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Agro

¿Cómo se fijan los precios de la carne?

¿Cómo se fijan los precios de la carne?

En un solo mes, el precio de la carne aumentó 16%, encareciendo el alimento más preciado por los uruguayos. ¿Cómo se fijan los precios de la carne? ¿Cuál es el papel que juegan los distintos actores de la cadena? ¿Es necesario que el Estado intervenga para que haya cortes rebajados en el mercado interno? Para discutir el tema, La Tertulia Agropecuaria reunió a Gerardo Zambrano, rematador; Pablo Carrasco, director de Conexión Ganadera; Hebert Falero, presidente de la Unión de Vendedores de Carne, y Guillermo Villa, contertulio habitual. La mesa fue coordinada por Rosanna Dellazoppa y conducida por Emiliano Cotelo.


(emitido a las 9.39 Hs.)

EMILIANO COTELO:
La carne vacuna que se produce en nuestros campos es uno de los alimentos preferidos en la mesa de los uruguayos. Y, al mismo tiempo, es uno de los productos que más nos identifican en el mundo.

Por eso a casi nadie le resultan indiferentes algunas noticias que hemos escuchado en las últimas semanas, por ejemplo:

“La carne para el consumo aumentó un 16% en el último mes”, “la escasez de la oferta de ganado hace caer la faena”, “fueron enviados al seguro de paro unos 1.800 obreros de los frigoríficos y de la industria del cuero”.

¿Cómo se fijan los precios de la carne, que en buena medida explican algunas de estas situaciones? ¿Cuál es el papel que juegan los distintos actores de la cadena? ¿El Estado debe incidir de una u otra manera para que baje el precio de los cortes vacunos en el mostrador?

Vamos a trabajar sobre estas preguntas en una mesa integrada por productores, consignatarios y carniceros.

***

EC - Presentamos a los tertulianos de esta mañana.

ROSANNA DELLAZOPPA:
Gerardo Zambrano, conocido rematador de nuestro medio; Pablo Carrasco, director de Conexión Ganadera; Hebert Falero, presidente de la Unión de Vendedores de Carne (UVC), y Guillermo Villa compañero de equipo.

Quizás sea el momento de contestar la primera pregunta de la audiencia: “En esta tertulia, ¿cómo es que no está la industria?”.

EC - ¿Qué dices tú?

RD - Es difícil conformar la tertulia cada mes, tratamos de hacerlo con bastante anticipación para lograr un trabajo más profesional, trabajamos bastante en equipo con los invitados, y antes de toda esta temática del aumento de los precios yo había pensado en otro enfoque, también sobre el tema carne. Al final nos pareció oportuno dar respuesta a la audiencia, sobre todo a aquella que no está cerca de los temas del campo, y sobre todo en este tema referido a los precios. Tenemos programado tener a la industria para otra tertulia que será el segundo capítulo de ésta; ya hemos conversado con un industrial y hemos comprometido su presencia, así como la de alguien del Poder Ejecutivo.

EC - Una duda que me asaltaba cuando charlábamos con Rosanna en los días previos es: la situación de las últimas semanas, de aumento del precio de la carne y de centenares de obreros de la industria frigorífica enviados al seguro de paro, ¿se diferencia en algo de lo que pasa todos los años más o menos en estas fechas del invierno en Uruguay? ¿Qué dice Zambrano?

GERARDO ZAMBRANO:
No se diferencia mayormente, estamos en una época de baja extracción, de baja faena, de poco ganado, con aumento de precios como normalmente; es el período de la poszafra, quizás un poco anticipada este año por un montón de factores. En cuanto al tema que se trata de usar, lo de Florida con los obreros, con el seguro de paro, también es normal que las plantas, aprovechando la época de poca faena, habida cuenta de la poca oferta que hay, aprovechen para hacer algunos arreglos en las fábricas y ponerse a punto para cuando venga la abundancia de ganado que normalmente empieza en la primavera y termina al principio del invierno. No es algo atípico, hay oscilaciones en función de la época, del momento, pero es normal.

EC - ¿Qué dice el representante de los carniceros?

HEBERT FALERO:
Pienso que es normal, sí, aunque ha mejorado en los últimos años. Convengamos en que tenemos una poszafra mucho más chica que antes, la producción ha mejorado muchísimo en ese sentido, se preparan muchos más campos, hay más ganado todo el año. El año pasado se esperaba una poszafra mucho más dura, y sin embargo no digo que haya sido normal pero prácticamente no pasó lo que pasó este año. Por eso nos extrañó que pasara este año, dado que el año pasado, en el que había habido secas, pensábamos que iba a haber.

GUILLERMO VILLA:
La excepción fue el año pasado, lo normal es este año.

EC - ¿En qué sentido?

