Agro

Jana y sus hermanas – Patricia Damiani

Jana y sus hermanas – Patricia Damiani

Jana Rodríguez Hertz inauguró su columna desde la Expo Prado con una invitada a tono: la empresaria agropecuaria Patricia Damiani.

En esta columna, Jana va a conversar con algunas de las mujeres más destacadas en distintos lugares de la sociedad uruguaya: academia, cultura, medios, negocios, por ejemplo. Aprovechando que inauguramos la columna en la Expo Prado, la primera invitada fue Patricia Damiani.  

Patricia entró en el negocio agropecuario cuando falleció su marido, quien era propietario de un campo. En ese momento de crisis, tanto personal como económica, ella tomó una decisión arriesgada. Aunque su padre, el contador Juan Pedro Damiani, le aconsejó vender el campo, Patricia decidió entrar al negocio agropecuario. “Yo no le quería enseñar a mis hijos a vivir de rentas, les quería enseñar a trabajar”.

Damiani es socia de la Asociación Rural del Uruguay y de la Sociedad de Criadores de Aberdeen Angus del Uruguay. Consultada sobre qué mensaje querría dejarle a la sociedad uruguaya de parte del sector agropecuario, ella contestó lo siguiente:

“(Los empresarios agropecuarios) producimos alimentos, la tierra puede vivir sin el hombre pero el hombre no puede vivir sin la tierra. La tenemos que cuidar. El sector agropecuario merece respeto por parte de toda la sociedad porque en las buenas y en las malas seguimos produciendo y es la fuente de alimentos. Todos los días vas al supermercado y encontras leche, carne, pan y es gracias al trabajo que los uruguayos seguimos apostando. La actividad en el campo es sacrificada, trabajas en la intemperie, todos los días, no hay de sábados y domingos”.

El loro del quinquenio

Juanchi y Sapo no podían dejar de preguntar por Juan Pedro Damiani, histórico dirigente carbonero. Y Patricia les contó cómo apareció la mascota más conocida del fútbol uruguayo: el loro “Quinquenio”.

“Era el cumpleaños de papá y todos los años le regalábamos un regalo colectivo con mis hermanos, siempre era un pijama o una camisa. Y un día dije ‘Vamos a comprarle algo diferente’ y le compré un loro que me costó más de 1500 dólares. Mis hermanos no me quisieron acompañar con el regalo y se lo regalé sola, junto con una carta que decía ‘Mire contador que yo soy de Peñarol, me encanta fumar, las mujeres y el etiqueta negra, vamos a ser grandes amigos’ y le encantó”.

Entre risas, Juanchi le dijo a Patricia que “cada pirata lleva su loro en el hombro”, a lo que ella contestó “ahora el loro lo tiene Juan Pedro”.

Las más vistas

Registro

Suscripciones:
×