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El futuro del Carnaval copa el Teatro de Verano
Tras
meses de ensayos y la inversión de miles de pesos, llegó
el turno de los nervios, la adrenalina y la emoción... el Carnaval
de las Promesas está en marcha.
El 6 de enero
se realizó el desfile por 18 de Julio y un día después
comenzó el concurso oficial en el Teatro de Verano, que se
extenderá hasta el 23 de enero. Ya participaron 21 agrupaciones
y desde este lunes 12 y hasta el viernes 16, día en que termina
la rueda clasificatoria o primera ronda, le tocará al turno
a otras 27. Después viene la liguilla y la rueda de triunfadores
con quienes resulten ganadores. (Ver
calendario de actuaciones)
Hasta 1987,
los niños y adolescentes tenían su espacio en el desfile
informal que todo los años se hacía por 8 de Octubre.
La Intendencia de Montevideo propuso crear algo formal y, al año
siguiente, nació el Concurso Oficial del Carnaval de las
Promesas, promovido por la comuna y administrado por la Asociación
de Directores del Carnaval de las Promesas (Adicapro).
| Carnaval
de las Promesas |
Lugar:
Teatro de Verano, Parque Rodó.
Horario: A partir de las 20 horas.
Entradas: Generales 35 pesos;
mayores de 60 años y Tarjeta Verde 25 pesos; Tarjeta
Joven 20 pesos, y menores de seis años gratis. |
Participan conjuntos
de Negros
y Lubolos, Revistas,
Parodistas, Murgas,
Humoristas
y Escuelas
de Samba. Los integrantes de los grupos pueden tener
entre 5 y 17 años.
El tiempo ya
hizo de las suyas. El sábado 10 sólo pudo actuar la
comparsa Muleques de Candonga, que llegó desde las ciudades
canarias de La Paz y Las Piedras.
El aguacero que cayó después pospuso las presentaciones
de los restantes cuatro grupos previstas para ese día.
"Quedé
contento. Mi meta era traerlos al Teatro de Verano. No le podemos
inculcar a los chiquilines el tema de competir. Tienen que venir
a disfrutar porque el Carnaval es fiesta", contó a Espectador.com
Gustavo Rodríguez, director responsable de los Muleques,
tras la actuación del grupo.
Pero el tema
de la competencia igual está presente. Mientras aguardaban
debajo de un árbol a que se informara si se iba a suspender
el resto de la etapa por la lluvia, dos chicas de los parodistas
Dreamer's discutían sobre si su grupo, que había actuado
la noche anterior, había tenido más hinchada que otra
de las agrupaciones.
El domingo salió
el sol y hubo fiesta. Por como avivan a los grupos, se nota que
las gradas están repletas de familiares, amigos y conocidos.
El Teatro de Verano nunca se llenó, pero durante parte de
la jornada tal vez dos tercios de su capacidad estuvo ocupada.
Los
padres seguramente se sienten parte del espectáculo. Y en
cierta forma lo son: ellos cosen, venden rifas, colaboran con las
agrupaciones en que participan sus hijos. Incluso llegan a crear
grupos por ellos. Es el caso de María Julia Rodríguez,
directora responsable de Chiquillada, revista de la zona de Colón
creada hace cuatro años. "Todo fue por una hija que
ahora tiene 19 años y no puede salir. Ella concursaba en
otra revista y al año siguiente no la llamaron y quedó
muy triste. Nosotros le dijimos: buena, nena, no te preocupes, nosotros
te vamos a hacer una revista, una revista para ganar, y así
salió Chiquillada", recordó.
En algunos casos,
el espectáculo se financia con el esfuerzo de los padres;
en otros, también hay sponsors. Los Muleques invirtieron
más de 3.000 pesos sólo en maquillaje y transporte;
el año pasado, Chiquillada destinó más de 40.000
pesos sólo en el rubro modista. Daniel Martínez, director
responsable de la escuela de samba Papue, dio una cifra más
alta: "Este año se nos fue un poquito la mano con el
tema de vestuario, maquillaje y todas esas cosas. Lo hemos ido costeando
entre los padres, algunos sponsors (...). El costo ha sido de alrededor
de 80.000 pesos".
"Nervios",
"adrenalina", "emoción". Luego de terminada
la actuación y la retirada por el pasillo central del Teatro
de Verano, llega el intercambio de abrazos, besos y elogios. "Genial",
"divino", "qué show", "estuvo bárbaro",
"congratulations", se pudo escuchar este fin de semana
tras las actuaciones de los grupos.
"(Sentía)
muchos nervios al principio y después adrenalina", contó
Fiorela Costabile, de 16 años, integrante de Chiquillada.
El trabajo previo es "agotador", pero arriba del escenario
se siente "una emoción terrible", agregó
Adrián Ortiz, de la misma edad y el mismo grupo.
Con la liguilla
se sabrá si algunos de estos chicos tiene un motivo más
para sonreír. Hay tres premios por categoría y un
total de unas 60 menciones especiales. Los premios son trofeos y,
entre quienes pasen a la liguilla, se reparte -según el lugar
en que queden- cierto monto de dinero que surge de lo recaudado
durante el concurso, luego de deducidos los gastos, informó
Julio Luisi, presidente de Adicapro.
Ahora, el que
tiene que decidir es el jurado.
Ver la galería de imágenes
Los
ganadores del Carnaval de las Promesas
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especial
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