prodigarse físicamente durante la práctica para provocar aplausos y gritos de apoyo.

    Los jugadores que llegaron la madrugada del martes a territorio ruso retribuyeron el cariño acercándose al público al final de la sesión para firmar autógrafos y hacerse fotos.

    Fue otro momento de mucho nerviosismo para policías y guardias privados de seguridad.

    Neymar, el delantero del PSG, y Marcelo, lateral del Real Madrid, fueron los que más simpatías acapararon, como las que derrocharon al llegar tarde al hotel de concentración al ser recibidos por un coro femenino de música tradicional.

    Neymar debió poner a prueba sus reflejos para saltar hacia atrás y evitar ser alcanzado por la caída de una barrera que empujaron decenas de aficionados para tenerlo más cerca.

    Sin consecuencias que lamentar la primera comparecencia de Brasil a los entrenamientos en territorio de Sochi transcurrió como día festivo en la ciudad, un complejo turístico de verano que ya fue sede de unos Juegos Olímpicos de Invierno y que en las fachadas de muchos edificios de estilo neoclásico se ha cubierto de carteles de bienvenida al fútbol. 

    EFE