En España la dirección nacional del opositor Partido Popular le exigió de manera formal al gobierno socialista de Rodríguez Zapatero que tomara "medidas" contra Venezuela, transmitiendo una "enérgica protesta" al cónsul en Madrid y llamando a consultas al embajador en Caracas.
La oposición destaca que las acusaciones que hizo Chávez son "muy graves" y afectan a "toda España" a través de las personas del Rey, el ex presidente conservador José María Aznar y el líder del Partido Popular Mariano Rajoy.
El rey mandó callar a Chávez cuando el venezolano interrumpía a Rodríguez Zapatero, que exigía respeto para el ex presidente Aznar, a quien Chávez había calificado como "fascista" y acusó de estar relacionado con el golpe de Estado venezolano en el 2002.
Este lunes, después de analizar el incidente, el gobierno español descartó que se vaya a acceder a ese pedido. Trinidad Jiménez, secretaria de Estado para Iberoamérica, anunció en Radio Cadena SER que se rechaza llamar a consultas al embajador de España en Venezuela y que el diferendo se agotará por la vía del diálogo.
"Un gobierno responsable, ante un incidente de estas características debe, en primer lugar, agotar las vías para aplacar el incidente, evitar los riesgos y los efectos negativos que este incidente pueda tener tanto en el plano bilateral como en el multilateral. Entonces, dentro del respeto que nosotros hemos exigido a la más alta representación del Estado, el jefe del Estado que es el rey de España, y cualquier otro dirigente político como en su caso fue el ex presidente Aznar, creemos que es importante tratar de calmar, reconducir la relación y evitar la escalada de descalificaciones y ataques. Es el momento en que la diplomacia le deje un margen de tiempo para que pueda reconducir esta situación", dijo Jiménez.
La secretaria de Estado para Iberoamérica agregó que una de las razones para elegir una vía diplomática ante este incidente es la cantidad de latinos que hay en España.
"Son muchos los vínculos, son muchas las relaciones, hay muchos españoles viviendo en América Latina, muchos latinoamericanos viviendo en España, y muchos intereses mezclados de un lado y otro, por lo tanto, creo que todos debemos hacer un ejercicio de contención, de responsabilidad y, antes de tomar decisiones que puedan parecer más grandilocuentes hay que hacer un trabajo de fondo para evitar que el riesgo y el daño empeoren aún más la situación" concluyó la secretaria de Estado para Iberoamérica.
En Venezuela no se realizaron nuevos comentarios respecto a este incidente. El gobierno de Chávez mantiene su atención en las marchas anunciadas en contra de la reforma Constitucional que promueve el presidente.
El ministro del Interior, Pedro Carreño, anunció este lunes que disolverá todas manifestaciones que generen violencia.
Este anuncio fue dirigido concretamente a las protestas estudiantiles contra la reforma constitucional, que será sometida a referendo el 5 de diciembre.
Las demostraciones callejeras "no serán permitidas cuando no sean pacíficas, en función a defender el derecho a la vida", dijo Carreño.
El ministro se comprometió a respetar las protestas "siempre y cuando sean pacíficas y no exista el uso de armas de fuego".
Este anuncio llega después que aumentaran las manifestaciones en contra de la propuesta de reforma en las últimas semanas.
Según el gobierno, en el último mes se registraron 42 "conflictos", 31 dentro de las casas de estudio, con choques de estudiantes con fuerzas policiales antimotines.
Este escalada de violencia tuvo su punto más intenso el miércoles pasado, cuando un grupo de atacantes entró en la Universidad Central de Venezuela (UCV) e hirió a nueve personas, tres de ellas de bala.