GV - Sin analizar los extremos, es mucho más probable que pase lo de este año que lo del año pasado. El año pasado, producto de la seca, el productor no tenía más remedio que salir a ofrecer categorías que no tenía previsto vender, pero no podía pasar el invierno con ese ganado, entonces hubo una sobreoferta de hacienda no común para esa época, lo que llevó a que la industria aprovechara la coyuntura que se estaba dando en ese momento –que el productor tenía que vender sí o sí– y comprara a buenos precios, para seguir de largo faenando y postergar las reparaciones habituales.

EC - Falta que hable Pablo Carrasco, y quizás a él le puedo preguntar: ¿qué hay que entender a partir de estos primeros comentarios?, ¿que se informa mal a propósito de estas situaciones?, porque tiende a haber una cierta alarma: “aumentó tanto el precio de la carne”. ¿No se lo está examinando bien? ¿Se debería titular en todo caso: “Como es costumbre en estas épocas, aumentó tanto el precio de la carne”?

PABLO CARRASCO:
Se juntaron varias cosas. Para tomar el primer tema, el cierre de industrias y gente en el seguro de paro, la primera parte de la alarma, suscribo lo que dice Falero, al menos mis recuerdos de joven o de niño eran que sistemáticamente prácticamente toda la industria cerraba en los meses de agosto y setiembre, y no se trabajaba más. Eso era una poszafra, no se llegaba a las 5.000 reses faenadas para las situaciones mínimas que se precisaban. En este momento de “escasez” estamos hablando de plantas que cierran con una faena semanal de 35.000 reses; es decir que estamos cerrando plantas con una faena semanal que en otras épocas era el máximo.

RD - ¿Eso tiene que ver con que hay más plantas que antes?

PC - Tiene que ver con que la capacidad de faena de este país pasó de 40.000 a 65.000, 70.000 reses semanales a partir de inversiones realizadas por la industria durante estos últimos años.

Y en cuanto al precio de la carne, también acá hay una cosa coyuntural; está la suba de todos los años, de toda la vida, de la poszafra. Yo creí que se iba a acabar si el feedlot seguía creciendo, porque el feedlot genera una contrazafra y en lugares como Argentina, por ejemplo, es en febrero que sube la carne porque es cuando falta ganado, no en setiembre, a partir de los engordes a corral. Sin embargo el engorde a corral, que el año pasado fue enorme –este año fue poco, casi solo a cargo de los frigoríficos–, no consiguió evitar esta poszafra típica, volvimos a la historia.

A esa poszafra se le suma una suba de 10% en el dólar, que explica dos partes de lo que subió la carne.

EC - Ese es un factor coyuntural, de este año, a diferencia de otros años en esta época.

PC - Exactamente, pero se metió todo a la misma vez y en la misma bolsa. Yo entiendo la alarma, 1.600 personas, sube la carne 15%, ¿qué está pasando? Pero si se desagrega, se obtienen cosas totalmente normales.

EC - Acaba de ocurrir esa levantada del valor del dólar a partir de un cambio en los instrumentos que el gobierno utiliza para incidir en el tipo de cambio. Ahora el Ministerio de Economía interviene de manera explícita, se hacen anuncios, se mencionan valores del dólar que serían los adecuados, y eso hizo que en un solo mes el dólar recuperara 10%.

GV - Con respecto a tu pregunta en concreto, no se generan alarmas infundadas, todos los reclamos que se están haciendo son válidos, pero todos a lo largo de esta cadena tenemos la capacidad y la necesidad de mirar lo que nos pasa a cada uno. Yo entiendo la posición de Falero que generó la alarma de que la carne había subido 16%; lógico, su negocio, sin ser una ofensa, es vender carne, si me sube el producto que yo vendo 16% y baja el consumo, baja mi facturación.

EC - ¿Tú dices que Falero generó una alarma?

GV - Fue el detonante. Desde el punto de vista de los funcionarios que generaron la movilización es absolutamente válido, si yo me quedo sin trabajo, paso al seguro de paro y de repente tengo la visión de que la empresa no va a volver a abrir, indudablemente tengo la necesidad y la obligación de manifestarlo. Justamente, el tema de esta tertulia es tener la capacidad de analizar todos los puntos de esa cadena, porque a los productores nos pasa lo mismo, cuando nos pagan muy poco por el ganado y no nos dan los números, generamos alarma; quizás no sea un sector tan sensible para la población como puede ser la carne o la gente en seguro de paro. Y la industria lo mismo, cuando no le dan los márgenes… la única diferencia es que cuando a la industria no le dan los márgenes se suma a la alarma de la gente en el seguro de paro, porque manda gente al seguro de paro, y se suma a la gente de la carne, porque tiene que subir la carne. Entonces en las quejas está desbalanceado el equipo.

