(Emitido a las 09.09)
EMILIANO COTELO:
Larrañaga-Abreu. Desde el sábado pasado la fórmula presidencial blanca ya es oficial; fue bendecida por la nueva convención del Partido Nacional, surgida de las elecciones internas del 27 de junio.
Ese acto marcó la puesta en marcha del tramo final de esta campaña electoral rumbo al 31 de octubre. En la ocasión, el doctor Jorge Larrañaga realizó un discurso de tono muy encendido y sin duda triunfalista, confiado en los resultados.
(Grabación)
JORGE LARRAÑAGA:
Esta fuerza viene de las entrañas de este país. Esta fuerza viene del corazón y del sentimiento de los uruguayos. Esta fuerza viene de la identidad nacional. Esta fuerza es la que nos va a llevar a la victoria.
(Fin de la grabación)
Parece un buen momento para dialogar con el doctor Jorge Larrañaga, justo en el día en que acabamos de conocer los resultados más recientes de la encuesta Factum de intención de voto, que han mostrado un nuevo crecimiento del Partido Nacional (PN), para llevarlo al 32 por ciento, pero que también han mostrado, con respecto a la medición anterior, un crecimiento del Encuentro Progresista (EP), que ahora alcanza el 50 por ciento.
***
Usted ha dicho que no quiere una campaña de jingles y eslóganes vacíos. Sin embargo desde el punto de vista de la publicidad siempre es necesario recurrir a algún eslogan, y el suyo es: "El presidente del nuevo Uruguay". ¿Cuál es el concepto, cuál es la sustancia detrás de esa frase, que seguramente será una frase pegadiza en las próximas semanas?
JORGE LARRAÑAGA:
El concepto estriba en impulsar un nuevo país, un nuevo Uruguay sobre otras bases, sobre bases que impulsen un gobierno que el país precisa, de entendimiento nacional, de compromiso nacional, sustentado sobre la base del crecimiento con justicia. Si el país no crece no podemos vencer los problemas vinculados a la acumulación de pobreza y a la falta de oportunidades.
Este país ha venido en los últimos 20-25 años en una especie de péndulo de oposición permanente, de una retórica circunscrita a izquierda - derecha, un país enfrentado con el palo en la rueda que ha venido administrando crisis y realidades adversas sin poder crecer, sin tomar el camino del crecimiento.
Esto es lo que queremos centrar como eje del debate político: el crecimiento, cómo vamos a crecer, cómo vamos a estimular las políticas activas orientadas a generar desarrollo y trabajo, que es lo que la gente está esperando, está reclamando, para poder tener el crecimiento que nos viabilice en cuanto a mayor inversión en educación, en salud. Por eso hablamos del nuevo Uruguay, de ese nuevo Uruguay al que podamos aportar entre todos en una cultura de unidad nacional, no de diálogo vacío, sin contenidos, en una suerte de sistema político que se queda en lo accesorio, en el enfrentamiento, en lo que dijo uno para criticarlo, para aislarlo conceptualmente y tomar como argumento de campaña, y no tomar los temas del trabajo, la educación, la salud, la vivienda, el desarrollo nacional integral, el sistema tributario, la inserción de Uruguay en lo internacional como pautas que nos hagan tomar una vía diferente.
EC - Y cuando usted habla, hace un discurso o responde una pregunta como la que le hacía recién, ¿a quién se dirige, en qué tipo de votantes está pensando, a qué segmento de la población apunta con las palabras que elige, con las frases, con los conceptos que toma para exponer su planteo?
JL - Yo elijo a todo el electorado. Ahora está de moda acudir a estudios para ver a qué segmento de la opinión pública nos dirigimos…
EC - Usted también consulta esos estudios.
JL - Tenemos, por supuesto, pero lo nuestro es buscar centrar en el eje político, como destinatario de nuestro mensaje, al ciudadano, es el gran actor que debemos recuperar en la democracia de Uruguay; es la gente que se siente prescindente, que si escucha este tipo de programas y no le gusta el entrevistado o lo que dice el entrevistado o el tema que elige el entrevistado, cambia para otra radio o directamente la apaga.
Nosotros estamos centrando nuestro discurso en la gente, en buscar que el ciudadano pueda participar, pueda interesarse, pueda sentirse atraído por los temas que lo involucran.
EC - ¿Sabe por qué le hacía la pregunta? Por lo que dicen las encuestas. Acabamos de ver los números de Factum: el EP-FA-NM está en el 50 por ciento, o sea el doctor Tabaré Vázquez tiene posibilidades de ganar ya en la primera vuelta. Para que usted, la otra opción fuerte, tenga chance de llegar al gobierno, lo primero que tiene que lograr es que Tabaré Vázquez no llegue realmente al 50 por ciento en octubre para generar así el escenario de balotaje. Ese es el primer desafío, que Vázquez no llegue al 50.
JL - Faltan 70 días para la elección, es muchísimo tiempo...
EC - Está bien, pero permítame completar este razonamiento, a ver cómo lo ve. Para evitar que Vázquez llegue al 50 por ciento usted tiene que quitarle el voto de ciudadanos de centroizquierda que hoy están tentados de acompañar al EP. Parecería que ésa debería ser su prioridad; ¿es así? Que el Frente no llegue al 50 por ciento.
JL - Yo creo que no va a llegar bajo ningún punto de vista al 50 por ciento. Vamos a terminar con esta especie de duda de campaña, si la cosa consiste en que el Frente llegue o no al 50 por ciento en la primera vuelta. Creo que inexorablemente va a haber segunda vuelta, esto parece absolutamente natural. Es el proceso que están siguiendo las encuestas y que va a marcar el tramo final de la contienda electoral.
EC - Pero para eso usted tiene que efectivamente captar una porción del electorado que está indecisa entre Larrañaga y Vázquez.
JL - Es que yo creo que la gente va a terminar reconociendo que nuestra colectividad política es el centro del sistema político uruguayo.
EC - A ver, ¿con qué argumentos apunta usted a ese tipo de votantes?