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URUGUAY 5 – BOLIVIA 0
La celeste golea y entusiasma
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Cuesta creerlo. Uruguay gana, golea y divierte a los espectadores. Eso, sin duda, es noticia. El triunfo 5 a 0 ante Bolivia en el comienzo de las Eliminatorias para Alemania 2006, parece confirmar lo que Juan Ramón Carrasco prometía. La selección encontró una identidad. Y lo que es mejor: una identidad competitiva y ganadora. Mesa redonda con Ricardo Piñeyrúa, Gonzalo Delgado y Rafael Villanueva.
EN PERSPECTIVA
Lunes 08.09.03, hora 7.44.
EMILIANO COTELO:
Es la noticia del día en nuestro país: Uruguay 5 - Bolivia 0 en su primer partido por las Eliminatorias para el próximo Mundial de Fútbol.
Por esa razón, esta mañana hemos decidido ocupar el espacio en el que habitualmente desarrollamos lo más fuerte de la actualidad –que muchas veces termina yendo para la política o para la economía– al fútbol, a los deportes.
Para ello están con nosotros el profesor Ricardo Piñeyrúa, Gonzalo Delgado y Rafael Villanueva.
Hasta ahora la selección uruguaya no tenía identidad; por lo menos para mí, que de fútbol sé lo que sabe un aficionado. Me sonaba a algo amorfo que jugaba sin ton ni son. Pero creo que es bastante claro que esta selección de Juan Ramón Carrasco sí tiene identidad. ¿Están de acuerdo?
RICARDO PIÑEYRÚA:
Sí, precisamente el rasgo fundamental de lo que ha provocado Carrasco en la selección es darle una forma de jugar al fútbol y la recuperación de una identidad. Ayer se demostró esa identidad; hasta ahora toda una discusión en el ambiente del fútbol era “cuando llegue el momento de las difíciles o los partidos oficiales, cuando empiecen las Eliminatorias, ahí habrá que ver si en definitiva es capaz de mantener esa identidad”. Si bien es cierto que Bolivia no es de los difíciles, era un partido dentro de las Eliminatorias, un partido oficial y la cosa era complicada.
EC - Además la cancha no ayudaba nada.
RP - Nada. Cuando uno va a ver esta selección, o cuando uno vio esta selección, como la vimos jugar aquí y la vimos frente a Perú y en partidos en el exterior, ve que Uruguay siempre ha mostrado una idea futbolística que se ha mantenido independientemente de los jugadores que estuvieron en la cancha. Eso es identidad.
Para mí lo mejor que escuché sobre la identidad de la selección de Carrasco lo dijo el director técnico Sergio Markarián en una entrevista que le hizo Joel Rossenberg en Factor S, la revista que venden los sin techo. Markarián dice: “Yo siempre creí que Uruguay debe jugar con tres puntas, porque es la forma en que en el fútbol uruguayo el pelotazo se transforma en el pase. Carrasco está explotando la identidad del fútbol uruguayo, que es la de jugar en profundidad, es decir hacia adelante, con pocos toques y con tres puntas”. Efectivamente, se dice que Carrasco nos ha dado una identidad, pero no sólo nos ha dado una identidad, sino que ha recuperado la identidad que en algún momento tuvo el fútbol uruguayo, que tuvo grandes conquistas internacionales a partir de una forma de jugar al fútbol que se asocia mucho más con lo que hace Carrasco que con lo que se hizo en los diez años anteriores.
EC - Una forma de jugar al fútbol que tiene bastante de divertido, ¿no? A los jugadores se los ve disfrutando.
GONZALO DELGADO:
Se los ve incluso muy contentos, sobre todo en los primeros dos goles, en el festejo de los primeros goles, con una alegría en el rostro y unas ganas de compartir esa situación y ese momento que creo que también pasan mucho por Carrasco.
Recién el Profe decía que muchos de los cuestionamientos eran del tipo: “Vamos a ver si a la hora de la verdad, cuando empiecen a doler los puntos, el Uruguay de Carrasco es tan lindo como muestra y tan efectivo”. El tipo en realidad duplicó la apuesta en una particularidad bastante habitual: hizo cinco, subió la apuesta. Pero además tira un montón de mitos o de preconceptos sobre los jugadores y sobre la selección nacional a los que muchos ya empezábamos a resignarnos en aquel camino que había tomado el fútbol uruguayo por lo menos en cuanto a selección, entre otras cosas en cuanto a que los jugadores no pueden hacer jugadas elaboradas, tácticas pensadas, ensayadas y estudiadas.