HF - Yo soy la cara visible, pero la prensa se entera de las subas antes que nosotros a veces. Sinceramente, no somos nosotros los que vamos a la prensa, sino que la prensa viene a buscarnos. De cualquier manera, si ustedes escucharon mis declaraciones, yo dije que no había subido 16% real, que lo real era 6%, lo dije en todas las declaraciones.

EC - ¿Cómo llegaba a esa conclusión? Porque por un lado usted descontaba la inflación.

HF - Mirando las listas de precios del año pasado de los frigoríficos a nosotros y las listas actuales. Lo que pasa es que hubo una baja y después una suba. Estábamos acostumbrados a un precio estable de la carne, hubo casi dos años de estabilidad, entonces que ahora suba 16% causa alarma, por supuesto. De cualquier manera hay que aclarar que se trasladó al público solamente un 9%, según datos de INAC. Eso está dado porque en la plaza todavía hay un montón de cortes sobrantes de exportación que está volcando la industria, no solo los que acordamos con el gobierno, sino otros cortes que no se están exportando. Los carniceros tratamos de que la carne suba lo menos posible al público para que la gente no se retire de las carnicerías.

RD - A mí hay un punto que me interesa particularmente como producto de esta tertulia, y es aportar a que termine de aclararse esta desinformación que llega al consumidor y que siempre pone de enemigos a los que están en la punta, en el campo, en la producción, y a los que van a la carnicería a comprar. Hay una cantidad de factores, estamos comentando algunos coyunturales, y hay otros estructurales, que hacen que estemos hablando de un producto que desde 2003 viene creciendo en el mundo y que está valorizado en el mundo. Entonces me parecía importantísimo ver si entre los cuatro que están acá se podía aportar a la audiencia por qué en vez de dramatizar sobre una situación deberíamos estar contentos de tener un producto que el mundo requiere.

GZ - El tema de la carne es populista, y en definitiva se les presta atención a estas sensibilidades mucho más de lo que se debería. El ministro compara con los árabes, dijo que esto es como si los árabes se pusieran tristes porque subía el petróleo; acá sube la carne, que es el principal producto de exportación del país, lo que le genera divisas, y parecería que es un problema. Para mí no es un problema.

EC - El ministro de Ganadería, Tabaré Aguerre, comentó: “Este debe ser el único país que se preocupa porque su principal producto de exportación está muy valorizado en los mercados externos”.

GZ - Exactamente. Esto pasa por lo que tú comentabas, la información, la forma de la información, en qué puntos se centraliza la información, cuando el tema está en otro lado. El tema no es el precio de la carne, el problema es el poder adquisitivo de la gente. Si la carne sube, y ojalá suba, hay que pensar cómo hacemos para que la gente gane más y pueda consumir carne si quiere, pero el tema está enfocado claramente en otro lado.

Un comentario muy cortito: ayer estaba en el campo, fui a la estancia, enfrente hay una escuela, fuimos a la escuela con mi señora para ver en qué se podía ayudar, y la directora es suplente de suplente de la persona que está a cargo de esa escuela. En esa escuela hay una directora que pidió licencia médica por psicóloga, después aceptó otra que al otro día pidió licencia por maternidad, entonces la que está es la tercera suplenta. Hay nueve chicos, hay tres sueldos, porque le pagan a la directora, a la suplenta y a la otra suplenta, más una auxiliar que les da de comer a los nenes. Hay nueve nenes y cuatro sueldos. Ante este tema la preocupación por la carne pasaría no a un segundo plano, a un décimo plano.

EC - Otro ángulo posible es preguntarse por qué los uruguayos somos tan dependientes de la carne vacuna para nuestra dieta, por qué en esta época del año, cuando el precio de la carne vacuna suele aumentar, no desdramatizamos la cosa y si podemos compramos la carne vacuna a ese precio, y si no podemos compramos otra carne, de pollo, de cerdo, de pescado, y solucionamos de otra manera la dieta. Ese factor también incide; ¿o no?

GV - Es un tema cultural, toda la vida en Uruguay de lo más barato que teníamos en la dieta era la carne. Sin duda eso va cambiando, es un proceso lento, y no hay que dramatizarlo. Yo creo que el uruguayo no debe hacer un cambio estructural de su dieta, sino que tiene que estar preparado para hacer un cambio coyuntural en determinados momentos del año.

EC - A eso me refiero, porque esa dependencia tan fuerte de la carne vacuna es la que después lleva a la tentación intervencionista, a que el Estado, el gobierno se sienta obligado a tomar medidas o a presionar en busca de medidas, en busca de la aparición de ciertos cortes con valores más accesibles.

