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Los
ganadores de Murga Joven
La mayoría
aún no piensa en el Carnaval oficial, aunque este febrero
todas pueden (al igual que otras 10 que pasaron a la segunda ronda)
compartir tablado con los "profesionales". Ganaron 10.000
pesos al quedar entre las cinco mejores propuestas de Murga Joven,
que premia la Intendencia de Montevideo. Con ese dinero, podrán
bajar el número de rifas, festivales y pegotines para salir
en el 2004. Pero ni la plata ni la posibilidad de "hacer tablado"
se comparan con el gran sueño cumplido: cantar en el Teatro
de Verano.
Son casi todos
hombres y estudiantes. Muchos se juntaron en facultad, aunque después
el "boca a boca" entre los amigos determinó la
integración. No hay casting para la entrada y ni siquiera
se precisa cantar bien. Alcanza con tener "química"
con el grupo y -fundamental- no faltar a ningún ensayo.
Por orden alfabético,
las ganadoras del sexto encuentro de Murga Joven son: A Falsa Escuadra,
Japilong, Queso magro, La Lunática, y La Murguienta.
A
Falsa Escuadra. Puede deducirse del nombre: el primer grupo se formó
en Facultad de Arquitectura. Este año apostaron mucho a los
trajes, pero piensan que fue la propuesta en su conjunto lo que
gustó al jurado. Tuvieron mención por coros, textos
y personaje. Son 19 (dos mujeres) y ensayaron en el lago del Parque
Rodó, al aire libre; mitad porque creen en las ventajas de
entrenarse así, mitad porque la casa deshabitada donde se
juntaban finalmente fue ocupada.
La
Lunática. Uno de los integrantes es costurero y -obviamente-
se encarga de los trajes. Él se animó a pensar en
la posibilidad de ganar por primera vez y lo dijo en una de las
tantas charlas del grupo. "Andáaa!!", le reprimieron
riéndose sus compañeros. Hoy se acuerdan de esa charla
y aseguran que fueron los grandes sorprendidos la noche de la entrega
de premios. Los integrantes originales se juntaron en Derecho, pero
nunca fueron "La murga de Derecho". Dicen que los caracteriza
la creatividad y la capacidad de cambiar chistes y parlamentos de
una actuación a otra. Sobre todo la de Nicolás, el
libretista. "Él era Vázquez Melo y yo el pingüino;
y yo siempre estaba con miedo de lo que podía inventar",
contó Mauricio (el pingüino).
La
Murguienta es uno de los grupos más nuevos. Se presentó
por primera vez el año pasado y no fue seleccionada para
la segunda ronda. Este año, se pusieron trajes con tiras
largas de colores y salieron con un couplé en el que critican
a los políticos desde las cloacas del Palacio Legislativo.
Fueron al Teatro de Verano y ganaron.
Queso Magro: Le pidieron ayuda a un profesor de coro que iba al
club judío Zhitlovski y formaron la murga. Cantaban horrible
-dicen- cuando se enteraron del Encuentro. Pero igual se presentaron.
Este año se subieron por quinta vez; ya como una de las murgas
con más adeptos y premios. Son, además, los únicos
ganadores que están considerando la idea de pasar al carnaval
profesional.
Japilong es de las más viejas. Más o menos la mitad
estudia Medicina y en esa facultad tocan a veces (bienvenida a las
nuevas generaciones, entrega de títulos, bailes) y ensayan
siempre que pueden. El primer grupo de formó para los Juegos
de la Primavera que la Universidad organizó el 97. Ese año
usaron trajes de cirugía, con tapabocas y todo. Su letrista
dice que si pudiera hacer todo el espectáculo "en joda"
lo haría e insiste en que el humor caracteriza a este grupo,
quizás más que la crítica política.
Este año se destacó su coupletero: un gaucho de granja
ecológica.
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