EC - Los de Carrasco sí pueden.
GD - Exacto; hasta que los jugadores que ganan millones de dólares en Italia no pueden jugar motivados cuando vienen a jugar por la selección.
EC - Es muy interesante cómo jugó Alvaro Recoba ayer, ¿no? Fue el mejor desempeño con la selección que se le haya visto. Ustedes decían ayer que estaba “enchufado como nunca”.
RAFAEL VILLANUEVA:
La prensa destaca eso mismo: “El Recoba que le gusta a la gente”, como dice un titular. El Profe decía algo que me pareció muy interesante conversando después del partido y de la transmisión: la gente le pedía a Recoba que fuera el salvador en las eliminatorias anteriores; él, ni corto ni perezoso, se ponía ese sayo, pero al ser uno de los tres o cuatro –a lo sumo– futbolistas con perfil ofensivo, pedirle que fuera el salvador era pedirle exclusivamente a él que nos salvara la plata muchas veces. Sin embargo ahora, al estar rodeado de futbolistas del mismo perfil ofensivo, de las mismas características, al resolver Carrasco un montón de la presión, como que se siente mucho más libre y no necesita ser el salvador, no necesita mostrarle a nadie que es el salvador, sino un conductor, lo que potencia mucho más la figura del Chino.
EC - Sí, se sintió más libre e hizo de todo, absolutamente de todo, porque empezó por apretar a los bolivianos en la salida, era uno de los que casi no permitían que Bolivia saliera de su propia área.
RP - Mirándolo desde un punto de vista mucho más táctico o estratégico para ver cómo se comportó la selección uruguaya… Hay un gran debate hoy en el fútbol acerca de si la selección de Carrasco es equilibrada o no, o de si el fútbol que propone Carrasco es equilibrado o no. Esto está muy marcado por las goleadas que recibió Fénix en Brasil y México.
En realidad la concepción de Carrasco sobre el equilibrio está dada en que Uruguay es un equipo –creo que alguna vez lo dijo– que defiende atacando.
EC - Marca fuerte, pero buena parte de la marca es adelante.
RP - Exactamente, la defensa de Uruguay es en el ataque. Ayer el cuarto gol, la jugada que lleva al gol de Nelson Abeijón, si uno presta atención, fue de esta manera: comienza en un pelotazo que termina en la zona izquierda del ataque de Vicente Sánchez; Vicente Sánchez la pierde, empieza a pelearla; lo ayudan Javier Chevantón y Carlos Bueno. Entre los tres, presionando la salida del equipo boliviano, recuperan la pelota, la dan hacia atrás, entra Abeijón y hace el gol. Es decir: los puntas de Uruguay recuperaron la pelota para que el que tenía que recuperarla hiciera el gol. Se invirtieron los roles en una situación de gol. Esa es la idea: jugar del lado del ataque del equipo contrario, pelearle la pelota allí. Estuvieron recuperando la pelota Bueno, Chevantón, Diego Forlán, una cantidad, el propio Recoba que en el primer tiempo creo que recuperó más pelotas que en toda su carrera en la selección uruguaya.
GD - En los primeros 20 minutos recuperó cinco o seis pelotas.
RV - Más que el Marcelo “Pato” Sosa, que es el que tiene ese trabajo.
RP - En ese momento había recuperado más pelotas que Sosa. Con un detalle: a los 20 o 25 minutos del primer tiempo Bolivia llevaba convertidas 12 faltas y Uruguay cuatro. Había habido una falta muy fuerte del Pato Sosa en la mitad de la cancha.
EC - Que nos puso nerviosos a todos, ¿no?
RP - Sí; creo que en los primeros minutos también a él. O sea que no es solamente que Carrasco ha convencido al jugador de fútbol que gana millones en Italia de venir a jugar con la selección y recuperar la idea de que jugar por Uruguay es lo más importante desde el punto de vista de la gloria futbolística. Porque acá estamos hablando de gloria, no de otra cosa, porque desde el punto de vista económico no hay nada.
RV - De hecho ayer jugaron sin cobrar la totalidad de los premios de la Eliminatoria pasada.