HF - Lo que pasa es que la carne vacuna tiene un montón de ventajas sobre los demás tipos de carne. Primero, no aburre, es fácil de hacer, y es lo más rico que hay. Entonces, indudablemente, para una persona que está acostumbrada a lo mejor es difícil cambiar.

EC - Falero defiende su negocio.

GZ - Sigue siendo culpable, los europeos no se aburren de comer pollo y cerdo.

HF - El ministro tiene razón, en el fundamento tiene razón, pero si yo voy a Arabia y les pregunto a los ciudadanos de ahí si les gusta que les suba el combustible van a decir que no. Eso es lo que pasa acá, si le preguntamos al ciudadano común si le gusta que le suba la carne, no. Puede ser que el que tenga un poco de conocimiento y vea la situación general lo admita, pero un ciudadano común no lo admite.

PC - Me parece que discutir si la carne debería ser tan importante o no es una discusión vieja, semántica y sin solución. Vamos a seguir siendo así, en este país una suba de la carne se va a manejar de una manera completamente distinta de una suba del pollo, al menos en los próximos años.

EC - No tiene arreglo.

HF - Convengamos que el consumo de pollo ha subido notablemente en nuestro país últimamente, actualmente es el 20% de nuestra venta en la carnicería, cosa que hace 10 años no pasaba ni cerca.

PC - No hay alegría en los titulares de los diarios por eso, en cambio este año vamos a comer más kilos por cabeza que los argentinos y nos sentimos fantásticamente mejor que ellos, porque la carne en Uruguay es un símbolo distinto.

Yo quería suscribir lo que decía Gerardo, los grandes cambios en el consumo de carne roja en Uruguay se han dado por dos razones: o por tragedias desde el punto de vista del poder adquisitivo, en 2002 nos caímos de 60 kilos por persona a 35 o cosa por el estilo.

EC - Te referís al consumo anual per cápita.

PC - Fue muy doloroso para los uruguayos, fue una cosa brutal. Y la otra razón son los procesos de destrucción de la ganadería, de lo que gracias a Dios estamos lejos; estamos cerca geográficamente, porque es lo que estamos viendo en Argentina, pero estamos lejos de algo exactamente igual que se hizo en este país hasta el 74 o cosa por el estilo, cuando había doble tipo de cambio, intervención, vedas y todo lo demás que determinó aquella historia que yo una vez describí: se llegaba a un rodeo de ganado y el dueño estaba matando con un pique los terneros para que las vacas no estuvieran preñadas, porque esa era la peor tragedia que podía tener desde el punto de vista económico, las vacas había que venderlas gordas.

GZ - Hasta hace poco generaba más plata vender un vientre gordo que un vientre preñado.

GV - Hoy sigue pasando.

EC - Explíquenle al oyente esto del vientre gordo y el vientre preñado.

GZ - Una de las afirmaciones que hay por ahí es que la faena del vientre preñado obviamente va contra el aumento del stock ganadero del país, vacuno en este caso. Entonces el hecho de faenar vientres preñados va contra la posibilidad de que haya mayor producción de terneros y por ende más ganado después para faenar. Lo que pasa es que para el productor la ganadería tiene una economía muy limitada, hace que busque los recursos en los momentos de necesidad, y si en invierno una vaca preñada gorda vale más que una vaca preñada, vendés la vaca gorda con destino a faena y no esperás a que tenga el ternero, son nueve meses para que para, seis meses para que destete al ternero; el ciclo ganadero es muy largo y eso hace que se complique. En Argentina es peor, porque en Argentina el consumo está restringido en la vaquilla, como le dicen ellos, que es la vaquillona, que va a ser después la madre y que vale un precio mayor que el novillo. Quiere decir que lejos llega de ver un toro cerca.

***

EC - Los oyentes están muy enganchados con la discusión, hasta los vegetarianos como Ali, que dice: “Estoy siguiendo con mucha atención esta tertulia”.

Guillermo quería agregar algo.

GV - Un análisis cortito. ¿Por qué sube la carne? La primera respuesta es: porque a los frigoríficos les sube la materia prima, que es el ganado. Debemos preguntarnos entonces por qué sube el ganado. Yo quiero desmitificar algunas cosas, la gente piensa que el productor está haciendo una especulación, está reteniendo ganado para forzar a la suba.

EC - Abel, que manda su mensaje de texto dice: “La carne sube para que los terratenientes puedan derrochar más”.

GV - Exacto, lo que piensa él lo piensa mucha gente.

GZ - Que lo piense mucha gente no quiere decir que sea verdad.

