Hasta ahora los resultados más prometedores han sido con la cocaína, pero los investigadores esperan que algún día pueda ser usada para curar la adicción a la metanfetamina, la heroína y hasta el cigarrillo.
"La vacuna disminuye lentamente la cantidad de cocaína que llega al cerebro", dijo Thomas Kosten, profesor de psiquiatría y neurociencia del Baylor College of Medicine de Houston (sur), que trabaja en la vacuna desde 1995.
"Es un proceso lento y los pacientes no atraviesan síntomas de abstinencia significativos", añadió. La vacuna logra que el sistema inmunológico del cuerpo reconozca la droga como sustancia extraña y la ataque en el flujo sanguíneo.
Lo hace inyectando en el cuerpo una versión alterada de la droga que ha sido adjuntada a una proteína que el cuerpo reconoce como una amenaza.
"El cuerpo entonces dice 'este es un objeto extraño. Debería comenzar a hacer anticuerpos contra él'", dijo Kosten a la AFP.
Las moléculas de cocaína finalmente atraviesan los riñones y son eliminadas a través de la orina. Eso evita que la droga llegue hasta el cerebro y produzca el codiciado "viaje".
El uso de la vacuna llevaría a una reducción gradual de la dependencia, aseguró Kosten. "Gradualmente, los niveles de los anticuerpos aumentarían. Si la persona sigue consumiendo (cocaína) lograría cada vez menos efectos", explicó.
De todas las drogas probadas, la cocaína es la más fácil para desarrollar la vacuna debido a una enzima en el flujo sanguíneo, la colinesterasa, que ayuda a frenarla, dijo Kosten.
También comenzó a probar vacunas contra la metanfetamina y la heroína en animales, y espera poder sumar la nicotina a la lista. "Esa será la que dé dinero", estimó.
Las inyecciones están pensadas para un uso terapéutico -no preventivo- y estarían destinadas a quienes ya sufren una adicción. Eso, no obstante, no descarta otros usos posibles en el futuro, dijo Kosten.
"Potencialmente se podría inyectar a una consumidora de cocaína embarazada con la vacuna para evitar que su feto se contamine", explicó. Otro uso podría ser administrar la vacuna a adolescentes de alto riesgo para prevenir que se conviertan en adictos en edades tempranas, estimó, aunque reconoció que eso generaría interrogantes de tipo ético y legal.
La vacuna todavía debe pasar por un estudio a mayor escala en humanos antes que esté pronta para iniciar el proceso de aprobación por parte de la agencia federal de control de medicamentos, la FDA (Food and Drug Administration). Kosten confía en que la vacuna llegará al mercado en dos o tres años.
Fuente: AFP