Cultura

Homenaje al escritor Mario Levrero

Homenaje al escritor Mario Levrero

Jorge Mario Varlotta Levrero (ese era su verdadero nombre) fue fotógrafo, librero, guionista de cómics, humorista y redactor jefe de revistas de ingenio. Desde la década de los setenta fue un escritor de culto, en los últimos años se convirtió en maestro para muchos escritores y en un fuerte referente de la literatura latinoamericana actual. Hasta hace poco era difícil acceder a sus libros. Tras la publicación póstuma de “La novela luminosa” (2005) vino el reconocimiento de su obra en distintas latitudes. Ejemplos claros de este fenómeno han sido en los últimos años la publicación de “El lugar”, “Paris”, “La ciudad” (que conforman la llamada “trilogía involuntaria”), de “Caza de conejos”, “Gelatina”, “La máquina de pensar en Gladys”, “El alma de Gardel”, “El discurso vacío”, etc..

Nacido en 1940 y fallecido en 2004, Mario Levrero forma parte del canon de los “raros” uruguayos. A esta clasificación la inventó el crítico Angel Rama para reunir autores que transgradían el molde del realismo de sus contemporáneos. Otros raros serían: Lautreamont, Horacio Quiroga, Felisberto Hernández, Armonía Sommers y Marossa Di Giorgio.

Desde sus primeros trabajos los personajes levrerianos tratan de amoldarse a la extraña realidad que perciben a su alrededor, a veces opresiva, a veces maravillosa.

Como parte de este homenaje a Mario Levrero leímos fragmentos de “El discurso vacío”. La crítica sugiere que esta novela forma parte de otra trilogía de textos de corte más realista, integrada además por el cuento “Diario de un canalla” y por “La novela luminosa”. El punto de partida de “El discurso vacío” -esta terapia grafológica-casi-diario-íntimo- es un método sugerido por un amigo del narrador según el cual sería posible cambiar la propia personalidad mediante la modificación de la caligrafía. De ahí esa necesidad de vaciar el discurso que para poder concentrarse en la forma más que en lo que cuenta. Lo que termina por retratar “El discurso vacío” es la propia vida de Levrero, detalles de su cotidianeidad. Allí aparece su familia: su mujer Alicia, su hijastro Ignacio y el peculiar perro Pongo. Levrero escribe también sobre su pelea con la edad y con el cuerpo, sus obsesiones, sus sueños, la salvación de su alma.

Compartimos también algunos fragmentos de “Conversaciones con Mario Levrero”, libro de Pablo Silva Olazábal que  aborda afinidades literarias de Levrero: Buster Keaton, los Beatles, el psicoanálisis, el humor, la cultura de masas, la novela policial, Kafka, Salinger, etc. y también da algunos consejos para escritores.

La música que elegimos para este programa fue de Leo Maslíah y de Los Beatles.

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