GV - Yo no dije que sea correcto, dije que lo piensa mucha gente. Hoy el ganado está subiendo porque no hay ganado pronto en el país, y no porque alguien esté apretando ganado en los establecimientos y especulando con una suba. Lo que tenemos que preguntarnos es por qué no hay ganado. Eso hace al fondo de la discusión. Hoy se da una coyuntura en la cual el mercado exterior de la carne no está subiendo tanto, está muy parecido a como estaba a principio de año, ha variado 5 o 6% con respecto a principio de año, pero en el mercado interno sí está subiendo, el ganado está subiendo mucho más acá que la carne fuera. Eso es pura y exclusivamente por la coyuntura de que no hay ganado pronto para faenar en este momento.

EC - Ibas a explicar por qué no hay ganado.

GV - Lo expresamos al principio, es lo más difícil preparar ganado en esta época. El precio del ganado en Uruguay se fija por un mercado libre de oferta y demanda, si hay mucha oferta el precio baja, si hay poca oferta el precio sube. Pero ¿quién fija el precio? El precio lo marca la industria, porque en Uruguay los productores son miles y miles y no se pueden poner de acuerdo, no nos vamos a poner de acuerdo nunca, entonces difícilmente podamos regular la oferta por voluntad. Pero del otro lado la industria en los últimos tiempos se ha vuelto más oligopólica, hoy en cuatro o cinco firmas se concentra quizás el 60, 70% de la faena, entonces es más fácil que la industria regule los precios.

En este momento en que no hay ganado se le está haciendo muy difícil regular porque hay una competencia entre ellos mismos. No hay ganado gordo producto de esa misma política que pasó el año pasado: veníamos de una seca muy grande que se prolongó, se perdieron todas las pasturas, la gente hizo una apuesta muy importante a que no faltara ganado en el invierno, que fue hacer verdeos muy caros –lo dijo Falero el año pasado–, reimplantar todas las praderas que se habían perdido, que se habían perdido todas, y se apostó mucho al corral, a encerrar ganado. La seca siguió y hubo una oferta muy grande de ganado fuera de lo que se engordó, y la industria consiguió ganado muy barato, lo que le permitió regular el precio, y toda esa gente que invirtió fortunas en hacer pasturas, verdeos y en encerrar ganado en los corrales perdió plata a carretillas. Cuando vendía un ganado que se había encerrado en corral en el invierno pasado perdía entre 200 y 250 dólares por novillo engordado. El mercado no es bobo, este año la gente no hizo verdeos, plantó muchas menos pasturas, y no encerró ganado en los corrales. Eso es lo que nos está pasando.

***

RD - Guillermo intentó explicar la vinculación entre el productor y la industria para la fijación de precios. Me gustaría que Falero siguiera con ese razonamiento, a ver si podemos entender cómo se vincula la industria con los carniceros para llegar finalmente al consumidor, que es quien nos importa hoy.

HF - La industria es la que regula el precio, nosotros somos tomadores de precios. Pero dentro del mercado interno hay dos actores totalmente distintos, que son la industria exportadora y los frigoríficos que no hacen exportación. Por lo general es la única competencia de parte de la industria en el abasto interno. Por lo general los frigoríficos exportadores durante la zafra tienen un precio de carne no digo subsidiado, pero distribuyen los costos operativos en todo lo que faenan, y como exportan 80% y mandan al mercado interno 20%, tienen costos mucho más baratos que una planta que solamente hace abasto en el mercado interno. Por eso cuando me hablan de un frigorífico nacional o algo de eso digo que es un poco utópico porque si no exporta un frigorífico acá no subsiste. La industria fija el precio. Nosotros hemos hecho faenas, muchas veces la Unión ha comprado ganado y ha faenado a façon en algunas plantas, y tenemos una época del año en la que de pronto es conveniente, pero la mayor parte del año esto no nos sirve porque nos conviene más comprar a la industria exportadora.

RD - ¿Qué posibilidades tienen ustedes como UVC de importar cortes? La otra medida es exportar ganado en pie. ¿Cómo influyen ambas cosas en el precio interno?

HF - El mercado tiene que ser libre, estamos contra las regulaciones, ya sea del gobierno o de cualquier tipo de regulación. El mercado es libre, y más en la parte de nosotros, que tenemos una competencia muy grande; hoy tenemos el 50% del mercado y los supermercados tienen el otro 50%, hay una competencia muy grande. Por lo tanto no somos partícipes de que haya intervención del gobierno.

PC - Me parece que en estas situaciones tendemos a poner lo que es causa como efecto y lo que es efecto como causa. En términos generales es irrefutable la experiencia uruguaya en el sentido de que cuanto mayores han sido los valores de la carne, mayores han sido los niveles de consumo de carne de la gente. Al revés de lo que nos parece que está pasando en este momento, que vamos a dejar de comer carne porque está subiendo, cuando eso no es una medida que dura una semana, cuando es un proceso, como ocurrió en el año 2002, 35 kilos de carne por cabeza; en 2010 vamos a andar muy cerca de los 60 kilos por cabeza, con la carne valiendo seguramente un 100% más, si no me quedo corto.

