Solicitar contraseña

×
Deportes

Era verdulero y está por ser campeón de América

Era verdulero y está por ser campeón de América

La historia de Alejandro Silva, el futbolista uruguayo de 23 años que convirtió un golazo ayer en la victoria de Olimpia de Paraguay ante Atlético Mineiro de Brasil en la primera final de la Copa Bridgestone Libertadores.

La pasada noche, los hinchas de Olimpia colmaron las instalaciones del estadio Defensores del Chaco de la capital paraguaya, para ver la primera final de la Copa Libertadores, donde su equipo se enfrentaba al poderoso Atlético Mineiro de Brasil. Tenían la fe puesta en su equipo y apostaban todos sus boletos a que quienes harían los goles, serían sus delanteros.

El partido estaba empatado a cero, hasta que una jugada individual, en el minuto 23, uno de sus jugadores abrió el marcador para el conjunto local. Y la locura se desató en las 35.000 almas que celebraron el gol de gran manera. Para sorpresa de muchos, o todos, el gol no fue de ninguno de sus atacantes sino de su lateral derecho, un flaquito, veloz y atrevido, que se coló en medio de dos defensas brasileños para marcar el primer gol luego de un remate desde borde del área grande. Y ese muchacho era Alejandro Silva. Un desconocido para muchos cuando arribó a Olimpia, pero que de a poco se fue granando su lugar hasta llegar a ser citado por el técnico de la selección uruguaya Óscar Tabárez.

Silva nació en la localidad de Ituzaingó, departamento de San José. En el pequeño pueblo, que no supera los 800 habitantes, Alejandro trabajó como verdulero, repartiendo pizzas, en una fábrica de cuero y como herrero en una empresa metalúrgica, antes de ser descubierto como futbolista, hace tan solo cuatro años.

Su carrera futbolística se remonta a más atrás, cuando comenzó a jugar al fútbol, pero llegó hasta sexta división y decidió dejarlo. En el 2008, en un partido entre amigos, lo descubrieron y lo llevaron a probarse a Boston River, donde finalmente no fue tenido en cuenta. Luego fue a jugar al equipo de la Mutual, donde Rosario Martínez lo vio y lo fichó para jugar en la tercera división de Fénix.

Y desde allí, todo fue en ascenso en su carrera. Subió a Primera división con Fénix, jugó la Copa Sudamericana, fue seleccionado para jugar en los Juegos Olímpicos de Londres (aunque quedó como reserva en el plantel), llegó a la selección mayor, con la que llegó a debutar contra Chile en Santiago –y clavó un zapatazo desde afuera del área que se incrustó en el palo- y ahora está en la final de la Copa Libertadores con Olimpia de Paraguay, donde además, convirtió el primero de los dos goles en la primera final.

Un joven de 23 años, que a los 19 (una edad tardía para comenzar una carrera futbolística) se hizo profesional, está en la tapa de varios medios deportivos del mundo por ser el héroe de la noche asunceña.

Foto: EFE.

Vea el golazo de Silva en la final de la Libertadores.

Registro

Seleccionar Newsletters:
×