Fernanda Trías, una gran narradora uruguaya contemporánea.

Fernanda Trías, una gran narradora uruguaya contemporánea.

    En 'No soñarás flores', su último volumen de cuentos, hay muchas magias momentáneas; hay una mirada verdaderamente personal; hay personajes del todo convincentes que no le tienen miedo a la tristeza; hay autobiografía y ficción en mitades que sólo la autora puede distinguir, lo que es decir, buena literatura.

    De la extrañeza a la manera de Felisberto, o mejor dicho, de un tipo de extrañeza particular, del todo ajena a lo fantástico que interesa a Fernanda Trías: “en realidad, no hay nada más raro que ponerse a mirar un objeto común y corriente, y cuanto más lo mires más raro te va a parecer” -que recuerda, en el otro extremo, aquello de Borges: “no menos monstruoso era yo, que lo percibía con ojos y lo palpaba con diez dedos con uñas” (El libro de arena)-, al hiperrealismo sensorial como se lee en la contratapa de No soñarás flores (HUM), perfectamente ilustrado por “lo de los olores en el cuento que da título al volumen; Fernanda Trías conversó con Fernando Medina sobre:

    La cotidianidad como materia prima para la ficción.

    Los desvelos literarios del extranjero, sus muchas identidades: “En Europa y en Estados Unidos yo soy latinoamericana; en Colombia, rioplatense; en Argentina, uruguaya...” 

    La técnica del punto del vista (Cf. Henry James) y sus posibilidades. En Inzúa, uno de los mejores, más vívidos relatos del volumen, Trías parte de un trabajo documental para llevar a la escritura de ficción una voz y una mirada singularísimas, grabadas y desgrabadas en una serie de entrevistas.

    El cuentista como lector de poesía. El bello título del volumen es una variación de un verso de Ida Vitale.

    Lo que puede aportar a la composición de ficciones la profesión de traductor.

    Los talleres literarios como forma de comunidad.

    Levrero, La novela luminosa, “el ejercicio radical” (FT), las dilaciones fatales del escritor; lectores derrotados y lectores que atraviesan la parte angustiosa del libro y alcanzan algo que sería como el centro del laberinto.

    Se escuchó: Manon, de Serge Gainsbourg, algunos de cuyos versos forman parte de Último verano, cuento parisino, parcialmente autobiográfico, segundo de los ocho que integran No soñarás flores.