No es verdad que los pueblos que comen mucha carne son aquellos que la tienen barata. Como decía Gerardo, es la gente que está bien y con poder adquisitivo la que come más carne. En ese sentido hay una unión por otro lado entre la solidez y la salud de la cadena cárnica y el poder adquisitivo de las personas. Por allí es tan fuerte esa unión que en este contexto y mirando los diarios nos parece inentendible, la gente come más carne cuanto más cara es, porque cuanto más cara es la carne la gente tiene más plata. Esa es la primera relación que quería hacer.

Hay otras cosas que funcionan al revés de lo que estamos planteando en este momento, como por ejemplo la petición de prohibir la exportación de ganado en pie, que viene del sector sindical.

EC - Sí, la Federación de Obreros de la Carne ha solicitado que se prohíba o al menos se suspenda el permiso para exportar ganado en pie, de modo que ese ganado se faene en los frigoríficos uruguayos y dé trabajo a empleados uruguayos.

RD - Se da a entender que esa es la causa del envío a seguro de paro, eso es lo más serio de todo.

PC - En general funciona totalmente al revés. Los registros de exportación en pie muestran que en 2007 2% de los vacunos se exportó en pie, en 2008 5%, en 2009 8,5%, en 2010 2%.

EC - El máximo ha sido 8%.

PC - Fueron 8,5% en 2009 y 5% en 2008. Fueron los máximos en ese momento porque la enorme sequía puso de rodillas a los productores, que buscaron todas las formas de obtener valor de los animales. Siempre va a ser así, siempre que se exporte mucho ganado en pie va a ser porque en la interna, entre la industria y los productores, los productores están perdiendo lejos. Para el público que compra la carne quiere decir que está comiendo la carne muy barata. La exportación en pie va en relación inversa a la baratez de la carne para el consumidor, no es como lo estamos tratando de ver. La exportación en pie es un síntoma de que la carne está muy barata y los productores buscan alternativas, no lo contrario.

GV - Quien hace la exportación es una persona que está haciendo un negocio, no una obra social, y por supuesto gana un margen entre lo que compra y lo que vende. Cuando el ganado está barato en Uruguay se puede realizar mayor cantidad de exportaciones; en este momento la industria no puede comprar ganado porque está caro, por eso se da un 2% hasta ahora. Alguien que se comprometa a hacer una exportación de ganado tiene que salir a captar la hacienda acá dentro, que le sube todos los días, entonces posiblemente no pueda cumplir con la exportación o tenga que sobrepagarla, lo que le va a significar pérdidas. Va en línea directa, cuanto más vale el ganado, más poco probable es que se pueda exportar en pie.

GZ - Se han hecho exportaciones en pie últimamente con el ganado caro, y si el mercado exterior admite esos valores, evidentemente va a ayudar a que la cadena funcione y se enriquezca. Yo coincido con Pablo 100% en cuanto al sistema, pero el mercado es libre, es reflejo de los valores del exterior; todas esas cosas van a favor de la riqueza del país, el poder adquisitivo y que se pueda comer más carne a pesar de que sea más cara. No sólo no hay que limitar eso, sino que hay que fomentarlo. Los números que mencionó Pablo son tal cual y no son relevantes para que ninguna industria pare porque se van uno o dos barcos con ganado.

GV - En esa misma línea, no debemos olvidar que cuando pensamos en una ganadería a largo plazo, el primer eslabón que se posterga y el que determina los ciclos es la cría. Toda la vida hablamos de que la cría es la clave para que en Uruguay crezca progresivamente y a largo plazo la ganadería. Si analizamos las exportaciones, la historia indica que la categoría que más se exporta generalmente son los terneros. Este año se dio la coyuntura de que se exportó mucho ganado hecho de más de 350 kilos.

RD – Era ganado lechero.

GV - Generalmente los negocios son de terneros. Eso es lo que hace que se mantenga un precio en la venta interna de terneros, que es una transacción entre productores que a la larga permite que el sistema crezca y se sustente.

HF - Nosotros no vemos mal que haya competencia en la exportación, nosotros decimos mercado libre. Creemos que la importación de carne es un arma valedera para mantener el precio dentro de los cánones normales, como lo hicimos hace cinco o seis años. Hoy estamos averiguando, ya tenemos precios y sabemos que los precios en Brasil son los mismos que tenemos actualmente acá. Si la carne sigue subiendo tenemos un arma para paliar la situación de estos meses de poszafra.

EC - ¿Qué dice con respecto al precio si se importa de Brasil?

