(Emitido el miércoles 28.03.07 a las 9.35)
EMILIANO COTELO:
Los biocombustibles son, sin duda, una de las vedettes del momento. Si uno participa en cualquier discusión (obviamente en una sobre energía, pero también sobre economía o a propósito de problemas sociales, demográficos, geopolíticos, medioambientales), en todos los casos seguramente terminará hablando de biodiesel, etanol u otras variantes de la agroenergía.
Hay quienes entienden que se trata de una tendencia irrefrenable y, aun más, que es un fenómeno que debe ser bienvenido. Por citar un ejemplo: el ex ministro de Agricultura de Brasil, Roberto Rodrigues, alguien que ha estado vinculado desde hace años a este proyecto tan comentado del etanol en Brasil, nos decía:
(Audio)
“ROBERTO RODRIGUES:
En verdad, agroenergía representa un nuevo paradigma agrícola para el mundo. Yo pienso en verdad que es casi la construcción de una nueva civilización que reemplaza a la civilización del petróleo. Que va a cambiar totalmente la geoeconomía agrícola del planeta. Países hoy pobres, miserables, como los países africanos, pueden en pocos años, 10, 15, 20 años, transformarse en productores de etanol a través de celulosa y eso les garantiza una posición nueva en el escenario mundial”.
(Fin)
EC - Frente a estas visiones tan optimistas, que abundan por estos días, aparecen también los cuestionamientos. Por ejemplo, se ha vuelto a usar aquella consigna “tanque lleno, estómago vacío”, que alerta sobre la competencia por la tierra que se dará entre generación de biocombustibles y producción de alimentos, en la que esta última terminaría perdiendo.
¿Cómo se analizan estas advertencias, las éticas y las medioambientales, que también se han levantado contra la agroenergía? ¿Qué recaudos deben tomar países como el nuestro a la hora de subirse a este tren? ¿Hay allí, en los biocombustibles, una oportunidad de desarrollo para el campo uruguayo?
Sobre estos temas vamos a conversar en esta Tertulia Agropecuaria, junto a los ingenieros agrónomos Leonardo Mesa, Rodolfo Irigoyen y Guillermo Vila, y la coordinadora de este espacio, ingeniera agrónoma Rosanna Dellazoppa.
***
EC - Rosanna, brevemente, porque de esto ya hemos hablado mucho en el programa, ¿cómo definimos la agroenergía?
ROSANNA DELLAZOPPA:
Agroenergía se define como aquella energía que procede del sector agroindustrial y que integra el conjunto de las energías renovables; esto se menciona en contraposición a las energías no renovables, como es el caso del petróleo.
El segundo punto es que se usan indistintamente en forma permanente biocombustibles, biocarburantes, biodiesel, bioetanol o etanol solo o alcohol solo en algunos casos.
Quizás valga la pena diferenciar estos conceptos de alguna manera nuevos. Por biocombustibles o biocarburantes se entiende a los combustibles líquidos o gaseosos que se producen a partir de seres vivos. Tú en algún programa hablabas de la definición de biomasa. En general son productos agropecuarios o residuos de la agroindustria. Y los más comunes o los más mencionados son el biodiesel y el bioetanol o el alcohol, porque son los que han tenido mayor perspectiva de desarrollo a nivel mundial.
Para biodiesel las materias primas precursoras y las más conocidas, especialmente en nuestro país, serían soja y girasol. En otros países con mayor adaptación está el caso de colza y canola.
LEONARDO MESA:
Todos ellos tienen en común que producen aceite.
RZ - Exactamente, en todos los casos de ellos se obtienen aceites vegetales.
EC - Pensando en biodiesel, los cultivos son básicamente…
RD - Decíamos que eran oleaginosas: soja, girasol, y en otros países con mayor adaptación, colza y canola. Aquí sería incipiente.
EC - En el caso del etanol, ¿cuáles serían los cultivos base?
RZ - En el caso del etanol, bioetanol o comúnmente usado (como en Brasil) como alcohol, en general se produce a partir de caña de azúcar o maíz. En el caso de Brasil sería caña de azúcar y en el de Estados Unidos maíz.
GUILLERMO VILLA:
En el biodiesel faltó el aceite de palma, que en Asia es un componente importante.
LM - Todos los cultivos que tengan un alto contenido de aceite.
RD - Claro, traté de centralizar en los que serían adaptables a las condiciones de Uruguay.
EC - Está claro que todos los países desarrollados están transitando este camino hacia el uso de los biocombustibles. Y acá nomás, en Brasil, tenemos un caso realmente consolidado, Brasil ha hecho un terreno de 30 años de experiencia acumulada.
¿Ustedes entienden que los biocombustibles, efectivamente, son una alternativa razonable a los hidrocarburos?
RODOLFO IRIGOYEN:
Cuando uno empieza a internarse en estos temas, por cada respuesta que encuentra, encuentra diez nuevas preguntas. Así que si la audiencia pensaba que oyéndonos hoy le iban a quedar todas las cosas claras, desde ya le digo que lo lamento pero la vamos a defraudar.
Esto es así porque esta problemática impacta en las tres dimensiones básicas de todo lo que nos rodea, que son la económica, la social y la ambiental. Y derivada de estas tres dimensiones básicas, todas las que se les ocurran, las comerciales, las de las producciones alternativas, que pueden ser perjudicadas por estos desarrollos, los agregados de valor en las distintas cadenas y un etcétera no largo, infinito.
Por lo tanto, lo primero que yo querría destacar es que esas dicotomías que somos tan afectos a plantear para buscar soluciones fáciles como puede ser eso que puede ser un poco el lema de los Sin Tierra en Brasil: “tanques llenos y estómagos vacíos”. Son simplificaciones o reduccionismos que siempre enmascaran la complejidad de los fenómenos.
EC – Vamos a ir entrando de a uno en los puntos de la discusión un poco más tarde. Está claro que los combustibles tienen algunas ventajas notorias, ¿no?
LM – El consumo mundial de petróleo es algo así como un río muy torrentoso. El consumo diario de petróleo es algo absolutamente inimaginable, algo así como 500.000 camiones cisterna grandes por día. Es un volumen inmenso. Pensar que vamos a solucionar el problema energético con los biocombustibles es un poquito ambicioso pero sin duda es una buena pata para empezar y no depender tanto energéticamente del petróleo. Es un proceso muy lento. Brasil lo empezó con muchísimo trabajo hace 30 años, de los países de nuestra área es de los que mejor posicionado se encuentran en este tema, pero el consumo actual a nivel mundial de biocombustibles es muy, muy menor, de un dígito porcentualmente, en los países que tienen más consumo.