Villalba dijo que hay miedo y opresión por el poder político, pues los emprendimientos tienen el apoyo muy fuerte del gobierno municipal y del nacional.
Además, dijo, está la opresión del poder económico de estas empresas, “que han hecho mucho marketing”. Y agregó: “Nosotros vivimos acá y conversamos con la gente”.
La activista aseguró que mucha gente les dice que discrepa con las plantas de celulosa pero no puede “ponerse a gritar en contra” por esas presiones. Y contó que las “caras más visibles” del Movimiento que dirige, reciben “piropos que nos son muy agradables” y posturas que les “quitan un poco la tranquilidad”.
De todas formas, Villalba dijo estar convencida de que está peleando por una causa noble. “Estamos luchando por el trabajo que parte de un desarrollo sustentable”, precisó.
La transcripción completa de esta entrevista estará en breve en Espectador.com