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FRASE DEL DÍA Quien no comprende una mirada, Tampoco comprende una larga explicación Proverbio árabe. RICARDO BOGRAND (EL SALVADOR) Es seudónimo de su verdadero nombre, José Antonio Aparicio. Nació en El Salvador, San Pedro Arenales, Chinameca, Departamento de San Miguel, en 1930. Publicó “Perfil de la raíz, en 1956; “De mar a mar”, “Alianza de mis manos” y “Leyenda de amor”. Esto para un recuerdo que se quedó encendido Abriendo el mar, a veces, desde su misma tumba, Y en donde el sol caía como un romero líquido La tarde era una sola gaviota suspendida. Esto es para una calle completamente absorta Que espera nuevos pasos para nombrar huellas, El polvo es una copa de longitud desierta Cubriendo más de un árbol, estacionado cerca. Hay veces que las manos se me rompen de luces Entre un buscar las voces que se ocultaron pronto. Entonces siento el viento estrujarse en mi pecho Cuando creo distancias en mi viajar intenso. Esto es para una meta completamente ajena, Para ir sin sentido caminando en la ausencia Para un buscarse el nombre que se quedó sin letra, Extendido a lo largo de la palabra muerta. Esto que en mis ojos son sus ojos unidos Como sobre mis labios sus besos acunados. Esto que llevo triste entre mis manos grises Es la querida forma de su cintura leve. Amé, crucé incendiado el ancho de mi vida, Conquisté nuevos cielos y germiné entero, Completamente nuevo ascendí hasta sus labios Y hoy descendiendo a mi grave soledad sin sonido. Esta es para un recuerdo que se quedó encendido, Que no ha muerto ni muere y siempre va conmigo. Es para que yo sepa que aunque camine sólo Hay una novia inédita hasta el fin de mi vida. Mío este cuadro, Este sueño, Esta verdad de polen. Cruzas sobre mi abierta herida En la trunca esperanza En esta tarde de ostracismo. He visto al mundo desde el plano del mundo, Desde un peldaño más abajo del mundo, Desde ninguna floración de trinos. Le he visto con estos ojos turbios de pobreza Con la raída ropa de mi sueño. ¿Cómo decirte? ¿Cómo absorber tu nombre marinero? Mejor te digo, hermana, camarada. Hoy ya no temo. Hoy destrozo mi lámpara ilusoria Y me descubro. Voy a iniciarte en este nuevo encuentro De ver las cosas sin ningún paisaje. A veces pienso que es difícil buscar en esta noche Y tropezar con lo que no ha visto Y lo que está por descubrir sin tregua Y lo que no te han dicho las mañanas Cuando miras el mar de tu ventana. A veces pienso que pocos nos quedamos en la sombra Para cantar con nuestros pobres dedos Eso que nadie mira Y nadie toca. Un día yo te dije: Ámame, marinera; con tu acuática fiesta de celajes Ámame con tu marca elástica de peces. Ámame con tu puerto y t u escafandra, Con tu cuerpo de esponja y con tu golfo, Con tu piel de cristal y tu silueta. Ahora yo te digo que me ames Como esa pleamar de los que ansiamos Bebernos las palabras del que muere Imaginando el pan que nunca tuvo. Quiero que me ames, como yo a los pueblos Que abrazan Con los gritos fundidos en su lucha. Ámame. Como amo la libertad, la paz y la justicia, La vida digna y el pan de todos. (Emitido en 13.02.01) |