Paola Correa: "Yo nací en Carnaval"

La noche de las Llamadas, Paola Correa lloraba como loca y sus compañeros de Serenata Africana, con ella. Estaba saliendo la comparsa y no tenía su gorro; se lo alcanzaron justo antes de que entraran en la zona de desfile. "Vamos, vamos arriba", dijo entonces. Más tarde, cuando el jurado ya la había elegido Mejor Vedette, le preguntaron: "¿Valió la pena llorar al principio?"

Paola tiene 18 años, piensa ser arquitecta y no tiene "ni idea" de qué va a hacer con los 2.300 pesos del premio. Vestida con un corsé blanco, una pollera negra y sandalias del mismo color, posó para Espectador.com. En la calle, ya la reconocen. Nació el 27 de febrero de 1985, pero su vinculación con el Carnaval comenzó antes.

- Yo nací en Carnaval. El día anterior a que yo naciera mi madre estaba en el Teatro de Verano mirando a Marabunta.

De niña, Paola salió en las Llamadas. En 1995 lo hizo con Yambo Kenia y luego vino una pausa de algunos años. Es que su padre es algo celoso. En 2002 fue elegida Reina de las Llamadas (Montevideo) y un año después Reina Nacional de las Llamadas (Durazno). Ahora se le dio, "de una", algo que anhelaba: ser vedette. Además, debutó en la misma comparsa en que sale su madre, Mónica Ramos.

- (Cuando no salía) me moría por estar ahí. Acompañaba a mamá a los tablados, iba al Teatro de Verano, miraba toda la Llamada, pero quería ser parte. Siempre lo miré como una espectadora y quería ser parte.

- ¿Qué significado tiene para vos haber sido elegida Mejor Vedette de las Llamadas?

- Es fuerte. Es fuerte porque, para mí, las Llamadas es algo muy importante. Es lo único que representa nuestra cultura, la cultura afro-uruguaya. Y salir electa entre más de 44 vedettes -había comparsas que tenían más de una- fue super fuerte.

- ¿Cómo definís la función de la vedette dentro de la comparsa?

- La vedette originalmente no estaba en la comparsa. Los personajes más importantes eran los Reyes Congo. Quien impuso la vedette en la comparsa fue Marta Gularte. Ella dijo que iba a ir adelante de los tambores, caminando, seduciendo al público, como mandando a su tribu, que eran todos los tambores. Dentro de la comparsa ahora juega un papel importante porque al momento de invitar a alguien de alguna comparsa piensan en la vedette.

Para Paola, una bailarina es "baile, baile y baile", mientras que la vedette es "más seducción, más atracción". Y es importante la "conexión" con la gente.

- Vos le bailás, le hacés una pose, saludás. Hay muchos niños. Se te acercan a saludar. Y... vamos, mueva, sacuda. La conexión con la gente es super importante. Podés bailar hermoso, ser super simpática, pero si no le gustás a la gente es como si nada. Más allá de la mención, para mí la Llamada estuvo espectacular porque hubo una conexión con la gente. La gente me respondió un montón. A mí me encantó.

- ¿Qué cualidades tiene que tener una vedette para ser buena?

- Simpática, es super importante. Esa conexión con el público. No sé si bonita y alta y delegada. Es un prototipo de mujer que... Yo no soy muy alta ni tampoco tan delgada... No soy gorda, ojo, pero no soy un palito. Es un prototipo de vedette... pero para mí lo importante es la simpatía, la conexión con el público, el ofrecerse al público.

- ¿Puede tener, por ejemplo, celulitis?

- Tranquilamente. Mientras le gustes a la gente, ya está.

- ¿Admirás a alguna vedette de las Llamadas?

- Para mí, Lola (Acosta) es la mejor vedette existente. Lola es super completa, baila como los dioses, canta bárbaro. Tiene esa comunicación con el público. Es la mejor vedette que hay. De la historia, es Rosa Luna.

- ¿Qué sentías cuando desfilabas por Carlos Gardel e Isla de Flores?

- Alegría. Es algo inexplicable. Es salir, no sé. Es como una euforia, una alegría, una emoción. No sé cómo explicártelo. Pensaba en agradarle al público, porque, quieras o no, la primera impresión es la más importante. Yo, vedette nueva, joven. Tenía ese no sé qué: ¿les gustaré? ¿no les gustaré? Y me dan la mención, no lo puedo creer. (...) En el momento en que se está formando la comparsa y vas a salir a donde están las sillas y ves a la gente y ya ves las luces de la tele... es una emoción. ¿Cómo explicártelo?... cuando un jugador de fútbol entra por primera vez al Estadio Centenario.

A llegar a Yaro y pasar la valla que marcaba el final del desfile, Paola empezó a sentir un cansancio general... en los pies, las piernas, los brazos y la cabeza. Pero eso no importó: disfrutó de las Llamadas hasta que terminaron y luego se fue bailar salsa a La Bodeguita, con sus compañeras de comparsa. Llegó a su casa a eso de las siete de la mañana del sábado. Entonces, ya se había anunciado su nombre como Mejor Vedette, pero ella se enteró más tarde.

- Cuando me lo dijeron yo estaba dormida, me empezaron a despertar: "Paola, sacaste la mención". "Ya está no me mientan, déjenme dormir". "Paola, sacaste la mención". "No me mientan, no les creo, déjenme dormir". Mi padre, Yanette (la compañera de su padre), mi abuela, mi hermana, sacudiéndome, diciéndome que había ganado la mención. Yo no lo podía creer. Es super fuerte, super fuerte.

"No pienso parar hasta... que me muera"

Paola cursó los primeros años de liceo en el Elbio Fernández y terminó sus estudios secundarios en el Zorrilla. Este año va a empezar la Facultad de Arquitectura en la Universidad de la República.

Su pasión por el Carnaval y las Llamadas se nota en la forma de hablar y en la emoción que transmite en la voz. "No pienso parar hasta... no sé. Hasta que me muera", dijo en una parte de la entrevista. De todas formas, reconoce que su principal proyecto es recibirse de arquitecta.

- Quiero ser arquitecta, quiero seguir en Carnaval porque es una experiencia nueva que me encanta. Me gustó de espectadora y me está gustando ser partícipe. Quiero seguir saliendo, si me dan los tiempos, porque la carrera de arquitecta es bastante larga y pesada. No voy a vivir toda la vida de lo que pueda llegar a ganar como vedette. Yo quiero ser arquitecta porque es un trabajo seguro. El título es para toda la vida.

Lo de los tiempos no es algo menor. Los ensayos con Serenata, por ejemplo, empezaron en octubre; primero eran dos veces por semana y luego todos lo días. En los ensayos, Paola apuntó a potenciar el canto, arte en el que debuta en este Carnaval. Durante el espectáculo creado para el concurso oficial, usa cinco trajes, pero no todos son los típicos de una vedette.

- Es sobre una princesa africana que viene al país de los pájaros pintados, Uruguay. Yo soy la princesa. El espectáculo empieza en África. Entonces, tengo un traje africano. No tiene perlas ni brillo. Después viene a Uruguay siguiendo a los pájaros pintados, a los flamencos. Ella, pensando que acá, en Uruguay, estaba todo bien, que no había hambre y eran todos felices, viene con los pájaros para aprender eso y llevarlo a su tierra. Acá pasan un par de cositas y se da cuenta que no es tan así. Bueno, que vayan a ver el espectáculo, así se enteran.

Volver al especial