RP - Claro, la gloria de decir: “Me pongo la celeste”. Carrasco recuperó eso, que el jugador venga y diga: “Me pongo la celeste, lo más importante es jugar por Uruguay, que me esfuerce en jugar por Uruguay”.
La segunda cosa es la idea de jugar colectivamente bien. Además de cosas psicológicas o emocionales, también hay cosas futbolísticas, ideas de cómo jugar.
EC - Por ejemplo, todas esas jugadas preelaboradas con las que se destaca la selección uruguaya. Jugadas que los integrantes del equipo llevaron adelante, en algunos casos incluso poniendo en riesgo el gol. No sé si no perdieron algún gol por completar lo que estaba calculado.
GD - Sí, da la sensación de que Bueno fue el que más se empeñó en ser parte de esa estructura, tal vez entre otras cosas porque era su primer partido como titular, porque estaba “en lugar” de Abreu, porque tenía que demostrar que era parte de ese circuito aceitado.
RV - A Richard Núñez también le pasó en una oportunidad, llegó hasta el fondo, podría haber levantado el centro antes, podría haberle pegado al arco antes, estaba perfilado, entraba por la izquierda y es zurdo, pero sin embargo fue hasta el fondo de la cancha, enganchó, tiró al centro, entró Forlán y se perdió ahí.
GD - Creo que en la “recuperación” de Carrasco en un montón de cosas, yendo a sumarle puntos a lo que decía el Profe, también está la sensación general de que Uruguay puede ser competitivo a nivel sudamericano –estamos hablando sobre todo de Brasil y Argentina–, no es seguro que pueda ganar, pero por lo menos puede ser competitivo. Asegura que el camino es otro pero es válido, es realizable para Uruguay y válido a la hora de pensar en competir en el primer nivel.
EC - Un equipo que siguió en esa actitud ofensiva incluso después de ir ganando tres a cero. Después del tercero, el que vino en el arranque del segundo tiempo, que fue el que dio la tranquilidad, el que permitía estar más o menos convencidos de que el triunfo estaba en casa, igual se siguió para adelante, ¿no? –cosa que tampoco estamos acostumbrados a ver– y se llegó a los cinco.
RP - Ese tercer gol fue a los 11 minutos del segundo tiempo. En ese segundo tiempo bajó un poco, creo que Bolivia mejoró la contención. Ayer en la conferencia de prensa Carrasco dijo: “Porque nosotros sacamos la pelota del fondo redondita”, en el sentido de “salimos del fondo jugando”. Más allá de que en el estado de la cancha lo más peligroso era precisamente eso, salir jugando del fondo, él intentó hacerlo. El director técnico de Bolivia, el uruguayo Nelson Acosta, se dio cuenta y le puso tres puntas a Uruguay. Eso complicó a Uruguay en algún momento porque lo extendió en la cancha, le dejó muy atrasados los zagueros y como los delanteros se iban, quedaban espacios muy grandes en el medio, puso otro hombre en la mitad de la cancha y como que el partido cambió un poco. Uruguay no llegó a sufrir, pero ya no tuvo esa facilidad que había tenido en el primer tiempo.
De cualquier manera no perdió la intención de seguir atacando y de seguir intentando jugar al fútbol. Creo –ésta es una opinión personal– que ese es uno de los debes que todavía tiene el equipo de Carrasco, todavía hay debes. Yo lo miro con un gran entusiasmo, me encanta que Uruguay haya podido descubrir que puede jugar al fútbol de una manera diferente, pero creo que todavía tiene un camino muy largo hacia la madurez colectiva. Los jugadores todavía no se animan a vulnerar el argumento ofensivo, como hace un gran actor que tiene un libreto. Sí, claro, lo escribió Shakespeare, pero él en un momento tiene un juego de libertad para hacer algo que no estaba en el libreto. Algunos jugadores todavía no se animan, los más nuevos, que además tienen que demostrar que están cumpliendo con los deberes, como dice Carrasco: “Yo les enseñé, no hicieron los deberes y por eso pierden”. Tienen que demostrarlo.