HF - Que está al par con el nuestro, el precio final sería más o menos el mismo.

EC - No habría una ventaja para el consumidor.

HF - No, hoy no.

EC - La otra herramienta posible es que el Estado intervenga de alguna forma. ¿Qué piensan ustedes de ese debate que es recurrente?

HF - Hoy la carne no está en un precio de alarma, es un precio normal. El problema fue que subió de golpe 16%, la gente lo nota por un salto muy grande.

RD - Que usted dijo que no era 16%, además.

HF - Si vemos en el tiempo, no fue tanto.

EC - El gobierno no salió a negociar con la industria la posibilidad de que aparecieran algunos cortes vacunos a precios rebajados.

GZ - Yo tengo mi opinión, creo que lamentablemente el tema de la carne es un tema popular, populista, que atrae la atención.

RD - ¿Trae votos?

GZ - Obvio, atrae la atención a algo que no debería tener tanta importancia como otras cosas mucho más importantes. Nadie puede considerar que esté bien intervenir nada. El libre mercado es lo único que nos determina los movimientos y los valores. En ese aspecto rechazamos todo lo que sea intervención. Y aparte una cosa que decía Falero recién, la carne está valiendo lo mismo en la región, vale lo mismo en Brasil, en Paraguay, más en algunos lados como Chile. No es un tema de que acá la carne sea un problema, Falero decía que tiene la posibilidad de importar en la medida que el negocio sirva. Creo que estamos haciendo del valor de la carne todo un tema populista que no es conducente. El tema de los obreros de Florida no es así, no es que porque subió la carne los obreros están en el seguro de paro, siempre se ha hecho en estas épocas de dificultades. Y ni que hablar de regular nada.

GV - Dos comentarios. Primero, lo que Gerardo acaba de decir del seguro de paro, cuando las perspectivas son que la producción de ganado sea baja se corre el riesgo de que disminuya la producción de carne en Uruguay. Si analizamos la industria frigorífica en los últimos años, se ha invertido enormemente en la industria, se han reflotado frigoríficos que estaban perdidos, se han hecho frigoríficos nuevos, y eso no se está haciendo con análisis de que el precio del ganado baje, sino pensando en que el ganado va a subir a largo plazo. Hoy nos preocupamos, y es para preocuparse, porque hay 1.800 personas en seguro de paro coyunturalmente, pero no analizamos cuánta gente más está trabajando en la industria frigorífica y en toda la cadena, en eso que creció en los últimos años, que es mucha más que la gente que hoy está coyunturalmente en el seguro de paro.

RD - Y va a seguir creciendo.

GV - En cuanto a la intervención del Estado, de ninguna manera podemos aceptar que intervenga en la parte operativa de la relación oferta-demanda, ni prohibiendo exportaciones, pero cuando el Estado quiso fomentar el consumo de carne ovina la exoneró de IVA. Hoy la carne que estamos comiendo está gravada con 11% de IVA; capaz que en la coyuntura del invierno podemos generar una exoneración que atenúe el costo de la carne.

EC - Lo cierto es que esas negociaciones terminan existiendo, en el período de gobierno pasado se hizo famoso el “asado del Pepe” y este año se han probando otros acuerdos posibles con la industria. Entonces, ¿cómo es?, si esos cortes más baratos terminan existiendo quiere decir que había margen, que había precios inflados. ¿O por dónde va la diferencia? ¿Cómo se entiende esto?

HF - No hay cortes más baratos. La industria está largando a la plaza cortes que tenía en cámara de ganados que pagó a precio barato. No hay ningún sacrificio de la industria, simplemente tiene cortes que fomenta, y nos exigen a nosotros márgenes chicos para que lleguen al público a precios accesibles.

EC - Pero ¿por qué aparecen cuando el gobierno pide cortes más baratos y no aparecieron antes? Esa es de las cosas que no me cierran.

HF - Vamos a aclarar, el carnicero tampoco es el bueno de la película, nosotros les bajamos el margen a esos cortes y lo trasladamos a otros cortes, porque nosotros tenemos un costo de funcionamiento en nuestros establecimientos y no podemos perder plata. Cuando nos tarifan uno, dos o cinco cortes, depende de la incidencia que tenga para cada carnicero, porque de repente tarifan un corte caro y a los carniceros de la zona de bajo poder adquisitivo no les importa porque venden muy poco de ese corte, pero para los que están en Pocitos es la mayor parte de su venta. Cada carnicería tiene su ecuación y la traslada, como el mercado es libre se adecua la tarifa para seguir con los márgenes normales.

GZ - Te lo resumo en una frase: en esta moda que se ha impuesto de conseguir cortes baratos el juego es que el gobierno hace de cuenta de que va a conseguir que bajen y la industria y los carniceros hacen de cuenta de que los bajan.