El otro aspecto es que me parece que en algunos momentos la selección no juega con la pelota, todavía no tiene –no sé si lo va a tener alguna vez, no sé si Carrasco va a querer que eso pase–. Es como todas las cosas, hay que aflojar un poquito la presión para manejar la pelota. Cuando Uruguay afloja la presión, pierde la pelota. Ayer hubo un momento en el primer tiempo, entre los 25 y los 35 minutos, más o menos, en el cual Uruguay dejó de presionar y atacar permanentemente y la pelota la tuvieron los bolivianos.
GD - De hecho ahí se dio el par de chances que tuvo Bolivia; entre ellas, la mano de Sosa.
RP - Exactamente, como que les falta ese juego a lo ancho, eso que hace Colombia de jugar hacia los costados. Uruguay juega sólo para adelante.
RV - A su vez descansar, porque ejercer esa presión es algo agotador.
RP - Claro, sin duda.
EC - Pese a todo, con este resultado de ayer, Carrasco terminó por ponerse a la gente en el bolsillo, todo el país está entusiasmado con esta selección y con esta etapa que empieza. Ahora viene el desafío, el segundo partido…
GD - Ahora se pone lindo…
EC - Como visitante y contra Paraguay. ¿Qué dicen ustedes? ¿Cómo ven la próxima?
RP - Creo que Paraguay está muy por debajo de lo que fue –por más que todavía mantiene algunos de sus jugadores históricos y tiene algunos jugadores importantes–, no es el mismo equipo. De cualquier manera, jugar en Asunción –con Gonzalo tenemos la experiencia de haber vivido un mes en Asunción la Copa América– no es fácil.
Hay dos datos importantes: es una generación que ya está en su cuarta Eliminatoria, prácticamente ha terminado la gran generación paraguaya; y ni que hablar de que más allá de que es uruguayo, no hay ningún punto de comparación entre Aníbal “Maño” Ruiz, el técnico paraguayo, y lo que era Markarián. No existe, Markarián es uno de los tipos más inteligentes que hay en el fútbol de América y probablemente de muchos lados, y Ruiz es un entrenador más o menos.
GD - Me parece que es una muy linda chance, por esas condiciones, por lo que hablamos de Uruguay y porque además es un equipo que, para ser gráficos, nos tiene de hijos desde hace relativamente un buen tiempo.
RP - Claro, nos ganó los cuatro partidos de las últimas dos Eliminatorias.
GD - Los dos de local y los dos de visitantes, así que es un buen momento como para pegarle, ahora que está ahí en el piso.
EC - ¿Cómo la ve Rafael, que ha estado siguiendo a la selección bien de cerca, que casi ha convivido con ella?
RV - Desprendiéndonos un poco de Paraguay, si uno se fija en la nómina de citados, de convocados a la selección por Carrasco, muchos tienen algo de Carrasco, a muchos les ha costado llegar a la selección: Richard Núñez, Diego López, Abeijón… son tipos que han sufrido mucho para llegar a la selección, que han visto pasar mucha agua bajo el puente para llegar y están en un momento ideal. Otros que están en un momento ideal por otras circunstancias: Christian González logró el pase después de muchas frustrados; Martín Ligüera también lo logró; Chevantón se encuentra en un momento ideal; para Carlos Bueno es un sueño estar ahí, lo mismo que para Alejandro Lago. Esas cabecitas están muy potenciadas hoy por hoy por distintos momentos que están viviendo y todas tienen algo de Carrasco.
A partir de ayer estoy tratando de convencerme de obviar un poco las virtudes o los defectos de los rivales y saber que nosotros vamos a ir a hacer siempre lo mismo y aprender que de una vez por todas somos Uruguay y vamos a jugar a la uruguaya. Por suerte.
***
EC - Hay un dato más para ser optimistas…
RP - Ciertamente. Por supuesto, es totalmente anecdótico, pero hoy Uruguay es el puntero de las Eliminatorias sudamericanas, porque tiene tres puntos al igual que cuatro equipos más, pero es el que ha hecho mayor cantidad de goles y el único al que no le hicieron goles.
EC - No, a Ecuador tampoco le hicieron.
GD - A mí nunca me pasó.
RV - Aparte tenemos el goleador.
RP - Chevantón es el único que hizo dos goles en la Eliminatoria.
EC - Como decía Álvaro González Márquez ayer durante la transmisión: “Que me pellizquen. ¿No estoy durmiendo, no estoy soñando?”.
Transcripción: María Lila Ltaif Curbelo
Edición: Mauricio Erramuspe
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