EC - Ahora entendí menos todavía.

HF - Tal cual.

GZ - Hay una exigencia de bajar cortes determinados, y después hay un reacomodo, son los cortes viejos o algún clavo de riñones que no pude vender; en definitiva me sirve, era lo que iba a hacer de cualquier manera, pero ahora con el título de “bajaron los riñones”. Son fuegos artificiales, no tienen incidencia en el mercado.

HF - No, algo de incidencia tienen porque se vende, y de pronto le alivian el presupuesto a la gente que busca este tipo de cortes. A nosotros no nos ayuda este tipo de medidas para nada, nos sirve únicamente porque traemos gente a la carnicería buscando estos cortes, pero a la larga te desbalancean la venta, porque el rendimiento de nuestro negocio es que se venda todo parejo, entonces si de pronto te ponen un peceto barato y desbalanceás, se te quedan las otras pulpas.

GZ - Dos pecetos por novillo, no tenés más.

RD - Y en la historia de su negocio en la venta de carne, ¿qué tan frecuente ha sido esto?

HF - El gobierno ha intervenido en los últimos tres años.

RD - ¿Antes qué pasaba en esta época?

HF - El año pasado creo que no hubo intervención, fue hace dos años, cuando el famoso “asado del Pepe”, una medida que en líneas generales fue buena para nosotros porque trajo gente a las carnicerías. Al principio tuvimos algunos problemas, tuvimos problemas hasta con el ministro, porque la instrumentación de estas medidas no es fácil. De repente yo o el presidente de la otra gremial de carniceros acordamos ciertas cosas y después tenemos que trasmitirlas a nuestros socios, pero hay que recordar que son empresas, no son una cadena de supermercados que dice “vamos a vender a tal precio” y vendemos. Estas medidas son difíciles de instrumentar.

***

EC - Parece que la discusión recién empezó.

RD - Sí, queda claro que va a tener una segunda parte por lo menos. Vamos a hacer una rueda con comentarios finales de cada uno.

PC - Yo cerraría diciendo que el mapa de la carne en este país son ganaderos que le venden a la industria o que exportan en pie, 95% se lo venden a la industria, 5% lo venden en pie, y de eso que va a la industria, más o menos 35% va al mercado interno y 65% al exterior. Los precios del ganado, de la carne, de los cortes en este momento están como nunca estuvieron de equilibrados entre sí y con la región. Entre sí, entre los ganaderos y la industria, la relación que hay hoy entre el valor de la carne uruguaya y lo que se les paga a los ganaderos, porque los productores tienen hoy un alto poder negociador, y es lo que debe ser. Como no lo fue en 2007 ni en 2008, cuando nos fue muy mal por una sequía que nos impedía negociar. Para adelante no hay por qué esperar cosas bruscas, recuerden siempre el dólar, que se nos mezcla en esto y no es una cosa de los productores. Pero hacia delante los precios están dentro de los márgenes, en los mínimos para cada parte, y cosechando los ganaderos lo que les corresponde.

GZ - Estamos polemizando un problema que no es problema, es un tema que hay que analizar profundamente para la gente que no conoce, que posiblemente sea la mayoría de esta audiencia. Pero no es para polemizar sino para ponerse contento porque un producto de exportación mayoritario en Uruguay tiene buena demanda, tiene buenos precios, no hay que analizar los problemas que eso trae, sino las ventajas, y enfocarnos en los problemas que Uruguay tiene, como el poder adquisitivo de la gente.

HF - El mercado tiene que ser libre y la producción tiene que seguir mejorando, para que no haya esta poszafra pensamos que los precios tienen que ser acordes, que tiene que haber un precio estable todo el año, que es lo que nos conviene a nosotros, porque la gente se adecua a un precio y después vendemos normalmente. El tema es que no pasen altibajos como este año, si el precio hubiera estado estable y le hubiera servido a todo el mundo hoy no estaríamos hablando de la suba de la carne.

GV - En esa misma línea, en una transacción que se hace por oferta y demanda la industria ha tenido una estrategia cortoplacista, siempre está transando negocios a corto plazo. Queremos que la producción crezca, el sector está con muchísimas ganas de invertir, y la única forma en que se puede pensar en inversiones en el largo plazo es que algún día nos podamos sentar los productores y la industria a analizar negocios a largo plazo, pautas de negociación más allá de los próximos 15 días, pensar en un año, dos, tres para adelante. Esa va a ser la única forma de atenuar los picos de precios coyunturales y de que el país crezca en su conjunto, todos van a ganar.

RD - Totalmente de acuerdo.


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Transcripción: María Lila Ltaif


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Próxima Tertulia Agropecuaria: lunes 30 de agosto de 9.30 a 10.30 horas.




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